La tregua comercial entre las dos principales economías mundiales terminó de derrumbarse luego de que China confirmara hoy la imposición de aranceles por 75 mil millones de dólares sobre productos importados de Estados Unidos.

China ya había anunciado la semana pasada que tomaría represalias, luego de la “seria violación” de Estados Unidos a los acuerdos alcanzados en las rondas de negociaciones que mantienen funcionarios de las dos principales economías mundiales desde hace meses.

Y es que el pasado 1 de agosto el gobierno estadunidense advirtió de la imposición de nuevos aranceles del 10 % sobre importaciones chinas valoradas en 300 mil millones de dólares a partir del 1 de septiembre, a pesar de que las negociaciones comerciales entre los dos países siguen en pie.

La semana pasada y como reacción al anuncio de Trump, China anunció que tomaría represalias ante la “seria violación” de los consensos alcanzados entre los líderes de los dos países en las rondas de negociaciones que llevan meses manteniendo funcionarios de las dos grandes potencias.

China argumentó que estas medidas son una “respuesta forzada” al unilateralismo y el proteccionismo comercial de Estados Unidos, y emplazó a Washington a que “coopere” para “llegar a una solución aceptable para ambos y de beneficio mutuo.”

Por lo pronto, el ministerio de Finanzas del país asiático anunció a través de un comunicado los nuevos aranceles por 75 mil millones de dólares sobre productos importados de Estados Unidos, medidas que entrarán en vigor el 1 de septiembre y el 15 de diciembre.

El domingo 1 de septiembre, China impondrá dos aranceles del 10% y otro dos del 5% que, en conjunto, afectarán a un total de mil 658 productos estadunidenses. La soja y el petróleo están en esta lista.

Es la misma fecha en que entrarán en vigor las nuevas tasas de Estados Unidos a productos de China por 300 mil millones de dólares.

Dos meses y medio después, el 15 de diciembre, China activará aranceles de 10%, a los que se agregará otro 10% en algunos productos, y dos más al 5%. En total tres mil 361 artículos estadunidenses se verán afectados.

Además, el gigante asiático aplicará un arancel de 25% a los automóviles estadunidenses a partir del 15 de diciembre.

Dicho sector ha sido uno de los más controvertidos en todo el proceso de negociación que China y Estados Unidos comenzaron a finales del año pasado con el objetivo de alcanzar un acuerdo comercial permanente.

En su comunicado, el ministerio de Finanzas chino afirmó que los aranceles de Trump han dado lugar a una “escalada sostenida de las fricciones económicas y comerciales” entre ambos países, “perjudicando en gran medida a los intereses de China y otros países, amenazando gravemente el sistema multilateral de comercio y el principio del libre comercio”.

Antes del anuncio de China estaba previsto que una delegación del ejecutivo de ese país viajara a Washington a principios de septiembre para continuar con las negociaciones sobre un futuro acuerdo comercial, un encuentro que, tras esta decisión, quedó en el aire.

El anuncio del gobierno chino tumbó a los mercados occidentales. Las bolsas de Europa, que cotizaban con alzas moderadas desde primera hora, han girado a la baja.

Proceso
Ciudad de México
Viernes 23 de agosto de 2019.


Pekín recuerda que puede desplegar al ejército si lo pide el Gobierno local, aunque descarta de momento esa opción

Pekín lanza un nuevo aviso contra las protestas en Hong Kong. Tras 22 años de silencio, la Oficina para Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado ha dado su segunda rueda de prensa en ocho días. El más alto organismo político chino para cuestiones relacionadas con ambos territorios ha alzado este martes la voz para advertir de que las multitudinarias movilizaciones en Hong Kong están arrastrando a la ciudad “por una peligrosa senda de no retorno”. De esta manera, Pekín confirma su intención de implicarse más en el conflicto que sacude al territorio desde hace diez semanas y que este lunes desembocó en la primera huelga general en cinco décadas.

El portavoz, Yan Guang, ha condenado la evolución violenta de las protestas, avisando de que “el que juega con fuego, se quema”, por lo que nadie debería desafiar “la firme determinación y la inmensa potencia del Gobierno central de China”. Yang también ha invitado al Gobierno autónomo de Hong Kong a redoblar la política de arrestos y enjuiciamiento de los manifestantes, lo que se suma a las “propuestas” de actuación compartidas lanzadas en la anterior rueda de prensa –un hecho sin precedentes en un territorio hasta la fecha gobernado de manera autónoma– y que demuestran que Pekín ha decidido tomar cartas en el asunto.

El escenario más dramático pasaría por que el Gobierno chino movilizara al ejército nacional para aplacar las protestas por la fuerza. El portavoz ha subrayado que Pekín cuenta con la legitimidad para hacerlo, solo sería necesario que el Ejecutivo local de la antigua colonia así lo solicitase, tal y como está contemplado en el artículo 14 de la Ley Básica del territorio; aunque ha descartado emplear esa opción de momento. “El Gobierno y la policía de Hong Kong son totalmente capaces de mantener la ley y el orden”, ha asegurado tras reafirmar su apoyo total a ambas instituciones.

Yang también se ha referido a unas supuestas “fuerzas antichinas” como “las mentes maestras” que fomentan la violencia para así crear un caos del que terceros países puedan beneficiarse. Esta narrativa ha calado profundamente entre los sectores prochinos de la sociedad hongkonesa. Tras los enfrentamientos del lunes por la noche entre manifestantes y miembros de mafias locales en el barrio de North Point, los vecinos –la mayoría inmigrantes procedentes de la provincia china de Fujian– se mostraban indignados ante la presencia de occidentales en la zona, a los que acusaban de ser espías, y exigían a la policía su detención.

Esta atmósfera de tensión choca con la identidad urbana de Hong Kong: una ciudad global y cosmopolita, famosa por su mezcla de razas y culturas, en cuya Administración todavía trabajan varios cientos de funcionaros británicos que decidieron quedarse tras la transferencia de soberanía en 1997. “Al final, también los que operan en la sombra serán castigados”, ha sentenciado Yang.

De cara a los próximos días, el representante de la oficina del Consejo de Estado ha llamado a la población de Hong Kong a “adoptar un frente unido frente a la violencia”. Para ello, ha empleado como ejemplo el comportamiento de una mujer que en un centro comercial se negó a sostener una bandera del Reino Unido y el de dos hombres que se encararon con los manifestantes “para plantearles la pregunta más importante que se debe hacer: cuando las cosas estén fuera de control, ¿quién será la víctima?”. Estas declaraciones no encuentran reflejo en la enorme simpatía popular de la que gozan las protestas en Hong Kong. Durante los múltiples cortes de tráfico que tuvieron lugar en los últimos cuatro días consecutivos de movilizaciones, podía verse cómo desde el interior de los vehículos detenidos mucha gente mostraba su apoyo a los manifestantes con gestos de aliento.

Pero no solo el Gobierno chino se ha hecho oír. Esta mañana, el superintendente jefe de relaciones públicas el cuerpo de policía, John Tse, ha informado de que en la noche del lunes se realizaron 148 arrestos a causa de los enfrentamientos que tuvieron lugar en varios distritos de la ciudad al mismo tiempo. Ha apuntado también que solo el lunes se dispararon 800 bombas de gases lacrimógenos, poco menos de las 1.000 empleadas desde que las movilizaciones comenzaron el pasado 9 de junio. El superintendente, por último, ha disculpado a la Asociación de Policías Jóvenes por referirse a los manifestantes en un comunicado como “cucarachas”, un término popularizado por los sectores prochinos, lo que ha justificado por “la enorme presión, verbal, física y digital que están soportando”.

Del mismo modo, tres portavoces de los manifestantes se han colocado frente a los micrófonos, protegidos por máscaras y cascos amarillos, para denunciar los abusos policiales y reiterar sus cinco exigencias fundamentales al Ejecutivo hongkonés: la retirada definitiva de la polémica ley de extradición, que está en el origen del conflicto y permitiría por primera vez entregar sospechosos a Pekín; que no se emplee el término “revueltas” para referirse a las protestas; una amnistía para todos los detenidos; la puesta en marcha de una investigación independiente que evalúe la actuación policial, y la dimisión de la jefa del Ejecutivo local, Carrie Lam.

En este cruce de declaraciones no ha participado Lam, que el lunes compareció durante la huelga general para reiterar su postura de que la ciudad debe volver al orden. Mientras tanto, un equipo de voluntarios limpiaba las calles de la ciudad que, por un día y solo hasta que la batalla continúe, ha encontrado un momento de respiro.

El País
Jaime Santirso
Pekín, China
Martes 6 de agosto de 2019.


Policías y manifestantes antigubernamentales se enfrentaron de nuevo en Hong Kong este domingo tras una masiva protesta, sin señales de que baje la presión contra un controvertido proyecto de ley que permite extradiciones hacia China.

Los policías antimotines usaron gas pimienta y bastones contra pequeños grupos que se habían atrincherado en una calle adyacente al sitio donde se manifestaron decenas de miles de personas, en Sha Tin, ubicado entre la principal expansión urbana alrededor del puerto y la frontera con China.

Manifestantes enmascarados levantaron barricadas con cercas de metal y respondieron a la policía arrojando botellas y otros objetos.

Los peores enfrentamientos ocurrieron en la noche en un centro comercial hacia donde huyeron cientos de manifestantes luego de que la policía removió las barricadas, constataron periodistas de la AFP.

La excolonia británica está sumida en su peor crisis de la historia reciente. Las protestas se desencadenaron por un controvertido proyecto de ley que permite extradiciones hacia China continental.

"Hemos marchado tantas veces, pero el gobierno aún no nos escuchó, forzándonos a todos a salir a la calle", declaró a la AFP Tony Wong, de 24 años, quien participaba en la marcha de Sha Tin.

- "Es un momento peligroso" -

Los manifestantes no bajan la presión. Esta es la quinta semana consecutiva de grandes manifestaciones contra el gobierno local apoyado por China.

Las masivas manifestaciones han derivado en algunos casos en violentos enfrentamientos entre policías y una minoría de manifestantes más radical.

El 1 de julio, manifestantes, muchos de ellos enmascarados, irrumpieron en el Parlamento local y causaron serios destrozos.

El proyecto de ley fue retirado, pero no fue suficiente para calmar los ánimos. Se trata de un movimiento más amplio, que exige reformas democráticas y el fin de la erosión de las libertades en este territorio semiautónomo.

Los manifestantes también exigen que el proyecto de ley se deseche por completo, una investigación independiente sobre el uso de gases lacrimógenos y balas de goma por parte de la policía, una amnistía para los detenidos y la renuncia de la jefa del gobierno de Hong Kong, Carrie Lam.

Muchos de los manifestantes consideran las protestas como un combate existencial contra la creciente influencia y contra de Pekín en el territorio.

"Es un momento peligroso. Los habitantes de Hong Kong pueden elegir morir o vivir. Estamos al filo de la navaja, pero aún no estamos muertos", declaró JoJo So, una manifestante de 50 años.

El gobierno de China ha expresado su apoyo a Lam, y ha pedido que se persiga a los involucrados en el asalto al Parlamento y en enfrentamientos violentos.

La noche del domingo, el gobierno de Hong Kong dijo condenar "enérgicamente estos actos ilegales" por parte de los manifestantes, al señalar que las carreteras fueron bloqueadas y los agentes atacados.

El sábado también se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, que en la ocasión se centraron contra las actividades de los comerciantes llegados del otro lado de la frontera con China.

Esta crisis es el reto más grave al que se enfrentan las autoridades de Pekín desde 1997, cuando la ciudad volvió bajo su control.

AFP
Hong Kong, China
Domingo 14 de julio de 2019.


A 30 años de la masacre de Tiananmén, sigue la represión contra disidentes: ONG


Ginebra .- Aumenta la represión en China contra activistas y defensores de derechos humanos que se pronuncian sobre el trigésimo aniversario de la masacre de Tiananmén en la que, de acuerdo con diversas estimaciones, pudieron haber sido asesinadas en la madrugada del 4 de junio de 1989 hasta unas 10 mil personas, la mayoría jóvenes estudiantes.

“Treinta años después de la masacre de Tiananmén, las autoridades chinas no han reconocido la atrocidad ni han brindado justicia a las víctimas y sus familias”, afirmó Yaqiu Wang, investigador de China para Human Rights Watch (HRW).

 “Pero los intentos para encubrir los hechos de Tiananmén y la creciente represión en China han alimentado la determinación de los activistas de luchar por los derechos humanos”, destacó.

El investigador de HRW explica en su último informe que en el periodo previo al aniversario, las autoridades han estado en alerta máxima en todo el país para anticiparse a las conmemoraciones del evento y ofrece una lista con algunos ejemplos que han podido documentar.

Desde fines de mayo las autoridades han obligado a activistas de todo el país a abandonar sus ciudades de origen para evitar su concentración y los envían a una especie de “vacaciones” vigiladas. En Beijing, el 28 de mayo, el activista Hu Jia fue trasladado a Qinhuangdao, una ciudad portuaria a casi 200 millas de su casa en la capital china.

De igual manera las autoridades han puesto bajo arresto domiciliario o han restringido el movimiento y la comunicación de varios miembros de las Madres de Tiananmén, un grupo no gubernamental de familiares de víctimas de la masacre, incluido Zhang Xianling, de 81 años, y Ding Zilin, de 82, cuyos hijos fueron asesinados en la represión.

En abril de 2016, un tribunal de Sichuan dictó una sentencia de tres años y medio de prisión al activista Chen Bing. Chen, junto con Fu Hailu, Luo Fuyu y Zhang Jinyong, fueron detenidos en mayo de ese año por producir y vender un licor llamado “Eight Liquor Six Four”, un homófono para “89.6.4”, la fecha numérica de la masacre.

Chen sigue en prisión y los demás se encuentran en libertad condicional obligados a usar la pulsera electrónica en todo momento.

El polémico licor que recuerda la fecha del trágico suceso se ha convertido en un símbolo de protesta silenciosa en redes sociales y quienes desafían al gobierno posteando fotos con su etiqueta son acosados y muchos de ellos detenidos.

Es el caso del cineasta independiente Deng Chuanbin quien fue arrestado por la policía de Sichuan por tuitear una foto del licor en alusión a la masacre.

La detención de Deng Chuanbin es un claro ejemplo del aumento de la represión contra quienes no quieren enterrar en el olvido los hechos de Tiananmén y desafían al gobierno.

En entrevista con Proceso, Andy Cohen, director del documental Ximei, que narra la historia de una activista con HIV que lucha por los derechos de los pacientes contagiados de sida en la China rural, explica cómo ocurrieron los hechos.

“Como sabrás, el Partido Comunista hace grandes esfuerzos para evitar reavivar los recuerdos de los sucesos y el derramamiento de sangre de 1989, incluyendo la desaparición de sus ciudadanos por recordar el evento (Tiananmen) y los muertos (…) Parece que la represión se ha intensificado en este 30 aniversario’’, dijo Cohen.

Denunció que Deng Chuanbin (también conocido como Huang Huang), un activista y documentalista independiente de Yibin, Sichuan, fue arrestado el 17 de mayo de 2019 después de haber posteado la foto del polémico licor en su Twitter. Cohen expresó su preocupación por el destino de Deng quien además de ser camarógrafo del documental “Ximei”, también participó en el rodaje de “Human Flow” dirigida por el artista y disidente chino Ai Weiwei.

“La policía se llevó a Deng media hora después de que publicara la foto en línea; sus tres teléfonos, iPad, computadora portátil, computadora, cámaras y tarjetas de memoria, fueron todas confiscadas”, detalló.

Narró que el hijo de Deng le contó cómo se llevaron a su padre: “Me dijo que se despertó por algunos ruidos en la madrugada, cuando vio a su padre, le preguntó qué había pasado y le dijo que necesitaba salir, había un grupo de personas en su casa, algunos de ellos se fueron rodeando a Deng, otros estaban tomando video. Estaba muy asustado”.

Deng logró llamar a su esposa que trabaja en Guangdong, con el móvil del jefe de la estación de policía. “Le explicó que no regresaría a casa, la conversación duró alrededor de un minuto, él no le dijo lo que sucedió exactamente’’, reveló Cohen, quien indicó que su camarógrafo se encuentra en el centro de detención del distrito de Nanxi, ciudad de Yibin, provincia de Sichuan.

“Exigimos la liberación inmediata de Deng Chuanbin y de todos los presos de conciencia y pedimos a China que tenga el coraje de examinar su pasado. La protesta en la Plaza de Tiananmen es un hecho histórico. Los ciudadanos chinos tienen derecho a la historia, la memoria y la verdad”, urgió Cohen.

En este sentido, Proceso cuestionó a la oficina de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, por la escalada de represión contra activistas en esta fecha emblemática del calendario chino.

“La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha recibido información de que a un número de personas han sido detenidas y otras personas sometidas a amenazas o acoso en el contexto del 30 Aniversario de los sucesos de Tiananmen en junio de 1989’’, confirmó la portavoz del ACNUDH, Marta Hurtado.

“También ha habido acusaciones de aumento de la censura de diversos medios de comunicación, incluidos en línea. Nuestra oficina se encuentra en el proceso de intentar verificar estas acusaciones. Mientras tanto, hemos transmitido estos informes a las autoridades chinas para su atención, y hemos recomendado que aprovechen esta oportunidad para abordar estas cuestiones de forma constructiva, facilitando un espacio para un diálogo abierto y transparente, y mediante la aplicación de otras medidas para proteger y mejorar el pleno respeto de los derechos a la libertad de expresión y la libertad de reunión en China”, reveló.

Masacre de Tiananmen, el acontecimiento más censurado en internet chino

La masacre de Tiananmen sigue siendo uno de los temas más censurados en Internet chino. Un estudio de la Universidad de Toronto y la Universidad de Hong Kong de 2019 encontró que al menos 3 mil 237 palabras clave que hacen referencia a la masacre están censuradas.

En abril, las autoridades emitieron una directiva de censura que exigía a los sitios web quitar un video promocional de la compañía de cámaras Leica, que mostraba la famosa imagen “Tank Man”. En el mismo mes, una canción de Cantopop de 1990, “Human´s Path”, fue borrada de las tiendas de música en línea de China, incluida Apple Music, aunque las letras solo hacen referencia a Tiananmen de manera indirecta.

Según documenta HRW, mientras que Miao Deshun, la última persona que se sabe que fue encarcelada por su participación en las protestas a favor de la democracia de 1989, fue puesta en libertad en 2016, muchos otros participantes han sido reencarcelados por su continuo trabajo a favor de la democracia.

Es el caso de Liu Xianbin, quien era estudiante de la Universidad Renmin en Beijing cuando participó en las protestas en la Plaza de Tiananmén. En marzo de 2011, un tribunal de Sichuan lo condenó a 10 años de prisión por “incitar a la subversión” por publicar artículos críticos con el gobierno y organizar eventos en los que se discuten temas políticos. En 1991, Liu recibió una sentencia de 30 meses por cargos “contrarrevolucionarios” por protestar por la represión. Desde 1999 hasta 2008, Liu fue encarcelado por “incitar a la subversión” después de que trató de organizar el Partido de la Democracia de China.

Chen Wei participó en las protestas de Tiananmén cuando estudiaba en el Instituto de Tecnología de Pekín, por lo que estuvo preso hasta diciembre de 1990. En 2011, un tribunal de Sichuan lo condenó a nueve años de prisión por “incitar a la subversión” por sus artículos críticos de las autoridades chinas. De 1992 a 1997, Chen había cumplido cinco años de prisión por tratar de establecer el Partido de la Democracia de China.

También Chen Xi era trabajador administrativo en la Universidad Jinzhu en Guiyang, provincia de Guizhou en 1989. En apoyo del movimiento democrático a nivel nacional, estableció la Unión Patriótica y Democrática en Guiyang, por la cual fue encarcelado durante tres años. En 2011, Guizhou fue condenado a 10 años de prisión por “incitar a la subversión” por sus críticas pacíficas al Partido Comunista de China. Anteriormente, de 1995 a 2005, Chen cumplió 10 años de prisión por organizar el Partido de la Democracia de China.

En las protestas de Tiananmen Huang Qi era un hombre de negocios en Chengdu, participó en las protestas locales y brindó apoyo financiero a los manifestantes estudiantiles. Más tarde, Huang fundó el sitio web de derechos humanos 64 Tianwang. Ha estado detenido desde noviembre de 2016 por “filtrar ilegalmente secretos de estado en el extranjero”. Huang había sido encarcelado entre 2000 y 2005 por cargos de subversión y entre 2008 y 2011 por “mantener ilegalmente secretos de estado”. De acuerdo a lo investigado por HRW padece varias afecciones médicas y se le ha negado tratamiento adecuado.

El poeta Li Bifeng organizó protestas en 1989 en la ciudad Chengdu para apoyar a los estudiantes en Pekín. Posteriormente se le impuso una pena de cinco años de prisión por cargos “contrarrevolucionarios”. En 2013, un tribunal de Sichuan lo condenó a 10 años de prisión por dudosos cargos de “fraude contractual”. De 1998 a 2005, Li había cumplido siete años de prisión por cargos de fraude. Las organizaciones de derechos humanos creen que realmente fue procesado por informar a grupos internacionales de derechos humanos sobre la violenta dispersión por parte de la policía de protestas masivas de trabajadores en toda la provincia de Sichuan.

En 1989 Zhou Yongjun, estudiante de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China, fue un líder de las protestas en Tiananmen. Fue uno de los tres estudiantes fotografiados arrodillados en los escalones del Gran Palacio del Pueblo pidiendo a los líderes del Partido que inicien reformas políticas. Zhou fue posteriormente encarcelado durante dos años. En agosto de 2018, la policía de Guangxi detuvo a Zhou y lo acusó de “incitar a la subversión”. Anteriormente, estuvo tres años en un campo de reeducación a través del trabajo de 1998 a 2001, y cinco años en una prisión de Sichuan de 2010 a 2015 por cargos de fraude.

De igual forma Chen Shuqing, estudiante graduado en la Universidad de Hangzhou en la provincia de Zhejiang, participó en las protestas en la ciudad en 1989. Desde septiembre de 2014, Chen ha estado cumpliendo una condena de 10 años y medio después de haber sido condenado por “subversión”. Desde 2006 hasta 2010, cumplió cuatro años por “incitar a la subversión”. Ambas condenas se refieren a artículos en línea que publicó. criticando al partido comunista chino.

Estos son algunos de los casos que las organizaciones de derechos humanos han podido documentar sobre el pasaje negro de la historia china y la brutal represión contra quienes participaron en las protestas.

La masacre de Tiananmén fue precipitada por las reuniones pacíficas de estudiantes, trabajadores y otros ciudadanos en la Plaza de Tiananmén de Beijing y otras ciudades chinas en abril de 1989, que exigían la libertad de expresión, de manifestación y el fin de la corrupción. El gobierno liderado por Deng Xiaoping respondió a la intensificación de las protestas a fines de mayo de 1989 declarando la ley marcial.

De acuerdo con los telegramas que envió a su país el embajador británico Alan Donald al día siguiente de la masacre al menos 10 mil personas perdieron la vida el 4 de junio de 1989. Estas estimaciones coinciden con las publicadas por la revista Next que cifró el número exacto en 10, 454 y más de 40 mil heridos. No obstante, la Sociedad de la Cruz Roja China documentó 2 mil 700, pero para varios investigadores el número exacto de muertes permanecerá guardado en la memoria de los perpetradores.

Según el embajador británico, en total fueron “27 vehículos acorazados” los que abrieron fuego contra la multitud “antes de arrollarla”. El ataque, además, fue efectuado sin previo aviso. “Los estudiantes habían recibido la información de que tenían orden de abandonar la plaza, pero los tanques atacaron sólo cinco minutos después de que tuvieran conocimiento de ella”, escribió Donald narrando escenas desgarradoras.

Luego de la masacre de Tiananmén, el gobierno implementó una represión nacional y arrestó a miles de personas por “contrarrevolución” y otros cargos criminales, que incluyen la alteración del orden social, refieren ONG.

El gobierno chino nunca ha aceptado la responsabilidad de la masacre ni ha procesado legalmente a ningún funcionario por las muertes de civiles y de miles de jóvenes estudiantes.

Proceso
Gabriela Sotomayor
Ginebra, Suiza / México
Martes 4 de junio de 2019.


Estados Unidos "está violando la Carta de la ONU"; ello constituye una "injerencia no disimulada" en los asuntos internos de un Estado soberano denunció la cancillería rusa sobre la injerencia de Trump en Venezuela


El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Geng Shuang, ha declarado este martes que las naciones latinoamericanas son países soberanos, capaces de decidir por su propia cuenta con qué Estados colaborar.

"América Latina no pertenece a ningún país y no es el patio trasero de nadie", recalcó Geng.

A continuación el portavoz de la Cancillería china subrayó que su nación "siempre apoya el desarrollo de las relacionas amistosas con los países" de la región, entre ellos Venezuela.

En el contexto de la situación actual en ese país latinoamericano, Geng hizo hincapié en que sólo el pueblo venezolano puede encontrar una salida a la crisis política que vive su nación estos días. "La cuestión venezolana puede ser resuelta solo por el pueblo venezolano, la estabilidad en Venezuela redunda en interés del país, así como de la región", reiteró.

Anteriormente, el asesor de Seguridad Nacional del presidente de EE.UU., John Bolton, afirmó a través de su cuenta personal de Twitter que Washington no tolerará "potencias militares extranjeras hostiles" que impiden alcanzar "objetivos de democracia, seguridad y el Estado de derecho, compartidos en el hemisferio occidental".

"El Ejército venezolano debe estar con el pueblo de Venezuela", precisó.

A su vez, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, afirmó este lunes en Twitter que Washington trata de "interferir en los programas de cooperación técnica-militar entre Rusia y Venezuela", al mismo tiempo que el país norteamericano tiene un gran número de bases militares en todo el mundo —"buena parte" de las cuales se ubica en América Latina— y "un presupuesto militar creciente de más de $700 millardos". Arreaza calificó este comportamiento de las autoridades estadounidenses de "cinismo".

Por otra parte, este 25 de marzo, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, mantuvieron una conversación telefónica donde se discutieron temas relacionados con la situación de Venezuela.

En este diálogo, Lavrov destacó que los intentos de Washington de organizar un "golpe de Estado" en Venezuela y las amenazas contra su Gobierno legítimo "están violando la Carta de la ONU", y agregó que ello constituye una "injerencia no disimulada" en los asuntos internos de un Estado soberano.

Por su parte, según cita el Departamento de Estado estadounidense, Pompeo hizo saber a su homólogo ruso que EE.UU. y sus aliados regionales "no se quedarán de brazos cruzados" mientras Rusia "exacerba las tensiones en Venezuela" con sus actividades de cooperación con ese país sudamericano. El diplomático calificó estas acciones como un "comportamiento no constructivo" pese a que se realizan de acuerdo a contratos bilaterales amparados por el derecho internacional.

RT
Beijing, China
Martes 26 de marzo de 2019.


El colosal proyecto que conecta Hong Kong y la China continental, estratégico para Pekín, se ha visto plagado de retrasos, sobrecostes y problemas políticos

Con una corta frase —“anuncio oficialmente la apertura del puente Hong Kong-Zhuhai-Macao"—, el presidente chino, Xi Jinping, ha inaugurado este martes el puente más largo del mundo sobre el mar. La colosal obra mide 55 kilómetros, ha costado cerca de 20.000 millones de dólares y su construcción durante nueve años ha estado plagada de problemas, retrasos y tensiones políticas.

El proyecto, a prueba de terremotos y tifones, es un complejo alarde de ingeniería. En él se han empleado 400.000 toneladas de acero. Para permitir el paso del intenso tráfico marítimo en la zona y evitar interrupciones por las fuertes y frecuentes tormentas tropicales, parte de la obra se ha sumergido. El tramo central lo compone un túnel de 6,7 kilómetros bajo el mar, conectado con el resto del trayecto a través de dos islas artificiales.

La ejecución de infraestructuras de semejante calado es una muestra de poderío para el Gobierno chino y el puente es una de las joyas de la corona dentro de su ambiciosa iniciativa de conexiones mundiales conocida como Nueva Ruta de la Seda. También es una pieza clave en sus planes de integración económica de las grandes ciudades en la bahía del río de la Perla, donde habitan casi 70 millones de personas y que Pekín aspira a convertir en un centro de innovación tecnológica que rivalice con Silicon Valley. A partir de ahora, el trayecto entre Hong Kong y la ciudad de Zhuhai, en la China continental, pasará de cuatro horas a 45 minutos.

 China inaugura el puente sobre el mar más largo del mundo

Para los críticos del proyecto se trata de un derroche innecesario, una inversión que será complicada o imposible recuperar, con un impacto desastroso en el ecosistema marino y que los ciudadanos de a pie no quieren. En Hong Kong, los sectores a favor de la democracia ven con sospecha una obra que difumina, a sus ojos, aún más las fronteras entre la China continental y el territorio autónomo y sus libertades cada vez más bajo acoso.

La ceremonia, ciertamente, se desarrolló en clave menor. Pero la mera presencia de Xi en el acto representaba una señal de la importancia que Pekín concede al proyecto. Aunque su intervención fuera tan corta: duró más la larga salva de aplausos con la que le recibieron los 700 invitados que su breve frase, tras la cual abandonó el evento sin dirigirse a los asistentes.

Aunque el acto inaugural tuvo lugar este martes, los vehículos no empezarán a atravesar el puente hasta el miércoles. No se espera que, al menos de momento, genere grandes atascos: los automóviles que quieran utilizarlo necesitan un permiso previo. Y las empresas de autobuses que cubrirán la ruta solo recibieron la notificación de la apertura la semana pasada, cuando esperaban un aviso de al menos dos meses para poner en marcha el servicio.

Los funcionarios ya habían recortado las cifras del tráfico que se espera que cruce el puente, por la competencia de otros servicios y vías de transporte. En 2008 el año antes de que empezaran las obras, un estudio preveía que lo atravesarían diariamente 171.800 pasajeros en 33.100 vehículos. Pero en 2016, según admitieron a comienzos de este año funcionarios de Hong Kong, las expectativas se rebajaron a 126.000 pasajeros y 29.100 vehículos. Aunque según China el macroproyecto aportará más de un billón de euros en beneficios económicos a la región, un cálculo del servicio en mandarín de la BBC prevé que los peajes generen solo unos 80 millones de euros anuales.

El puente representa la segunda gran obra de infraestructura que se inaugura este año y comunica Hong Kong con la China continental, después de que en septiembre se abriera un servicio de ferrocarril de alta velocidad que enlaza la excolonia británica con Cantón y que, con una gran polémica de por medio, permite que agentes chinos operen en territorio hongkonés para evitar que los trenes tengan que parar en la frontera.

Parte de la población de Hong Kong ve con recelo estas obras. "Por encima de todo, es un proyecto político que busca la integración de Hong Kong en la China continental y que, a la larga, debilitará nuestra singularidad y capacidad para desarrollarnos independientemente", había apuntado a este diario hace unos meses el político Nathan Law, uno de los cabecillas de las manifestaciones que en 2014 bloquearon el centro del territorio autónomo para exigir más democracia.

Los ciudadanos de esta región semiautónoma —volvió a la soberanía china en 1997— cuentan con una serie de derechos mayores que los de sus compatriotas en virtud del principio "un país, dos sistemas" acordado para la región para los siguientes 50 años. Por ello, obras de este calado representan para muchos un paso más en la pérdida de libertades, desde la detención de cinco libreros a las crecientes restricciones a los partidos y políticos partidarios de mayor autonomía. "Pekín no está dispuesta a ceder ni un gramo de su poder, por lo que en su relación con Hong Kong se ha vuelto más dominante y severa", relató a EL PAÍS la veterana legisladora del Partido Cívico, Claudia Mo. "Es como el padre que le dice a su hijo: ´todas las restricciones que te impongo son por tu propio bien´. Es algo irritante y molesto", añadió.

Fuera del ámbito político, la obra también ha generado críticas por sus problemas de seguridad laboral (al menos nueve trabajadores murieron y centenares sufrieron lesiones durante la construcción, que ha acumulado unos retrasos de dos años) y su impacto medioambiental. Organizaciones ecologistas, incluida la oficina hongkonesa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), han denunciado la reducción en el número de avistamientos en la zona de delfines blancos, una especie en grave peligro de extinción.

El País
Macarena Vidal Liy
Victoria Pascual
Pekín / Hong Kong, China
Martes 23 de octubre de 2018.


La Comisión de Supervisión investiga a Meng Hongwei por "violaciones de la ley" no especificadas

China ha confirmado que retiene al presidente de Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal), y viceministro chino de Seguridad Pública, Meng Hongwei, como sospechoso de delitos no especificados. Meng permanecía en paradero desconocido desde el 25 de septiembre, tras aterrizar en China procedente de Estocolmo. El viernes pasado se hizo público que la policía de Francia, donde tiene la sede Interpol, en Lyon, lo buscaba después de que su esposa hubiera denunciado su desaparición.

En un sucinto comunicado emitido cerca de la medianoche del domingo en China, la Comisión Nacional de Supervisión, el nuevo órgano encargado de vigilar el comportamiento de los funcionarios públicos, reveló que Meng, de 64 años, se encuentra en su poder mientras se le investiga por “violaciones de la ley”.

Una vez en manos de la Comisión, el presidente de Interpol puede, de acuerdo con las normas de funcionamiento de este poderoso organismo creado a comienzos de este año, ser retenido hasta seis meses en un lugar secreto y sin contacto con el exterior, mediante un sistema de detención conocido como liuzhi.

Este domingo, la organización ha informado de que recibió la renuncia con efecto inmediato de Meng como su presidente y que la institución elegirá a un nuevo jefe en una reunión en noviembre en Dubái. Mientras, el surcoreano Kim Jong Yang será presidente interino. Interpol había indicado el sábado que había pedido a China aclaraciones sobre el paradero de Meng, que llevaba dos años como jefe del organismo internacional de cooperación policial. La esposa del alto funcionario, Grace Meng, y sus hijos han quedado bajo protección, según ha informado el Ministerio del Interior francés.

En una rueda de prensa en Lyon, Grace Meng explicó que lo último que supo de su marido fueron dos breves textos por mensajería instantánea el día 25. En uno, el emoji de un cuchillo le informaba de que estaba en peligro y en el otro le pedía que estuviera a la espera de una llamada suya. Después, nada más.

“Esto es una cuestión que corresponde a la comunidad internacional”, declaró la esposa del alto cargo, citada por la agencia AFP. “No estoy segura de qué le ha pasado”.

Desde la llegada al poder de Xi Jinping, China lleva a cabo una amplia campaña de lucha contra la corrupción que ha causado la caída en desgracia de más de un millón de funcionarios. Entre ellos se encuentran 17 altos cargos —o “tigres”, como los ha descrito el propio Xi—, incluidos destacados posibles adversarios políticos.

Entre los detenidos y condenados a cadena perpetua se encuentra el antiguo ministro de Seguridad Pública Zhou Yongkang, que durante tres años fue el superior directo de Meng y que, hasta pocos meses antes de su arresto ocupaba uno de los puestos en el Comité Permanente, el principal órgano de poder del Partido Comunista Chino (PCCh).

De puertas para afuera, nada hacía pensar que Meng, cuyo nombramiento al frente de Interpol fue acogido con júbilo por China y con preocupación por las organizaciones defensoras de los derechos humanos, estuviera a punto de ser detenido. Pero esta primavera, durante la remodelación de los órganos de dirección del Partido y de las estructuras de Gobierno, el alto cargo policial perdió su asiento en el Comité Central, el tercer órgano de mando dentro de la formación comunista. Era el único en la alta jerarquía de la Seguridad Pública al que se le retiraba ese honor.

“Imagino que debe haber ocurrido algo urgente. Eso es por lo que [las autoridades] optaron por una acción tan inmediata, a riesgo de quedar en evidencia en el escenario internacional”, declaraba el historiador y comentarista político Zhang Lifan al periódico de Hong Kong South China Morning Post. “Si Meng está implicado en un mero caso de corrupción, no habría habido necesidad de que las autoridades gestionaran esto de esa manera”.

Nadie está por encima del partido

El anuncio de la detención de Meng coincide esta semana con el de una multa por valor de 111 millones de euros a la actriz Fan Bingbing, la más famosa y mejor pagada de toda China, por evasión de impuestos. Fan había desaparecido durante tres meses, también mientras era sometida a una investigación. Al reaparecer, la actriz colgó en su cuenta de Weibo, el Twitter chino y donde cuenta con 62 millones de seguidores, un mensaje de arrepentimiento y en el que aseguraba que sin el Partido “no hay Fan Bingbing”.

Los casos de Meng y Fan envían una advertencia contundente de las autoridades chinas: nadie, por popular o aparentemente protegido que se encuentre, está por encima de lo que dicta el PCCh. Y para Pekín sus leyes nacionales pasan por encima de otras consideraciones internacionales. Significativamente, el comunicado de la Comisión Nacional de Supervisión destaca antes el cargo de Meng como viceministro que como presidente de Interpol.

Pekín también deja claro, con esta detención, algo que ya había apuntado al crear la Comisión (heredera de la Comisión Central para la Vigilancia de la Disciplina, el órgano policial del PCCh): que la campaña contra la corrupción, que parecía haber perdido fuelle tras sus primeros e intensos años, se ha convertido en permanente y seguirá teniendo en su punto de mira a altos cargos que den motivos para la sospecha. Según publica el South China Morning Post, el 29 de septiembre el jefe de Gabinete de Xi, Ding Xuexiang, había instado a funcionarios del Estado y del Partido a permanecer vigilantes contra la corrupción.

El País
Macarena Vidal Liy
Pekín, China
Domingo 7 de octubre de 2018.


La revista ‘Forbes’ eligió al líder chino para ocupar el primer puesto de su escalafón anual.

En el planeta hay casi 7.500 millones de seres humanos y solo 75 de ellos marcan el devenir de lo que en él sucede. Esa es la lógica detrás de la lista que publica anualmente la revista Forbes bajo el nombre de ‘Las personas más poderosas del mundo’ y que incluye jefes de Estado, empresarios, filántropos y dueños de plataformas tecnológicas.

En esta ocasión, la publicación se decantó por Xi Jinping, secretario general del Partido Comunista de China y presidente del país asiático, para encabezar el ranquin. Los motivos de la elección del líder chino responden a la reciente enmienda de la constitución por parte del Congreso que amplió su autoridad y eliminó los límites de su mandato. “Disfruta de un culto a su personalidad que no se había visto desde el presidente Mao”, indica ‘Forbes’.

La influencia de Xi Jinping a nivel mundial es tal que ha sido el único capaz de destronar al presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien ostentaba ese reconocimiento desde hace cuatro años y en esta edición se ha tenido que contentar con el puesto número dos. Completa el podio el polémico Donald Trump.

Para la revista es innegable que, a pesar de los escándalos que enmarcan su vida y su actividad política, como presidente de Estados Unidos posee un gran poder económico y militar.

La primera mujer que aparece es Ángela Merkel, canciller de Alemania, que actualmente ejerce su cuarto mandato. Lo hace por detrás de Trump. Dice la publicación que ella personifica “el liderazgo de facto de Europa”, y añade que “tendrá que continuar sujetando con firmeza el control del timón de la Unión Europea en momentos en que enfrenta las tormentas del ‘brexit’ y del sentimiento antiinmigración”.

Llama la atención que en este ranquin, conformado por 75 personas, solo aparezcan cinco mujeres. Además de la canciller alemana, están incluidas la primera ministra británica, Theresa May (puesto número 14); Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (22); Mary Barra, presidenta ejecutiva de General Motors (53) y Abigail Johnson, presidenta ejecutiva de Fidelity Investments (70).

Otros de los “hombres poderosos” que incluye el ranquin son Jeff Bezos, fundador y director de Amazon (5); el papa Francisco (6); Narenda Modi, primer ministro de India (9); Ali Hoseini-Khamenei, líder supremo de Irán (17), y el líder norcoreano Kim Jong-un (36).

En cuanto a la metodología empleada por ‘Forbes’ para construir este ranquin, la publicación explica que los editores responsables de la misma se basaron en cuatro indicadores.

Primero, el número de personas sobre las que los seleccionados ejercen poder; segundo, los recursos financieros que controlan; tercero, en cuántas esferas tienen influencia, y cuarto y último, hasta qué punto el candidato ejerce ese poder de forma activa.

El Tiempo
Bogotá, Colombia
Domingo 13 mayo de 2018.


     MEXICO, 11 abr (Xinhua) -- La aerolínea mexicana de bajo costo Interjet contempla establecer una alianza con la aerolínea china Hainan Airlines en el segundo semestre de 2018, como parte de su estrategia de atracción de un mayor turismo asiático, anunció hoy la empresa mexicana.

     Durante una reunión con periodistas, el director ejecutivo de Interjet, Julio Gamero, dijo que las dos aerolíneas se encuentran actualmente en la fase de definiciones.

     "Es muy natural para ellos el poder conectar con nosotros, básicamente somos la única aerolínea que puede ofrecer eso", afirmó.

     Además, el directivo de Interjet explicó que "nosotros estamos ahora en una estrategia de crecimiento internacional, es un tema de necesidad y de vocación".

     El pasado 21 de marzo, Hainan Airlines inauguró su ruta Beijing-Ciudad de México, dentro de la iniciativa de los gobiernos de México y China de fortalecer su conectividad aérea.

     Además de Hainan, la aerolínea mexicana proyecta establecer alianzas en la segunda mitad del año con la alemana Lufthansa, LAN Colombia y Japan Airlines.

     Actualmente Interjet tiene convenios de colaboración con Alitalia, All Nippon Airways, American Airlines, British Airways y con la multinacional Grupo LATAM.

     Tras 12 años de operaciones desde su fundación, Interjet ha transportado a más de 78 millones de pasajeros, con su flota de 80 aeronaves que operan en 35 destinos nacionales y 20 internacionales.

     En 2017, la aerolínea mexicana transportó a 3 millones de pasajeros internacionales, lo que representó un aumento de 35 por ciento en relación al año previo.

Xinhua
Ciudad de México
Miércoles 11 de abril de 2018.


Beijing, China– El líder norcoreano, Kim Jong-un, realizó una visita no anunciada a China para reunirse con el Presidente Xi Jinping, semanas antes de las cumbres planificadas con los líderes estadounidenses y surcoreanos, según informes de la televisión central china.

La visita de Kim Jong-un, marca su primer viaje fuera de Norcorea desde que asumió el cargo en 2011, y su primer encuentro con otro Jefe de Estado.

El viaje de Kim Jong-un se desarrolló en secreto y con un nivel de seguridad extraordinario: la comitiva llegó en el mismo tipo tren blindado en el que antiguos líderes norcoreanos realizaron viajes al extranjero.

Medios japoneses especularon la llegada de un convoy oficial norcoreano cuando captaron un tren verde oliva ingresó a la estación de Beijing cerca de las 15:00 locales de ayer.

La visita sorpresa entre ambos países agrega otra capa a la compleja diplomacia global en torno al programa nuclear del país asiático.

De acuerdo con expertos, Kim Jong-un intentaría reparar las tensas relaciones con China, un aliado tradicional y benefactor, al tiempo que se abre a un mayor contacto con su enemigo, Corea del Sur.

Asimismo, sugieren que la visita significaría que Norcorea busca la aprobación china antes de su contacto con la Administración de Donald Trump.

The New York Times
Beijing, China
Martes 27 marzo 2018.

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