• Entrevista al exministro de finanzas griego y fundador de DiEM25, Yanis Varoufakis: "La posición de la Comisión Europea sobre Catalunya ha sido repulsiva"
  • "Mi lección de los eventos de 2015 fue que el Eurogrupo y el BCE tienen una visión sobre lo que pasa y lo que necesita Europa, pero los progresistas no", asegura

Más de dos años después de abandonar el ministerio de Finanzas griego tras las arduas negociaciones con sus homólogos europeos, Yanis Varoufakis (Atenas, 1961) no ha dejado la política. Es uno de los fundadores del Movimiento por la Democracia en Europa 2025 (DiEM25), y esta semana ha visitado Barcelona para reunirse con Ada Colau o Gerardo Pisarello y empezar a preparar las elecciones al parlamento europeo de 2019. En plena crisis catalana, también ha presentado la propuesta de DiEM25 para la autodeterminación de regiones europeas.

¿Por qué cree que los exmiembros del Govern encarcelados son presos políticos?

No hay ninguna duda de que son presos políticos porque están encarcelados por sus actividades políticas, no por robar un banco. La agenda política independentista se ve como una rebelión y una sedición por parte de las autoridades centrales del Estado. Personalmente creo que se han inventado estos cargos. Cualquier ley o cualquier constitución que permite encarcelar a ciudadanos por sus actividades políticas es débil y contraria a la lógica.

¿Cree que el conflicto en Catalunya versa más sobre derechos civiles?

No estoy aquí para apoyar o rechazar la independencia. Es un asunto de derechos civiles. Enviando a la policía a golpear a votantes el Gobierno central perdió la autoridad moral para hablar sobre la adecuación a la Constitución del proyecto independentista. Las situaciones de violación de la integridad física y moral de los ciudadanos y de violencia contra los votantes son vulneraciones intolerables de las libertades civiles.

¿Por qué cree que la cuestión catalana es un asunto europeo y no un asunto interno de España?

Porque Catalunya es parte de Europa.

La Comisión Europea discrepa y mantiene que es un asunto interno.

La posición sobre Catalunya de la Comisión Europea ha sido repulsiva y ha supuesto un golpe a su propia credibilidad y a los ideales europeos. Europa no sólo es un mercado común, supuestamente es un hogar común que protege los valores democráticos y las libertades civiles. ¿Si Hungría mañana penaliza la homosexualidad, Jean–Claude Juncker también dirá que es un asunto interno?

Me siento personalmente ofendido por la posición sobre Catalunya de Jean–Claude Juncker. Al final la Comisión Europea tiene dos varas de medir: critica con razón los cambios constitucionales en Polonia porque efectivamente no son un asunto interno, pero en el caso de España y Catalunya sí es un asunto interno

¿La UE actual es más parte del problema que de la solución?

Sí, y no sólo en el tema catalán, también respecto a Grecia o el Brexit. Cada medida que han tomado autoridades europeas sobre una crisis europea ha contribuido a la desintegración de los ideales de ciudadanía y los valores europeos.

Su propuesta sobre Catalunya y la autodeterminación de regiones de la UE parte de un supuesto optimista: que la UE será proactiva en coordinar un referéndum si lo quiere la mayoría de una región. ¿Qué le hace pensar que la posición comunitaria cambiará de tratar estas cuestiones como un asunto interno a coordinar la posibilidad de romper un estado miembro?

Por la opinión pública. Las autoridades europeas no tienen la capacidad analítica ni la inclinación moral para hacer lo correcto, en España, Catalunya o Grecia. Por eso los ciudadanos europeos tenemos el deber de presentar propuestas constructivas sobre cómo debe funcionar una verdadera Unión Europea democrática. Esto es lo que buscamos en DiEM25.

¿Si algo ha demostrado la crisis griega no es que, precisamente, a las autoridades europeas les preocupa relativamente poco la opinión pública?

Sí les preocupa. Y les tendría que preocupar más si se dieran cuenta de las grandes críticas que están sufriendo entre los ciudadanos. En nuestras democracias occidentales, que son imperfectas, la única alternativa a la violencia y al descontento es el diálogo entre movimientos y ciudadanos. En el caso de DiEM25, queremos hacer propuestas constructivas, moderadas, pero a la vez radicales, y que muestren a la ciudadanía que las cosas se pueden hacer de una manera distinta, que hay alternativa.

¿Qué opina de la fuga de empresas que sufre Catalunya por la situación política?

La fuga de empresas puede ser dañina, pero eso es lo que pasa cuando hay un fracaso político como en Catalunya y en España. La cuestión está en que políticos y ciudadanos salgan del callejón sin salida, algo que no pasará si se actúa como si el problema no existiera. De ahí nuestra propuesta: establecer normas comunes en procesos de autodeterminación de regiones europeas para permitir a la gente expresarse como quiera. Si no se abordan las cuestiones políticas, aumenta el riesgo de que se conviertan en problemas que van creciendo hasta comportar daños económicos.

¿Ve un riesgo de recesión por la situación política?

Cuando hablamos de democracia y libertades políticas creo que la pregunta no tendría que ser si habrá recesión o no. Cuando la gente, en cualquier lugar del mundo, se levanta y protesta contra lo que considera ilegítimo, esto siempre tiene un coste económico. Nunca ha habido un proceso de emancipación nacional o de autodeterminación sin un coste económico.

Sin embargo, aunque comportaran pérdidas en términos económicos en el corto plazo, sin las huelgas y los conflictos sociales, ahora no tendríamos las libertades civiles que hoy damos por descontadas y sobre cuyas bases podemos discutir sobre la situación en Catalunya hoy.

Mi lección de los eventos de 2015 fue que el Eurogrupo y el Banco Central Europeo tienen una visión sobre lo que pasa y lo que necesita Europa, con la que yo no estaba de acuerdo. Pero los progresistas no la tenían y los partidos políticos tampoco. Por eso necesitamos un movimiento paneuropeo, con una agenda paneuropea.

Los partidos políticos nacionales están cada vez más limitados, por no decir obsoletos, cuando los problemas a los que nos enfrentamos son comunes y sistémicos. Desde el punto de vista griego, es imposible resolver la crisis bancaria y de deuda griega cuando la italiana está sin resolver. Por eso DiEM25 es un movimiento europeísta, no queremos la desintegración de Europa: si la crisis es europea y sistémica, necesitamos soluciones europeas y sistémicas.

Entiendo que me está diciendo que desde una parte no se puede cambiar el todo.

Se puede hacer una comparación con el cambio climático: para resolverlo necesitas acciones locales, pero las acciones locales no son suficientes. DiEM25 quiere ser un movimiento de ciudadanos, ciudades, regiones, estados y paneuropeo. Necesitamos operar en todos los niveles, y que cada una de las medidas de las alcaldías o las regiones se inserten en una estrategia europea.

¿En qué posición queda el estado nación tradicional en su movimiento?

Juncker afirma que la UE es una unión de gobiernos y estados, y nosotros creemos que esta es una de las razones por las que la UE ha fracasado en su gestión de la crisis socioeconómica. El gran vacío democrático actual de la UE hay que rellenarlo repensando Europa como una unión de vecinos, ciudades, regiones y estados, por supuesto. La UE ha descuidado todos estos niveles salvo el de los gobiernos estatales. Nosotros queremos integrarlos todos.

¿DiEM25 buscará pactos con los partidos socialistas europeos para cambiar Europa?

Los partidos socialistas ya no existen, son dinosaurios desde que fueron cooptados por el sector financiero en los años 90. Cuando colapsó la burbuja financiera, los partidos socialistas colapsaron con ella, por su complicidad y sus vínculos con la banca, y ahora están instalados en la irrelevancia.

Para estar instalados en la irrelevancia, los socialistas gobiernan con Ada Colau en Barcelona, y en solitario en ciudades como Londres o París.

Mantengo que son más reminiscencias del pasado, no son significativos. Es como decir que, porque existen algunos monárquicos en Francia, los monárquicos franceses son relevantes.

¿Cómo abordará el movimiento DiEM25 el auge de la extrema derecha en Europa?

En DiEM25 nos oponemos al nacionalismo y trabajamos por una Europa abierta. Nuestro análisis es que la mayor crisis del capitalismo y el sistema monetario europeo dio lugar a políticas de austeridad y rescates que agravaron la crisis. Los monstruos de extrema derecha nacionalista se presentan a sí mismos como oponentes del establishment. Pero en realidad son cómplices. Macron y Le Pen o Juncker y Alternativa por Alemania se necesitan y se alimentan mutuamente. Creamos DiEM25 para luchar contra ambos porque son dos caras de la misma moneda.

El Diario.es
Madrid, España
Oriol Solé Altimira
Domingo 12/11/2017.

Jesús Silva-Herzog

El poder no solamente corrompe. También idiotiza. Ese es el argumento que desarrolla Barbara Tuchman en La marcha de la locura. No es infrecuente que el hombre de poder actúe en contra de su propio interés, que niegue realidad a los hechos, que ignore las advertencias de la prudencia y que se empecine en el camino de su propia ruina. La historiadora sospechaba que no había actividad humana tan torpe como la labor de gobernar. Podemos enviar naves al punto más distante del sistema solar pero no sabemos cómo tomar buenas decisiones públicas. Tal vez, como sugería la historiadora, reside en el poder una propensión a la tontería. ¿No es eso su empeño de ignorar todo aquello que lo contradice, su disposición a desoír la crítica, su empecinamiento que llega a ser suicida? Se juntan en las cúspides del gobierno la arrogancia del mando y la paranoia que percibe peligrosa cualquier idea nueva. Por una parte, la convicción de que debo imponer mi voluntad; por la otra, la terquedad que enjaula en prejuicios.

"La insensatez es hija del poder", sentenciaba Tuchman. Al recorrer la historia y concentrarse en cuatro ejemplos del delirio político, concluía que el mando conspiraba contra el pensamiento. No hay palacio que reciba bien las ideas nuevas. El poder destroza así las herramientas de su eficacia. El deber de todo gobierno es actuar razonablemente para cuidar el interés de los ciudadanos y del Estado que representa. Para hacerlo necesita mantenerse siempre alerta, siempre despierto, con los ojos bien abiertos a las fluctuaciones de la realidad, escuchando la advertencia de los hechos, apreciando con sensibilidad riesgos y oportunidades. Dispuesto a cambiar cuando así lo dicte el interés superior. Para gobernar hay que escapar tercamente de la soga de la terquedad. Pero, al parecer, el espacio mismo de la política está configurado para la tontería. ¿En qué otro lugar se honra como ahí la obsesión, la ceguera, la intransigencia? A la terquedad la elogiamos como firmeza; a la ceguera la alabamos como idealismo, a la intransigencia le damos trato de dignidad. Insistir en el camino inicial, aunque lleve al precipicio. Cerrar los ojos a la contrariedad. Declarar la guerra al discrepante. Más que una casa de locos, la política es el lugar de los disparates: un refugio de la irracionalidad prestigiosa.

Pienso en esto al ver a la policía española golpear manifestantes en Cataluña. Golpes a ciudadanos inermes, patadas a personas que expresan una posición política, urnas arrebatadas violentamente, uniformados que rompen cristales y cerrojos de escuelas con lujo de violencia. El espectáculo es indigno de un régimen democrático. El nacionalismo español mordió el anzuelo del nacionalismo catalán. El referéndum convocado por el gobierno de Cataluña era, a todas luces, inconstitucional. Sentencias del máximo tribunal español, lo juzgaron así. El referéndum careció por ello de las mínimas garantías para una elección auténtica. Desconociendo el mecanismo, los defensores de la permanencia no tuvieron representación en las mesas; no hubo un censo de votantes ni mecanismos para impedir el voto múltiple. El soviético resultado que proclama la Generalitat expresa el tamaño de la aberración.

El referéndum, como tal, fue una farsa de la que no podrían derivarse consecuencias jurídicas. Si el voto no fue voto, era otra cosa, perfectamente legítima, incuestionablemente legal: un acto de expresión, la declaración de una postura compartida. Si el gobierno español desconocía el carácter vinculante del voto, estaba obligado a tratar a los manifestantes como eso: ciudadanos que ejercen un derecho. La provocación del gobierno catalán (declarar de inmediato y de manera unilateral la independencia tras el referéndum) logró su objetivo: activar la peor cara del nacionalismo español. El gobierno central se entregó a la trampa que le tendieron. El día de ayer obsequió a los independentistas una confirmación de su relato nacionalista. Si España ha quedado irremediablemente rota, ha sido por el golpe de los defensores del estado indivisible. La torpeza, la arrogancia, la brutalidad de una política que renuncia a la política para ser, solamente, un mazo de la ley. Había opciones, había espacio para la negociación, había lugar para la reforma. Tal vez hoy sea demasiado tarde. Así mueren los estados. Y también así nacen.

Reforma
Jesús Silva-Herzog
Ciudad de México
Lunes 2 de octubre de 2017.


El gobierno catalán da como válidos los resultados de la votación.

Según los datos del Departamento de Sanidad catalán, las cargas policiales dejaron unos 844 heridos.

El presidente del gobierno catalán, Carles Puigdemont, proclamó la victoria del "sí" en el referéndum de independencia que los tribunales declararon inconstitucional y el gobierno español intentó impedir con un fuerte dispositivo policial.

Puigdemont dijo que el "sí' a la independencia es mayoritario" y anunció que trasladará ahora los resultados al Parlamento de Cataluña "para que se implementen".

En una declaración institucional desde el Palau de la Generalitat en Barcelona, Puigdemont afirmó que Cataluña ha "conseguido celebrar el referéndum que el Estado se ha esforzado tanto en impedir" e hizo una "apelación directa" a la Unión Europea para que intervenga ante la "intransigencia y la represión" con la que, a su juicio, actuó el gobierno español.

El referéndum de independencia en Cataluña termina con centenares de heridos por la actuación policial para evitar la votación

Rajoy defiende la actuación policial en Cataluña: "Hemos hecho lo que teníamos que hacer"

Puigdemont aseguró que "el gobierno español escribió hoy una página vergonzosa de su relación con Cataluña".

Según los datos del Departamento de Sanidad catalán, las cargas policiales dejaron unos 844 heridos.

La policía desaloja violentamente a los votantes en Cataluña.

El Ministerio del Interior desde Madrid aseguró que 33 policías también sufrieron heridas de diversa consideración.

¿Fue Cataluña alguna vez independiente?

De acuerdo con las denominadas "leyes de desconexión", aprobadas por la mayoría independentista en el legislativo regional, el Parlament, y suspendidas después por el Tribunal Constitucional español, tras el referéndum, la cámara catalana deberá proclamar la independencia de Cataluña en un plazo de 48 horas.

La pregunta ahora es si se producirá la declaración unilateral de independencia, una posibilidad respecto a la que el propio Puigdemont no se había mostrado concluyente en las jornadas previas al referéndum.

El presidente del gobierno español acusa a los independentistas catalanes de quebrar el orden constitucional.

Pese a que, al haber sido declarado ilegal, la votación no pudo contar con el censo oficial de electores y a que muchos colegios permanecieron cerrados por orden judicial, la Generalitat da validez a los resultados del referéndum de este domingo.

Entre los detractores de la votación, se subraya que se llevó a cabo sin garantías y que en los colegios que permanecieron abiertos se produjeron diversas irregularidades. Varios medios españoles reflejaron casos de personas que pudieron votar varias veces y hubo denuncias de urnas que llegaron ya llenas de votos a los colegios.

El gobierno catalán afirma que un 91% de los votantes apoyó la independencia.

La policía desaloja violentamente a los votantes en Cataluña

La postura oficial del gobierno español es que no se celebró ningún referéndum en Cataluña, sino tan solo un intento ilegal de violar la Constitución.

El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, aseguró en una comparecencia que "ha prevalecido la democracia" y culpó de los incidentes violentos a quienes, a su juicio, "han promovido la ruptura de la convivencia y la legalidad".

Mientras que Puigdemont planea activar el procedimiento para la secesión en el Parlamento regional, Rajoy anunció que convocaría a todos los partidos a un proceso de diálogo en el Congreso español.

Tras la jornada de hoy, distintas entidades sociales de Cataluña anunciaron la convocatoria de una huelga general en respaldo de la reivindicación de una república catalana independiente.

La votación de este domingo no tiene valor vinculante para las autoridades españolas, ya que fue declarada ilegal por el Tribunal Constitucional, aunque el gobierno catalán sostiene que con la victoria del sí en el referéndum, se declarará la independencia.

En los últimos días se llevaron a cabo actos de apoyo al referéndum en todo Cataluña. Desde Madrid enviaron a Cataluña miles de agentes de policía adicionales para impedir la votación.

Los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, no intervinieron este domingo en las cargas policiales, pese a tener la orden de impedir que se llevara a cabo el referéndum.

BBC Mundo
Cataluña, España
Domingo 1 de octubre de 2017.

La participación se sitúa en alrededor de 2,2 millones de personas. El 'sí' a la independencia ha recibido un apoyo de 1.649.239 personas.

Barcelona.- Más de dos millones de catalanes (2,2 millones) acudieron este domingo a votar en una jornada electoral sin precentes en Cataluña. El esperado referéndum soberanista del 9-N (suspendido hasta en dos ocasiones por el Tribunal Constitucional) movilizó al 37,7% del censo previsto (5,4 millones de catalanes) y fue calificado como un "éxito total" por el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

El sí a la independencia ha recibido el 80,7% de los votos, mientras que la opción de Cataluña como Estado no independiente ha conseguido el 10,11%. La opción del 'no' a Cataluña como Estado ha sumado el 4,55% de los votos.

Testimonios de la consulta soberanista Catalana del 9-N Los partidos proconsulta lograron movilizar a casi los mismos electores que en los últimos comicios europeos de mayo (donde cosecharon 2,1 millones de votos) y a muchos más que en las últimas autonómicas, donde solo les votaron 1,4 millones.

A pesar de las comparaciones, hay que destacar que los censos utilizados en ambos comicios no son comparables en absoluto. Los 5,4 millones que este domingo tenían derecho a voto incluye a los menores de 16 años y el proceso electoral continúa abierto 15 días para una suerte de "voto restringido". En total, se habilitaron 6.695 urnas a lo largo de 1.317 colegios por toda Cataluña. Un proceso que el Gobierno calificó de "estéril" y "carente de efectos jurídicos", mientras Artur Mas aseguró estar "ante una lección de democracia con mayúsculas".

Ausencia de incidentes

 Resultados aparte, la jornada electoral transcurrió sin incidentes destacables. El altercado más significativo tuvo lugar en un centro de votación de Girona cuando cinco encapuchados irrumpieron con el objetivo de destrozar las urnas. El altercado se saldó con la detención de los cinco jóvenes, de entre 21 y 34 años de edad, por parte de los Mossos.

La Fiscalía había encargado a los mossos la identificación de locales y participantes, lo que no se llevó a cabo Tampoco se produjeron problemas derivados de la actuación de los Mossos, a los que la Fiscalía había encargado la identificación de locales y participantes. Algo que la Policía catalana no llevó a cabo.

Una suerte similar corrieron las denuncias interpuestas este domingo por diferentes partidos –UPyD, PxC oFalange–y ciudadanos a título particular. En varios autos, los jueces de Cataluña encargados de tramitarlas desestimaron, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía, la medida cautelar que planteaban para retirar las urnas de los colegios y proceder a la clausura de éstos.

De forma unánime, los magistrados entendieron "desproporcionadas" dichas medidas. Entre unas cosas y otras, y ya concluida la jornada, un exultante presidente catalán compareció para valorar el 9-N y lanzar dos claros mensajes: "Los catalanes quieren gobernarse a sí mismos y decidir su futuro político".

No será hasta este martes cuando Mas desvele sus próximos pasos, y en 15 días, su estrategia definitiva. Y mientras en Cataluña se vivía un revulsivo, Mariano Rajoy no compareció y fue el ministro de Justicia, el recién llegado Rafael Catalá, el encargado de ofrecer las escuetas valoraciones del Ejecutivo a través de la lectura de un comunicado que no admitió preguntas.

Sí amenazó a Mas con emprender posibles acciones judiciales a partir de este lunes. Aparte, fuentes del Gobierno cuestionaron a la Agencia EFE la "fiabilidad" del proceso. Comparativa con las elecciones europeas y autonómicas Las 2,2 millones personas que han votado este domingo en el proceso participativo del 9 de noviembre cumplieron las expectativas de los partidos proconsulta catalanes, que consideraban en días previos a la jornada electoral que dos millones de votantes sería una cifra extraordinaria de participación.

Los partidos contrarios al proceso soberanista han instado a no participar y sus votantes no se han movilizado, previsiblemente. Los partidos proconsulta cuentan con un censo no oficial de 5,4 millones de personas para este 9-N.

En las últimas elecciones europeas se contabilizaron 2.532.629 votos (un 47,63% de participación). Entonces, el censo legal no incluía ni a menores de entre 16 y 18 años ni a ciudadanos extracomunitarios, como sí ocurrió este domingo.

En las pasadas elecciones europeas, los partidos partidarios a la consulta sumaron un 55,83%: un 23,67% ERC, un 21,86% CiU y un 10,3% ICV. Las formaciones contrarias recogieron un 30,36% (un 14,28% para PSC, un 9,8% para PP y un 6,28% para Ciutadans).

En los comicios autonómicos de 2012, se contabilizaron 3.657.450 votos (69,56%) y la abstención se situó en 1.600.510 (30,44%). Por partidos, el bloque proconsulta recogió el 57,73% de los votos (30,68% CiU, 13,68% ERC, 9,89% ICV y 3,48% CUP) y los partidos contrarios un 35% (14,43% PSC, 12,99% PP y 7,58% Ciutadans).

20minutos.es
Barcelona, España
Domingo 9 de noviembre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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