Una investigación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre los movimientos financieros de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex –a la cual Proceso accedió–, arroja detalles sobre el entramado que el brasileño Marcelo Odebrecht construyó en México. También da cuenta de cómo fueron usadas empresas, cuentas bancarias y firmas fantasma para pasear el dinero por diversas partes del mundo y que al final fue usado para concretar sobornos.

El entramado financiero que Marcelo Odebrecht montó en México no sólo se usó para presuntamente transferirle millones de dólares a Emilio Lozoya Austin, también sirvió para inyectarle recursos a las empresas del brasileño que están relacionadas con casos de sobornos en diversas partes del mundo.

De acuerdo con documentos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a Emilio Lozoya se le depositaron 5 millones de dólares vía una empresa offshore que Odebrecht creó, y a la cual Altos Hornos de México (AHMSA) depositó 3.7 millones de pesos poco después de que vendió Agronitrogenados a Petróleos Mexicanos (Pemex).

AHMSA también depositó 2.1 millones de dólares a la Constructora Norberto Odebrecht SA en 2014.

Hay más en el entramado: de una de las cuentas de ESEASA Construcciones, empresa mexicana vinculada comercialmente a Odebrecht, “salieron recursos en diversas divisas” hacia AHMSA y a una cuenta de la empresa Tochos Holding Limited, creada en Suiza y en la cual el beneficiario es Emilio Lozoya.

Los documentos de los cuales Proceso tiene copia aclaran que “se desconoce” el monto de las transferencias en moneda extranjera; no obstante más adelante se detalla cuánto tiene la cuenta donde Lozoya habría sido el beneficiado y que se trata de dólares, francos suizos y euros.

Lo presuntamente entregado por Odebrecht a Lozoya no se compara con los recursos que la empresa brasileña movió en México y que tuvieron como destino final compañías creadas en otras partes del mundo y que fueron usadas para los sobornos. ((Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2237).

Proceso
Jesusa Cervantes
Ciudad de México
Sábado 14 de septiembre de 2019.


Empresario que acusa a Juan Collado denunció que quienes son los verdaderos dueños de Caja Libertad son los expresidentes

Ciudad de México— Sergio Hugo Bustamante Figueroa, empresario y socio de "Libertad Servicios Financieros" acusó que los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto son parte de una red de lavado y accionistas y dueños de esa Sociedad Financiera Popular (Sofipo).

"Es una Institución financiera que, al amparo de la oscuridad de las leyes financieras del país, realiza actividades ilícitas como blanqueo y/o lavado de dinero, negocios cuyos beneficiarios son los dueños o administradores, créditos amañados, sueldos desproporcionados y toda la gama de delitos financieros que se ocurran", declaró ante la FGR.

Bustamante acusó al abogado Juan Collado, presidente de "Libertad" de operaciones ilegales y lavado de dinero en la compra de inmuebles en Querétaro. Collado está encarcelado y vinculado a proceso desde ayer.

"Tuve conocimiento por diversos conductos (llamadas telefónicas y mensajes personales) que no le buscara tres pies al gato dado que, atrás de José Antonio Rico (ex presidente del consejo de administración) y Collado estaba gente muy pesada.

"Que en realidad eran los verdaderos propietarios, refiriéndose en particular y mencionándolos por su nombre a Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas de Gortari, Francisco Domínguez Servién (Gobernador de Querétaro), Mauricio Kuri (líder del PAN en el Senado), sorpresivamente miembro del Consejo de Libertad Servicios Financieros".

"Libertad" tiene hoy 193 sucursales en todo el país y más de 2 millones de clientes.

En diciembre de 2018 poseía activos por 11 mil 757 millones de pesos.

El denunciante afirma que Jesús Beltrán González, ex director de "Libertad", confirmó que los verdaderos dueños eran políticos y el polémico empresario casinero Javier Rodríguez Borgio.

Además, aseguró que en noviembre de 2014 presenció la llegada de una camioneta de valores al edificio corporativo de "Libertad" con varias cajas de efectivo y que le informaron que era dinero de Peña Nieto.

Ayer se informó que el abogado Juan Collado renunció a la presidencia del consejo administración de "Caja Libertad".

Según Bustamante, la empresa financió campañas políticas (PAN en Querétaro), la compra del equipo de Gallos del Querétaro y otorgó préstamos irregulares a sus directivos.

Reforma
Ciudad de México
Jueves 11 de julio de 2019.

 
Un juez federal habría ordenado suspender el bloqueo de una de las cuentas bancarias del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, acusado de lavado de dinero y quien está prófugo de la justicia.

De acuerdo con diversos medios, el juez Décimo Sexto de Distrito en Materia Administrativa concedió la suspensión provisional en el amparo 901/2019, promovido el 5 de junio por abogados de Lozoya, para impugnar su inclusión en la lista de personas bloqueadas de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

El amparo se refiere únicamente a una cuenta a nombre de Lozoya en Banco Azteca, con lo que el funcionario federal en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto podría hacer uso de esos recursos.

El juez habría tenido que aplicar jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, vigente desde el 31 de mayo, que ordena a los jueces suspender los bloqueos dictados por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, salvo los que sean resultado de una solicitud de colaboración internacional.

Ello toda vez que desde 2018, las dos Salas de la Corte declararon inconstitucional la facultad de la citada Unidad para congelar cuentas sin orden judicial, prevista en el artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito, aún no reformado por el Congreso.

Asimismo, Javier Coello Trejo, abogado de Emilio Lozoya, informó que la próxima semana dará a conocer "información valiosa" que demostrará la situación en la que su cliente dejó la petrolera, y que debido a "una cosa mediática", a su cliente se le han adjudicado situaciones en las que él no tuvo nada que ver.

El Universal
Ciudad de México
Domingo 23 de junio de 2019.


Prácticamente desde que dejó la Presidencia de la República, en 1994, Carlos Salinas de Gortari emigró al Reino Unido y estableció su residencia entre Londres y Dublín (Irlanda), tiempo que le ha reconocido el gobierno inglés para otorgarle la residencia y con ella el exmandatario mexicano podrá salir, entrar y, sobre todo, refugiarse en el viejo continente ante cualquier contingencia legal, sobre todo ahora que el gobierno de la cuarta transformación analiza realizar consultas y foros para que la población decida si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador debe investigar a los expresidentes.

Salinas de Gortari, señalado por el presidente López Obrador como el Jefe de la Mafia del Poder, fue interrogado (1996) en la embajada de México en Dublín por fiscales de la Procuraduría General de la República, cuando el entonces mandatario Ernesto Zedillo permitió que se abrieran sendas investigaciones penales en contra de los hermanos Carlos y Raúl Salinas de Gortari, por los delitos del asesinato del entonces candidato priísta Luis Donaldo Colosio, por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

Desde aquel año de 1996, el exmandatario mexicano decidió refugiarse en los países de Irlanda y Reino Unido, lo que ahora le ha valido para que en Londres le entreguen su documento de residencia para poder entrar y salir cuando se le antoje, pero sobre todo para poder huir en cuanto lo necesite.

Contralinea
Ciudad de México
Viernes 20 de junio de 2019.


La residencia se encuentra a la orilla del mar, en la zona de Contramar, uno de los desarrollos más exclusivos de Ixtapa.

México. - Al tiempo que se negociaba la compra por parte de Pemex de una planta chatarra, un abogado y directivo de Altos Hornos de México (AHMSA) adquirió, en representación de la esposa de Emilio Lozoya, una mansión, que vale 1.9 millones de dólares.

Así lo revela Reforma, con base en información de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que posee copia de los documentos que avalan la compra.

La residencia de encuentra a la orilla del mar, en la zona de Contramar, uno de los desarrollos más exclusivos de Ixtapa.

Compra en julio de 2013

De acuerdo con la investigación, de la que da cuenta Raúl Olmos el inmueble a favor de Marielle Helene Eckes, esposa de Lozoya, se adquirió en julio de 2013.

Esa transacción se dio 12 días después de que Petróleos Mexicanos (Pemex) autorizó la compra de la planta de fertilizantes Agro Nitrogenados.

Como lo comprobó la Auditoría Superior de la Federación, se trató de una planta chatarra de AHMSA que tenía 14 años sin operar y que se compró en 250 millones de dólares, con un sobrecosto del 57 por ciento.

Por las irregularidades que se hallaron en esa compra, la Fiscalía General de la República (FGR) arrestó al dueño de AHMSA, Alonso Ancira, en tanto que un juez giró orden de aprehensión en contra de Lozoya, quien solicitó un amparo para no ser encarcelado.

La transacción

Los documentos a los que accedió MCCI señalan que al menos 1.2 millones se pagaron a través de una cuenta en Suiza, la cual está relacionada con sobornos al parecer pagados a Lozoya, que lo investigan autoridades mexicanas.

La esposa de Lozoya es extranjera, nació en Alemania, por lo que no podía adquirir la propiedad, según el Artículo 27 de la Constitución que solo permite el uso y aprovechamiento de inmuebles dentro de esa zona restringida, mediante un fideicomiso.

Se le transmitió la propiedad a través de un fideicomiso, que le autorizó la Secretaría de Relaciones Exteriores, según el permiso con número 20131491.

Una propiedad de 3 mil metros cuadrados

La propiedad tiene una superficie de 3 mil 578 metros cuadrados y en los detalles de la mansión destaca la recámara principal que tiene una estancia, terraza descubierta, una pérgola, palapa y mirador con vista al mar. Tiene cinco recámaras, todas con baño propio y cuatro de ellas con vestidor.

En tanto que en distintos desniveles se distribuyen el comedor, dos estancias, una terraza, la cocina, un gimnasio, un cuarto de televisión, dos bodegas, cuarto de lavado, cuarto de servicio con baño completo, alberca y cochera para tres autos.

Esa residencia cuenta con acceso directo al mar, a una playa privada.

SDP Noticias
Guadalupe Martínez
Ciudad de México
Sábado 8 de junio de 2019.


En 1988, al inicio del Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, la familia regiomontana Garza Sada era la única que figuraba en la lista de multimillonarios de Forbes. Para 1994, al término de ese sexenio e inicio de la crisis económica, ya eran 23 empresarios o familias, entre ellos, compradores de las empresas paraestatales como Carlos Slim (Telmex), Ricardo Salinas (TV Azteca) o Roberto Hernández (Banamex).

Ciudad de México,.- En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se privatizaron y desincorporaron del Estado 390 empresas, el 63 por ciento de las que existían entonces y, al final de ese Gobierno, el número de mexicanos más ricos del mundo registrados por la revista Forbes pasó de una familia –los Garza Sada– a 23 clanes multimillonarios que sumaron en conjunto 41 mil 900 millones de dólares en 1994, año en que también inició una crisis económica que disparó los niveles de pobreza al 69 por ciento de los mexicanos.

Entre estos millonarios está Ricardo Salinas Pliego, de Grupo Salinas y quien es hoy uno de los asesores empresariales del actual Gobierno federal. Además, nueve empresarios de esa lista ya fallecieron.

“Cuando llega [Carlos] Salinas aparecía en la revista Forbes, especializada en finanzas, sólo un multimillonario en la lista de los hombres más ricos del mundo, una familia, la familia Garza Sada. Con una tradición empresarial, pero era eso en el 88″, dijo el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina del 21 de febrero pasado.

Se trataba de Adrián Sada González, presidente de Vitro (1,300 millones de dólares); el fallecido Bernardo Garza Sada, de Grupo Alfa (1,200 millones de dólares), y el también finado Eugenio Garza Lagüera, de Femsa (1,100 millones de dólares).

“Según Forbes al término del sexenio de Salinas ya aparecían más de 24 en la lista de los hombres más ricos del mundo. Esa familia [los Garza Sada] en el 88 tenía una riqueza de alrededor de dos mil millones, [luego] los demás ya acumulaban 48 mil millones [41 mil 900 millones]. De ese tamaño fue la transferencia de recursos por la política de entrega de bienes nacionales a particulares”, comparó López Obrador.

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A nivel regional, en 1987, cuando la revista sacó por primera vez el ranking, había seis fortunas latinoamericanas en la lista, de las que sólo la de los Garza Sada era de México. Para 1994, en América Latina había 42 fortunas, de las cuales 24 eran mexicanas.

De 1993 a 1994, en el mundo el número de multimillonarios creció 15 por ciento mientras que en el país se incrementó casi 85 por ciento, destacó Forbes.

“La llamada política neoliberal no fue más que una política de pillaje, de saqueo, y no solo imperó, dominó, prevaleció la corrupción, sino también se arraigaron prácticas de corrupción en el servicio público”, añadió el mandatario López Obrador.

Los 23 más ricos en medio de la crisis

En 1994 y 1995 hubo suicidios. El peso se desplomó un 43 por ciento frente al dólar en ese periodo, las deudas de las empresas se dispararon, algunas quebraron por lo que miles de quedaron sin empleo y los ciudadanos, debido a las tasas más altas, debían más dinero del que pidieron prestado a los bancos. La inflación se elevó al igual que los niveles de pobreza de 47 millones 45 mil personas en 1994 a 63 millones 967 mil en 1996.

En medio de ese caos, 23 familias mexicanas elevaron su fortuna y se ubicaron entre las 358 personas más ricas del mundo, de acuerdo con Forbes, publicación estadounidense que lo atribuyó a la liberalización comercial, la privatización y al Tratado de Libre Comercio (TLCAN), firmado por Carlos Salinas de Gortari con Estados Unidos y Canadá.

La publicación destacó que durante los gobiernos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas el número de empresas de propiedad estatal cayó de mil 155 a menos de 200. Sólo con Salinas de Gortari, se desincorporaron 390 empresas paraestatales, el 63 por ciento de las que existían.

Respecto a la compra de paraestatales, destacan Carlos Slim Helú a Teléfonos Mexicanos, Ricardo Salinas Pliego a TV Azteca, Roberto Hernández Ramírez a Banamex, Roberto González Barrera a Banorte, y, sobre el goce de concesiones mineras, Alberto Bailares González y Jorge Larrea Ortega, padre de Germán Larrea Mota Velasco de Grupo México, cuya minera Buenavista causó un derrame de tóxicos en ríos de Sonora en agosto de 2014.

El lunes pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con Germán Larrea para pedirle que recuperen los 65 cuerpos de mineros sepultados tras el accidente en la mina Pasta de Conchos. Durante su campaña, dijo que antes de Salinas no aparecía en la lista de los hombres más ricos del mundo, sino hasta que se le entregó la mina histórica de Cananea, en Sonora.

“Hablamos de un número reducido de individuos que controlan la mayor parte del capital privado del país (actividad industrial, comercial y financiera); cabezas de todos los principales grupos económicos; los únicos posibles compradores de las empresas paraestatales puestas a la venta, incluidos los bancos […] únicos beneficiarios de los programas modernizadores del gobierno”, escribió en 1996 la socióloga por la UNAM, Elvira Concheiro Bórquez en el libro El gran acuerdo. Gobierno y empresarios en la modernización salinista.

Para la académica, en ese periodo el proyecto empresarial se sustentó –luego del proteccionismo estatal y la crisis económica de la década de los ochenta que provocó venta y unión de filiales–, en la amplia privatización económica, la apertura al exterior y la reestructuración y flexibilidad de las relaciones laborales, así como en la fuerte relación entre gobierno y sector privado.

Carlos Slim Helú, quien compró al gobierno Teléfonos de México (Telmex) en 1990, entró a la lista de Forbes y para 1994 ya tenía 6 mil 600 millones de dólares, 215 por ciento más que en 1992 cuando contaba con 2 mil 100 millones. La publicación lo describió así hace casi tres décadas: “Controla compañías que representan 22 por ciento de la capitalización mercantil de la bolsa mexicana. El Grupo Carso tiene intereses que van desde llantas hasta cigarros”.

Pero por la Reforma en Telecomunicaciones de 2014 el poder de América Móvil se afectó por la entrada de AT&T (EU) y Telefónica (España) como competencia de Telmex-Telcel. La volatilidad del dólar, por Donald Trump y el Brexit, también afectaron las finanzas de sus otras compañías aglutinadas en Grupo Carso y Minera Frisco. Aunque sigue en la lista, en mayo de 2013 el fundador de Microsoft Bill Gates le arrebató el título de “el hombre más rico del mundo” que tuvo durante cuatro años consecutivos.

Dueño de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Milmo “El Tigre”, poseía 5 mil 400 millones de dólares aquel 1994. Actualmente, ya sin la familia Azcárraga en la dirección, la televisora reportó una utilidad neta de 56.5 millones de pesos durante el cuarto trimestre de 2018, una caída del 83.6 por ciento con respecto al mismo periodo de 2017, cuando obtuvo 343.3 millones de pesos. Pese a ello, Azcárraga Jean continúa en la lista de Forbes con mil 700 millones de dólares.

La familia Zambrano Treviño, de Cementos Mexicanos (Cemex), poseía 3 mil 100 millones de dólares al término del salinismo. Lorenzo Zambrano, uno de los fundadores, murió en 2014 y su sobrino Marcelo Zambrano desapareció del top.

Otro beneficiado del sector de telecomunicaciones fue Alejo Peralta, dueño de Iusacell, quien contaba con 2 mil 500 millones de dólares. En 1997 falleció.

Con la apertura del país al exterior, Jerónimo Arango, cofundador de Aurrerá, se alió con Wal-Mart. Para 1994 ya tenía 2 mil 200 millones de dólares, y sigue en la lista de Forbes.

Alberto Baillères González, el tercer hombre más rico de México, entró a la lista de Forbes tras las concesiones mineras del gobierno a su compañía Grupo Peñoles. En 1994 tenía mil 900 millones de dólares y actualmente goza de 10 mil 700 millones de dólares, también fruto de Palacio de Hierro y seguros GNP. Otro minero fue Jorge Larrea Ortega con 1,100 millones de dólares.

Grupo Modelo es dirigido ahora por María Aramburazabala, la sexta empresaria más rica del país e hija del fallecido Pablo Aramburazabala Ocaranza, quien en 1994 contaba con mil 600 millones de dólares.

La Comercial Mexicana permitió en ese año contar con mil 500 millones de dólares a Carlos González Nova, y Enrique Molina Sobrino con mil 400 millones de dólares por Gemex, la embotelladora de Pepsi.

También del sector de tiendas de supermercado, Ángel Lozada Gómez de Grupo Gigante, acumuló mil 300 millones de dólares en 1994.

Con mil 200 millones de dólares en 1994 Forbes registró a Roberto Hernández Ramírez (Grupo Banamex), Lorenzo y Roberto Servitje (Grupo Industrial Bimbo) y Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca y Elektra.

La revista lo describió como la cabeza del Grupo Elektra, el principal vendedor de artículos para el hogar, creado por su padre en 1951. “Decidido a entrar en los medios electrónicos, el año pasado [1993] Salinas aceptó pagar 645 millones de dólares por la empresa de propiedad estatal Televisión Azteca, que transmite por dos redes nacionales. Esto pone a Salinas en competencia con la también supermillonaria Televisa, de Emilio Azcárraga”.

Roberto González Barrera, de Gruma-Maseca, tenía 1,100 millones de dólares en 1994, año en que Forbes destacó: “disfruta de una relación cercana con el gobierno. Su hija, por ejemplo, está casada con el hijo del principal funcionario de agricultura del país, quien supervisa las cuotas de importación y exportación de la más importante materia prima de Maseca. En la diversificación de su imperio, recientemente compró al gobierno el banco Banorte, de Monterrey”.

Las favoritas del Sr. Presidente: miles de millones en contratos sin licitación, para 10 empresas

Los empresarios mexicanos cuya fortuna en 1994 fue valuada en 1,000 millones de dólares fueron Moisés y Antonio Cosío Ariño (Inbursa), Alfredo Harp Helú (Banamex), José y Jorge Martínez Güitrón, los Garza Sada de Guadalajara  (Grupo Sidek), Elmer y Agustín Franco Macías (Grupo Infra), y David y Adriana Peñaloza (Grupo Tribasa), cuya fortuna arrancó tras las concesiones carreteras durante el salinismo, entre ellas, Constituyentes-La Marquesa, Armería-Manzanillo, Ecatepec-Pirámides y Peñón-Texcoco.

Sin Embargo
Dulce Olvera
Ciudad de México
Sábado 2 de marzo de 2019.

   
Ciudad de México.- Manuel Bartlett afirmó ayer que Carlos Salinas de Gortari no ganó la elección presidencial de 1988.

El exsecretario de Gobernación precisó que no fue por medio de fraude cibernético, sino por la manipulación de cifras y, después, por la destrucción de las boletas tras un acuerdo con el PAN y la complicidad de dirigentes del entonces Frente Democrático Nacional, que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas.

Aseguró que la mejor prueba de que Salinas no ganó es la forma desesperada en que se entregó al PAN, para que en la Cámara de Diputados, erigida como Colegio Electoral, lo reconociera como presidente electo y, meses después, se quemaran las boletas, que eran la prueba del fraude.

“Entonces, ¿quién ganó?, si se quemaron los paquetes, si se entregó Salinas al PAN –estaba muy preocupado, obviamente–, y si no revisaron los paquetes y no salió nada con este acuerdo y esa complicidad del PAN a la hora de hacer el dictamen: ‘Vámonos, tapen todo’. ¿Qué es eso? Es Salinas. No ganó la elección, la perdió”, afirmó quien presidiera la Comisión Federal Electoral.

En entrevista, 29 años después, Bartlett explica cómo fue organizada la elección y como terminó el proceso. Recuerda que hubo, por primera vez, un registro de votos a la vista de los ciudadanos, porque las actas distritales estaban afuera de los paquetes electorales y en las juntas distritales hubo un conteo público de resultados.

Mientras llegaban los resultados a las juntas, detalla, él, como secretario de Gobernación, recibía cifras a través de llamadas telefónicas.

Agrega que, como presidente de la Comisión Federal Electoral, ofreció a los partidos compartir la información, pero, justificó, se saturaron las líneas telefónicas al iniciar el reporte de resultados.

Ahí es cuando el panista Diego Fernández de Cevallos, relata el extitular de la SEP, denunció la caída del sistema.

El también exgobernador de Puebla afirma que lo que generó el escándalo fue que el entonces dirigente del PRI, Jorge de la Vega, declaró triunfador a Salinas sin tener cifras.

Esto, asegura, fue lo que desató las acusaciones de fraude y no la supuesta caída del sistema, “slogan”, dijo, que se usa en su contra para descalificarlo y no destapar la verdad del acuerdo de Salinas con el PAN.

Reforma
Ciudad de México
Sábado 08 de julio de 2017.

La empresa de Hipólito Gerard está dentro del consorcio de compañías que habían ganado la licitación del tren rápido México-Querétaro

De acuerdo con la solicitud de transparencia, la empresa Constructora y Edificadora Gia, de la que es accionista Hipólito Gerard, cuñado del ex presidente Carlos salinas de Gortari tiene relación con concesiones que en conjunto to suman más de mil 100 millones de pesos.

Ciudad de México.- Constructora y Edificadora GIA + A S.A de C.V, empresa de la que es directivo y accionista Hipólito Gerard Rivero, cuñado del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari, tiene en proceso obras públicas federales por mil 191 millones 177 mil 609 pesos en los estados priistas de Campeche, Nayarit y el Estado de México, de acuerdo con una solicitud de transparencia hecha por ‘SinEmbargo’.

La empresa de Gerard está dentro del consorcio de compañías que habían ganado la licitación del tren rápido México-Querétaro y que fue cancelada por las suspicacias que despertó la presencia de su compañía y de Grupo Higa, protagonista del escándalo de la “casa blanca” de más de 7 millones de dólares, propiedad de la Primera Dama Angélica Rivera Hurtado.

El consorcio de empresas chinas y mexicanas que presentó la única postura por obra del tren, cuya oferta era 21 por ciento más cara de lo presupuestado (40 mil millones de pesos). Legisladores de oposición dijeron que se estaba beneficiando a empresas vinculadas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y con el ex Gobernador del Estado de México y Presidente, Enrique Peña Nieto.

El 15 de octubre, la SCT informó que el único consorcio participante estaba conformado por China Railway Construction Corporation International, GIA, Constructora Teya, Prodemex y GHP Infraestructura. En el anuncio también se dio a conocer que 16 empresas con experiencia en trenes declinaron participar en el proceso.

Sin embargo, el 6 de noviembre, la SCT emitió un comunicado para informar sobre la cancelación de la licitación. El titular de la Secretaría, Gerardo Ruiz Esparza explicó que se tomó la decisión “por las dudas, las inquietudes, que han surgido en la opinión pública sobre el procedimiento de este tren de alta velocidad”.

Parte de esas dudas las generó el cuñado del ex Presidente Salinas de Gortari. También Grupo Higa, que ganó cerca de 8 mil millones de pesos en obras durante el sexenio de Peña Nieto en Edomex.

“El señor Presidente desea que este proyecto tan importante para México no sea cuestionado y tenga claridad absoluta, por eso esperamos en la nueva licitación, que saldrá en unos días más, tal vez unas semanas, más participación de los fabricante de trenes”, comentó la Secretaría.

‘SinEmbargo’ dio a conocer el 11 de noviembre que el resarcimiento por la revocación del tren equivale al 1 por ciento de la propuesta económica que se presentó en la licitación para su construcción, de acuerdo con la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM). Así, el monto a pagar equivale a 590 millones de pesos aproximadamente.

Asimismo, deberá incluir “costo de pasajes y hospedaje del personal que haya asistido a la visita al sitio de realización de los trabajos, a las juntas de aclaraciones, al acto de presentación y apertura de proposiciones, al acto de fallo y, en su caso, a la firma del contrato, en el supuesto de que el licitante no resida en el lugar en que se realice el procedimiento”, incluyendo, el costo de la preparación e integración de la proposición. Esto corresponde al pago de honorarios del personal técnico, profesional y administrativo que participó en forma directa.

También en el pago de dicha revocación a CRCC incluye “el costo de los materiales de oficina utilizados; el pago por el uso del equipo de oficina y fotocopiado, y el costo por la impresión de planos”, además del costo de la emisión de garantías, sólo en el caso del licitante ganador.

GIA, del cuñado de Salinas de Gortari, factura al año cerca de 4 mil millones de pesos y se ubica entre las 12 constructoras más importantes del país. También será liquidada.

LOS MIL MILLONES DE PESOS

Una solicitud de transparencia hecha el 5 de noviembre para solicitar los contratos de obra federal que la empresa tiene celebrada con los distintos estados durante la actual administración que inició el 1 de diciembre de 2012 arrojó que Constructora y Edificadora GIA + A tiene cinco obras en proceso que en su conjunto superan los mil millones de pesos.

La primera de estas obras es la “construcción de terracerías, estructuras, estructuras, obras de drenaje, pavimento de concreto asfáltico, señalamiento vertical y horizontal, obras inducidas y obras complementarias de la carretera Ixtlahuaca –Jilotepec, tramo desde el Km 131+000 al Km 139+000 en el Estado de México”, por un monto de 156 millones 617 mil 958 pesos. En la respuesta de transparencia se aclara que la obra fue adjudicada en la Dirección General de Obras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en la Ciudad de México.

Otra de las obras adjudicadas a la empresa es la “construcción del entronque Chiná y sus accesos del Km 12+500 al Km 14+000, del tramo del libramiento Campeche, de la carretera libramiento Campeche y del Ramal Aeropuerto, entronque Chiná”, por un valor de 304 millones 981 mil 457 pesos. Al final del documento en el cual se informa de esta obra, emitido por la SCT Campeche, se aclara que en la concesión participan dos empresas: Fosmon Construcciones S.A de C.V, con el 30 por ciento y Constructora y Edificadora GIA + A con el 70 por ciento.

“En este contrato participan dos empresas, la cual Constructora y Edificadora GIA + A es accionista el Sr. Hipólito Gerard”, señala la respuesta.

El estado de Nayarit es la entidad en la que la compañía registra más contratos en proceso, de acuerdo con las respuestas vía transparencia. En esta entidad cuenta con tres obras en curso que registran un avance de entre 31 y 1 por ciento.

La obra de mayor monto es la que corresponde a la licitación LO-009000999-T349- 2013: “Construcción de terracerías, obras de drenaje, pavimentación de concreto asfaltico, estructuras, obras complementarias y señalamiento de la carretera: Jala-Puerto Vallarta, tramo: Jala- Compostela, del Km. 46+380 al Km. 553+960”, que registra un avance de 31.2 por ciento y cuyo monto del contrato es de 313 millones 067 mil 113 pesos. Este contrato fue adjudicado a GIA y a Construcciones Urales, S.A de C.V y AZVI, S.A.

La segunda obra es la licitación LO-009000999-N479- 2013, adjudicada a las mismas dos empresas, referente a la “construcción de terracerías, obras de drenaje, pavimentación de concreto asfaltico, entronque a desnivel, estructuras, obras complementarias y señalamiento de la carretera: Jala – Puerto Vallarta, tramo: Jala – Compostela del km. 0+000 al km. 7+520 y obras complementarias del km. 7+520 al km. 20+000”, por un valor de 279 millones 296 mil 767 pesos, con un avance de 24.4 por ciento.

La tercera obra con número de licitación LO-009000999-T255- 2014 es la construcción del entronque a desnivel Compostela II ubicado en el km 554+697.32 de la carretera Jala – Puerto Vallarta, tramo: Jala – Compostela, con un avance de 1.40 por ciento y un monto de contrato por 137 millones 214 mil 324 pesos, según información del Centro SCT Nayarit.

GIA: “CONSTRUYENDO CONFIANZA”

En una presentación corporativa de 2011, titulada “Construyendo confianza”, firmada por Hipólito Gerard como director general, se explica que la empresa inició funciones desde 1996, “somos un experimentado equipo de profesionales unidos bajo los mismos conceptos de ética y compromiso, que se enriquece con las cualidades personales de cada uno de sus miembros, mismas que lo han llevado al punto de excelencia que como empresa ofrecemos”.

Hasta el año de la presentación contaba con siete divisiones: GIA Arquitectura, GIA Ingeniería, GIA Interiores, GIA Construcción Urbana, GIA Construcción Pesada, GIA Desarrollo Inmobiliario y GIA Desarrollo de Infraestructura y anunciaba que “en breve, estaremos participando en el Sector de Infraestructura Hidráulica (potabilización y saneamiento del agua).

Ha sido reconocida con el distintivo de Empresa Socialmente Responsable otorgado por la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México (AliaRSE) y el Centro Mexicano de Filantropía (Cemefi).

Entre sus clientes se encuentran Televisa, Dell, Microsoft, Walmart, Banamex. Santander, Ixe, los gobiernos de Chiapas, Zacatecas, Campeche; el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas, las secretaría de Salud (SSA),

Comunicaciones y Transportes (SCT) y la entonces Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Comisión Nacional del Deporte (Conade), entre otras.

En este mismo informe presume entre sus obras más destacas el Centro de Transferencia Modal en el Distrito Federal, para los grupos Carso y Monex; oficinas de Volaris, para la aerolínea del mismo nombre de la que es socio el ex Sectetario de Hacienda de Salinas, Pedro Aspe Armella; el Palacio de Bellas Artes, para el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), las oficinas corporativas del banco HSBC en México, entre otras.

En septiembre pasado, con el cabildeo para comprometer un fondo federal para garantizar la obra de sustitución del Hospital General de Mazatlán, el Gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, buscó proteger el negocio de Gerard Rivero.

La compañía no ha estado exenta de señalamientos por anomalías en la ejecución de algunas obras estatales, como el Hospital de Ixtapaluca, en el Estado de México, y el Hospital del Salvador, en Chile.

De acuerdo con una investigación del diario ‘Noroeste’, en la capital sinaloense, GIA no cumplió el contrato original que suscribió con el Gobierno de Sinaloa. En diciembre de 2012, se comprometió a construir el “Parque Temático Más Culiacán”, que no ha concluido, aun cuando la fecha acordada fue el 15 de diciembre de 2013.

Con la propuesta de modificación a los decretos 976 y 977, López Valdez cabildeó con los diputados para trasladar al Gobierno de Sinaloa los riesgos de la inversión de las empresas constructoras de los hospitales generales de Mazatlán y Culiacán, que pertenecen a Gerard Rivero y al magnate Olegario Vázquez Raña [de Grupo Ángeles], respectivamente.

El documento planteó pasar los riesgos de la inversión del constructor al Gobierno del Estado, al comprometer el 25 por ciento del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de Entidades Federativas como garantía ante el crédito que contraten las empresas con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

SinEmbargo
Juliana Fregoso
Ciudad de México
Viernes 4 de diciembre de 2014.

 

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