Carlos Ferreyra

 
Azorado, con mirada de ¿wath? el entejanado repitió, con voz tenue, tímida casi pero sin dejar de apuntarnos con su pavorosa escuadra, como se dice usualmente en las crónicas de notas roja, en la que estábamos en evidente riesgo de ingresar: les digo que dejen de mirar a las damas.

La bronca se armó porque dos señoras de evidente tenue virtud, sentadas en una mesa a pocos metros de la nuestra, cada que se les ocurría hacían un gesto, una carantoña hacia dónde Agustín Granados y yo estábamos comiendo.

Evidentemente nada pretendían con un par de sujetos que no eran precisamente unos galanes. Trataban de darles picones al par de acompañantes, ambos de temible catadura, con chamarras de piel, cinturones piteados, pantalones rectos y botas de víbora iguales, tacón alto.

Granados se puso de pie, mira do de frente al teóricamente temible pistolero, con su voz ronca, pero en tono festivo recalcando cada palabra, preguntó, cuáles damas, donde están y remató:

— Mira, no seas pendejo y guarda tu chingadera, que con una buena mentada de madre y dos cachetadas guajoloteras me tranquilizo.

No tuve tiempo para sentir temor, primero al ver la tranquilidad de Agustín y luego por el desconcierto del pistolero cuando intervinieron dos de nuestros ángeles guardianes, don Cándido y el señor Pichardo, ambos de edad avanzada que con la experiencia de décadas de trabajo cantinero en tono imperativo les indicaron que no permitirían que molestaran a la clientela.

Recogieron la mesa de los empistolados, les indicaron la salida y allí acabó el incidente.

—Don Candi —hicimos notar—se fueron sin pagar la cuenta.

—No importa, la pagan ustedes…

Un día se fue Agustín cumpliendo una ausencia que nadie esperaba. Yo menos que el resto, porque convivíamos y combebíamos a diario, en largas sobremesas repletas de ingenio, buenos recuerdos y sin mucha formalidad, destazamiento del acontecer nacional.

Para mí fue más que doloroso, porque las semanas anteriores a su larga marcha, no tuvimos mayor contacto. Sin darme a lo trágico, estuve pensando la razón del alejamiento de tan extraordinario amigo.

Nunca he sido partidario de culpar a otros de lo que puedo ser responsable. Pero en este caso no encontré una sola causa de nuestro distanciamiento. Consultada la persona que más cerca estaba de mi amigo, sólo me dijo que se estaba sintiendo enfermo, lo que era comprensible: a pesar de la prohibición médica, no dejó de fumar y tampoco redujo el consumo de bebidas alcohólicas.

Hace quince años de su alejamiento y lo recuerdo como si todavía ayer don Cándido Feregrino o el paisano Pichardo, ambos veteranísimos meseros de La Ópera, nos regañaran, nos pusieran en paz para no molestar a la clientela.

Porque con Agustín todo era fiesta. Hacíamos el programa de TV Cada Noche lo Inesperado, que conducía Luis Spota. El cerebro el creador era Héctor Anaya y Agustín y yo simples colaboradores. Festejábamos en el departamento de Anaya, en el edificio del Cine de las Américas, por la buena respuesta del público al programa.

En cierto momento fuimos por una botella de ron. Salimos, dimos vuelta hacia Chilpancingo, pero nos topamos con una cuarteta de idiotas que pensaron en robarnos nuestro preciado pomo.

No tenían por qué saberlo, pero Héctor lo mismo que Agustín era expertos en el arte de Fistiana, pero con patín yucateco, rodillazo en zonas blandas y todo lo necesario para defenderse de agresiones callejeras.

Cuidadosamente Anaya dobló sus anteojos que colocó en el bolsillo superior de la camisa… y se desató la madrina. El cuarteto de frustrados asaltantes ya no sentía lo duro, sino lo tupido, según reza el lugar común.

En cierta etapa de la trifulca me tuve de echar para atrás víctima de un ataque de risa. Héctor, furioso, le dice a uno de los contrarios: mira, aquí están tus pinches lentes para que aprendas a respetar.

Con furia, los remachó con los pies, los hizo moronitas, el armazón quedó inservible y mientras los otros huían, Anaya buscó sus anteojos en la bolsa donde ya no estaban. Los había hecho polvo. Bueno, tan cómico el asunto que al propio perjudicado le dio risa. Nos fuimos a casa con nuestra botellita de ron, defendida con tal denuedo que parecía la defensa de la virginidad de una princesa.

Granados se distinguió por su inteligencia, su enorme cultura y su retentiva. Era capaz de citar páginas de obras leídas por ejemplo en la Prepa. Con la advertencia de que no era repetidor sino menorista que digería todo lo que miraba en letras e ideas.

Hubo un programa cultural en canal 4, a cargo de Félix Cortés Camarillo. Por equis o zeta decidieron quitárselo y dárselo a Agustín. Muy buen programa, exaltaba la labor de escritores, pintores, músicos y muchos otros representantes de las bellas artes.

La grabación o transmisión del programa tenía como escenario una casa vieja de la colonia Portales. Apenas unos minutos antes de entrar al aire, el productor le entregaba ejemplos de la obra del personaje en turno, si era novelista, le bastaba media hora para memorizar una tercia de capítulos convenientemente repartidos en el libro.

Sus entrevistados se morían de la emoción, sentían que el periodista era adorador de sus letras. Llegaba a descubrir caminos en una obra, que el autor desconocía. Con la pintura era igual: entrevistas inteligentes para brillo de los creadores.

Era un programa que entraba en el impuesto sobre ingresos de la empresa, pagados con programas de contenido cultural. Otra trampa fiscal en favor de los empresarios.

Lamentos sin fin cuando desapareció inclusive la calidad de televisión cultural del canal.

Resaltó en la crónica de campaña en elecciones presidenciales y sus reportes desde el Congreso alcanzaban tintes de genialidad. De allí derivó una columna de comentarios políticos, que tituló: Dicen los que saben.

Este es un personaje, militante de la izquierda verdadera, en algún momento preso político, una intensidad de vida merece que algún biógrafo resalte su paso por el agitado mundillo de la información, en el que fue puntal, sin duda.

Agustín dice que se fue. Ya siempre lo espero, aunque, como va la cosa, seguramente lo alcanzaré yo y sólo deseo que el pomo defendido con tal denuedo, nos acompañe en esos momentos…

De memoria
Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Viernes 22 enero 2021.

Carlos Ferreyra

Esbocé en texto pasado un episodio transcurrido en los días iniciales de mi ejercicio como periodista. El escenario fue mi oficina en la revista Sucesos para todos, propiedad del bon vivant, mueblero, productor de cine, actor, guionista y hábil hombre de negocios, Gustavo Alatriste.

En las instalaciones en un edificio de Camino al Desierto, hoy Altavista, a escasos metros de la avenida Revolución, como resultado de haber sido secretario particular de don Dueño, me fue asignada una oficina en la que sábado tras sábado nos reuníamos empleados y colaboradores a compartir la esperanza de que nos pagaran.

Nunca quedó a deber, pero sus pagos eran irregulares y casi apostábamos al día que recibiríamos la percepción semanal o los estipendios correspondientes a las colaboraciones.

Mi oficina era una romería sabatina, por allí Rodrigo Moya, Héctor Anaya, Froylan C. Manjarrez, Rius, Monsiváis, de quienes aprendí los rudimentos del oficio y el manejo ético de la información.

Iban otros, entre ellos un hombre moreno, de baja estatura con muy escaso pelo enchilado, decía que era oriundo de Córdoba, Veracruz.

Varón de pluma fácil, escribió textos luego firmados por Gabriel García Márquez, hizo columnas como amanuense de Luis Spota y suplía en la máquina de escribir a Agustin Barrios Gómez. Tenía tamaños para ser gran periodista.

En las prolongadas sesiones, hablábamos de todo y de nada. Pasábamos el tiempo lo mejor que podamos y caso curioso, nadie se alteraba por las informalidades de Alatriste.

Presidía mi oficina un bonito cartel con la efigie de una actriz michoacana, Fanny Cano, muerta en un accidente aéreo en España. El adorno desapareció entre las felinas manitas de Carlos Monsiváis, que nunca lo devolvió pero tampoco explicó por qué o para qué lo sustrajo.

Charlando de trabajos que habían tenido gran repercusión, Froylán, hijo del constituyente del mismo nombre, elogió el reportaje en circulación, firmado por nuestro personaje.

Froylán era persona de extensa cultura, activo militante comunista y autor inclusive de un libro periodístico sobre la vida y el asesinato del dirigente campesino morelense, Rubén Jaramillo, a quien nuestras heroicas Fuerzas Armadas, asesinaron sin detenerse en su sevicia, mataron además a la esposa embarazada y a los niños presentes.

Las Armas nacionales, era la premisa, se cubrieron de gloria en un episodio en el que los muertos eran civiles inermes, sin choques ni reclamos. Impunidad castrense.

En la charla de ese día, en cierto momento Froylan le dijo a nuestro personaje, luego de recordarle los buenos materiales aportados a la revista:

—Caray, Toño, tienes todo para ocupar el primer lugar como periodista latinoamericano. Puedes ser el número uno en el continente, pero a condición de que leas…

Nuestro personaje del que no daré su nombre completo porque los periodistas veteranos lo identificarán de inmediato, trabajó posteriormente en varios medios, estuvo en Excélsior, pasó por El Universal y fundó un fracasado diario de temas económicos en el que se levantó el santo y las limosnas.

Sus víctimas, otros informadores a los que nunca pagó su trabajo, lo llamaban el señor Trastupijes.

Toño meditó un largo rato antes de responder a Froy:

—No, compañerito, porque si leo me desoriento.

Risa general que recibió como respaldo a su visión del periodismo narrativo, donde era casi genial. Posterior comentario nos hizo conocer su percepción de que un buen escritor debe conservar incólume su estilo y no dejarse influir por otros escritores…

Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Viernes 15 de enero de 2021.


Carlos Ferreyra Carrasco

De memoria


Voy camino a Puebla, país de huachicoleros donde se están registrando infinidad de agresiones contra uniformados de todo nivel, sin que haya una respuesta firme, definitiva contra este flagelo.
Entendible, y lo veremos cuando la mitad de la pareja divina Citlali alias la Yeidckol y el Gran Barboso, se apoderen totalmente de la administración pública del sufrido estado que apenas veía la salida a los atropellos y malos manejos de la antes llamada pareja imperial, Moreno Valle y su esposa, Éricka.

Claro, debemos entender con esta elección, decidida de antemano por YSQ, quedaremos en la oscuridad sobre las causas del accidente del helicóptero, será otro episodio más de los muchos que se amontonan en el cajón de los trebejos históricos.

Aquí no hubo asesino solitario ni complot visible, salvo cuando el Gran Barboso se permitió el lujo de mostrar su felicidad por la muerte de la más que efímera gobernadora y cónyuge acompañante. Fue la expresión de un sujeto satisfecho ante el episodio previsto.

Se repite la elección y con la característica insensibilidad al más alto nivel, se impone a quien anteriormente fue descalificado, derrotado y repudiado por sus paisanos. Le descubren maniobras, cochupos y la adquisición oscura de inmuebles, entre los cuales la casa de los perros o como se haya llamado, propiedad del expresidente Miguel de la Madrid.

Originalmente tasada en cerca del centenar de millones de pesos, la adquirió con escasos diez meloncitos. Dinero no muy grande ante las monstruosas cifras manejadas en el saqueo de las riquezas nacionales, del erario, pero sin que Barboso explique origen de sus recursos hoy extensibles en abundancia a sus familiares cercanos.

De modesto sembrador, coa en mano, a rico latifundista urbano. Eso, tras la disposición de los financiamientos a los partidos políticos en los que ha militado y en los que, por su mutilado pie, le han otorgado premios, beneficios y cargos inmerecidos. La piedad es grande, sin duda.

La Yeidckol, una de las tiradoras para La Grande cuando don Peje ya no sea menester, pretende apoyarse en Puebla para empezar a sumar y acumular votos en su favor. Enfrente, tiene a Ricardo Monreal y su tribu de seguidores entre los que hay que contabilizar a sus hermanos, hembras y machos, que sin duda trabajan activamente en favor de la postulación, aún lejana, de su fratelo.

Otro caso de campiranos venidos a más, con ayuda de almacenes de alquiler donde ignotos alquiladores guardaban su recolección de yerba mientras allí mismo la empaquetaban y la embarcaban a su destino final, el norte.

Por allí también anda el coso denominado El Noroñas quien protesta porque le critican sus periplos a China, Estados Unidos, Europa, Venezuela, Argentina… todos a partir del triunfo de la 4T. ¿De dónde tan repentina bonanza? Diría un italiano: Chi lo sá.

Hay más francotiradores, como Leches Betty, alias Martí Batres y habrá que insistir, cuando a la Tía Tatti la postulan como sucesora de López Obrador y ella aumenta su actividad en las redes. Igual que la señora esposa, que empieza a aparecer en todos lados, con actividades culturales, faranduleras, editoriales, y cada vez menos como madre del joven que lleva a sus amigos a visitar a su padre en el Palacio Virreinal.

Por cierto, en la esquina de Motolinía y Tacuba, se colocaba una orquesta que tocaba melodías muy alegres combinadas con piezas de la música mexicana de antaño. De la época del romanticismo, entiéndanse valses, rigodones y otras similares.

A un lado una salida del Metro, juntaba un público que llegaba casi a bloquear los accesos y la calle. La gente los apoyaba, les dejaba una propina y así la llevaban. Era un conjunto de personas ciegas, a las que el maldoso de Joel Hernández Santiago daba promovía como “La Sonora Buenavista”.

A escasas tres calles, sobre Madero, la señora Gutiérrez Müller decidió leer sus poemas. O algunos ajenos incluyendo al nayarita conocido como Amado Nervo.

Colocaron sillas, hicieron un semicírculo con fotógrafos, pocos, y dio principio la función. En las gráficas poco difundidas, aparecen una docena de curiosos que ni siquiera se dan por enterados de quien era la lectora. La escuchaban y se retiraban sin mayor preámbulo. Así la promoción de quien rechazó un título que nunca existió en México, salvo en la mente de los colonizados: Primer Dama.

En fin, así avanzamos en la administración de AMLO, y seguiremos en la protección a los huachicoleros poblanos, pioneros en este negocio. Barboso lo garantiza. Falta poco para verlo.

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Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Lunes 22 de abril de 2019.


Carlos Ferreyra Carrasco

Apenas se enteró Vicente Fox que al pequeño marido de la Marga le habían puesto escoltas militares, comenzó a maquiavelar la forma en que empataría el asunto.

Sabiendo que seguimos siendo un país de supuestos y de percepciones, esto es de mentiras y mentirosos, no tuvo empacho en asegurar que un comando armado había intentado invadirlo su mansión.

Lo hizo por tuit, su novedosa arma de comunicación, en piyama, comprando burritos en el puesto cercano al hotel donde estaba hospedado en Las Vegas. Hubo fotos.

Como nos tragamos las invenciones diarias sin hacer gestos, el Proza ico sujeto experto en el asunto, decidió lanzarse de cuernos y enviar un mensaje a López Obrador al que además responsabilizó de la seguridad de su familia, suya y de sus bienes materiales que son muchos y muy abundantes.

Curioso mensaje que coincidió con el asesinato de veinte personas ese día, en tanto en los precedentes hubo otras fecha con quince muertos en un centro social; aparte los que se diseminan por el resto del territorio guanajua. Pero Fox quiere sus soldaditos.

Entre gitanos no se dan la buenaventura, dice el pueblo sabio, así que don Peje sin rechinar los dientes y con gesto de suprema generosidad ordenó el virtual regreso del Estado Mayor a sus encargos primitivos: traer el periódico, ir por las tortillas, cuadrarse en forma gallarda al paso del jefe o de su señora, la Zagún a la que además deberán lavarle la camioneta.

La síntesis, todo mundo la sabe: no hubo tal, dos guaruras distraídas que tocaron dos puertas más adelante de donde debían, y un retén de la guardia particular, permanente, del rancho San Cristobal que en la entrada les indicó que allí no estaba lo que buscaban.

Dieron vuelta y regresaron por donde habían llegado. Esa es la historia que permite a Fox recuperar parte de lo que supone le pertenece. Ahora irá por la recuperación de personal auxiliar y con tiempito, tras la pensión… es un cínico con suerte y puede lograrlo.

Y es que entre gitanos…

Otra información en la que los mexicanos somos tratados como minusválidos mentales, se refiere al corte de electricidad en el sureste. Lo explica Manuel Bartlett, el confiable funcionario electoral que primero admitió la caída del sistema y ahora se justifica ante su actual patrón.

Convertido en experto en temas energéticos, afirma sin duda que el corte se debió a un incendio de pastizales entre las torres de conducción de electricidad.

Argumento más que tonto, tramposo y que oculta la verdadera razón. Reportes del propio sureste, informan que es tiempo de quema de los campos de caña, o sea se trata de un hecho anual sin interferencias con el suministro de energía.

Recuerdo aquí a Pepe Arias, el niño campesino que en la lucha contra Batista en Cuba, dedicaba parte de sus noches a lanzar cadenas para ensartar dos cables de alta tensión. Lo lograba con frecuencia y dejaba sin luz a media provincia. Luego se iba a dormir.

Espero que no busquen a Pepe para culparlo de algo, primero porque vive en su país y segundo porque ya debe ser un anciano. Y algo más, porque aquí se trata de dormir a los ciudadanos.

Amigo lector, no saque conclusiones apresuradas del incidente, considerando que antes se rechazaban con furia las verdades históricas u oficiales, pero hoy son incontrovertibles, palabra de Dios redivivo.

Pues bien, las causas del desastre pasarán al baúl de las especulaciones y darán tema a los amantes de las redes que, como desea nuestro amado mandatario, se dividirán entre bartletianos (cuidado: no son bartletiasnos) y los eternos impugnadores de todo y por todo.

Los Contreras, pues.

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Puebl@Media
De memoria...
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Lunes 8 de abril de 2019.


Carlos Ferreyra

Después de que abandoné Unomásuno cuando el director general, Manuel Becerra Acosta apoyado en Carlos Payán, Carmen Lira y varios tontitos útiles más, decidió privatizar la cooperativa y repartir el hueso entre sus fieles seguidores, los que posteriormente lo abandonaron cuando vieron que el botín no era suficiente para todos.

Es historia, así que no se disgusten. Está escrito, está en los hechos y está en la posterior diáspora y creación de La Jornada, lugar en el que aseguran noticias recientes, se está repitiendo la historia. La eterna historia circular de esta nación.

No acostumbro voltear hacia atrás. Cuando salgo de un empleo y vaya que han sido muchos, conservo los afectos, los buenos recuerdos y me abstengo de visitar el lugar. No soy apegado a las nostalgias pero, insisto, sí a los afectos y los buenos recuerdos.

Con mi salida coincidió una invitación para organizar una oficina de Prensa en el naciente gobierno de Hidalgo del arquitecto Guillermo Rossel de la Lama (Rossel el de la lana, decían sus detractores).

Duré la víspera y la fecha. Mi condición única era no tener trato con el mandatario. Se aceptó, pero transcurridos tres o cuatro días, fui llamado a la oficina del tal señor, donde me presentó como su jefe de difusión (que no era lo que habíamos acordado) y me dejó en plática con empresarios textileros que pedían una visita del gobernador, coincidente con la que les haría el líder cetemista Fidel Velázquez Sánchez.

Para no complicarme la vida hice un plan de información enfocado a los diarios de la ciudad de México, pidiendo que los locales enviaran reportero. Llegó el día, nos fuimos al pueblo donde están las fábricas de camisetas y calzones en la orilla de la autopista. Y empezamos la sesión de trabajo.

Todo se desarrollaba bien, habló Fidel, se retiró, habló un fabricante de apellido Zaga, marca de sus calzones, camisetas y camisas; pidió que se les exonerara del pago de casetas y agradeció a Rossel su presencia destacando la importante, para los empresarios, visita de Fidel Velázquez.

Con voz en sordina, de furia mal contenida, el gobernador increpó a los hospederos: “Gracias por invitarme a mi estado… al estado que me dio el señor presidente… el estado de yo administro y donde yo decido…”

Fue horrible. Por una de esas casualidades de la vida, en mi camioneta había colocado todo mi equipaje. Creo que iba a cambiar de alojamiento pero antes de que terminara su majadero discurso el mandatario al que “le dieron” el estado de Hidalgo, agarré mi patitas y me fui a mi casa en Coyoacán. Ni siquiera hice el intento de despedirme y mucho menos de cobrar.

Descansaba, cuando a eso de las diez de la noche me llamaron desesperados de la oficina del gobernador. Me pedían que les dijera qué había hecho para difundir la importantísima actividad “del señor”, la respuesta fue nada. Y nada voy a hacer porque ofende el discurso del tlatoani que afirma que el presidente le regaló el estado con todos sus macehuales.

Hubo explicaciones que no acepté. No fue la primera ocasión, pero allí pude observar el concepto patrimonial de los funcionarios políticos y aún de muchos administrativos que creen que con el nombramiento les entregan la propiedad de los insumos y hasta los muebles e inmuebles del cargo.

Célebre fue la desaparición de la araña principal, el fabuloso candil de cristal cortado de la oficina de la Gran Comisión del Senado. Fue antes de que se hicieran presentes don Antonio Riva Palacio y su antecesor, Miguel González Avelar, del que dicen que mandó a hacer una copia en El Candil Francés de la ciudad de México. Dicen…

Se platicaba como chiste, pero tenía y tiene mucho de verdad. Al cambio de mandos en las oficinas de gobierno, se recomendaba arramblar con vehículos, máquinas de escribir, copiadoras, ventiladores y otros aparatos de fácil transportación. Se los llevaban a su casa y con tierna franqueza decían: vamos a llevárnoslos porque los que vienen son muy ladrones y se los van a robar.

Cuando don Miguel López Azuara se hizo cargo de la Agencia Notimex, se llevó la sorpresa de su vida cuando se apoyó en una cámara de televisión, por entonces unos monstruos que requerían de un tameme para que moviera el aparato, lo arrastrara, lo empujara mientras el camarógrafo cuidaba los enfoques.

Don Miguel estuvo a punto de dar con sus huesos (bueno, con sus llantitas) en el suelo. Eran nada más las cáscaras, se habían robado los aparatos. Una de sus primeras instrucciones fue la recuperación de equipos, monitores, las propias cámaras, que me obligó a visitar la oficina de una persona allegada a Pedro Ferriz, donde tenían una bodeguita con las propiedades de la agencia.

La institución no era del Estado sino sociedad anónima, por lo que fue imposible echarle mano a los saqueadores. Pero recuperamos hasta una unidad móvil aunque otra, espectacular, se perdió para siempre. Y si se hubiesen puesto denuncias, lo más probable es que las hubiesen desechado bajo el principio del mencionado patrimonialismo. Todo para el vencedor…

Y nada más como pregunta, amigo lector, ¿ya observó que se mantiene tan redituable criterio?

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De memoria
Puebl@Media
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México / Puebla
Viernes 15 de marzo de 2019.


Carlos Ferreyra Carrasco

Ando por los lavaderos poblanos, platico con alguna, muy poca gente, pero en todas recojo la opinión de que ni Éricka ni Barbosa son lo que necesita Puebla para salir del hoyo en que la dejó el delicadito marido de la primera que no tiene ni idea de lo que es gobernar.

Pretende, sin duda, ejercer una administración pública intrapiernosa, pero no con este tipo de inyecciones se aprende a servir a la gente. La señora memorizó ciertas frases rimbombantes, sonoras y seguramente penetrantes en el ánimo del público, igual que recalca los manoteos, los énfasis manuales que le enseñó su marido. Pero nada más.

De Barbosa recojo los más terribles comentarios. La gente recuerda a su familia como casi al borde de la indigencia. Actualmente es un poderoso, económicamente, clan familiar. Su fortuna, insisten, fue la pérdida de media pata en necesaria operación y su ascenso inmediato en el corazón de sus colegas senadores que lo elevaron hasta el altar de la Patria.

Seguramente en futuras pretensiones, buscará que su nombre quede en letras de oro en las paredes del Congreso federal o, ya de perdida, del Congreso estatal. Le dicen, popularmente, el señor barboso en evidente juego de palabras con ciertos animalitos panteoneros que en restaurantes elegantes sirven al bourguignon o con ajo y yerbas finas.

Lo peor para los poblanos, es que no tienen absolutamente ninguna confianza en el Instituto Electoral local al que acusan de hacerse lo que mejor hacen, esto es idiotas, permitiendo el fraude ni siquiera desde las urnas, sino directamente de las computadoras.

La denuncia de los alumnos y el grupo académico de la Ibero es tan firme, que estatalmente no se podrá resolver nada sin meterse en camisa de once varas. Han sido tan sucios en su comportamiento que no importa lo que dictaminen, de cualquier forma serán condenados. Y lo merecen.

Insólito, que no hayan detectado que en la mayoría de las casillas se hayan depositado más boletas que los votantes registrados, y que se evadieron toda suerte de irregularidades, al nivel de haber alcanzado hasta 92.1 por ciento de irregularidades en las 893 casillas analizaron y cuyas conclusiones dieron a conocer apenas hace un par de días.

Para quienes se asombran por las monumentales obras que cruzan la ciudad capital de lado a lado, en los pueblos del interior y ante la falta de atención de los ayuntamientos y del gobierno estatal, los vecinos se organizan y con palas y picos y botes con chapopote, arena negra y una apisonadora de mano, tapan los baches que hace casi intransitables las carreteras estatales.

Aprovechan es cierto, para pedir una colaboración que es voluntaria y a la que se niegan la mayoría de los indignados automovilistas que piensan que es un abuso “cobrarles” por lo que debería ser consecuencia de sus impuestos.

Ante el repudio demostrado por los ciudadanos a la autoridad electoral estatal, se ha pensado en enviar el asunto, sin trámite mayor, a las autoridades federales, a la señora Otálora y su tribunal electoral. Pero también con la enorme desconfianza de resoluciones dictaminadas por este organismo que no lo hacen el mejor garante de la legalidad. Afirman, como meras opiniones, que en el TEPJF están buscando colocarse con el nuevo gobierno.

Y para más Inri, el morenista lanzado por el partido de don Peje no les parece la mejor opción. En términos generales la gente espera que ni Éricka ni Barbosa aparezcan en las boletas si es que la elección es anulada y se convoca a nuevos comicios. La ley lo admite.

Poco habrá de vivir quien no alcance a conocer la resolución a este asunto: acomodos con el gobierno región cuatro, carpetazo y que se joroben los poblanos, regaño y directrices del nuevo tlatoani. Lo que resulte será un cochinero, lo fue desde el inicio del proceso electoral…

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 Puebl@Media
Carlos Ferreyra Carrasco
De memoria
Ciudad de México
Jueves 20 septiembre de 2018.

Carlos Ferreyra Carrasco

No se requiere una gran memoria, ni siquiera el esfuerzo por acordarse de algo que ha sido tan público, tan evidente, que sólo un sujeto en uso de su canallesco arbitrio puede evitar o torcer la realidad.

No es creíble, salvo para quienes lo escuchamos, que el candidato de la izquierda amarilla salpicada de azul y blanco mariano y naranja carcelario, tras negarse a responder el origen de su descomunal fortuna, 300 millones de pesos acumulados en su breve carrera política, ahora llame la atención sobre las corruptelas del actual gobierno. Que existen y debían ser castigadas, desde luego.

En una larga parrafada durante uno de sus actos de campaña, Ricardo Anaya, el mismo que mandó a su mujer y sus hijos a vivir en un país civilizado, mientras espera que los mexicanos le facturemos a su nombre el que habitamos, lanzó todas las culpas de la inseguridad a los tricolores, claro, al actual gobierno principalmente.

Tiempo de K Anayas, evidente. El ilustre blanquiazul se hizo el tontito para evitar la mención al primer gobierno nacional panista, del hoy promotor tricolor e impulsor decidido de la legalización de drogas, Vicente Fox y Quezada.

Para que quede claro, no sólo se establecieron acuerdos con los capos del narco, sino que en su gestión se registró la primera fuga de El Chapo Guzmán. Negocios son negocios y así, en forma insólita, crecieron las propiedades rurales del ranchero atrabancado que inclusive abandonó la procesadora de yerbitas denominada Empacadora don José.

Larga historia de esa empresa, contratante de niños para sus labores y ladrona de productos adquiridos que luego se negaba a pagar. Personalmente hay algo que narrar después de una venta de brócoli que finalmente debieron liquidar tras la publicación de un texto alusivo. Era campaña y se trataba de evitar raspones.

El gobierno que siguió, aplicando la tecnología priista y gracias a la intervención de Hildebrando, hermano de la Márgara manipuló los resultados vía computadora. Pero no fue lo peor, a la mínima insinuación de Lazarillo Cárdenas, protector y benefactor de la familia Sahagún, Felipe Calderón desató las furias del Averno, enfrentó a los cárteles y hasta la fecha lo pagamos en dinero y con vidas, muchas vidas.

Tiempo de canallas, tiempo de Anaya que bien podría iniciar una campaña ética, moral (cristianamente) y explicar qué hará si llega y cómo lo hará. Con todos nuestros defectos y asegures, los votantes tenemos recuerditos de cada uno de los tres pretendientes.

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Carlos Ferreyra C
Ciudad de México
Martes 2 de enero de 2018.


 Carlos Ferreyra Carrasco   
 
Y siempre diestro cachador de cargos y huesos políticos, se encuentra en una encrucijada que para sus simpatizantes significa su posible desaparición del mapa público nacional.

Sus malquerientes, que me temo son mayoría, ven atrás de sus conformidades anunciando que no peleará por el gobierno de la capital, una audaz maniobra. Y es de temerse que tengan razón. Veamos:

Teóricamente recibiría la Presidencia de Morena hasta hoy de dominio y reservación total para el hijo mayor de Andrés Manuel López Obrador.

Significa que al zacatecano lo usarían para la campaña y la distribución de cargos electorales sin que don Peje sufra consecuencias por sus intemperancias e imposiciones.

Definida la elección presidencial, Monreal pasaría a las filas del infelizaje, porque el júnior seguramente asumiría la propiedad de su herencia paterna.

Eso lo sabe y lo sopesa el exgobernador militante del PRI, PRD, PT, del… y de Morena. Con los ofrecimientos recibidos por parte de media docena de partidos políticos que quieren asegurar su permanencia en el generoso mundo electoral, Monreal puede estar maquiavelando la perspectiva de aparecer como aspirante a la Primera Magistratura.

Al Peje lo asusta el riesgo de perder el dineral y los votos que significan el DF. De allí que hará lo necesario, se arrastrará como ya lo hizo, con tal de sacar de esa jugada al temible Ricardito. Veremos cómo reaccionará ante la aparición de Monreal entre los suspirantes a la Presidencia. Panorama hasta hoy no contemplado en las estrategias del rayito de esperanza.

Sobre la supuesta oferta de ocupar la Secretaría de Gobernación, Monreal no es inocente, nunca lo fue. En el caso de que AMLO ganara la elección no pondría en esa posición a quien desde allí estará más ocupado en construir su candidatura presidencial que en resolver los problemas que afronte el mandatario, su jefe.

Y en caso de no alcanzar la cama de Benito Juárez, como pretende López Obrador, simplemente regresaría a dirigir su partido desde donde intentaría colocar en ventaja a sus vástagos tanto para su pase a la vida política en grande, senadurías y diputaciones, como para continuar la tradición familiar pretendiendo la silla del águila.

Lo único seguro en todo este galimatías, es que Andrés Manuel López Obrador no se irá a su rancho, La Chingada, en Macuspana, y continuará con su vida de activista político. La grilla, su razón de ser, la trae en los genes priistas, su origen y su alma máter…

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Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México
Jueves 16 de noviembre de 2017.


Carlos Ferreyra Carrasco

…Las hemos enumerado en textos anteriores. Son algo menos de cien, cuyos crímenes fueron conocidos igual que los autores y la forma que fueron perpetrados.

A la lista anterior, debemos agregar a la maestra preparatoriana Patricia Mora Herrera, torturada, violada y asesinada cuando regresaba de dar clases en el municipio indígena de Huehuetla, en la Sierra Norte poblana.

Hasta ahora, como en los anteriores casos, la policía, en esta ocasión de Zacapoaxtla, se niega a informar sobre la investigación.

A pesar de la brutalidad y el modus operandi similar en todos los asesinatos, los empresarios del turismo poblanos se niegan a decretar alerta de género, y las autoridades estatales no admiten que hay una emergencia.

Este año se han registrado 89 asesinatos de mujeres en distintas partes del estado, sin importar clase social o sector económico. El principal blanco han sido las universitarias y las dedicadas a la enseñanza; al parecer los asesinos tienen predilección o fobia contra las mujeres intelectualizadas.

El conteo de crímenes contra mujeres – vale la pena insistir– bajo el mismo sistema: tortura, violación y asesinato; a partir de 2015 se inicia con poco más de 60 muertes violentas; el siguiente año sube a 82 y este noviembre, hay 89 crímenes catalogables como feminicidios que las autoridades se niegan a reconocer como tales.

Eso en Puebla. Recuerde, amigo lector, el caso de las costureras del 85, encerradas a piedra y candado por el explotador patrón, muertas en el desplome de talleres en San Antonio Abad; y dueño de la empresa impune, sin problemas por tenerlas en calidad de esclavas, atadas a una máquina de coser.

Hace siete años, recuerda María Teresa Priego-Broca, murieron en un incendio seis jovencitas. El desafortunado suceso fue en Culiacán, en la tienda Coppel donde estaban encerradas con candados por fuera, mientras hacían un inventario.

Fueron inútiles los llamados para que las auxiliaran las autoridades. Optaron por usar los celulares para despedirse de sus hijos pequeños, todos, encargarlos con algún familiar y para decirle adiós a sus padres, sus hermanos…

El doloroso episodio, un 10 de noviembre de 2010, dejó una marca que pronto se borró en la sociedad culichi. La tienda sigue funcionando, nunca se castigó a quien las encerró y guardó su llave retirándose del lugar y mucho menos se ejerció pena alguna contra las autoridades que hicieron oídos sordos. O los dueños de la empresa, que ni siquiera se dieron por enterados.

Puebl@Media
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México
Martes 14 noviembre 2017.

Carlos Ferreyra Carrasco

En las recientes sucesiones en los gobiernos de los estados, hemos visto las descaradas maniobras imaginadas por los mandatarios para garantizar la impunidad personal, familiar y de sus allegados, mediante nombramientos y cambios en las leyes anticorrupción que, por fortuna y en mayoría, no ha dado resultado e inclusive han sido rechazadas legalmente.

Así tenemos desde gobernadores que pretenden pensiones eternas al estilo presidentes, que además exigen la dotación de equipos de seguridad, hombres, vehículos y armas, tanto para ellos como para sus esposas e hijos.

Un bonito ejemplo de lo que está pasando, es la sucesión en Puebla, donde a un allegadísimo del gobernador Rafael Moreno Valle, un conocido empresario inmobiliario a quien se atribuyen toda suerte de maniobras para constituir su imperio en fincas erigidas en la zona más elegante de la Angelópolis, Antonio Gali, se le asigna el papel de mandatario durante dos años.

En su biografía y para avalar su experiencia política, se destaca que fue director de Red Nacional de Canal 13 de televisión, subdirector General de Estudios de Cine América, vicepresidente del Comité de Planeación Municipal del Ayuntamiento de Puebla Director Administrativo del Colegio de Bachilleres del Estado de Puebla, director General del Instituto para la Asistencia Pública del Estado de Puebla, subsecretario de Comunicaciones de la SCT, delegado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), delegado de Evaluación Pacífico Centro y Administración Estatal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), a cargo de Puebla, Guerrero, Morelos y Tlaxcala.

Gali recibió la bendición, pero condicionado a la conservación de ciertos funcionarios en cargos convenientes. El más destacado el secretario general de Gobierno, ex titular de Gobernación, ex gobernador de Oaxaca, ex senador y hombre educado en las huestes del poder político, Diódoro Carrasco. Un sabio, diría si todavía fuera priista.

Adosado, Javier Lozano de tenebrosa memoria (“copelas o cuello”) autor de los desacuerdos y las violaciones a los derechos laborales y humanos de los electricistas, pianista fracasado, dicen y hombre de arranques biliosos e improntos contra todo ser viviente que esté a su alrededor. Será, de hecho, el poder tras el trono.

Por lo anterior, los analistas políticos poblanos comentaron el Sistema Estatal Anticorrupción, supuesto instrumento para adecuar las leyes locales a las reformas que se hicieron e nivel federal.

Dicen que la reforma tiene sentido gatopardista: cambiar un poco para que todo siga igual ya que evade la rendición de cuentas, la malversación de recursos públicos, el tráfico de influencias y el uso de información privilegiada para lo que es indispensable un organismo adecuado, integrado por personas de intachables antecedentes, al que se dote de dientes para castigar los delitos.

En este ordenamiento hacen salvedades: para iniciar un proceso contra gobernador, legislador o magistrado el Congreso debe erigirse en Gran Jurado previo juicio político y aprobar por mayoría calificada si hay responsabilidades.

Enrique Cárdenas Sánchez, de “El Universal”, al comentar el documento aprobado por los diputados poblanos que protegieron en todas formas posibles su fuero, manifestó que el gobernador Rafael Moreno Valle se blindó nombrando Fiscal General por un periodo de siete años a partir de 2016, a su procurador general de Justicia, Raúl Carrancá Bourget.

El director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias hace extensivo el blindaje con los tres magistrados del nuevo Tribunal de Justicia Administrativa designados para un periodo de quince años, ratificados por voto de mayoría en la Cámara legislativa local. Por cierto, los magistrados fueron nombrados únicamente por el gobernador saliente.

Establece que “La Fiscalía General del Estado contará con las Fiscalías Generales o Especializadas que establezca la Ley, entre ellas la de Combate a la Corrupción, cuyos titulares serán nombrados y removidos por el Fiscal General del Estado”, como sabemos, nombrado por Moreno Valle para los siguientes siete años.

De acuerdo con “Expansión”, esta es Puebla en números: Moreno Valle afirma que durante su gobierno la deuda pública bajó de 9,105 millones de pesos a 8,363 millones de pesos y que logró grandes obras “sin pedir un solo peso prestado”.

Una investigación de la organización civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señala que los pasivos llegan a los 70,000 millones de pesos; recurrió a fideicomisos privados para financiar sus obras. La indagatoria cita a Evercore —propiedad del exsecretario de Hacienda Pedro Aspe—, en el cual se comprometió que el estado deposite los ingresos por Impuesto Sobre Nómina (ISN) durante los próximos 50 años.

En estos últimos años, Puebla logró pasar del tercer al cuarto lugar nacional en población en condiciones de pobreza, el número de pobres aumentó, de 3 millones 878,000 personas en 2012 a 3 millones 958,000 en 2014. En Puebla —el quinto estado más poblado del país, con 5.7 millones de habitantes— 64.5% de la ciudadanía carece de cuando menos un servicio básico, de acuerdo con el Coneval.

En inseguridad pública, el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) señala que en su sexenio se registraron 440,489 casos, entre homicidios, robos, violaciones y secuestros. Durante la administración de Mario Marín fueron 354,566, es decir, 24% menos que con el gobernador panista.

En 2016, en Puebla se registraron 1,215 homicidios, 590 dolosos, de acuerdo con las estadísticas del SNSP, fueron asesinadas 76 mujeres; de esos casos, 45 fueron catalogados como feminicidios, crímenes en los que la víctima fue asesinada sólo por el hecho de ser mujer.

En el último año Puebla se ha convertido en el centro de una lucha entre bandas de ladrones de combustible a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex). La fiscalía estatal supone que el grupo delictivo de Los Zetas está detrás de estas disputas.

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Puebl@Media
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México
Martes 7 de febrero de 2017.

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