Carlos Ferreyra Carrasco

Como dijo Andrés Manuel López Obrador cuando justificó el linchamiento de agentes federales a manos de una turba enfurecida en Tláhuac: hay que respetar porque son usos y costumbres del pueblo (bueno, le faltó recalcar).

En el caso de las pensiones presidenciales no aplicará ese criterio y amenaza con desaparecerlas aunque el ojo lo tiene puesto en particular en el dinero que recibe Vicente Fox.

Las pensiones presidenciales no aparecen en ningún texto legal ni antiguo ni moderno. Se sabe un decreto, un plumazo, fueron creadas por el presidente Luis Echeverría que aplicó “contrario sensu” el precepto que establece que ninguna ley o disposición podrá tener efecto retroactivo.

Y que no pueden modificarse las leyes en beneficio de quien las promulga. Bueno, Echeverría cuenta con pensión, ayudantes y salarios para la enorme egoteca en la que una veintena de personas documentan su sexenio… el fin de la historia patria, en su opinión.

Se discute si los 205 mil pesos mensuales son justos o deben retirárseles. Mientras un trabajador debe cumplir con 35 o 40 años de servicios, en los que le ha sido evadidos el registro en los institutos de servicios sociales (ISSSTE, IMSS) para recibir una pensión que nunca alcanza los niveles salariales disfrutados, al mandatario le bastan seis años para una prestación por la que, dicho sea de paso, nunca hizo mérito alguno. No es todo: igual están los funcionarios de primer nivel a los que bastan algunos meses para recibir prestaciones multimillonarias.

Un ejemplo a la mano, el presidente del PRI, Ochoa Reza, que por meses de labores al frente de la CFE y a pesar de que renunció al cargo, fue “indemnizado” con millón y medio de pesos. Sin perder la antigüedad con fines de retiro.

Casos más graves que el mencionado se encuentran en las filas de las instituciones financieras nacionales, en la Suprema Corte, en toda la judicatura; hoy, en el INE, los tribunales electorales, los órganos dedicados a la transparencia, los derechos humanos y toda la gama de entes que han venido a ampliar el aparato burocrático sin beneficios tangibles.

La cancelación de las pensiones presidenciales es un paso que debería afectar al resto de sus prestaciones. Ejemplo: además de que las instalaciones del Centro Fox fueron pagadas con dinero del erario, el personal a cargo de la sección hotelera, de las escuelas patito para políticos desorientados y hasta los cursos de yoga y otras doctrinas exóticas, recibe puntualmente su salario con cargo a un rubro secreto.

No es único, lo mismo sucede con Felipe Calderón, que dona su pensión a la obra de caridad que se le ocurre, pero en la enorme residencia que logró ampliando su casa al apropiarse de inmuebles vecinos y ocupar casi toda la cuadra, guardias, choferes, vigilantes, personal de servicio y más, son liquidados puntualmente por la Presidencia de la República. O bueno, por Hacienda.

Veámoslo así: medio centenar de sardos y oficiales para Ernesto Zedillo, que por cierto rechaza la pensión, viviendo en Estados Unidos con gastos y salarios del país del norte, representan una cifra tan alta que nadie acepta fijarla.

Y detrás la advertencia: si me retiran la pensión tendré que dedicarme a robar, dijo Vicente Fox a quien se le olvidó la forma desfachatada y marital con que manejó la hacienda pública. Como hacienda o ranchito familiar.

Los favorecidos por la generosidad económica del sistema son, desde luego, Luis Echeverría, y de allí para acá, la viuda de José López Portillo, la argentina Sasha Montenegro que heredó la casa de la Colina del Perro; Paloma de la Madrid, viuda de Miguel; Carlos Salinas, quien se asegura que rechazó la pensión pero admite beneficios adjuntos; Ernesto Zedillo no quiere dinero en efectivo pero le gustan el resto de las prestaciones; Vicente Fox, dinero, ayudantes, vehículos, guardias personales, instalaciones y más; Felipe Calderón, donante a obra pía pero exige apoyo para hogar, oficina, fundación y campaña de su esposa.

Afirman el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que hay 54 millones de pensionados en México, con percepción mensual de mil 585 pesos porque se les otorgó 28.6 por ciento de su último salario. Lo mencionan en parangón con las pensiones presidenciales.

El cotidiano Reporte Índigo hace los siguientes señalamientos: este año La cifra para los ex mandatarios fue de mil 797 millones de pesos, superior a lo asignado para algunos órganos autónomos y programas sociales.

“Por ejemplo, el ramo para las pensiones de los que ocuparon la silla presidencial superó el gasto neto total para 2018 del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (INAI) por casi 700 millones de pesos, debido a que el Presupuesto de Egresos señala que a dicho instituto se le programaron mil 98 millones de pesos para sus funciones.

Algo similar ocurre con el gasto presupuestado para el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), mil 227 millones de pesos; es decir, un 68 por ciento del monto destinado a las compensaciones es superior a lo asignado para órganos autónomos y programas sociales”.

Pero además superó tres veces el gasto de la Comisión Federal de Competencia (Cofece), y el dedicado a la atención de los indígenas rebasado nueve veces por las pensiones de los que llegaron, gobernaron y se enriquecieron.

Algo más para documentar nuestro escepticismo: de la fuente citada arriba, “el sexenio actual para cubrir las compensaciones de quienes han desempeñado el cargo de Ejecutivo Federal o bien a sus beneficiarios, se les han entregado nada menos que 12 mil cien millones de pesos”.

Y para rematar: el apoyo no está considerado en ninguna norma legal y limita a 78 elementos castrenses para servicios generales y a sus órdenes directas. Cada presidente ha modificado lo anterior y hoy disfrutan de decenas o centenares de auxiliares que pagamos los mexicanos. ¿Usted qué opina, amigo lector?

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Puebl@Media
De memoria...
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México / Puebla
Miércoles 23 de mayo de 2018.

Carlos Ferreyra Carrasco

De memoria

Tengo por convicción personal la certeza de que no hay políticos más cínicos que los mexicanos ni ciudadanos más tontitos que mis paisanos. Observemos lo que está sucediendo:

Un gracioso que ha hecho de su tonito norteño una forma de acercamiento a la gente, decide que luego de ganar la gubernatura de Nuevo León está listo para pasar a la siguiente etapa: presidente de la República y por qué no, con una maniobra más amplia, sustituir a Donald Trump.

Al tomar posesión del palacio de Gobierno en Monterrey, altisonante y sin recatarse en las expresiones, juró y perjuró que no era un brincacharcos ni un chapulín por lo que cumpliría hasta el último día del mandato que le dieron los neoleoneses.

Pero bueno, el hombre dispone, llega el Diablo y todo lo descompone, dice el refrán. Su exitoso ascenso político fue sin duda una señal divina. Estaba destinado a mayores tareas y no tuvo más remedio que lanzarse con la fórmula sabida: como independiente, a la Presidencia de la República.

¿Qué tenía que hacer? Lo que había hecho antes: trampear, falsear, vociferar y luego doblarle las manos a los miraombligos del INE para que no se metieran a investigar. Total, acumuló una cuarta parte más del requisito, aunque debió sacarle lana a proveedores de su gobierno; para disimularlo usó a sus colaboradores como donantes.

Don Jaguar pecó de optimista confiando en que no se atreverían a descalificarlo. No, después de validar las trampas de la Chóchil, el Peje, el Muñoz Ledo y otros a los que permitieron competir rompiendo la legalidad y “radicándolos” donde les pedía su ambición.

Lo mismo pensó la esposa de Felipe Calderón, Margarita, pero aquí con el inri de que las versiones malévolas que circulan por redes y fuera de redes, en cafeterías y comederos políticos, es que existe un acuerdo con el gobierno de Peña Nieto para que al competir impida el ascenso de Anaya, al que acusan de haber traicionado uno a uno los acuerdos entre tricolores y colores marianos para impedir a toda costa la llegada de Andrés Manuel a Palacio Nacional.

Sólo que parece que de pronto la Marga ya no es necesitada por los dueños del poder, a quienes les dio un ataque de decencia, de legalidad, y pretenden investigar la procedencia de sus apoyos. Fácil y no porque lo haya denunciado Perrito Feliz, pero hay una industria de apoyos políticos que lo mismo proporciona datos de votantes que los emboletan a respaldar sin saberlo, las causas para las que hayan sido contratados.

Se sabía que eso pasaba, pero insisto en que los consejeros del INE están demasiado ocupados sacándose lanitas del ombligo para saber que hace varios años fue detectado y denunciada la venta del padrón electoral, tiempos del IFE, y que desde extranjía ofrecen el servicio de uso de este listado. Vendido, por cierto, por Movimiento Ciudadano desde su anterior nombre, pero siempre en medio el Dante.

Por si acaso, el INE multó al PRI y al MC con decenas de millones de pesos que ambos institutos políticos pagarán considerando que no es su dinero, sino el de los contribuyentes; lo recibirán con una mano y lo devolverán con la otra.

Por ahora el mensaje es claro: no importa cuán delincuente seas ni qué trampas hagas si logras tu propósito de sumarte a las filas de la política nacional. Todo se perdona, si sirves bien al sistema… la idea no es mía sino del alcalde Layín de Nayarit, que roba poquito porque su municipio es muy pobre.

En la misma tesitura se mueve el gobernador capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinoza (MAME o Ternurita) que, a pesar de la acumulación de toda suerte de desastres en este tramo final de su administración, “se ofrece” como artesano en las rejas de catedral: aquí, experto en manejos oficiales y reservas de capital ajeno.

“Mi interés, servir a la Patria, así que acepto senaduría, coordinación de coaliciones y gobiernos similares o secretarías de Gobernación…”

Admitamos su inocencia. Está fungiendo como coordinador de una coalición que durará la víspera y la fecha. Si alguien supone que Anaya está dispuesto a cumplir lo que públicamente ofrece, basta con que refresque sus compromisos legislativos, su participación en acuerdos, convenios y más que ha traicionado tanto a nivel partido como a nivel legislativo.

Como el Bronco, Ternurita no se separó del cargo en forma definitiva, sino que pidió un permiso temporal. No quiere perder los hilos de lo que garantiza el bienestar familiar y de sus amigos personalísimos por lo menos tres, cuatro generaciones.

En todo este desgarriate, una luz en el camino. Prendo la televisión para buscar información en los noticiarios matutinos. Y gran sorpresa al no encontrar una sola mención al inicio de las campañas; el tema de este viernes de Dolores es la Pasión de Iztapalapa y sus enjuagues económicos. Mientras, a la Rosario le descubren otro cochupo por 500 millones de pesos, documentado pero no castigado; el presidente le dijo: “no te preocupes, Rosario…”

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Carlos Ferreyra C.
Ciudad de México
Viernes 30 marzo 2018.


Carlos Ferreyra Carrasco

De memoria

Tenía la firme intención de no abordar la muerte de Luis Donaldo Colosio Murrieta, convencido que los viudos del político sonorense se harían presentes con toda suerte de elogios, reconocimientos y exaltaciones de sus virtudes sin olvidar la muletilla de que con Colosio presidente el país sería otro, mejor, más progresista, más avanzado y bueno, el paraíso terrenal.

Sucede que me tropecé con un texto de Francisco Rodríguez, donde detalla en una narración las posibles circunstancias del crimen y sus autores. Y encuentro un dato importante que explicaría algo que nunca pude dilucidar: la pronta nacionalización de los familiares de Mario Aburto en Estados Unidos, a pesar de que el padre huyó de México, de Michoacán concretamente, por dos asesinatos.

La teoría de Rodríguez se refiere al interés del presidente gringo, Bill Clinton, de sacar de la jugada a Luis Donaldo. No era candidato de la Casa Blanca como evidentemente lo fue Ernesto Zedillo Ponce de León, nacionalizado yanqui, hasta la fecha y desde sus tiempos de mandatario, empleado de trasnacionales que se apropiaron de los ferrocarriles y otros bienes nacionales.

Rescato este material publicado originalmente en 2014 y refrescado dos años después. No pierde vigencia y antes bien, puede relacionarse con el material publicado por Índice Político bajo la firma del mencionado Francisco Rodríguez. Veamos:
La intención era abordar el asesinato de Luis Donaldo Colosio desde una perspectiva menos agresiva, pero he quedado asombrado al leer en los periódicos que publican comentarios personales de veteranos informadores, cómo el día previo a su muerte, el sonorense se reunió con fulano, mengano y perengano.

A todos les hizo una confidencia que permitiría, a estas alturas, esclarecer el origen del crimen. Las pistas, invariablemente, apuntan hacia el mandatario en turno, Carlos Salinas de Gortari, al que en lo personal considero capaz de más que eso para ordenar un atentado. Pero no aseguraría su culpabilidad.

A Luis Donaldo lo conocí en el Senado él senador, yo jefe de Prensa. Tuvimos buena relación, esporádicos almuerzos con pláticas cajoneras sobre lo que pasaba en el país. Cuando resultó candidato tricolor a la Silla del Águila, perdí contacto con el joven sonorense, al que saludé por última ocasión en la boda de un hijo del escritor y crítico literario Emanuel Carballo, otro de mis inolvidables amigos.

Como buen norteño, Luis Donaldo tenía fama de francote, pero cuidadoso en las formas, no llegaba al extremo de sus paisanos que confunden la majadería con la sinceridad y la franqueza que dicen ellos, los caracteriza. El frustrado aspirante a Los Pinos tenía buen cuidado en lo que decía y a quién se lo decía.

Conmigo no guardaba precaución. Aun así no recuerdo críticas contra posibles contrincantes y ni siquiera contra sus compañeros de gabinete; recuerdo que se reunía con sus colaboradores para disfrutar unas cuantas copas mientras les llamaba la atención por tal o cual causa, no siempre con el respeto esperado.

El miércoles que lo mataron no teníamos sesión, así que recibí la noticia durante una sobremesa en el restaurante La Ópera, a unos pasos del Senado; me provocó una sensación de volatilidad que de momento no supe cómo reaccionar. Fui a la oficina donde localicé al líder, don Emilio González Parra, quien había recibido el aviso de la Presidencia de la República, supongo que por voz del propio Salinas de Gortari.

Pasado el tiempo como responsable de la sección internacional de El Universal, me correspondió seguir las vicisitudes del caso Mario Aburto y no digo del juicio, porque poco o nada se supo del asunto. Salvo que cuando lo pidió, las autoridades le facilitaron un teatrito por televisión donde él mataba, un agente hacía el papel de Luis Donaldo, otro más del general responsable de la seguridad del candidato y así.

El corresponsal del periódico en Los Ángeles, California, homónimo e hijo del suscrito (aclaro: él era empleado del diario cuando fui nombrado responsable del área), estableció comunicación con la familia de Mario Aburto, al que pomposamente llamaban “el magnicida”. El padre de Mario, michoacano prófugo por un par de asesinatos, vago de oficio, fue amparado por los gringos con la residencia.

Sí, algo que a muchos trabajadores les lleva diez, quince y hasta veinte años, el padre de Aburto lo consiguió con un par de balazos al aspirante presidencial mexicano. La familia, que se movía entre Tijuana y Los Ángeles, recibió protección oficial; luego de años de semi clandestinidad, regularizaron su estadía en Estados Unidos.

Cada semana permitían a Mario una llamada telefónica. Muchas ocasiones nuestro corresponsal estaba presente y podía cruzar unas cuantas palabras con el homicida, que reconocía su delito y se sentía personaje de película; todos se peleaban por hablar con él, por entrevistarlo, por saber qué hacía, cómo pasaba el tiempo en prisión, cuáles fueron sus motivaciones, en fin, era el hombre del año.

Dos fiscales especiales investigaron el asunto: Miguel Montes García, ex oficial mayor del Senado, y Diego Valadés, maestro universitario, ambos de probada honestidad profesional, confiables hasta la exageración, cuidadosos de su prestigio, intachables, diría yo, especialmente el segundo.

Concluyeron que no hubo complot (eso es de uso exclusivo de Andrés Manuel), y por tan inconveniente razón fueron sustituidos. Sin modificar la percepción para disgusto de la familia Colosio cuyo cabeza, el padre, terminó con una senaduría en la bolsa.
Y el famoso discurso fue puntuado (revisado y anotado) por el presidente. Se intentaba impulsar una campaña gris, por lo que debía dársele un giro que José López Portillo demostró que funcionaba: pedir perdón a los marginados por no haberlos sacado de su miseria. Y hasta aquí la remembranza...

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Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Sábado 24 marzo 2018.

Carlos Ferreyra Carrasco

Todo principió cuando Daniel Moreno Chávez, cacique de Animal Político, uno de los mejores blogues (o como se diga) de América Latina y, en un descuido, de Estados Unidos y Europa, preguntó si alguien recordaba la expresión “debe de debe” para inclusión forzosa de información.

Los comentarios de los anencefálicos tuiteros y feisbuqueros de siempre, derivaron hacia la condena contra el periodismo nacional. Dieron sus interpretaciones –desinformadas—sobre la expresión y decidieron que los periodistas en México somos corruptos y el gobierno nos tiene en alquiler o de plano propiedad.

Coincide con la fecha 4 de enero, que se dedica al periodismo nacional. Es, pues, el Día del Periodista, aunque nadie sabe a ciencia cierta quién lo decidió así y por qué causas.

En sesudo análisis, como suelen ser siempre sus comentarios, Rogelio Hernández López propone el 30 de mayo, aniversario del asesinato de Manuel Buendía, al que califica como el más importante periodista del siglo pasado y de paso desechar el 7 de julio, cuando el coronel García Valseca reunía en comida de la libertad de prensa, así se llamaba, a los editores que presenciaban cuando sus reporteros eran premiados por el mandatario en turno.

Intercalo un recuerdo que cuestiona las idioteces del NYT y su teoría de la dependencia de los diarios del gobierno. Cubría la fuente de Presidencia, el jefe de Prensa, Luis Javier Solana, me llamó para darme indicaciones sobre el manejo de una información que consideraba delicada.

Mi respuesta fue que mi salario lo pagaba Unomásuno y que estaría en disposición de atender una instrucción de mi director, pero de ninguna manera del jefe de Prensa de la Presidencia.

Cuando llegué en la tarde al diario, me dijeron que Manuel Becerra Acosta (por quien nunca tuve la menor simpatía) me esperaba en su oficina. Entré, con un gesto me indicó que cerrara la puerta y elevó el tono de voz: Sí, Luis Javier, lo entiendo, así que piensas que puedes dirigir mi periódico mejor que yo. Lo acepto y te propongo que te vengas a mi lugar y yo iré a ocupar el tuyo…

Ignoro la respuesta del funcionario, pero el final de la conversación fue un sentencioso comentario: entonces no des órdenes a mis reporteros, respétalos y sin tienes algún comentario me lo haces a mí.

Tiempo después, en el Mar de Cortés, Óscar Argüelles me dio la noticia: llamó el director de tu periódico y ordenó que a partir de este momento ya no cubres la fuente.

Me dio un ataque de risa, pensé que me bajarían en una canoíta y me lanzarían a mar abierto. También a Óscar le dio risa y tuve que aclararle que en nada había influido Solana en tan expedita expulsión, sino mi terca oposición a privatizar la cooperativa. Al final se privatizó y el ganón fue Manuel Alonso que desde Los Pinos maniobró para expulsar del país a Becerra mediante suculenta indemnización.

Volvamos a nuestro tema: la expresión “debe de debe” efectivamente era una orden de trabajo que debía cumplirse y en la que seguramente el director, el subdirector o algún otro jerarca del periódico estaba interesado. Lo mismo podía ser una información acordada (transada en lo particular), que de tipo confidencial sólo confiable a un reportero de gran capacidad.

Naturalmente no faltaron los críticos al comentario de Daniel. José Martín, que ignoro si ejerció el oficio o nada más, como suele suceder en las redes, habla a lo tarugo, dice que cuando ve el tipo de periodismo en otros países le da vergüenza el nuestro porque no hay investigación sino reproducción de declaraciones.

Debe ser un hombre “muy viajao”. En mis años como corresponsal viajero salvo en Colombia y desde luego no en todos los periódicos, encontré un reporteo que se asemejaba más a la crónica que a la investigación. Igual situación que pude detectar en Argentina, con la diferencia de que en este país las que llevaban la batuta eran las revistas.

Hay otra expresión que fue destacada por los comentaristas. Darle la vuelta a la información, que nada tiene que ver con falsearla, sino con hacerla congruente, entendible o más cercana al estilo o los intereses del propio medio. Esto era frecuente con boletines –oficiales o del sector privado—que contenía datos de interés real para los lectores.

Y como ahora por montoneros los ocupantes de las redes sociales son los amos y señores de la verdad, sería útil editar un diccionario mínimo que contenga modos, modismos y expresiones de uso común en las redacciones de los medios de información.

Sería un debe de debe, sin darle la vuelta.

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Puebl@Media
De memoria
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México
Jueves 4 de enero de 2018.

De paso…

Carlos Ferreyra Carrasco

… y como quien no quiere la cosa, me puse a curiosear en torno a la visita del niño chicho de la película gacha, alias el Trudeau.

No encontré por ningún lado una sola mención del santo señor a las casi 300 concesiones mineras canadienses beneficiadas con los salarios de hambre que privan en el país.

Se recalca que evadió el tema sin mayor problema, parece que nuestros informadores querían todo, menos información. Trudeau no respondió a las acusaciones de despojo de tierras, desvío de aguas y asesinatos de indígenas opuestos a las expansiones mineras canadienses.

Se queja don Justín de salarios bajos, pero exclusivamente de los que se refieren a la manufactura de automóviles. No quiere competencia en ese rubro porque sale perdiendo, hasta ahora, frente a las exportaciones a Estados Unidos y Europa.

Con su sonrisa más estudiada que artista de joligud, el visitante ilustre hizo a las mujeres periodistas de este país olvidar o descuidarse de lo que hay tras su recorrido por México. Y a los señores periodistas evadir el tema para no enemistarse con las colegas.

El asunto se compone de dos tiempos. Uno: cuando el mandatario canadiense visita al país del norte, se entrevista con el presidente Donald Trump, le muestra sus bellos multicolores calcetines y acuerda que en el caso del TLC si no hay arreglo con México, si México no accede a lo que pretende Estados Unidos, entonces se entenderá con Washington. Y con nadie más; el TLC pasará a acuerdo bilateral.

Antecedente: en reunión trilateral con Obama y Trudeau en Canadá, al término de las pláticas suben los tres a la azotea del edificio donde se celebraban las reuniones. Allí, en forma más que majadera el anfitrión, Trudeau y Obama, sin educación alguna, voltean la espalda a Peña Nieto, “lo mochan” como se decía y platican entre ellos. Insólito que de pronto el canadiense sienta respeto por su actual anfitrión.

La segunda: por allí, extraviada entre sus diarias declaraciones, Enrique Peña Nieto decide echarle una vistita a las empresas que explotan minerales y son de origen extranjero. Se habla de impuestos (hoy pagan menos del 1 por ciento del beneficio obtenido).

También se señala la necesidad de no entregar las concesiones a título gratuito sino mediante compensación económica, como debería haber sido siempre, aunque la Constitución afirme que suelo y subsuelo son patrimonio de la Nación y por ende de los mexicanos todos.

Para justificar las futuras decisiones sobre las empresas mineras, se menciona que una sola de ellas, canadiense, por cierto, con una inversión de 4,500 millones de dólares, en un año acumuló beneficios por 7,500 millones de dólares.

Esto es, recuperó su inversión el primer año, negocio más que redondo y que no se registra nada igual en los anales de las finanzas mundiales. En ninguna rama de los negocios.

Ante el peligro de que México asuma una actitud de país soberano sobre sus riquezas, decida imponer gabelas legítimas a los explotadores de nuestro subsuelo y que en un extremo comience a cancelar las concesiones, el empleado mayor de estas empresas viajó a México.

Su tarea inicial, hacerse el simpático, agradar donde se presentase, lucir como se esperaba: el galán de la política internacional. Se prestó a payasadas, fotografías a granel y visitó a todo el que se dejó visitar. Repitió pues el periplo de Frida, el can rescatista y, con seguridad, se llevó el compromiso de que sus negocios no será tocados por el gobierno mexicano.

Pero eso sólo lo sabrán los que hicieron el compromiso, si es que hubo tal. Y como decía la abuela: que Dios nos coja confesados, aunque parece que el que ya lo hizo fue el niño lindo… y sin confesión.

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Puebl@Media
De memoria
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Domingo 15 octubre 2017.

Carlos Ferreyra Carrasco

Respeto el orden en que el diario “El Sol de Puebla” publica esta narración donde conjuga el horror de jóvenes estudiantes asesinadas en calles y pueblos de la entidad, y la irresponsable opinión de los empresarios que piden no decretar “alerta de género” porque desalentaría al turismo y a las inversiones.

La voz cantante de tales despropósitos es el presidente local de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex, José Antonio Quintana Gómez. Obvio, ni su madre, su esposa, o su hija han sido tocadas por esta expansión criminal.

A los hechos: en 2015, Isarve Cano Vargas estudiaba en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla cuando Ángel Carrasco, hijo de un ex regidor del mismo nombre de Tehuacán, y dos de sus amigos la secuestraron y asesinaron.

La estudiante regresaba de Puebla a Tehuacán; sus amigos acudieron a la terminal de autobuses para recogerla y llevársela con engaños, minutos después la desmayaron con formol e iniciaron llamadas a sus familiares para exigir dos millones de pesos como rescate.

Aceptaron 140 mil pesos, aunque se sabe que Isarve Cano ya estaba muerta. El cuerpo fue hallado la madrugada del miércoles 20 de mayo de 2015 en el municipio de Coxcatlán.

Fueron detenidos Ángel de Jesús Carrasco López, Efraín Méndez Cabrera y Jairo Adán Gutiérrez Cabrera, de 21, 28 y 21 años respectivamente. En febrero de 2017, Ángel de Jesús Carrasco abandonó la cárcel tras ganar un amparo.

Tania Nadshely Verónica Luna, originaria de Veracruz, llegó en 2015 a Puebla para estudiar en la BUAP; rentó un departamento y fue asesinada el 29 de septiembre de 2016 en su hogar, al norte de la ciudad de Puebla. El cadáver presentaba asfixia con una cadena sujeta de un extremo de una mesa.

La víctima y su asesino, Luis H., se conocieron a través de la red social “Tinder” y habían quedado de verse para comer juntos días antes. Su asesino trató de simular un asalto en el domicilio, pues hacían falta aparatos electrodomésticos. El 7 de octubre de 2016, se informó que el probable asesino, Luis H., fue detenido. Curioso, no enteran del apellido.

Minerva Calderón Hernández, 28 años, trabajaba como abogada; la tarde del 21 de marzo de 2017 su vida se apagó tras recibir 70 a puñaladas en su domicilio de la colonia Vista Hermosa.

La joven era estudiante de Derecho en la Ibero, el homicida, su novio, actuó con sadismo, pues la víctima presentaba más de 70 puñaladas en el pecho, abdomen y espalda; éste logró escapar con el arma homicida.

Días después fueron cateados dos domicilios del presunto asesino. El prófugo responde al nombre de José Rodrigo “V”., de entre 28 y 30 años de edad, al parecer casado, pero aun así buscaba a Minerva.

Aunque hay una orden de aprehensión en contra de José, cuya familia es reconocida en el sector empresarial, hasta ahora se desconoce de su paradero.

Noemí Guadalupe Vergara Espinoza, de 20 años de edad, estudiante del Instituto Profesional de Terapias y Humanidades (IPETH), asesinada a golpes y su cuerpo desmembrado y calcinado el 30 de marzo en un predio de la carretera Tlapanalá-Atlixco en el municipio de Huaquechula.

La joven estaba desnuda, le faltaba la pierna izquierda y la pierna derecha se encontraba quemada.

Días después se informó que detuvieron a una pareja de médicos Julio Arcenio “N” y su esposa Carmelita “N”, como presuntos responsables del asesinato de la joven, por un problema sentimental.

Patricia Verónica Rosales García estudiaba en la Universidad Madero; el 18 de junio de 2017 fue hallada muerta en un lote baldío en Chachapa, Puebla.

La causa de muerte fue asfixia por estrangulamiento. Tenía una correa de perro amarrada al cuello, además estaba golpeada y tenía cinta canela en boca y pies. Patricia fue vista con vida por última vez, cuando salió de su casa con su novio a bordo de una camioneta.

El novio fue encontrado sin vida sobre el Periférico Ecológico, y la línea de investigación es un ajuste de cuentas por robo de combustible.

La Universidad Madero (UMAD) condenó el homicidio de Patricia Verónica y exigió a las autoridades mayor firmeza: “No es aceptable que este tipo de ilícitos se reciban como cotidianos ante la actitud impasible de quienes tienen el deber legal de protegernos. La sociedad y la comunidad universitaria en Puebla claman por seguridad y justicia… Señor Gobernador: ¿En dónde está la Puebla segura que prometió?”.

Mara Fernanda Castilla, de 19 años de edad, estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas de la UPAEP, desapareció el 8 de septiembre luego de subir a una unidad de Cabify. A pesar de la campaña que familiares y amigos hicieron para ubicar a la joven veracruzana, el desenlace no fue el esperado.

La estudiante fue hallada muerta y envuelta en una sábana del Motel del Sur, en una barranca de Santa María Xonacatepec; Ricardo Alexis, chofer de Cabify, fue detenido pues según las investigaciones, llevó a Mara al motel donde la violó y mató. El proceso sigue su curso.

Mariana Fuentes Soto, estudiante de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la BUAP, de 20 años, fue ultimada de un balazo en la cabeza afuera de una pensión de la colonia Reforma Agua Azul.

Durante un presunto asalto fue asesinada y despojada de sus pertenencias.

Y hablan los hombres de negocios: la implementación de la alerta de género decidido por la Secretaría de Gobernación, frenará la llegada de nuevas inversiones y la afluencia turística al etiquetar a la entidad como “peligrosa para las féminas”.

La sevicia y la impunidad en estos casos, está propiciando el aumento de asesinatos de mujeres. No cabe aquí análisis alguno, sino la simple lectura de lo que pasa. Y la indignación consecuente.

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 Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Jueves 5 de octubre de 2017.

Carlos Ferreyra Carrasco

Con cierta nostalgia encontré en las páginas de Internet fotos y alguna desangelada crónica del aniversario 49 de la Agencia Mexicana de Noticias, Notimex, festejo en el que hubo de todo, menos quienes merecían estar en primera fila: Enrique Herrera Brusquetas y Miguel López Azuara.

Enrique fue el fundador de la agencia en los aciagos años de 1968, buscando darle voz al gobierno en medio el desorden provocado por falta de oficio para el manejo de información ante situaciones de emergencia.

Todos recordamos lo que sucedió ese año y cómo terminó: con una fiesta general, una celebración porque nuestra Olimpíada había sido la mejor de la historia. Los muertos, semanas atrás, ratificaron el dicho español que afirma que el muerto al hoyo y el vivo al bollo.

Herrera, hombre de bien, inteligente y de amplia cultura, paralelamente formuló el surgimiento de un canal de televisión, el Ocho, donde apareció por primera vez ante las pantallas Lolita Ayala.

El esfuerzo se mantuvo por cierto tiempo, pero no demasiado, Enrique era hombre de principios y nunca permitió que le manipularan la información, matizar algunos aspectos de la información era válido pero de ninguna manera intentar cambiar la realidad por las clásicas percepciones gubernamentales. Debió buscar nuevos caminos.

Esa fue la etapa inicial que le imprimió, después del fundador, un cierto carácter a la agencia, convertida con el paso del tiempo en simple lugar de reunión de algunos periodistas de baja calificación, y sitio donde les entregaban sus emolumentos.

La agencia era una sociedad anónima cuando al finalizar el gobierno de José López Portillo fue puesta en manos de Miguel López Azuara, a quien Miguel de la Madrid había propuesto como su jefe de Prensa en Los Pinos.

Pero se atravesó la Casa de los Arcos de Reforma, léase Embajada de Estados Unidos, y por presión o decisión adoptada allí, se nombró a un empleado suyo, Manuel Alonso Muñoz.

López Portillo decidió entonces entregarle Notimex, a donde tuve la fortuna de llegar como director adjunto.

Apenas en la reunión inicial con el director saliente, Pedro Ferriz Santacruz, vimos que la tarea iba a ser de romanos: una corrupción impresionante, ningún subsidio oficial porque era empresa privada, uso de equipos para los trabajos que contrataba, vía Notimex, la agencia publicitaria de Ferriz que, al final, se quedaba con el santo y las limosnas.

Con cuidado para no lastimar prestigios, Miguel dio el encargo de recuperar equipos, vehículos, monitores, cámaras de televisión profesionales y hasta máquinas de escribir.

No recuerdo el nombre de la señora ni tiene importancia. La secretaria de Ferriz acató las órdenes de su jefe: arrea con todo lo arreable y llévatelo a tu casa, en donde en varios viajes nos entregaron monitores de tv a colores.

También hubo de retirarse la tarjeta de crédito a nombre de la esposa del emblemático locutor, usada con mucha frecuencia en viajes especialmente a Los Ángeles, donde fue enviada una fotógrafo que estudiaba olografía, ciencia infusa para los mexicanos, pero que servía como chofera y acompañante de la señor De Con.

De esos viajes quedó una demanda por algo así como cien mil dólares por un choque de la joven fotógrafa que tranquilamente hizo responsable a la institución. Mucho trabajo consular costó evadir el pago que por lo demás nunca se hizo porque la responsable salió pitando a su país.

Sin duda Notimex tuvo dos nacimientos, el inicial con Enrique Herrera y la recuperación total de la institución con Miguel López Azuara, cuando la clientela apenas llegaba a poco más de 30 medios que recibían pero no publicaban.

Otros tantos jefes de Prensa que mantenía apagados los teletipos pero servían como pretexto para un pago mensual. Curioso: al arribo de Miguel, el programa noticioso de quince minutos, cortesía de Televicentro, fue cancelado de inmediato; lo mismo hicieron los jefes de Prensa en un acto que no podía ser casual.

No nos importó. Emprendimos la tarea de captar nuestros propios clientes modificando inclusive los sistemas de trabajo. Con Pedro los reporteros llegaban alrededor de las siete de la tarde para entregar su información. Sí, la misma que ya estaba en las redacciones de todo el país.

Fue laborioso pero en algún momento los trabajadores de la empresa entendieron que su trabajo Estaba siendo reproducido en un centenar de medios, especialmente de provincia. Y eso era gracias a que nos adelantábamos en la difusión de las noticias.

Llegamos a tener 110 y hasta 130 suscriptores que pagaban cifras reducidas pero es que en los razonamientos del mexicanos medio, no hay por qué pagar a un medio del gobierno que debería prestar el servicio gratis.

Sin olvidar que se abrieron oficinas de las corresponsalías, mismas que empezaron a rendir frutos con reportajes y noticias adelantadas y que se establecieron acuerdos con agencias internacionales y agrupaciones como la de agencias árabes y latinoamericanas.

Las historias siguen, pero escribo con la pena de no haber visto mencionados a los dos directores que deberían ser los héroes de esta película. Del sucesor de Miguel, Héctor Ezeta, recuerdo perfectamente que cumplía su diario papel de chofer del secretario de Gobernación, Bartlett, al que recogía en su oficina y llevaba a las Lomas a una enorme residencia situada frente a una espectacular barranca.

Héctor fue el adquiriente del edificio de la agencia, misma que montó en un edificio de departamentos adquirido a una tía suya. Igualmente se apropió de un estacionamiento en la calle de Amores, propiedad de la Notimex, donde surgió un modesto complejo de departamentos.

En el ínterin hubo directores importantes, Jorge Medina Viedas, Raymundo Riva Palacio y más, en total 17. Pero no todos tuvieron la oportunidad de oro de Herrera y López.

Por cierto, tampoco los vi a ellos en el festejo que parece que concitó a simpatizantes del director y no a participantes en el desarrollo y consolidación de la Agencia Mexicana de Noticias, asociada por impulso de López Azuara, con EFE en España y con ANSA en Italia.

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Puebl@Media
De memoria
Carlos Ferreyra Carrasco
Ciudad de México
Sábado 19 de agosto de 2017.

Carlos Ferreyra Carrasco 

Tener una memoria añeja no siempre es grato, imágenes, recuerdos nos alejan tanto de la actualidad, que finalmente no sabemos si festejar el paso del progreso, o lamentar la destrucción de las tradiciones, de la estética en que fuimos educados y el respeto a símbolos con los identificábamos barrios, leyendas...

Cada ocasión que viajo a Puebla, descubro cosas nuevas, para mi gusto casi nunca gratas, porque son consecuencia del afán de nuestros modernos gobernantes de recrear paisajes lejanos, quizá vistos en sus viajes mundanos de señores burgueses.

El centro de la ciudad se mantiene limpio y ahora con una notabilísima ausencia de vendedores de chácharas callejeras. La gente pasea en esa zona y algunos afortunados o conocedores, disfrutan de su elote con mayonesa y queso. No pude localizar a los vendedores, así que me quedé con el antojo.

En la Plaza de Armas decenas de chiquilines corretean, los padres platican y todo mundo disfruta de un ambiente alegre hasta que empieza a oscurecer y comienza un progresivo éxodo.

Apenas saliendo del Centro histórico empiezan los asegunes. En el afán de hacer obra (porque algo sobra), el ex gobernador Rafael Moreno Valle, tan activo vendiendo su obra maestra literaria (80 pesitos por si le interesa), dándola a conocer en todos los carteles posibles a lo largo y ancho del país, entre cuates comenta que de hecho Los Pinos no le interesan.

Es el eterno cuento de la zorra, en este caso zorrillo, que al no alcanzar las uvas desdeñosamente da vuelta y dice: al cabo están verdes.

Moreno Valle cambió el panorama citadino en apenas un par de cuadras. Se sale de la parte colonial y se topa con las tontas jaulas bicicleteras, triponas, aéreas, invención del Peje, que son prácticamente inutilizables. Algo así como la que cruza Reforma a la altura de Lomas y por la que no hay Dios que circule.

Corren sobre avenidas modernas como las de Miami, a cuyo borde se acumulan las propiedades de Gali, el sucesor y guardián de la virginidad de Moreno y esposa, pretensa a la Casa de Gobierno.

Ciudad modernista, desplaza a los proletarios como siempre hacia la periferia. Detrás de enormes bardas no sólo ocultan las propiedades de extraordinario lujo, sino reliquias modernas cómo autos de colección que ni Obama tiene, diría mi filósofo de cabecera.

Con el cambio de gobernador no se suspendieron las construcciones que como en el DF, dan la apariencia de una ciudad del Medio Oriente después de una visita turística de uniformados yanquis.

Y ahí los maledicentes aprovechan para asegurar que el Morenazo del Valle de Atlixco, no pierde el control de los trabajos, pero tampoco el de los dineros. Y quiere seguirlo teniendo así sea a través de interpósita esposa.

A tal grado ha llegado la degeneración de zonas importantes de Puebla, de las que el INAH no ha tomado nota ni ha intervenido para impedir estos atracos a los bienes nacionales, que en Los Fuertes, protagonistas en la guerra contra los franceses, puede uno pasar al lado y sólo por los estacionamientos se entera que está en zona de vestigios históricos.

En torno, una cafetería modernísima, miradores muy bien ubicados, pero no para contemplar los fuertes, sino para ver el panorama de la capital poblana. Las veteranas construcciones, testigos de la historia y recuerdo del 5 de Mayo, están cubiertas por impoluto cemento de color claro y no hay quien informe si se puede acceder y por dónde.

De la ruedota queda el recuerdo de que costó tres veces lo presupuestado, que la empresa concesionaria es británica o lo era al momento de echarla a andar, que en los primeros meses hubo que importar técnicos porque la cháchara se descomponía.

Moreno Valle, quien no oculta su intención de llevar a la Casa de Gobierno a su esposa, sigue ejerciendo un mando caciquil sobre el sucesor, Antonio “Tony” Gali, un hombre que vía familia ha hecho de la especulación inmobiliaria una de las fortunas más grandes de la región. Y ya es decir.

Dicen los que afirman que saben, que existe un compromiso no firmado pero efectivo, por el que Tony garantiza un flujo constante para la presunta campaña, pero a la vez se compromete a apoyar a la esposa de Moreno.

Así, todo quedará en familia, aunque en la calle la gente no se siente del todo satisfecho con la administración saliente ni con la actual que es lo mismo. Se manejan cifras sobre desvío de recursos similares a las del célebre Javidú, el pillo de siete suelas quien fue informado que estará nada más dos años en chirona.

Moreno ni un día. Ira al centro a hacer política partidaria en espera de su turno para treparse a la Silla del Águila. Por ahora no, aseguran.

carlos_ferreyra_carrasco&hotmail.com

Puebl@Media
Carlos Ferreyra C
De memoria
Ciudad de México
Martes 15 de agosto de 2017.

Carlos Ferreyra Carrasco

Resulta casi cómico el surgimiento diario de aspirantes a la Silla del Águila, el más reciente, el perredista Juan Manuel Zepeda, al que sus allegados lo han elevado al Olimpo considerándolo para dos cargos: inmediato, sustituir a la presidente de su partido político, Alejandra Barrales, y la opción mayor y más apetecible: Los Pinos.

Atrás de Zepeda, que fue tercer lugar en los comicios del Estado de México, se fueron destapando otros sujetos cuyo mérito real es sacar la cabeza y decir lo que en este momento sería un vulgar resumen de las redes sociales.

Para colocarse en el ánimo de los ciudadanos no se requiere más que la cuidadosa lectura diaria de tuiteros y feisbuqueros para construir el discurso de acuerdo con las tendencias que se detecten en el caótico mundo del internet.

Si observamos con cuidado las declaraciones de los nuevos suspirantes, encontraremos que siguen con fidelidad perruna lo que los sugieren las llamadas “tendencias” que no son sino la expresión de las inquietudes, en muchos casos, inquinas y fobias y muy pocas veces producto de la reflexión.

Lo que se aprecia por hoy, es que aparte de Andrés Manuel López Obrador, sólo hay otro señor en punta gracias a sus métodos de adelanto y a los incontables recursos económicos de los que hace gala, Rafael Moreno Valle cuya campaña cubre actualmente todo el territorio nacional.

Con estilos diferentes, atropellan toda norma legal y sin embozo declaran que están en busca de la silla perdida, sin que autoridades electorales impongan los correctivos necesarios. El problema es que los dos suspirantes violan la ley y se colocan en el límite de penalidades que no interesan al INE de Lorenzo, esto es, la posibilidad de imponer millonarias multas.

Aunque resulta obvio que López tiene dos décadas viviendo del presupuesto, no se puede afirmar que el dinero que usa proviene de las prerrogativas partidarias. Ha sido reconvenido –no advertido ni mucho menos amenazado—por el uso de tiempos publicitarios de los candidatos de su partido, pero sigue adelante, consciente de que no hay autoridad electoral ni mucho menos judicial que se atreva a ponerle una mano encima.

En el caso de Moreno Valle resulta ofensiva la aparición de carteles en las carreteras y avenidas importantes del país, anunciando su libro, una obra que como alguien advirtió, cuenta con más anuncios que lectores y, obviamente, que ejemplares.

Aquí el problema es añejo y conocido: cuando don Peje se lanzó a La Grande, tenía como financieros a sus ex colaboradores, especialmente a Alejandro Encinas, un sujeto que se ha mantenido en un limbo muy curioso: no es morenista, tampoco perredista, pero se mantiene a la sombra de las dos organizaciones.

Como prueba más evidente, El plantón en Reforma que tanto pesó a los trabajadores de la zona, que se vieron desempleados porque tronaron los pequeños y medianos negocios. En la estructura y manutención de los campamentos se invirtieron millones de pesos extraídos irregularmente, para no decir robados del gobierno del Distrito Federal. Los participantes en el delito recibieron su recompensa, reposan en las cámaras esperando mayores premios.

Para comentar los avatares de Moreno Valle, tomo prestado de mi amigo poblano, Rigoberto Cordero y Bernal, historiador, doctor en administración y acucioso observador del acontecer cotidiano de su lar natal, Puebla, uno de sus puntillosos análisis.

Señala Rigoberto que Moreno Valle, como ex gobernador, hace y deshace en el PAN ha colocado como secretaria a su esposa a la que considera candidato a la gubernatura del estado.

Consciente del peso que adquiere entre los azules, presiona al presidente del PAN, Ricardo Anaya, para que decida “en un mes” si quiere ser el candidato a la Presidencia de la República o se mantiene al frente de la organización, en lo que coincide con la aspirante Margarita Zavala.

“Con esta acción, dice el analista, Rafaelito mata dos pájaros de un tiro, elimina a Margarita forzándola a participar como candidata independiente, y obliga a Anaya a abdicar… a su favor”, todo con la bendición de Enrique Peña Nieto con quien, afirma, se hizo una alianza vergonzosa del PRI y el PAN para la Presidencia en 2018.

Se pregunta Cordero porque el presidente Peña Nieto ha aceptado todas las irregularidades y saqueos contra el patrimonio histórico, material e inmaterial de Puebla.

Y apunta que a Moreno Valle, gobernador, la Auditoría Superior de la Federación, la Cámara federal de Diputados y el Senado, así como la Auditoría Superior estatal, el Congreso local le permitieron justificar el pasivo oculto o deuda no declarada con fideicomisos privados usando “certificados de participación público—privados, totalmente inconstitucionales disfrazados de deuda pública que se seguirán pagando por 23 años”.

Se pregunta cuánto costó el Museo del Barroco (lo llama del Tlabarroco), construido sin licitación y del que se ha denunciado que el estacionamiento tuvo un costo de un millón de pesos… por metro cuadrado, y por qué el impuesto de 3 por ciento sobre nóminas se entrega a favor de una financiera privada mediante fideicomisos a favor de Protego—Evercore.

Califica de fraude la instalación de la automotriz alemana Audi al pagar con cargo a la deuda oculta las plataformas, millones de metros de concreto y varilla para asentar la maquinaria, gasto que debió realizar la empresa y deja caer la duda: ¿hubo moche?

“Todo lo anterior, presupone que Moreno Valle no solo tiene el visto bueno de su gobierno y sus actividades electorales del presidente Peña Nieto, si no que - se presupone con lógica- que será su candidato ALTERNO, a la presidencia de México, bajo el disfraz y bandera del PRI-PAN, como lo viene denunciando López Obrador y Morena”.

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Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Domingo 18 de junio de 2017.


Carlos Ferreyra Carrasco

Bastante agua ha pasado bajo el río; nos reuníamos Felipe Calderón Hinojosa, otro amigo también dirigente panista al que no menciono porque no estoy seguro que la relación de entonces, estrecha entre ellos, haya terminado bien. Y no por culpa del segundo.

Felipe se portaba muy medido en el consumo de alcohol. Cuando veía que estábamos un poco ruidosos, optaba por retirarse.

No aceptaba alegatos de ebrios, ni mucho menos sobre temas políticos. Diría que era un hombre respetuoso, ponderado y agradable.

Estaba emparentado con mi segundo de a bordo en Prensa del Senado, Julio Fernando Reyes Hinojosa, quien le tenía más fe a la hermana. La Cocoa, decía, es la política de la familia.

Poco antes de las elecciones que lo llevaron a la Silla del Águila, visitó Calderón a Carlos Marín y me buscó. Lo saludé, le pedí resignación porque estaba convencido de que no votarían por él ni los azulinos.

No volví a saber sino por los boletines oficiales y por una columna que controlaba Federico Arreola, pergeñada por una dama filopejista a la que su jefe le ordenó que cada vez que mencionara a Felipe Calderón hiciera un paréntesis para recomendar al lector que “tomara su  drink”…

Tiempo después Federico admitió que no le constaba la ebriedad consuetudinaria de Felipe, que él había inventado tal cuestión y bueno, que así es el periodismo… su periodismo desde luego.

Con sus decisiones en torno al combate al narco, su insensibilidad en los resultados: decenas de miles de muertos, decenas de miles de desaparecidos, decenas de miles de desplazados, si esto no lograba conmoverlo decidí que presenciábamos la transformación de un ser humano en un elemental energúmeno. Una bestia con traje cortado a la medida.

La involución de Calderón no terminó ahí. Miro su estúpido comentario sobre Delfina, de la que no tengo ninguna opinión formada todavía, y encuentro en sus palabras la tradición moreliana en la que quien fue su nana seguirá siéndolo por el resto de su existencia.

Un desprecio total a la persona, pero también a los símbolos. Si la candidata de Morena se llamara Jennifer, Lizbeth o algo similar, el expresidente no se habría atrevido a intentar una gracejada con tan respetables y extranjeros nombres.

Evidente complejo enano.

Hoy anda por la vida como perrito sin dueño y tal cual su antecesor busca llamar la atención como sea. Apoyémoslo, así sacará de la jugada presidencial a la A-Margarita.

Puebl@Media
Ciudad de México
Carlos Ferreyra Carrasco
Jueves 6 de abril de 2017.

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El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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