El asalto de los millones de miserables de este mundo a los países prósperos del Occidente ha generado una paranoia sin precedentes en la historia. Resucitan fobias que se creían extinguidas, como el racismo

Cuando el 13 de octubre de 2018 salieron de la ciudad hondureña de San Pedro Sula eran unos pocos centenares. Tres semanas después, mientras escribo este artículo, son ya cerca de ocho mil. Se les han sumado gran cantidad de salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses y sin duda también algunos mexicanos. Han avanzado unos mil quilómetros y pico, andando día y noche, durmiendo en el camino, comiendo lo que gente caritativa y tan miserable como ellos mismos les alcanza al pasar. Acaban de entrar a Oaxaca y les falta la mitad del recorrido.

La paranoia contra el inmigrante no entiende razones y mucho menos estadísticas

Son hombres y mujeres y niños pobres, pobrísimos, y huyen de la pobreza, de la falta de trabajo, de la violencia que antes era sólo de los malos patronos y de la policía y es ahora, sobre todo, la de las maras, esas bandas de forajidos que los obligan a trabajar para ellas, acarreando o vendiendo drogas, y, si se niegan a hacerlo, matándolos a puñaladas e infligiéndoles atroces torturas.

Las migraciones masivas sólo se reducirán cuando la cultura democrática se haya extendido

¿Adónde van? A Estados Unidos, por supuesto. ¿Por qué? Porque es un país donde hay trabajo, donde podrán ahorrar y mandar remesas a sus familiares que los salven del hambre y el desamparo centroamericano, porque allí hay buenos colegios y una seguridad y una legalidad que en sus países no existe. Saben que el presidente Trump ha dicho que ellos son una verdadera plaga de maleantes, de violadores, que traen enfermedades, suciedad y violencia y que él no permitirá esa invasión y movilizará por lo menos 15.000 policías y que, si les arrojan piedras, estos dispararán a matar. Pero no les importa: prefieren morir tratando de entrar al paraíso que la muerte lenta y sin esperanzas que les espera donde nacieron, es decir, en el infierno.

Lo que pretenden es una locura, por supuesto. Una locura idéntica a la de los miles de miles de africanos que, luego de caminar días, meses o años, muriendo como moscas en el camino, llegan a orillas del Mediterráneo y se lanzan al mar en balsas, botes y barcazas, apiñados como insectos, sabiendo que muchos de ellos morirán ahogados —más de dos mil ya en el año— y sin poder realizar el sueño que los guía: instalarse en los países europeos, donde hay trabajo, seguridad, etcétera, etcétera.

El asalto de los millones de miserables de este mundo a los países prósperos del Occidente ha generado una paranoia sin precedentes en la historia, al extremo de que tanto en Estados Unidos como en la Europa Occidental resucitan fobias que se creían extinguidas, como el racismo, la xenofobia, el nacionalismo, los populismos de derecha y de izquierda y una violencia política creciente. Un proceso que, si sigue así, podría destruir acaso la más preciosa creación de la cultura occidental, la democracia, y restaurar aquella barbarie de la que creíamos habernos librado, la que ha hundido a Centroamérica y a buena parte de África en ese horror del que tratan de escapar tan dramáticamente sus naturales.

La paranoia contra el inmigrante no entiende razones y mucho menos estadísticas. Es inútil que los técnicos expliquen que, sin inmigrantes, los países desarrollados no podrían mantener sus altos niveles de vida y que, por lo general —las excepciones son escasas—, quienes emigran suelen respetar las leyes de los países huéspedes y trabajar mucho, precisamente porque en ellos se trabaja no sólo para sobrevivir, sino para prosperar, y que este estímulo beneficia enormemente a las sociedades que reciben inmigrantes. ¿No es ese el caso de Estados Unidos? ¿No fue al abrir sus fronteras de par en par cuando prosperó y creció y se volvió el gigante que es ahora? ¿No fue Argentina el país más próspero de América Latina y uno de los más avanzados del mundo gracias a la inmigración?

Es inútil, el miedo al inmigrante es el miedo “al otro”, al que es distinto por su lengua o el color de su piel o por los dioses que venera, y esa enajenación se inocula gracias a la demagogia frenética en que ciertos grupos y movimientos políticos incurren de manera irresponsable, atizando un fuego en el que podríamos arder justos y pecadores a la vez. Ya ha pasado muchas veces en la historia, de manera que deberíamos estar advertidos.

El problema de la inmigración ilegal no tiene solución inmediata y todo lo que se diga en contrario es falso, empezando por los muros que quisiera levantar Trump. Los inmigrantes seguirán entrando por el aire o por el subsuelo mientras Estados Unidos sea ese país rico y con oportunidades, el imán que los atrae. Y lo mismo puede decirse de Europa. La única solución posible es que los países de los que los migrantes huyen fueran prósperos, algo que está hoy día al alcance de cualquier nación, pero que los países africanos, centroamericanos y de buena parte del tercer mundo han rechazado por ceguera, corrupción y fanatismo político. En América Latina está clarísimo para quien quiera verlo. ¿Por qué los chilenos no huyen de Chile? Porque allí hay trabajo, el país progresa muy rápido y eso genera esperanzas a los más pobres. ¿Por qué huyen desesperados de Venezuela? Porque saben que en manos de los bandidos que hoy gobiernan, esa desdichada sociedad, que podría ser la más próspera del continente, seguirá declinando sin remedio. Los países, a diferencia de los seres humanos en los que la muerte pone fin al sufrimiento, pueden seguir barbarizándose sin término.

Los millones de pobres que quieren llegar a trabajar en los países del Occidente rinden un gran homenaje a la cultura democrática, la que los sacó de la barbarie en que también vivían hace no mucho tiempo, y de la que fueron saliendo gracias a la propiedad privada, al mercado libre, a la legalidad, a la cultura y a lo que es el motor de todo aquello: la libertad. La fórmula no ha caducado en absoluto como quisieran hacernos creer ciertos ideólogos catastrofistas. Los países que la aplican, progresan. Los que la rechazan, retroceden. Hoy día, gracias a la globalización, es todavía mucho más fácil y rápido que en el pasado. Buen número de países asiáticos lo ha entendido así y, por eso, la transformación de sociedades como la surcoreana, la taiwanesa o la de Singapur es tan espectacular. En Europa, Suiza y Suecia, acaso los países que han alcanzado los más altos niveles de vida en el mundo, eran pobres —pobrísimos— y en el siglo diecinueve enviaban a ganarse la vida al extranjero a migrantes tan desvalidos como los que en nuestros días escapan de Honduras, El Salvador o Venezuela.

Las migraciones masivas sólo se reducirán cuando la cultura democrática se haya extendido por África y demás países del tercer mundo y las inversiones y el trabajo eleven los niveles de vida de modo que en esas sociedades haya la sensación entre los pobres de que es posible salir de la pobreza trabajando. Eso está ahora al alcance de cualquier país, por desvalido que sea. Lo era Hong Kong hace un siglo y dejó de serlo en pocos años volcándose al mundo y creando un sistema abierto y libre, garantizado por una legalidad muy estricta. Tanto que China Popular ha respetado ese sistema, aunque recortando radicalmente su libertad política.

El País
Mario Vargas Llosa
Madrid, España
Lunes 12 de noviembre de 2018.


Después de 10 horas de viajar en cajas de tráilers, los centroamericanos arribaron a cuatro albergues instalados en parroquias católicas


Después de 10 horas de camino en el interior de cajas de tráilers, la segunda caravana de migrantes centroamericanos inició su llegada a Puebla de Zaragoza, en donde fueron recibidos en cuatro albergues instalados en parroquias católicas.

Algunos de ellos no habían comido desde el inicio de su periplo esta mañana, así que recibieron con gusto los alimentos consistentes en arroz, pollo frito, ensalada de atún, huevo con jamón y chicharrón en salsa verde.

Walter, de 26 años, proveniente de Honduras comentó que el calor dentro de las cajas por algunos momentos fue insoportable, lo que se sumó a la debilidad por no haber comido; sin embargo, el grupo mantiene las fuerzas para llegar a la capital del país.

Vecinos de las colonias aledañas a las parroquias, el gobierno municipal y diversas universidades participaron, desde la semana previa, en la colecta para dar a los migrantes alimentos, ropa, servicios médicos y dentales, de acuerdo con el párroco Gustavo Rodríguez.

David, el coordinador de la caravana y miembro de la organización Pueblo Sin Fronteras, dijo que el camino de 415 kilómetros fue más largo de lo esperado en las cajas de los vehículos de carga.

Pese a la distancia y a las horas de viajes dijo que no se registraron incidentes mayores, sólo una mujer joven se desmayó y fue atendida por una ambulancia, reconoció que están cansados y no saben si mañana iniciarán su camino rumbo a la Ciudad de México o descansarán un día más.

Notimex
Puebla, México
Lunhes 11/11/2018.


Sayula.- La segunda caravana migrante partió este domingo de Sayula, Veracruz, rumbo al estadio Cuauhtémoc en Puebla, a 400 kilómetros de distancia, para ello, abordaron las cajas de tráileres vacíos que les ofrecieron “un aventón”.Elementos de la Policía Federal resguardaron a los migrantes e incluso se encargaron de invitar a los conductores de los camiones de carga de ofrecer el viaje, tomaron fotos de las placas y estarán pendientes de cualquier incidente en el camino.

Además, el contingente está resguardado por representantes de Derechos Humanos, ambulancias y Protección Civil.

Tal como sus antecesores en el contingente viajan niños, mujeres hombres y ancianos apenas con una mochila en la que transportan sus pertenencias.

El hondureño Wilmer, de 28 años de edad, reconoce tener temor por el traslado, sabe que el trayecto puede durar hasta siete horas en un camión de carga en el que incluso podría faltar el oxígeno pese a viajar con una de las puertas abiertas.

En tanto la señora, Wilma, de 18 años de edad, que viaja en compañía de su esposo y su hijo se siente tranquila y feliz, afirma que en las rastras, es decir, las cajas de los camiones el traslado será más rápido y podrán llegar en menos días hasta su destino en Estados Unidos.

Reforma
Ciudad de México
Domingo 11 noviembre 2018.


Las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores dieron a conocer que hasta hoy van 2 mil 793 solicitudes de refugio tramitadas por centroamericanos integrantes de las caravanas que ingresaron a México, y que están en trámite en Chiapas.

En un comunicado difundieron que hasta hoy se habrían contabilizado 3 mil 230 solicitudes de refugio en Chiapas, sin embargo, 478 personas desistieron de continuar el trámite y pidieron el retorno voluntario a su lugar de origen.

"Con la estrecha colaboración de los gobiernos estatales, las instituciones del Gobierno Federal brindan asistencia a las mil 650 personas que permanecen alojadas en el albergue del Recinto Ferial de Tapachula, Chiapas", detallaron.

En el caso de los migrantes que lograron llegar a Oaxaca, 621 fueron retornados a sus países de origen, en tanto que 27 solicitaron refugio.

"En seguimiento a los grupos de personas centroamericanas que han ingresado en las dos últimas semanas por la frontera con Guatemala, estas dependencias informan que se tiene el registro de que son cerca de mil migrantes los que se ubican en Loma Bonita, Oaxaca; mientras que para el caso de Veracruz, se estima que aproximadamente 4 mil 347 migrantes se encuentran en tránsito por esa entidad. En suma y a esta fecha, se estima que aproximadamente 5 mil 347 migrantes transitan por esa región del país", especificaron.

El gobierno mexicano agradeció el apoyo permanente que el personal de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) brinda para acelerar el procesamiento de solicitudes de refugio y sitios de alojamiento de puertas abiertas.

El Universal
Ciudad de México
Sábado 3 de noviembre 2018.


Un grupo de migrantes que avanza en camiones de carga ya ingresó a territorio poblano, sobre la Autopista México-Veracruz, en el tramo de Esperanza-Maltrata, confirmó la Policía Federal.

Se trata de un contingente pequeño, con menos de 30 personas, aunque en total se espera que arriben a Puebla hasta 150 hondureños que lograron subir a camiones de carga desde Isla, Veracruz.

Usuarios de la autopista informaron en redes sociales de la presencia de los centroamericanos en el área de Maltrata, en los límites de la entidad veracruzana con territorio poblano, por lo que se estima que en un par de horas lleguen a la Zona Metropolitana de Puebla.

El sacerdote Gustavo Rodríguez, de la Pastoral de Apoyo al Migrante de la Arquidiócesis de Puebla, ya inició la organización junto con decenas de voluntarios para recibir al contingente en caso de que deseen pernoctar en la Angelópolis.

La Iglesia católica dispuso de diferentes templos para atender a los centroamericanos que ingresaron al País el pasado 19 de octubre.

Los albergues se abrirán en el templo de Nuestra de la Señora de la Asunción, en Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, así como en el Albergue de los Desamparados, los tres al norte de la capital poblana.

"Estamos preparados para recibir a nuestros hermanos, hay mucha gente que desea participar y ayudarlos en su paso por Puebla", refirió el párroco.

El Gobierno de Puebla informó que atenderán con servicios públicos a la caravana una vez que ingrese a la entidad.

Ofreció llevar unidades móviles de Desarrollo Social, de Salud y del Sistema Estatal DIF, para brindar ayuda a humanitaria a la gente.

Reforma
Francisco Rivas
Ciudad de Puebla
Sábado 3 de noviembre de 2018.


La caravana migrante de mayoría hondureña partió este sábado a la localidad de Isla, en el estado de Veracruz, después de que las autoridades locales cancelaran el transporte para trasladarlos a Ciudad de México.

Los migrantes salieron durante la mañana de la localidad de Sayula rumbo a Isla, en Veracruz. Deberán transitar un trayecto de unos 90 kilómetros que toma poco más de una hora recorrer en auto y unas 13 horas a pie.

El viernes, el gobierno estatal les había ofrecido transporte hacia Ciudad de México, en donde planeaban pedir documentos para poder transitar hasta la frontera con Estados Unidos.

Sin embargo, más tarde, el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, dijo que ante los cortes de agua que se viven en Ciudad de México buscarían llevarlos a una ciudad grande del estado.

"Una ciudad grande, donde podamos tener instalaciones adecuadas que les brinden sobre todo seguridad", dijo el gobernador de Veracruz, un estado golpeado por el crimen organizado.

- Rumbo a Pijijiapan -

Mientras tanto, la segunda caravana de migrantes, que ingresó a México el lunes, partió este sábado de Mapastepec rumbo a Pijijiapan, en el sureño estado de Chiapas.

Este grupo va acompañado del dirigente de la organización Pueblos sin Fronteras, Irineo Mújica, quien organizó a las familias para que abordaran con orden vehículos de transporte público, particulares y de carga.

Mújica dijo que el éxodo migrante es un calvario aunque dijo estar contento "porque la población de México los ha acogido, les ha dado comida, los ha curado".

Añadió que la primera y la segunda caravana se reunirán en Ciudad de México, aunque no hay un día previsto para el encuentro. A ambos grupos los separan aún unos 400 kilómetros.

"La intención es alcanzar la otra caravana y llegar a la Ciudad de México, donde se buscará sacar un acuerdo que sea sensible y que sea para el bienestar de todos los inmigrantes", dijo Mújica.

Por su parte, la tercera caravana, que cruzó el viernes el río Suchiate, que divide a México y Guatemala y que está integrada por unas 2.000 personas, permanece en la localidad de Metapa de Domínguez, ubicado sobre la carretera que lleva a Tapachula, en Chiapas.

La lluvia que cayó por la noche no les permitió avanzar porque sus pocas pertenencias se mojaron. La iglesia de la localidad les ofrece alimentos mientras secan sus pertenencias.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con movilizar hasta 15.000 efectivos a la frontera con México para impedir el paso de los migrantes.

AFP
Veracruz, México
Sábado 3 de noviembre 2018.


 Tegucigalpa. -  Honduras vive una de sus peores crisis migratorias, la más álgida desde que el pequeño país latinoamericano retornó a la democracia en la década de 1980, tras férreos gobiernos militares y azotado por fenómenos naturales como el huracán Fifí en 1974, que dejó entre 3.000 y 10.000 víctimas y que obligó a muchas familias a huir del país.

Lo que parecía una tímida convocatoria de caminata hacia la frontera con Guatemala en redes sociales y grupos de WhatsApp, que inició con 160 personas la mañana del 12 de octubre, luego aumentó a 800 y al día siguiente a 1.200, acabó siendo una auténtica y azarosa aventura migrante de hondureños hacia el norte el continente, dejando detrás una vida de peligros, hambre, enfermedad y criminalización.

Ahora la caravana alcanzó dimensiones colosales con cerca de 7.000 personas que conforman un verdadero ejército de migrantes que buscan el sueño americano y que poco a poco ha sido mermada por el hambre, la enfermedad y la desilusión.

El tema migratorio cobra singular relevancia en Estados Unidos donde el 6 de noviembre se celebran elecciones de medio término y donde, sin duda, ambos partidos quieren sacar ventaja de la actual situación.

Donald Trump ha hecho lo imposible amenazando en Twitter a los gobernantes de Centroamérica con cortar la ayuda económica si no hacen algo al respecto y fortaleciendo su dura postura ante la inmigración.

Analistas consideran que el control republicano de la Cámara de Representantes, y quizás del Senado también, luce vulnerable ante las deprimentes imágenes en la frontera, que podrían incidir decisivamente en la campaña.

Al salir desde la localidad de San Pedro Sula el 13 de octubre, los migrantes eran impulsados por su deseo de alejarse de la pobreza y la violencia que sufren en su país de origen, según dijo a Xinhua, Bartolo Fuentes, un periodista y exdiputado del Partido Libertad y Refundación (Libre) quien está en el ojo del huracán y sobre quien pesa una seria acusación por organizar la caravana, lo cual podría llevarlo a la cárcel.

"No soy coyote (traficante de personas), soy un periodista, participé en marzo o abril pasado en México de una caravana de migrantes, era una actividad organizada por mexicanos, ellos orientaron a la gente y me sumé", dijo.

Fuentes confesó que posteó algo en el Facebook a finales de septiembre para que en vez que la gente se vaya en pequeños grupos como sucede a diario en Honduras, esté atenta a que es mejor que abandone el país en grupos grandes, para evitar asaltos y otros peligros en el camino.

"No estamos tan tranquilos, aquí le hacen a uno un cocodrilo de un conejo, son terribles. Hay una actitud de la policía que trata como criminal al que se va y a la gente que les ayuda", acotó en una entrevista telefónica con Xinhua.

A 13 días desde que partió de Honduras, 4.353 personas han retornado a Honduras, los últimos 270 en un vuelo que llegó a San Pedro Sula la noche del jueves, según cifras oficiales ofrecidas por el propio gobernante hondureño, Juan Orlando Hernández.

Cerca de 1.700 han solicitado asilo en México y otros siguen su travesía, pese a las llagas en sus pies, las enfermedades, deshidratación y de tener su piel curtida por el largo camino.

Hasta ahora los intentos de frenar la caravana no han resultado del todo exitosos, pero sin duda los puestos de control en las fronteras, los campamentos utilizados para descansar entre Honduras y Guatemala y sobre todo el cansancio han hecho que muchos decidan regresar a su patria.

Sin embargo, en Honduras el caldo de cultivo sigue siendo el mismo que impulsa a más personas a organizar nuevas caravanas: pobreza, violencia, falta de empleo y temor a las pandillas.

El gobierno de Estados Unidos y el de Honduras han afirmado que existen grupos radicales de la oposición detrás de las caravanas, sin que hasta ahora haya pruebas contundentes y se abra un nuevo frente de confrontación con partidos políticos.

Pese a todo, la idea de unirse a nuevas caravanas o marcharse de forma individual está en la mente de muchos hondureños que desde décadas sueñan con un futuro mejor y con romper el círculo de pobreza que predomina en miles de sus hogares.

Xinhua
Olman Manzano
Tegucigalpa, Honduras
Sábado 27 de octubre de 2018.


La caravana recorrió más de 700 km desde la hondureña San Pedro Sula, de donde partieron el 13 de octubre, y muchos de ellos ya están en Tapachula, una pequeña ciudad de poco más de 300.000 habitantes en el sureño estado mexicano de Chiapas

Ciudad Hidalgo. - Miles de migrantes hondureños avanzan este domingo por México hacia Estados Unidos, desafiando la advertencia del presidente Donald Trump de hacer todo para "detener la embestida" en la frontera sur.

La caravana recorrió más de 700 km desde la hondureña San Pedro Sula, de donde partieron el 13 de octubre, y muchos de ellos ya están en Tapachula, una pequeña ciudad de poco más de 300.000 habitantes en el sureño estado mexicano de Chiapas. Entre los migrantes se cuentan muchas mujeres con sus bebés y niños.

La mayor parte de la caravana migrante, integrada al comienzo por más de 4.000 personas según los organizadores, logró cruzar ilegalmente el río fronterizo entre Guatemala y México y evadir la vigilancia de cientos de policías mexicanos sobre el puente internacional, por donde solo se permite el paso a mujeres y niños.

El grupo que avanza en México -custodiado por helicópteros y la policía- está formado por unas 3.000 personas, según cálculos de la AFP y organizadores. Unos 1000 quedaron atrás: algunos decidieron esperar en la frontera para ingresar legalmente a México y otros desertaron debido al temor o al cansancio.

"Nadie nos va a detener, si ya nos aventamos al río y ya hicimos de todo para llegar hasta acá, no nos detienen", dijo Aarón Juárez, de 21 años, un taxista hondureño que caminaba con dificultad debido a las llagas en sus pies junto a su esposa y su bebé de meses hacia Estados Unidos, su destino final. Si llegan habrán recorrido al menos 3.000 km a pie.

- "Detener la embestida"-

El presidente estadounidense aseguró que está haciendo todo lo posible para "detener la embestida de migrantes ilegales a nuestra frontera sur". "Esas personas deben primero solicitar asilo en México, y si no lo hacen Estados Unidos los rechazará", escribió el mandatario en Twitter.

"Debo pedir, en los términos más enérgicos, a México que frene esta embestida, y si no es capaz de hacerlo llamaré al ejército estadounidense y CERRARÉ NUESTRA FRONTERA SUR", había advertido el jueves el presidente.

La caravana ha sido fuertemente criticada por Trump, quien ha amenazado a Guatemala, Honduras y El Salvador con quitarles la ayuda financiera si no contienen la migración ilegal.

"Esto no es una migración normal, es un éxodo (...) Es gente que no está dispuesta a volver a su país", afirmó Rodrigo Abeja, de la organización Pueblos Sin Frontera.

Honduras es uno de los países más violentos del mundo, con una de tasa de homicidios de 43 por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente el promedio mundial de un país sin guerra. Siete de cada diez hondureños viven en la pobreza, según el Banco Mundial.

- "No hay futuro" en Honduras -

Un grupo más reducido permanecía varado en el puente internacional fronterizo esperando ingresar legalmente a México, aunque el acceso era a cuentagotas y dando prioridad a mujeres y niños. Un centenar de ellos entonaba cánticos cristianos para levantar el ánimo.

"Aquí voy a seguir esperando, no hay futuro para nosotros en Honduras", dijo a la AFP Selvis Rivas, de 41 años quien espera conseguir asilo con su hijo de 16.

Cinco mujeres, ubicadas primeras en la fila para pasar al lado mexicano, responden "¡No!" a coro cuando se les pregunta si quieren regresar a Honduras.

Gobernación de México informó el sábado que ya recibió 640 solicitudes de refugio en el paso fronterizo.

El gobierno hondureño acusó a la oposición política de convocar a la caravana para provocar 'ingobernabilidad' en el país. La canciller María Agüero mencionó como instigador a Bartolo Fuentes, exdiputado del partido Libertad y Refundación (Libre), coordinado por el expresidente y líder de la izquierda hondureña, Manuel Zelaya.

Pero Fuentes aseguró a la AFP que lo que hizo fue reproducir en su Facebook un afiche --que no sabe quién divulgó en varias redes sociales--, invitando a la "Caminata del migrante" con un slogan: "No nos vamos porque queremos, nos expulsan la violencia y la pobreza".

AFP
Tapachula, Chiapas
Domingo 21 octubre de 2018.


El presidente estadounidense aseguró que el “asalto” que se está viviendo en el sur de su país es “mucho más importante” que los tratados comerciales

A medida que avanza una caravana de migrantes hondureños hacia Estados Unidos, también se eleva el tono de las amenazas de Donald Trump. El presidente estadounidense recurrió este jueves su artillería más pesada y amenazó a México con enviar a las tropas militares a la frontera y cerrarla. Además, lanzó una granada. El republicano sostuvo que la situación en el sur del país, “incluidos los elementos criminales y las drogas”, le importan “mucho más” que el USMCA, el nuevo acuerdo comercial pactado entre EE UU, México y Canadá, que aún debe ser firmado por los tres países para entrar en vigor.

Los cerca de 3.000 migrantes, en su mayoría hondureños, iniciaron el pasado sábado una ruta hacia EE UU para solicitar asilo alegando razones de seguridad. Desde el primer momento, el secretario de Estado Mike Pompeo advirtió de que no se los recibiría. El martes la máxima potencia mundial subió el tono. Trump informó a través de Twitter que si el gobierno de Honduras no detenía a su gente iba a cortar las ayudas económicas “con efecto inmediato”. Más tarde, la amenaza ya corría para Guatemala y El Salvador. El posible castigo es sorprendente dado que el objetivo de esas ayudas es precisamente mejorar las condiciones laborales y de seguridad para que los ciudadanos no decidan emigrar.

Los cancilleres y vicecancilleres de los tres países se reunieron este miércoles en Tegucigalpa para analizar la crisis migratoria, con la participación de un enviado especial del presidente mexicano, Manuel López Obrador. México, en un intento por controlar la crisis, ha movilizado a decenas de policías a lo largo del río Suchiate, la frontera natural entre ambos países para deportar a los inmigrantes irregulares. Pero eso no es suficiente para Trump, que este jueves le arrojó a su vecino el golpe más fuerte: "Además de detener todos los pagos a estos países, que parecen no tener casi ningún control sobre su población, debo pedir a México que detenga este avance, y si no lo logra, llamaré a los militares ¡y CERRARÉ NUESTRA FRONTERA SUR!". Enseguida amenazó con anular el tratado comercial que tardaron tres meses en alcanzar para reemplazar al TLC.

La nueva crisis migratoria ocurre en la víspera de la visita Pompeo a México, prevista para este viernes. El encuentro estará marcado por la situación en la frontera entre ambos países. Trump quiere evitar que se repitan las escenas de marzo, cuando otra caravana con cientos de familias salió de Chiapas y fue disuelta a su llegada a Ciudad de México por una amenaza del republicano. El responsable de Exteriores de Washington se reunirá con el presidente Enrique Peña Nieto, el canciller Luis Videgaray y el secretario de Relaciones Exteriores del próximo Gobierno, Marcelo Ebrard, anunció el Departamento de Estado.

Las autoridades guatemaltecas no tienen un registro sobre los hondureños que han pasado por la frontera en la caravana, pero cerca de 3.000 migrantes habían sido atendidos en el refugio dirigido por la Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia Católica.

La caravana y las amenazas llegan a menos de tres semanas de las elecciones legislativas del 6 de noviembre, donde los republicanos se juegan mantener la mayoría en el Congreso. Trump ha instado a sus compañeros de partido a que hagan de la inmigración un tema central en las últimas semanas de campaña y a que culpen a los demócratas por no haber aprobado una ley de inmigración más estricta. Una ley, aprobada en los últimos días del Gobierno del republicano George W. Bush, impide la deportación inmediata de menores indocumentados que no sean de Canadá o México.

El País
Antonia Laborde
Washington, DC.
Jueves 18 de octubre de 2018.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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