Las exportaciones de mercancías mexicanas hacia el continente asiático se incrementaron 21.7% en términos acumulados al cierre de noviembre. Con este desempeño las ventas dirigidas a Asia logran el mayor avance desde 2011.

Las exportaciones mexicanas dirigidas a Asia repuntaron entre enero y noviembre de 2017. Comparados con el mismo periodo de 2016 los envíos hacia este mercado aumentaron 21.7%, alcanzando el mayor crecimiento para este destino en seis años.

Durante los 11 meses de 2017 evaluados, el comercio entre México y Asia fue especialmente dinámico. En este periodo ambos mercados comercializaron 14,722 millones de dólares, que revela el monto más alto para un lapso similar desde que Banco de México (Banxico) tiene registro, a partir de 1993.

Año contra año, el monto acumulado a noviembre representó un incremento anual de 9.0% en el comercio entre estas regiones, el alza más significativa desde 2011.

Las exportaciones de México al continente asiático sumaron 20,177 millones de dólares a noviembre, y cerca del 30% de este monto fue dirigido específicamente a China, con lo que este país se ubica como el principal demandante de productos mexicanos de la región. Japón, concentrando 18.1% de las exportaciones; India, con 14.9% y Corea del Sur, con 14.7%, son los siguientes socios asiáticos de mayor relevancia para el mercado mexicano.

De acuerdo con los datos más recientes de la Secretaría de Economía, la economía china demanda especialmente cobre mexicano, automóviles y cajas de velocidad. Hacia Japón los principales productos exportados son petróleo crudo, carne de cerdo y aguacates. Con destino a India se dirigen petróleo crudo, algunos aparatos eléctricos de telefonía y oro en bruto. A Corea del Sur, México vende petróleo crudo, plomo y zinc.

En estos 11 meses del año las exportaciones hacia China fueron 26.8% más altas que en los mismos meses de 2016, ello significó el alza más importante para este mercado a partir de 2011. En el transcurso de estos meses, otros mercados como Filipinas, Malasia y Taiwán, tuvieron incrementos de relevancia, llegando incluso a duplicar sus compras a México.

Las exportaciones mexicanas al resto del mundo ascendieron a 373,669 millones de dólares, de los que Asia concentró 5.4%, ubicándose como el tercer socio comercial de mayor relevancia para el país, detrás de América y Europa.

El Economista
Thamara Martínez Vargas
Ciudad de México
Jueves 11 de enero de 2018.


El precio del dinero pasa del 5,75% al 6,25% después de que los precios repuntasen un 4,7% en enero


México repite estrategia para contener la escalada inflacionista. El instituto emisor del país norteamericano ha decidido este jueves aumentar en 50 puntos básicos el tipo de referencia y suma ya un incremento de 300 puntos en el último año. La medida, que fija el precio del dinero en el 6,25% busca atajar el alza de precios y sostener el tipo de cambio del peso, una de las monedas más vapuleadas en 2016. Horas antes, la oficina estadística mexicana había confirmado el repunte de la inflación en enero: aupados por una moneda débil, que encarece las importaciones, y la subida de los combustibles, los precios al consumo aumentaron un 4,7%. Tanto el alza en las tasas de interés decretado este jueves como el dato de inflación van en línea con lo que pronosticaba una mayoría de casas de análisis.

La reacción en el mercado de divisas ha sido inmediata: 20 minutos después de que el Banco de México hiciese público el aumento, el peso mexicano recuperaba un 0,7% frente al dólar y más de un 1% frente al euro, las dos monedas internacionales de referencia. "El mercado ya había descontado parte del alza", apunta Gabriel Pérez del Peral, director de la carrera de Economía de la Universidad Panamericana. Sin embargo, cree que la senda de incrementos se irá suavizando a medida que vaya avanzando el año. "No habrá más incrementos de 50 puntos base", pronostica. "Seguirá el camino que marque EE UU".

Tres efectos del aumento de tipos en el día a día

Peso algo menos débil. La moneda mexicana, fuertemente golpeada en los últimos meses por el temor al efecto que las políticas de Donald Trump puedan tener sobre la economía del país norteamericano, toma algo de aire. En la práctica, esto abarata las importaciones y hace que las ventas mexicanas al exterior (y el sector turístico) pierdan parte de la competitividad ganada recientemente.

Crédito más caro. Con las recientes alzas de tipos, la última de ellas este mismo jueves, los préstamos y las hipotecas tienden a encarecerse. Aunque hasta ahora los bancos han optado por absorber buena parte del incremento del último año, antes o después los prestatarios acabaran pagándolo en sus cuotas.

Barrera de contención para los precios. Cualquier aumento en el precio del dinero tiende a enfriar la economía –aunque el mecanismo de transmisión de la política monetaria es, en el caso mexicano, algo menos directo que en otros países– y a ralentizar la subida de precios al consumo. Esto es especialmente importante en un momento en el que la inflación pica al alza y se ha convertido en uno de los principales problemas para el ciudadano de a pie de calle, que ve mermado su poder adquisitivo.

La Reserva Federal estadounidense decidió hace dos semanas mantener las tasas de interés, dejando –indirectamente– algo más de margen de maniobra a su par mexicano. La decisión de pausar la normalización de la política monetaria iniciada en diciembre de 2015 frenó momentáneamente el encarecimiento del dólar frente al resto de divisas y permitió al peso vivir una de sus mejores semanas en varios meses. Sin embargo, el instituto emisor que preside Janet Yellen mantiene su idea inicial de tres incrementos a lo largo del año en curso, que podrían ser más si el giro prometido por Trump (más inversión en infraestructuras, impuestos más bajos y, en definitiva, más déficit) recalienta la economía y las expectativas de inflación se disparan. En ese caso, el banco central estadounidense se vería obligado a endurecer aún más su política monetaria y presionaría más si cabe al Banco de México.

Aunque desde la toma de posesión del nuevo presidente estadounidense, el pasado 20 de enero, el tipo de cambio del peso ha insuflado algo de oxígeno sobre la segunda economía más grande de América Latina —la divisa mexicana ha recuperado un 5% en estos poco más de 15 días, lo que le sitúa como la moneda que más se aprecia frente al dólar en el periodo—, los especialistas coinciden en que no se puede dar por concluida la senda de la depreciación.

Alza de precios en casi todos los rubros

Las economías latinoamericanas están más acostumbradas a convivir con tasas altas de inflación que sus pares europeas. El Banco de México fija un rango objetivo de alza de precios de entre el 2% y el 4%, frente al 2% de, por ejemplo, el Banco Central Europeo. Sin embargo, cuando esa horquilla se supera con holgura, como ha ocurrido en el primer mes del año, se empiezan a encender las alarmas. En enero, además, la inflación subió con fuerza en casi todos los grupos de productos: la única excepción fueron las frutas y verduras, que se abarataron un 6% respecto al mismo mes de 2016.

El rubro que más se encareció en los 30 primeros días del año fue el de los productos energéticos, cuyo precio repuntó un 16,3% interanual arrastrado por el encarecimiento de los combustibles decretado para enero por el Gobierno federal (entre un 14% y un 20%). En febrero, esta tendencia debería moderarse después de que las numerosas protestas y saqueos llevasen al Ejecutivo de Enrique Peña Nieto a suspender el alza previsto para la primera mitad del mes. "El Gobierno seguirá manipulando la inflación conteniendo el alza de los combustibles", pronostica Pérez del Peral, de la Universidad Panamericana. "Intenta que los precios no se les vayan de las manos". El índice subyacente, que mide la inflación sin tener en cuenta los componentes más volátiles como la energía y los alimentos, también subió con fuerza en el primer mes de 2017 (+3,8%), aunque se mantiene dentro de los objetivos del Banco de México.

El consenso de las casas de análisis prevé que el alza de precios general supere el 5,3% en el conjunto del año, tasa que debería relajarse en 2018 hasta el 3,75%. Hacer pronósticos a tan largo plazo, sin embargo, es complejo en el contexto en el que se desenvuelve la economía mexicana. Con la amenaza constante de la nueva Administración estadounidense, que ha abogado por renegociar o romper el tratado de libre comercio que une a ambos países y Canadá desde 1994, imponer un arancel del 20% sobre los productos mexicanos e incluso gravar las remesas, México ha entrado en terreno desconocido. "La volatilidad seguirá aumentando y la rebaja de la calificación [rating] de la deuda mexicana está próxima", cierra Pérez del Peral.

El País
Ignacio Fariza
Ciudad de México
Jueves 9 de febrero de 2017.

Antes de que termine este año, la Secretaría de Hacienda dará a conocer los nuevos precios de las gasolinas, que entrarán en vigor apenas se inicie 2017. Es inevitable que la medida contribuya a la inflación, pues este tipo de aumentos son los que más inciden en el índice general de precios.

Las semanas previas a la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos —el 20 de enero— serán de intensa volatilidad en los mercados cambiarios y, en general, de mucha incertidumbre en el ámbito financiero internacional, lo que podría provocar una caída acelerada del peso y encarecer las importaciones.

Lo anterior moverá a las empresas —que ya no tienen margen de maniobra porque llegaron al límite con la depreciación persistente del peso en el último año— a incrementar los costos, y esto se reflejará en los precios finales al consumidor.

El aumento de 77% a la tasa de referencia que decidió el Banco de México el jueves 15 —de 3.25 a 5.75%— hará más caro el dinero, los créditos y, en general, el financiamiento para empresas y personas.

Ante este panorama, el aumento de siete pesos al salario mínimo pasará de los 73.04 a 80.03 pesos diarios a partir de enero próximo, y se compone del incremento habitual en el marco de la inflación esperada —3.9%, o casi tres pesos—, más un "monto independiente de recuperación” (MIR) de cuatro pesos, que por primera vez incluyó la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) el jueves 1, cuando hizo el anuncio.

INFLACIÓN ‘ESTABLE Y FIJA’

Sin embargo, ese aumento está por debajo de la línea de bienestar mínimo establecida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que asciende a 91 pesos diarios por persona e incluye la canasta alimentaria (compuesta por carnes, lácteos, leguminosas, frutas y verduras) y la no alimentaria (integrada por gastos que van desde el transporte, cuidados personales, educación, vestido y vivienda, hasta esparcimiento).

Peor: El incremento se da después de 40 años durante los cuales el salario mínimo ha perdido más de 70% de su valor, golpeado por crisis económicas y por una política que sacrifica el salario para mantener una inflación "estable” y "baja”, según lo dicta el Banco de México.

Deflactado a pesos de 2016, este monto representa apenas 33.3% del poder adquisitivo del salario mínimo en 1978.

Si bien es cierto que, por primera vez en la historia, la Conasami incluye un aumento constituido por el MIR de cuatro pesos, más el tradicional incremento de fijación anual de 3.9% (tres pesos), el ritual fue el mismo y sólo quedó la promesa de que será en 2017 cuando el salario podrá alcanzar la línea de bienestar mínimo.

Esa recuperación tendrá que esperar y corre el riesgo de diluirse ante el incremento de precios a raíz de la depreciación del peso, el bajo crecimiento de la economía mexicana y la incertidumbre provocada por el resultado de las elecciones en Estados Unidos, que ganó el republicano Donald Trump.

LA RUPTURA DEL DOGMA

Para Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, el aumento salarial no cubre las necesidades de una persona, menos aún las de una familia.

"El monto es absolutamente insuficiente —dice en entrevista telefónica—. Lo importante es la ruptura del dogma. Ahora corresponde dar el primer paso para colocar ese incremento por arriba del umbral de pobreza de una persona. Y luego, en los años subsecuentes, tratar de llegar al monto correcto para que cubra el costo de manutención de la familia, como lo marca la Constitución y como corresponde a una economía como la mexicana.”

—¿Hay margen para ello, pese al panorama económico que se espera para el 2017?

—Por supuesto. Si bien estamos enfrentando un entorno económico muy adverso, debemos hacerlo con nuevas herramientas. Seguir con la misma receta absurda de empobrecimiento no nos va a resolver el ambiente económico adverso; incluso nos puede hundir más.

"Entonces, lo que está empezando a verse es el fortalecimiento del mercado interno y la vinculación entre productividad e ingreso, una lógica en la que lo deseable es que ganen tanto los trabajadores como los empresarios. Parece un buen camino a explorar.”

EL MÁS REZAGADO

Consultor y asesor de programas sociales en diferentes países y organismos internacionales, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Gómez Hermosillo reitera:

"No sólo estaremos hablando de un salario mínimo, sino de una dinámica de mejora del conjunto de salarios, sobre todo los de los más pobres, de tal manera que recuperen valor. El problema del salario mínimo no en sí mismo el salario; pueden ser sólo 3 millones quienes lo tengan, aunque la mayoría de ellos sean trabajadores informales que no gozan del sistema de seguridad social.”

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de la población ocupada hasta el tercer trimestre de 2016, el 15.1% —7.8 millones de personas— sólo gana un salario mínimo; mientras que 13.6 millones obtienen de dos a tres salarios y representan la mayor parte de la población ocupada (26.2%). Sólo 12.8% gana entre tres y cinco salarios, y 6.1% de quienes laboran perciben cinco salarios.

Más aún, en un año se sumaron 970 mil 68 mexicanos a las filas de quienes ingresan sólo un salario mínimo. Casi un millón de personas aumentaron el ejército de trabajadores con las peores condiciones laborales.

Lo anterior provoca que México sea el país más rezagado en salario entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ya que un trabajador gana en promedio 0.6 dólares por hora; en Chile, 2.3 dólares, mientras que en Estonia, República Checa y Hungría el salario es de 2.5 dólares.

Ya ni mirar los salarios de economías desarrolladas como Estados Unidos, con un promedio de más de siete dólares por hora, en tanto que en Holanda, Francia, Alemania, Bélgica e Irlanda los trabajadores ganan más de 10 dólares.

Proceso
Ciudad de México
Domingo 18 de diciembre de 2016.


Agustín Carstens presentó al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, su renuncia al cargo de Gobernador del Banco de México, efectiva a partir del primer día de julio de 2017 para ocupar la gerencia general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) a partir del primero de octubre de ese año.

En las primeras horas del día de hoy el Presidente del Consejo de Administración del BIS, Jens Weidmann, le comunicó al Gobernador Carstens que el Consejo que él preside decidió designarlo como Gerente General del BIS por un periodo de cinco años.

El Gobernador Carstens sustituirá a Jaime Caruana quien concluye su periodo como Gerente General del BIS.

El BIS es la institución financiera internacional más antigua del mundo, fundada en mayo de 1930; su sede se encuentra en Basilea, Suiza, y asiste a los bancos centrales en la promoción de la estabilidad monetaria y financiera global.

En su renuncia el doctor Carstens, además de agradecer al Presidente Enrique Peña Nieto la confianza otorgada y el irrestricto respeto que el Primer Mandatario ha mostrado hacia el carácter autónomo del Banco de México, garantizó que durante los próximos siete meses continuará plenamente dedicado a la tarea de Gobernador del Banco Central y, junto con los demás miembros de la Junta de Gobierno de este Instituto, seguirán procurando la estabilidad del valor adquisitivo de la moneda, como lo ordena la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En un comunicado, el Banco de México dijo que la Junta de Gobierno continuará velando por el sano desarrollo del sistema financiero, así como por el desenvolvimiento estable de los mercados e instituciones financieras, en plena coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El Universal
Leonor Flores
Ciudad de México
Jueves 1 de diciembre de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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