•    La corrupción inhibe las inversiones extranjeras en América Latina porque compañías transnacionales o de otras regiones optan por no involucrarse

•    Instancias de transparencia y rendición de cuentas son pilares para que las economías puedan crecer, los países de la región tienen que fortalecer esos sistemas


México.- Los recientes escándalos relacionados con la constructora brasileña Odebrecht es una muestra de que América Latina aún afronta grandes desafíos de la corrupción sistemática.

"Es una pena escuchar cada semana un nuevo escándalo en algún país latinoamericano por algún político relacionado con Odebrecht", sostuvo el investigador Jorge Sánchez Tello, de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), un centro del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

En entrevista con Xinhua, el experto dijo que los sobornos de Odebrecht en una decena de países de América Latina, un caso originalmente destapado en Brasil por una pesquisa anticorrupción llamada "Lava Jato", exhibieron que la región carece de un Estado de derecho robusto.

En Perú, el mayor escándalo de corrupción en la región de los últimos años ya derivó en una orden de arresto contra el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), y llevó a la cárcel preventiva al ex presidente Ollanta Humala (2011-2016) y su esposa, Nadine Heredia, por imputaciones de recibir 3 millones de dólares de Odebrecht para su campaña electoral.

La semana pasada el actual vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, fue condenado a seis años de cárcel luego de que la Fiscalía lo acusó de haber recibido sobornos por 13,5 millones de dólares para beneficiar a Odebrecht con contratos del Estado en cinco proyectos de sectores estratégicos, mientras hay pesquisas en curso en Colombia, Venezuela y México, entre otros.

"Esto se debe justamente a que en América Latina no se ha construido el Estado de derecho, es la principal causa", expresó Sánchez Tello.

"América Latina ha tenido gobiernos de izquierda, derecha, centro, populistas, tecnócratas, pero la corrupción sigue porque no ha existido alguien en los últimos 50 años que realmente quiera crear instituciones para aplicar la ley", lamentó.

El investigador consideró que la debilidad institucional abre la puerta a que políticos o funcionarios aprovechen su cargo para beneficiarse con negocios ilícitos, una situación que en México ha quedado demostrada con varios casos de ex gobernadores encarcelados o buscados por presuntamente desviar recursos públicos.

La constructora brasileña contaba incluso con un departamento especializado en los sobornos a funcionarios de los países a cambio de obtener negocios en infraestructura, recordó.

Sánchez Tello expuso que es común que empresas accedan e incluso estén acostumbradas a pagar dádivas en los países de la región para trámites o permisos, como licencias para construcción, porque es algo que piden funcionarios de cualquier nivel de gobierno.

La corrupción inhibe las inversiones extranjeras en América Latina porque compañías transnacionales o de otras regiones optan por no involucrarse, además de que a la par dificulta la recaudación debido a que la población desconfía que sus impuestos sean destinados a servicios, subrayó.

Al respecto, el director de la sede subregional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en México, Hugo Beteta, señaló que el fortalecimiento del Estado de derecho y las instituciones es fundamental para un desarrollo de la economía.

Instancias de transparencia y rendición de cuentas son pilares para que las economías puedan crecer, por lo que los países de la región tienen que fortalecer esos sistemas, agregó en entrevista con Xinhua.

"Las instituciones de combate a la corrupción son fundamentales para la inversión, para el crecimiento y para el funcionamiento y la sostenibilidad social de las políticas", expuso Beteta.

En tanto, para el investigador adjunto del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, Guo Cunhai, la "corrupción en América Latina ya no es un fenómeno esporádico, sino sistemático".

"La serie de escándalos de corrupción en América Latina agudizará las perturbaciones políticas de la región, lo cual dificultará la configuración de nuevas políticas económicas destinadas a estimular el desarrollo latinoamericano y seguramente dejará un impacto negativo a la economía de América Latina", expresó a Xinhua.

Guo agregó que "si bien muchos países latinoamericanos cuentan con un marco jurídico relativamente completo, la aplicación de la ley todavía es bastante débil en algunos países".

Por su parte, el analista argentino Rosendo Fraga dijo a Xinhua que la lentitud de la Justicia argentina para abordar los casos de corrupción, con procesos que demoran en promedio 14 años, genera escepticismo en la opinión pública, la que termina relegando la importancia de ese tema por detrás de cuestiones "urgentes", como la economía y la inseguridad.

Algo similar ocurre en Perú, donde la justicia ha procesado desde 2012 a 12.000 funcionarios de diversos niveles de la administración pública por presuntos actos de corrupción y de ese total ha admitido denuncias contra 1.500, según informó recientemente el contralor general del país, Nelson Shack Yalta.

"En el período 2009-2017, durante el gobierno de los dos contralores que me han antecedido, se procesaron ante la Justicia penal más de 16.000 funcionarios; de éstos, solo 61 fueron condenados", anotó el funcionario.

Xinhua
Luis Brito, Pei Jianrong y Juan Manuel
Ciudad de México
Viernes 22 de diciembre de 2017.


Cuatro vehículos no tripulados ya rastrillan en la profundidad. Además, 6 barcos y 3 aviones recorren la zona. Los detalles.

Submarino desaparecido ARA San Juan

Una explosión. Eso fue lo que comunicó hoy a la mañana, en su primer parte oficial, el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Como había hecho ayer, cuando anunció que se había encontrado una "anomalía hidroacústica" y luego aseguró que se trataba de "un ruido", el funcionario militar se sirvió de varias palabras para describir el fenómeno: "Se detectó un evento anómalo singular corto violento no nuclear consistente con una explosión". Al final de su conferencia de prensa, cuando le preguntaron si se trataba de una explosión, Balbi reconoció: "De acuerdo a este informe, sí".

Ocurrió el miércoles 15 a las 10.31, tres horas después de que el submarino ARA San Juan, con 44 tripulantes a bordo, se comunicara por última vez. Fue en una zona del océano que coincide con la ruta que la nave debía realizar hacia Mar del Plata. La Armada no confirmó ni descartó que esa explosión proviniera del submarino, pero, minutos después del anuncio, Itatí Leguizamón, esposa de uno de los tripulantes, aseguró: "Ya no tengo esperanzas".

La detección de la explosión fue tras una investigación en el Atlántico Sur de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que tiene sede en Austria. Rafael Grossi, embajador argentino en Viena, le comunicó el hallazgo durante la madrugada de hoy al Canciller Jorge Faurie, quien lo transmitió al ministro de Defensa, Oscar Aguad, y a las máximas autoridades de la Armada.

Antes de que Balbi diera el parte, los familiares de los tripulantes recibieron la información en la base naval de Mar del Plata: algunos se abrazaron, algunos gritaron, otros forcejearon con los oficiales que intentaban contenerlos, una chica se tiró en el pasto para llorar.

Según detalló Balbi, la explosión informada desde Austria coincide con la "anomalía hidroacústica" -el ruido- informado desde Estados Unidos el martes: ocurrieron a la misma hora. La zona también es coincidente: unos 48 kilómetros al norte del último lugar en el que el submarino logró comunicarse, a la altura del golfo San Jorge, a 432 kilómetros del continente. Ese punto es el que centraliza una búsqueda que tiene 125 kilómetros de radio.

Hay seis buques, entre argentinos y extranjeros que realizan un "mapeo" del fondo marítimo; tres aeronaves rastrean la presencia del submarino a través de sensores de sonoboyas; y tres destructores y una corbeta, con sus sonares y teléfonos sub-acqua, también intentan detectar el ARA San Juan.

Ya trabajan en la zona cuatro vehículos sumergibles a control remoto de la Marina estadounidense. Uno de ellos puede rastrear hasta los 1.500 metros de profundidad. El fin de semana llegará también un mini-submarino que se sumerge hasta 600 metros. El vocero de la Armada sostuvo que, en el radio de búsqueda, hay zonas en la plataforma continental en las que la profundidad promedio es de 200 metros, y otras, más allá del talud, en las que alcanza los 1.000, 2.000 y hasta 3.000 metros.

"Más allá del talud, no se puede encontrar el submarino. Si un submarino cae más allá de la plataforma continental es porque su tripulación llegó sin vida o inconsciente o incapacitada para largar el lastre antes de ese momento. Si no, se reemplaza el peso que ejerce el agua en los tanques que el submarino llena para poder hundirse y flota. Y si eso falla, se libera de contrapesos mecánicos como fierros para lograr emerger", explicó a Clarín Fernando Morales, perito naval y vicepresidente de la Liga Naval Argentina. Según detalló, por tratarse de embarcaciones militares, los submarinos no tienen caja negra "porque eso implicaría un peligro en caso de caer en manos enemigas". En ese sentido, no hay una pieza específica que permita descifrar un peritaje.

"Sería bueno encontrar los compartimentos de las baterías del ARA San Juan, eso permitiría saber qué pasó", aseguró. Ese fue el compartimento averiado, según comunicó el comandante del submarino antes de que se perdiera su rastro. Según Morales, "puede haber una explosión en el cuarto de baterías, que se no es de gran fuerza y no parte el submarino al medio, pero elimina gas cloro, que es letal; a la vez, un incendio en el área de baterías puede generar la explosión de un tanque de combustible". En ambos casos, sostuvo el perito, la onda expansiva y el ruido de esa explosión puede ser registrada por la tecnología dispuesta en el océano.

En su última comunicación oficial, hoy a la tarde, el vocero de la Armada insistió en que "se mantiene la búsqueda hasta localizar al ARA San Juan y a nuestros 44 tripulantes" y aseguró que "ninguna unidad de la Armada zarpa o decola si no es en condiciones operativas normales". Consultado por las reacciones de los familiares de la tripulación, dijo: "Los entendemos, pero la Armada está haciendo lo humanamente posible".

El Clarín
Buenos Aires, Argentina
Jueves 23 de noviembre de 2017.


La remota aldea donde el revolucionario argentino fue ejecutado se ha convertido en una atracción turística.


El 3 de noviembre de 1966, un empresario uruguayo de mediana edad llamado Adolfo Mena González aterrizó en la ciudad boliviana de La Paz. En un hotel, el hombre se alojó en una suite con vista a los picos nevados de la montaña Illimani y se sacó una foto frente al espejo en la que se le veía con sobrepeso, calvo y un cigarrillo encendido en la boca.

Ese hombre era nada menos que Ernesto "Che" Guevara, el revolucionario argentino que ayudó a derrocar al dictador cubano que apoyaba EEUU, sermoneó desde un atril de la ONU a EEUU, escribió tratados sobre marxismo y tácticas guerrilleras y pensó en exportar el socialismo a todo el mundo.

Once meses después, otra imagen de Guevara recorrería el mundo: la de su cuerpo delgado y sin vida sobre una camilla, la frondosa cabellera y la barba desaliñadas, y sus ojos completamente abiertos.

" Decían que se veía como Cristo", dice Susana Osinaga, de 87 años, una enfermera jubilada que ayudó a lavar la suciedad y los restos de sangre del cuerpo de Guevara. "La gente todavía le reza a San Ernesto. Dicen que hace milagros".

Se cumplen 50 años de la muerte de Guevara, ocurrida el 9 de octubre de 1967. En Bolivia, el actual presidente de izquierda, Evo Morales, ha programado varias actividades para celebrar el acontecimiento, entre ellas, un "relanzamiento de la lucha antiimperialista".

No todo son celebraciones

Pero la fecha también provoca reflexiones menos triunfalistas sobre el legado de Guevara en una época en que la izquierda latinoamericana (guerrilleros y demócratas por igual) se encuentra en franca retirada.

Tras una fallida expedición al Congo en 1965, Guevara aterrizó en Bolivia, el país que iba a servir como plataforma de lanzamiento de la revolución, primero regional y luego global. "En retrospectiva, uno puede percibir cierta dosis de ingenuidad, un idealismo casi burdo", asegura a The Guardian Jon Lee Anderson, autor de la biografía definitiva Che Guevara: una vida revolucionaria (1997).

Pero en la febril atmósfera de los años 60, todo parecía posible. "Si hubo una época en la era moderna en que se podía hacer algo así, fue esa", afirma Anderson.

Al Che y a su columna de 47 hombres las cosas se les complicaron desde que llegaron a la árida y dificultosa región de Ñancahuazú. Perdieron la comunicación por radio con Cuba y los suministros escaseaban. Las enfermedades y los voraces insectos los asediaban.

A los soldados bolivianos les molestaba recibir órdenes de los aguerridos cubanos. Entre los campesinos, la propaganda gubernamental diseminaba el miedo a los intrusos extranjeros. EEUU recibió noticias de la presencia de Guevara rápidamente y envió agentes de la CIA y asesores militares para ayudar al régimen de René Barrientos.

El 31 de agosto, una emboscada del ejército boliviano acabó con la mitad de las fuerzas del Che. En un intento desesperado por salir de la trampa, los que quedaban marcharon penosamente hacia las montañas.

Agotado por el asma, el Che llegó a lomos de una mula hasta la remota aldea de La Higuera. Un granjero local los delató. En medio de un tiroteo frenético, una bala destruyó el cañón de la carabina de Guevara. Herido, se rindió ante un batallón de comandos (entrenados por los boinas verdes de EEUU) bajo las órdenes del capitán Gary Prado, de 28 años.

" No disparen, soy el Che. Para ustedes, valgo más vivo", dicen que dijo Guevara.

En una entrevista con the Guardian, Prado recordó ese momento. "Sentí lástima por él, porque se veía tan pobre, tan cansado y tan sucio... No podías darte cuenta de que era un héroe, de ninguna manera".

Guevara y su camarada, Simeón "Willy" Cuba Sarabia, fueron escoltados a La Higuera y retenidos en habitaciones separadas dentro de la escuela. Prado tuvo varias conversaciones con Guevara y dice que le llevó comida, café y cigarrillos. "Siempre lo tratamos con respeto. No teníamos nada en su contra, aunque habían muerto varios de nuestros soldados".

Cuando Guevara preguntó qué pasaría con él, Prado le dijo que le había dicho a los guerrilleros que tendría que enfrentar una corte marcial en la ciudad de Santa Cruz. Según Prado, "le pareció interesante la idea de tener una oportunidad ante la corte".

Ese juicio nunca ocurrió. Prado recuerda que al día siguiente llegaron las órdenes de "deshacerse de él".

Encontrar sus restos llevó 30 años

Un sargento de 27 años, Mario Terán, se ofreció como voluntario para ejecutar la orden. Con dos ráfagas de ametralladora terminó con la vida de Guevara. Después de ser llevado en helicóptero a la cercana ciudad de Vallegrande para su exhibición ante la prensa mundial, el cuerpo del Che (salvo sus manos) y el de sus compañeros fueron enterrados en tumbas sin identificar. Tardarían 30 años en encontrar los restos.

Aunque Prado insiste en no haber participado de ninguna manera en la muerte de Guevara, sostiene que esa forma de actuar era común en la época. Y cita como ejemplo las ejecuciones supervisadas por Guevara tras la revolución cubana. "Guevara fue ejecutado, eso es reprochable. Pero hay que pensar sobre lo que pasó en el contexto en el que ocurrió… En ese momento, estaba justificado", defiende.

En la actualidad, las balas marcan las rocas donde la mayoría de los camaradas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Guevara fueron asesinados. La piedra tras la que se parapetó el Che está cubierta de grafitis.

Los aperos de los campesinos se oxidan en medio del descuidado follaje. La cabaña de una anciana que el Che menciona en su diario (hoy guardado en una bóveda del Banco Central de Bolivia) está en ruinas. Alguna vez, en esta aldea vivieron 75 familias. Hoy solo quedan 15.

Cleto Zárate, que en 1967 era un muchacho de 14 años, recuerda que tapaba la puerta de su casa con colchones cuando las columnas del Che acechaban el camino cercano. Las balas de los guerrilleros estaban envenenadas, insiste.

" Nos dijeron que ellos iban a violar a las mujeres, robar a los niños y matar a todos los ancianos", recuerda Cresencia Zárate, que en aquel entonces tenía 15 años y estaba recién casada. Alcides Osinaga (73) vio como un Guevara ya capturado pasaba delante suyo cubierto de harapos y suciedad, con la cabeza gacha y sangrando por las heridas.

A pesar del hostil recibimiento que le dieron en aquella época, esa fugaz presencia del Che en la aldea hace 50 años ha generado una forma de sustento en La Higuera, donde se han abierto media docena de hostales. "Si el Che no hubiera venido, ninguno de nosotros tendría trabajo", explica un cuidador de la restaurada escuela donde ejecutaron al Che. Dentro, cada una de las superficies está cubierta de ofrendas y recuerdos de peregrinos de todas partes del mundo.

En Vallegrande también se ha desarrollado una pequeña industria en torno al Che. Los guías llevan a los turistas al lavadero del hospital donde se exhibió el cuerpo y a la tumba sin identificación donde fue enterrado junto a sus camaradas.

Gonzalo Guzmán, un guía local, formó parte del equipo que descubrió los restos del Che durante una búsqueda que comenzó con la biografía de Anderson. "En ese momento, no sabía quién era el Che. Los investigadores cubanos nos dijeron: ‘Ahora, ustedes son parte de la historia’", recuerda Guzmán en el nuevo mausoleo construido sobre las tumbas.

Llegarán miles de personas a La Higuera

Este pequeño río de turistas internacionales se convertirá estos días en una inundación. Se calcula que llegarán cerca de 10.000 personas a La Higuera y a Vallegrande, entre los que se espera a activistas de causas sociales, líderes regionales, funcionarios cubanos y los hijos del Che.

En la pista de aterrizaje abandonada se está instalando una infraestructura digna de un festival. Los trabajadores preparan el recientemente construido Centro Cultural Che Guevara y, en plena carrera contra el tiempo, mejoran el tendido eléctrico de La Higuera, donde un médico y una enfermera cubanos vuelven a pintar los monumentos al Che.

El aniversario encuentra a los herederos políticos del Che en un mal momento. Vienen de cinco años de gobiernos progresistas siendo derrotados por gobiernos de centroderecha, uno detrás del otro, incluidos los de Argentina, Brasil, Perú y Paraguay.

Venezuela, cuyo difunto presidente Hugo Chávez revivió el sueño guevariano de un continente unido y socialista, está sitiada por el hambre, con escasez de productos básicos y una altísima tasa de homicidios.

El camino de violencia de Guevara para conseguir la justicia social también está pasando de moda. Tras 53 años de conflicto armado (y otras actividades menos nobles), el mayor ejército rebelde de la región, las FARC, depuso sus armas a principios de este año.

El movimiento Zapatista mexicano dejó atrás la violencia en agosto mientras los líderes maoístas de la agrupación peruana Sendero Luminoso siguen en la cárcel. En las últimas décadas de Brasil, Uruguay y América Central, los antiguos líderes guerrilleros cambiaron las balas por votos.

Y los antiguos camaradas de armas de Guevara sucumben irrevocablemente ante un enemigo más implacable que Washington: la vejez. Fidel Castro, el duro operador político detrás del impulsivo visionario que era Guevara, murió a finales de 2016. Su sucesor y hermano, Raúl Castro (89), prometió dejar el cargo a principios del año que viene.

El papel de EEUU

La actitud cambia con los tiempos. Aunque la imagen de Estados Unidos en la región ha empeorado desde la asunción de Donald Trump al poder, según el Pew Research Center, sigue siendo más fácil encontrar a latinoamericanos de entre 18 y 29 años con opiniones favorables sobre la superpotencia norteamericana: el 72% de los jóvenes brasileños tuvo una visión favorable de EEUU durante el 2017.

El aniversario sucede en un punto de inflexión para Bolivia. Tras una década de crecimiento y rápida reducción de la pobreza, la caída en el precio del crudo y una serie de equivocaciones políticas le han quitado algo de apoyo a Morales.

Según el guía turístico Guzmán, los políticos locales en Vallegrande, opositores de Morales, han hecho poco por promover el turismo relacionado con el Che. En un evento social, dos semanas antes del aniversario, una edil de la región enumeró una lista de figuras prominentes locales. "No tenemos que mirar hacia afuera", dijo en una clara referencia al Che. Miembros del ejército boliviano también han protestado por verse forzados a homenajear guerrilleros que alguna vez fueron sus acérrimos enemigos.

Pero para algunos, ni el Che ha perdido nada de su encanto ni su lucha en el este de Bolivia fue en vano. "Todo depende de cómo se mida el éxito", dice Héctor Urdaeta, coautor de un libro sobre el ELN de Bolivia y líder del  movimiento guevarista del país. "No descartamos la lucha armada en un futuro", dice.

Guzmán también defiende el legado del hombre cuyos restos ayudó a encontrar. "No se puede menospreciar al Che", dice mientras camina entre los naranjos, aguacateros y chirimoyas que ahora cubren el desfiladero donde el revolucionario argentino luchó su última batalla. "Para nosotros, es un héroe".
Traducido por Francisco de Zárate

The Guardian
Laurence Blair / La Higuera
Dan Collyns / Santa Cruz
Domingo 15 de octubre de 2017.


Hasta que se topó con el escándalo de IBM, Pinetta había vivido bien del periodismo. Viajó como enviado especial a medio mundo, publicó algunas exclusivas y escribió varios libros.

En la estación Carlos Gardel del metro de Buenos Aires, con la frente marchita y la mente todavía luminosa, Santiago Pinetta, de 83 años, se acerca la mano a unos ojos afectados por cataratas para ver bien el billete que le acaba de dar un pasajero. Dos minutos después, una joven le ofrece un cafecito en un vaso de plástico. "La solidaridad de la gente es impresionante", comenta antes de relatar cómo cambió su vida tras la divulgación en 1994 de uno de los mayores escándalos de corrupción de Argentina: el caso IBM-Banco Nación. Una revelación que le costó cuatro atentados y una progresiva marginación profesional que le arrojó a la indigencia.

Con una carrera periodística brillante en los principales medios de comunicación argentinos, a Pinetta le cambió la vida el descubrimiento de las irregularidades en la licitación realizada por el Banco Nación (la principal entidad financiera pública del país) para informatizar sus más de 500 sucursales. La multinacional IBM logró un jugoso contrato de 250 millones de dólares gracias, según la investigación de Pinetta, a las coimas (sobornos) millonarias que entregó a altos cargos del banco y a funcionarios del gobierno del peronista Carlos Menem. Pinetta fue avisado de los chanchullos en la concesión por una fuente interna del Banco Nación. Con todos los detalles a punto para armar su "noticia bomba", el reportero escribió un libro, La nación robada, que ninguna editorial quiso publicar. Tuvo que recaudar fondos entre sus amigos para que una imprenta modesta sacara a luz el libro. Ningún medio importante lo reseñó. Curiosamente, la mancha negra de la corrupción sólo obtuvo espacio en una revista llamada Humor. El periodista puso sus pruebas en manos de la Justicia y con el paso de los años varios funcionarios fueron procesados por fraude y condenados a penas reducidas. Ninguno de los implicados pisó nunca una cárcel. La Justicia recuperó sólo una pequeña parte de los 37 millones de dólares pagados en sobornos. Quien no levantaría cabeza nunca más fue el héroe de la historia.

"Los sicarios de IBM me hicieron cuatro atentados después de mis denuncias. Me dieron palizas, me atropelló un taxi y hasta me grabaron en el cuerpo las siglas IBM con un estilete", cuenta Pinetta a EL MUNDO en el pasillo de la estación Carlos Gardel, en el tanguero barrio del Abasto porteño.

Hasta que se topó con el escándalo de IBM, Pinetta había vivido bien del periodismo. Viajó como enviado especial a medio mundo, publicó algunas exclusivas y escribió varios libros. Su suerte cambió en 1994 tras la publicación de La nación robada: "Los colegas no me daban trabajo; tuve que hipotecar un hermoso departamento para salir adelante. Luego sufrí un accidente cerebro vascular". Sin trabajo y a las puertas de la jubilación, Pinetta entró en un agujero negro del que todavía no ha logrado salir. Vive en un pequeño estudio en Buenos Aires que le alquila uno de sus nueve hijos vivos, y por las tardes se deja caer unas horas por el metro para extender la mano y llevarse unos pesos a casa. La exigua pensión de 6.000 pesos (unos 350 euros) no le alcanza para llegar a fin de mes. Sólo el gasto en medicamentos (padece una enfermedad coronaria, artrosis y cataratas) se lleva buena parte del presupuesto.
La Casa Rosada movió los hilos para despojarlo de los aportes a la Seguridad Social que había realizado durante años. Su futuro también estaba hipotecado.
Sus revelaciones no cayeron nada bien en los círculos de poder. La corrupción en el gobierno de Menem era moneda corriente. La Casa Rosada -denuncia Pinetta- movió los hilos para despojarlo de los aportes a la Seguridad Social que había realizado durante años. Su futuro también estaba hipotecado.

Hijo de un reconocido periodista y de una poetisa, Santiago Pinetta recibió de sus padres una educación exquisita. "La cultura que me dieron mis padres fue extraordinaria", comenta. Y se lanza a recitar extractos del Ricardo III de Shakespeare. "Hoy en día hemos perdido los valores de la educación y la cultura. Y sigue habiendo corrupción", se lamenta. A sus 83 años, Pinetta es consciente de que le queda poco tiempo para revertir su situación. Pese a los sinsabores que ha sufrido en las últimas dos décadas, asegura que no se arrepiente de haber revelado el escándalo de IBM-Banco Nación. "Gracias a mi investigación se salvó el banco más importante de Argentina. Yo sabía que cuando presentara el libro, aparecerían los sicarios de IBM. El propio fiscal encargado de la denuncia me dijo que no siguiera adelante, pero nunca me rendí. Con el tiempo, no me quedó más remedio que pedir la ayuda de la gente".

Hace unas semanas Pinetta fue "resucitado" públicamente al aparecer en un reportaje de televisión. Su caso volvió a ocupar algún espacio en los medios de comunicación. Tal vez por ello -cuenta el octogenario reportero- recibió hace unos días la llamada del actual presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, nombrado recientemente por el gobierno conservador de Mauricio Macri: "Espero que me den alguna compensación para que pueda vivir con dignidad". A finales de marzo recibió un homenaje en el Congreso por parte de los periodistas parlamentarios. En el metro de Carlos Gardel no hay nadie que le aplauda o le entregue diplomas. Muchos transeúntes apenas se fijan en ese viejo enjuto que mendiga unos pesos. Una sombra con un pasado de novela: "Estuve en el bombardeo de la Plaza de Mayo en el 55, en Indochina, en Hiroshima y Nagasaki... Todo para llegar a este triste final. Pero todavía tengo esperanzas. Soy príncipe y mendigo".

El Mundo
César G. Calero
Buenos Aires, Argentina
Jueves 24 de mayo de 2017.


Mariana D., hija de Miguel Etchecolatz, cuenta a la revista Anfibia cómo fue su infancia junto al represor

La hija de uno de los peores torturadores argentinos: “Es un monstruo, lo repudio” Masiva marcha en Argentina contra la sentencia favorable a los represores

Argentina vuelve a vibrar con la memoria del “Nunca más”

Miguel Etchecolatz tiene 88 años y está preso. La justicia lo condenó a cuatro reclusiones perpetuas por tormentos, secuestros, homicidios y falsificación de identidad, delitos de lesa humanidad que cometió cuando era el jefe de los 21 centros de detención ilegal que la dictadura argentina tuvo en la provincia de Buenos Aires. El 9 de mayo pasado, Etchecolatz pidió que se le aplique el 2 por 1, un beneficio pensado para delitos comunes que la Corte Suprema decidió extender también a los represores. El fallo causó tanta indignación que el Congreso demoró menos de 48 horas en redactar y aprobar una ley que le pone límites, con el voto de los diputados y senadores de todos los partidos políticos. El miércoles 10, con la ley recién aprobada, decenas de miles de personas marcharon a la Plaza de Mayo para repudiar a la Corte y contra la impunidad. Entre la multitud estuvo Mariana D., de 46 años, hija de Etchecolatz. La revista Anfibia publicó una larga entrevista donde la mujer relató cómo fue vivir con un “ser infame” y “sin escrúpulos” que le producía terror.

Mariana D. se cambió el apellido hace un año y prefiere resguardar el nuevo. Es psicóloga y profesora en una universidad privada. Es la única de la familia Etchecolatz que se ha quedado en Buenos Aires, resistiendo la carga de su apellido y el peso de la memoria. La del miércoles fue su primera marcha por los derechos humanos, una escena que siempre evitó por miedo a no poder resistir. Ahora está convencida de que su padre merece morir en la cárcel y decidió contar su historia. Etchecolatz es un símbolo de la represión ilegal en Argentina, a la altura del dictador Jorge Rafael Videla o el marino Alfredo Astiz. Fue el segundo de la policía de Buenos Aires durante la dictadura y tuvo a su cargo los centros clandestinos donde se torturaba y asesinaba a los detenidos.

En 1986 fue condenado a 23 años de cárcel por 91 casos de tormentos, pero quedó libre por las leyes del perdón votadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989). En 2003 esas normas fueron derogadas y Etchecolatz fue de los primeros represores en volver a la cárcel. Siempre desafiante, nunca se ocultó a los medios, donde hacia alarde de su violencia y defendía la represión. La fama de Etchecolatz fue una tortura para sus hijos, que padecieron el apellido como una condena.

El periodista Juan Manuel Mannarino cuenta en Anfibia que “Etchecolatz era una presencia fantasmagórica en su casa de Avellaneda”, en las afueras de Buenos Aires, donde Mariana y sus dos hermanos varones sólo lo veían los fines de semana. “De lunes a viernes, el padre conducía el aparato represivo. Daba órdenes para secuestrar personas, torturarlas, asesinarlas. Los sábados y domingos Etchecolatz casi no hablaba. Se la pasaba echado en una cama mirando televisión. Cada tanto emitía un silbido: había que llevarle rápido un vaso de agua mineral fresca con gas. Si algo no le gustaba, Etchecolatz les pegaba unos bifes [golpes] con la palma abierta a sus hijos”. En 2014, en el texto que presentó ante el juez para obtener el cambio de apellido, Mariana resumió lo que sentía por su padre: “Horror, vergüenza y dolor”. “No hay ni ha habido nada que nos una, y he decidido con esta solicitud ponerle punto final al gran peso que para mí significa arrastrar un apellido teñido de sangre y horror (…) Mi ideología y mis conductas fueron y son absoluta y decididamente opuestas a las suyas. Porque nada emparenta mi ser a este genocida”, escribió.

 “Todos nos liberamos de Etchecolatz después de que cayó preso por primera vez, allá por 1984. Su sola presencia infundía terror. Al monstruo lo conocimos desde chicos, no es que fue un papá dulce y luego se convirtió. Vivimos muchos años conociendo el horror. Y ya en la adolescencia duplicado, el de adentro y el de afuera. Por eso es que nosotros también fuimos víctimas. Ser la hija de este genocida me puso muchas trabas”, dice a Anfibia. Mariana tuvo una primera infancia feliz en la casa de sus abuelos maternos, pero cuando cumplió 8 años tuvo que mudarse con el resto de la familia a La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, desde donde Etchecoltaz coordinaba el aparato represivo. Ahí comenzó una vida errante entre colegios y casas que no duraban más de un año “por cuestiones de seguridad”. Sus amigos eran hijos de otros represores, como Ramón Camps, el jefe de su padre, padrino del hermano menor de Mariana. La mujer recuerda el día del bautismo de aquel niño, el traslado en cinco autos distintos para no ser identificados y el accidente con un arma automática que le costó la vida a uno de los custodios. Etchecolatz constató la muerte de su subordinado y siguió como si nada hubiese pasado.

 “Nunca lo vi sufrir. Ni siquiera cuando una vez le pusieron una bomba en la jefatura de policía y le habían roto el oído. En el hospital seguía dando órdenes como un autómata”, dice Mariana, quien recuerda como rezaba para que padre encontrara la muerte, o el día que fue con él a ver La Historia Oficial, la película ganadora de un Oscar que cuenta las vivencias de un matrimonio que descubre que su niña adoptada es hija de desaparecidos. “No tengo dudas que fue un goce silencioso. El del perverso, que es el que más duele”, dice Mariana cuando han pasado más de 30 años de aquella tarde.

“¿Cómo te sentías cuando escuchabas su apellido en los medios?”, le pregunta el periodista. “Me invadía el terror. Me temo que aún sigue sosteniendo poder desde la cárcel, no es un ningún viejito enfermo, lo simula todo. Es un ser infame, no un loco, alguien a quien le importan más sus convicciones que los otros, alguien que se piensa sin fisuras, un narcisista malvado sin escrúpulos. Antes me hacía daño escuchar su nombre, pero ahora estoy entera, liberada”. Por eso se ha animado a contar su historia. “Lo único que quiero expresar ante la sociedad es el repudio a un padre genocida, repudio que estuvo siempre en mí”, dice.

El País
Federico Rivas Molina
Buenos Aires, Argentina
Viernes 12 de mayo de 2017.


El cineasta ha fallecido este domingo a los 71 años, en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires

Buenos Aires. - El cine que dibujó la estética cultural de la transición democrática en Argentina ha perdido a uno de sus principales directores. Eliseo Subiela murió en Buenos Aires a los 71 años en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, en plena actividad artística y el proyecto de una nueva película. Subiela ha sido uno de los directores argentinos más reconocidos de su país, artífice de un lenguaje personal cargado de realismo mágico y relaciones humanas atormentadas. Su primera película de éxito fue Hombre mirando al sudeste, en 1986. Cuando Hollywood premiaba con el Oscar a La historia oficial de Luis Puenzo, un guion que recuperaba la memoria trágica de la dictadura terminada en 1983, Subiela irrumpió en el mundo del espectáculo con un film cargado de poesía y escenas de ciencia ficción. Hombre mirando al sudeste y su personaje Rantés (Hugo Soto) marcó a toda una generación de argentinos en momentos en que la cultura se encontraba en plena efervescencia post militar.

Subiela filmó años después Últimas imágenes del naufragio (1990), un relato de tintes surrealistas donde el director recrea la atmósfera social argentina luego de la crisis económica de 1989, triste final del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. La consagración internacional de Subiela llegó finalmente con El lado oscuro del corazón (1992), una vuelta de tuerca a aquellos aires poéticos insinuados en sus éxitos anterior, pero ahora sin reminiscencias políticas. La búsqueda vital de Oliverio (Darío Grandinetti), alter ego del poeta Oliverio Girondo, de una mujer que “pudiera volar” después de hacer el amor convirtió a Subiela en un director de reconocimiento mundial. La cama que tras apretar un botón “tragaba” a las amantes que no estuviesen a la altura fue pronto parte del acervo cultural argentino. Y la actriz Sandra Ballesteros (Ana), aquella que finalmente hizo volar a Oliverio, se erigió en icono sexual de los 90. La película ganó el Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Toronto y fue nominado al Goya en la categoría de mejor película extranjera de habla hispana. Luego llegaron No te mueras sin decirme adónde vas (1995), Despabílate amor (1996), No mires para abajo (2008) y Rehén de ilusiones (2009) y el falso documental Paisajes devorados (2012).

Subiela era hijo de padre gallego y madre argentina. Su infancia la pasó en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. En su juventud fue miembro de la Juventud Peronista y de la guerrilla Montoneros. De ahí su admiración por el director, actor y cantante argentino Leonardo Favio, un reconocido peronista a quien Subiela siempre consideró su maestro. Se inició en los años 60 en el documental, incursionó en la publicidad y la dictadura militar que gobernó argentina entre 1976 y 1983 lo sumió en un largo silencio. Con el regreso a la democracia su producción tuvo un verdadero estallido artístico.

La muerte encontró a Subiela trabajando en un nuevo proyecto cinematográfico titulado Corte final y en una obra de teatro de su autoría ya escrita que llamó La vida real. “Es una historia sobre dos actores de una película argentina de los años 40’ que aparecen en un cine que se acaba de cerrar. Y aparecen en el escenario sin saber por qué. Finalmente se plantean de dónde vienen, adónde van y para qué están ahí, que son las preguntas que nos hacemos todos”, contó Subiela. Pero su salud ya no era la mejor. Hace tres meses sufrió un infarto, resultado de una larga enfermedad coronaria. “El infarto fue una de las mejores cosas que me pasó en la vida”, dijo luego en una entrevista, “es un trabajo insalubre, el cine. Yo entendí la señal y cambié todo”. En esa charla reveló que había “perdido el miedo a la muerte”.

El País
Federico Rivas Molina
Buenos Aires, Argentina
Domingo 25 de diciembre de 2016.


Es hijo de los militantes desaparecidos Domingo Menna y Ana María Lanzillotto

Ramiro Menna Lanzillotto acaba de recuperar al hermano que le robó la dictadura. Tenía dos años cuando un operativo del ejército hizo desaparecer a sus padres, Domingo Menna y Ana María Lanzillotto, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-ERP). Ana María estaba embarazada de ocho meses cuando la secuestraron, en julio de 1976, junto a Menna y a la cúpula de la guerrilla. Cuarenta años después, Ramiro ha encontrado a ese hermano nacido en cautiverio, el nieto 121 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo. Él y toda la familia biológica cuentan las horas para poder abrazarlo.

"Acá tu familia tiene 40 años de amor para darte", dijo Ramiro a su hermano a través de las cámaras que se amontonaron ayer en la pequeña sede de Abuelas. "Sabemos que el camino que tienes que recorrer no es fácil", agregó el hijo mayor de Menna y Lanzillotto, que siguen desaparecidos. Ramiro, de 42 años y padre de cuatro hijos, viajó desde la provincia noroccidental de La Rioja hasta Buenos Aires para compartir la buena noticia con los medios de comunicación.

El nieto 121 se enteró el lunes de que el análisis genético al que aceptó someterse voluntariamente había dado positivo y era hijo de desaparecidos. Fue localizado en junio gracias a una investigación conjunta de Abuelas y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, pero estaba convencido de que que se trataba de un malentendido. La prueba de ADN confirmó su verdadera identidad.

Su tía, Alba Lanzillotto, aseguró sentirse "muy contenta" por haber encontrado finalmente al sobrino que la familia entera buscó durante 40 años. "Es idéntico a Ramiro, son como dos gotas de agua", describió Lanzilotto, quien expresó el deseo de poder reunirse con él "en un tiempo más corto que largo".

Desde La Rioja, el primo del nieto recuperado, Delfor Brizuela, secretario de Derechos Humanos provincial, expresó también el gran shock emocional que le produjo la noticia. "Fue impactante, se me quemaron todos los libros", dijo Brizuela a medios locales. El secretario de Derechos Humanos manifestó que la noticia supone un empujón para continuar la búsqueda y mantener viva la esperanza de los familiares.

Para su hermano mayor, no se trata de un asunto privado y familiar, sino que cada restitución tiene que ser vista como un logro colectivo en el camino de Argentina por la memoria, la verdad y la justicia. "Esta es una victoria, vamos a por más, aún faltan muchos", advirtió. Los organismos de derechos humanos estiman que alrededor de 500 bebés fueron robados como parte de un plan sistemático durante la última dictadura argentina (1976-1983).

En presencia del secretario de Derechos Humanos argentino, Claudio Avruj, Alba Lanzilotto y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, pidieron más colaboración al Estado. "Nuestra patria ha sido un rompecabezas destrozado por la dictadura. Para completar el rompecabezas necesitamos la ayuda de todos", señaló Lanzilotto.

"Queremos encontrar nietos con más asiduidad porque no queremos que las Abuelas se mueran con los brazos vacíos", expresó De Carlotto, quien a los 83 años pudo reencontrarse con su nieto, Ignacio Montoya Carlotto, en agosto de 2014.

El hijo de Domingo Menna y Ana María Lanzillotto es el segundo nieto recuperado este año. En junio, Abuelas anunció que reconocía a José Luis Maulín Pratto como el nieto 120. Fue un caso inusual ya que ambos padres, Rubén Maulín y Luisa Pratto, sobrevivieron a la dictadura.

El País
Mar Centenera
Buenos Aires, Argentina
Sábado 8 de octubre de 2016.

 
Parte del monto recaudado será destinado a la Cruz Roja y al Hospital Civil de Guadalajara

Guadalajara. - El compositor y cantante argentino, Alberto Cortez ofrecerá dos conciertos en el Teatro Diana, el 28 y 29 de julio, en beneficio de la Cruz Roja Delegación Jalisco y del Programa de Apoyo al Menor Maltratado del Hospital Civil de Guadalajara, respectivamente, así se anunció este miércoles en una rueda de prensa que se realizó en el Hotel Hilton.

Alberto Cortez prometió que durante el concierto interpretará canciones que el público espera escuchar y que ha hecho populares. “No tengo derecho a no cantarlas, es una obligación moral hacerlo. No tengo nada que ocultar. No rechazo ni aquellas piezas que he cantado hasta la saciedad en todas partes del mundo”, mencionó el cantautor internacional.

Entre las canciones que interpretará están Mariana, A mis amigos y Te llegará una rosa, así como baladas de su reciente creación como Si vieras que fácil, la cual reclama a los personajes que se creen listos y fuertes y existen en todos los países. Esta pieza fue una de las tantas que compuso durante los cerca de tres años que estuvo retirado de los escenarios, luego del accidente que sufrió en la sala de baño de su casa, el cual le ocasionó una ruptura en los huesos del lado izquierdo de su cadera. En ese lapso, además escribió el libro Voces del camino a partir de relatos que le ha contado la gente y que lo han emocionado o tocado sensiblemente.

Este año está marcado por el regreso de Alberto Cortez a los escenarios. Ya se presentó en el teatro Nuevo Apolo, de Madrid y en el teatro Campos Elíseos, de Bilbao, entre otros. En México, además de Guadalajara, ofrecerá presentaciones en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y en Colima. Además, el cantante anunció que planea hacer una gira por América durante el mes de octubre.

Alberto Cortez es conocido como “El gran cantautor de las cosas simples”. Algunas de sus obras más conocidas son: En un rincón del alma; Cuando un amigo se va; Callejero; Mi árbol y yo; A partir de mañana; Castillos en el aire y El abuelo. En 2015 fue acreedor a la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, en España, dentro de la modalidad de música.

El doctor Héctor Raúl Pérez Gómez, director general del Hospital Civil de Guadalajara, en la rueda de prensa detalló que tanto las unidades Fray Antonio Alcalde y Juan I Menchaca atienden y apoyan de manera integral a los pacientes pediátricos que han sufrido maltrato infantil. Para ello cuentan con un equipo multidisciplinario de médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y nutriólogos. Este año han sido atendidos 429 niños maltratados y el año pasado fueron 620.

La rueda de prensa también fue presidida por el licenciado Miguel Ángel Domínguez Morales, presidente de la Cruz Roja Delegación Jalisco y vicepresidente nacional de la misma institución, quien resaltó la necesidad de recursos económicos para prestar los diferentes servicios que presta la institución, entre ellos los de emergencia, con oportunidad y calidez.

Puebl@Media
Guadalajara, Jalisco
Jueves 28 de julio de 2016.

El presidente de Argentina figura como director en dos empresas “fantasma” radicadas en paraísos fiscales

Buenos Aires. - El presidente argentino, Mauricio Macri, dijo no tener "nada que ocultar" y haber cumplido con la ley luego de que su nombre apareciera en la filtración de los papeles de Panamá y un fiscal pidiese hoy investigar su papel en sociedades en paraísos fiscales, motivo por el que pidió "confianza".

"Yo he dicho siempre que gobernar es servir a los demás, que gobernar es cuidar, es estar cerca, es escuchar cuáles son las cosas reales que le van a cambiar la vida a la gente. Pero todo eso se puede hacer si existe confianza, basado en algo central que es la verdad y la transparencia", dijo el mandatario.

En una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, en Buenos Aires, y con gran parte de su gabinete ministerial entre el público, Macri se desmarcó de la decisión del fiscal federal Federico Delgado de pedir al juez Sebastián Casannello que abra una causa sobre el papel que jugó en dos sociedades radicadas en Estados del Caribe.

La decisión del miembro del Ministerio Público se produjo a raíz de una denuncia presentada por el diputado kirchnerista Norman Darío que, según el fiscal, "justifica la apertura de una investigación" para determinar si el mandatario "omitió maliciosamente" su participación en dichas empresas en sus declaraciones juradas de bienes y activos.

"Sé que hay mucha gente preocupada para estas denuncias de los 'Panamá Papers' que ha salido y que me ha involucrado a mí. Quiero decirles una vez más que estoy muy tranquilo, que he cumplido con la ley, que he informado de la verdad y que no tengo nada que ocultar", aseveró el mandatario sobre los documentos que relacionan a políticos y empresarios de todo el mundo con empresas opacas en paraísos fiscales.

Tras conocerse estas filtraciones, el pasado domingo, la Presidencia aclaró que la compañía fue creada por el padre del jefe de Estado, Franco Macri, empresario de origen italiano, para realizar una inversión en Brasil que finalmente no se realizó.

"No solamente hice la declaración inicial diciendo que no era accionista, (...) como director no recibí ningún tipo de retribución (...) sino que además llevé todos esos papeles a la Oficina Anticorrupción para que lo verifique", argumentó.

El presidente argentino, que asumió el cargo el pasado 10 de diciembre, anunció que el viernes se presentará ante la Justicia para pedir "una declaración de certeza" para verificar que no hubo una "omisión maliciosa" en su declaración jurada de bienes mientras era jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires (2007-2015).

"Además, estoy a disposición de cualquier juez que requiera información para verificar esto", agregó el mandatario.

Macri, que en la conferencia de prensa anunció que el Ejecutivo ha mandado al Congreso un proyecto de ley de Acceso a la Información Pública, detalló que creará un "fideicomiso ciego", desde el cual personas que él no conoce administrarán sus bienes mientras permanezca en la función pública.

"Esta es la manera de que yo me desligue de todo lo que tiene que ver conmigo y otras personas lo administren", dijo.

"Lo hago porque no quiero (que) existan dudas", afirmó Macri, quien destacó que ningún presidente argentino ha adoptado una iniciativa desde este tipo para garantizar "transparencia" a la ciudadanía.

Luego del acto, el ministro de Justicia, Germán Garavano, dijo a la prensa que el "fideicomiso ciego" es un "instrumento financiero en donde el presidente se desliga de todas las inversiones y del manejo de sus bienes".

"Esto permite claramente demostrar que el presidente no ha venido ni quiere enriquecerse en su gestión, sino simplemente, por un medio independiente, conservar los fondos que él tiene", señaló el titular de Justicia.

Garavano concretó que la decisión de Macri de crear este fideicomiso "es un ejemplo y es algo que la sociedad debe valorar muy positivamente".

EFE
Buenos Aires, Argentina
Jueves 7 de abril de 2016.


El portentoso saxofonista argentino fallece en Nueva York a los 83 años

Fue autor de la banda sonora del film 'El último tango en París' de Bernardo Bertolucci


En 2015, la periodista Teodelina Basavilbaso visitó a Gato Barbieri en su domicilio de Nueva York. “¿Cómo ve su futuro?”, le preguntó. "Me voy a morir en tres o cuatro años", fue la categórica respuesta del saxofonista. Desgraciadamente, no llegó a tanto. Laura Barbieri, esposa y madre del único hijo del artista, confirmó el fallecimiento del controvertido jazzista ayer sábado, en Nueva York a los 83 años. El 23 de noviembre ofreció su último concierto en el club Blue Note de la ciudad. “¿Por qué toca hoy en día?”, le inquirió la periodista en aquella ocasión. “Porque precisamos dinero “, respondió este sin dudar.

Llama la atención cómo quien tuvo el mundo a sus pies pudo terminar sumido en el más impenetrable de los olvidos: “Será porque he hecho todo lo posible por complicarme la vida”, manifestaba Barbieri hace unos años, “y lo he conseguido”. Por algún motivo, la crítica sigue empeñándose en incluirle entre los pioneros del latin jazz: “Yo no tengo nada que ver con eso”, insistía el interesado. “Tanto que los músicos de jazz no me consideran un músico de jazz y los músicos latinos no me consideran un músico latino”.

Inspirado en el cinema novo de Glauber Rocha, Leandro Gato Barbieri abrazó la causa de un tercermundismo bolivariano de perfiles inciertos: “Glauber me hizo entender que yo, como subdesarrollado, tenía los mismos problemas sociales, que yo también tenía mis raíces musicales”. El de Gato Barbieri era “un arte comprometido con las luchas del pueblo que no podía ser complaciente con los dictados del mercado burgués y el entretenimiento”, escribió Diefo Fischerman. Por el jazz, a la revolución. O así.

Hay quien explica la quebradiza trayectoria del músico en su tartamudez, que hizo de él un niño atormentado por sus semejantes en su Rosario natal, “donde excepto prostíbulos, no había mucha vida nocturna”. Ya en Buenos Aires, participó en primera línea de batalla en la guerra que enfrentó a tradicionalistas y modernos. Barbieri llevaba la voz cantante entre los segundos: “Yo era el rey y Buenos Aires, mi reino”. Hasta que se cruzó en su camino Michelle, de origen italiano, con quien se trasladó a Roma en 1962. “Gato Barbieri siempre dependió de sus mujeres”, apunta certera Basavilbaso.

Más allá de cualquier otra consideración, Michelle tenía contactos, algo imprescindible para quien pretendía sacarle el jugo a la dolce vita romana. El matrimonio va a pasar de las fiestas más exclusivas a las jam sessions de free jazz más elusivas donde el saxofonista va a alternar con los más grandes: Enrico Rava, Don Cherry y, tiempo al tiempo, Charlie Haden. Consecuencia de su actividad entre bastidores, va a recibir la llamada de Bernardo Bertolucci para componer la música de una nueva película: “Me dijo: 'No quiero que la música sea demasiado Hollywood o demasiado europea, un término medio”. El último tango en París proporcionó a Gato Barbieri fama, dinero y algún quebradero de cabeza, tras ser acusado de traición por el maestro Astor Piazzolla: “Supongo que se sintió herido en su orgullo porque Bernardo me encargó el trabajo a mí y no a él”.

Situado en la cumbre de la popularidad, Barbieri posa desnudo para Alicia D'Amico. Su sonido exasperado le ha convertido en el sucesor al trono de John Coltrane: “Cuando toco el saxo toco la furia, la confusión…”. Sus discos-proclama se venden como churros: The Third World, Chapter One: Latin America (1973), Chapter Two: hasta siempre (1973), Chapter Three: viva Emiliano Zapata (1974), Chapter Four: Alive in New York (1975) … Con Caliente (1976) quedan en evidencia los cambios operados en el saxofonista que, ahora, se esconde bajo el paraguas de su nuevo productor, Herb Albert: “Gato Barbieri irrumpió en el mundo del jazz como una bengala”, escribía José Ramón Rubio en EL PAÍS. “Entonces la bengala llegó a lo alto, estalló y se convirtió en lo que se convierten las bengalas: en nada”.

Y llega el silencio. Van a ser décadas de oscuridad, enfermedad y adicciones varias. Alejado de los escenarios, Barbieri se ve acosado por la ceguera, producto de la degeneración macular, y la depresión, tras el fallecimiento inesperado de Michelle. Su apartamento frente a Central Park, atestigua Basabilbaso, contenía más píldoras y medicamentos que la mayoría de las farmacias. Para más inri, ha perdido sus dientes: “Unos los perdí, los otros se los comió el perro, hijo de puta”.

Un repaso somero a la hemeroteca, por lo que toca a sus apariciones públicas no muy frecuentes en nuestro país, deja tras de sí un panorama desolador. San Sebastián y Madrid fueron escenarios de otros tantos escándalos por parte de un respetable que pudo sentirse estafado ante la falta de profesionalidad del artista. Un tema que, con bastante probabilidad, no preocupaba al interesado.

“¿Y cómo le gustaría ser recordado?”, le pregunta Teodelina Basabilbaso. “Oh no, no me importa”, fue su respuesta.

El País
Chema García Martínez
Madrid, España/ Nueva York. EU
Domingo 3 de abril de 2016.

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