El líder de Morena aumenta su ventaja en 23 puntos respecto a Anaya y su coalición podría obtener el control total de las dos cámaras

A pocos días de la elección presidencial en México, la ventaja de Andrés Manuel López Obrador en las encuestas no deja de crecer y, al menos sobre el papel, se antoja definitiva. El tres veces candidato roza el 50% de los votos, según el último promedio de sondeos; ha aumentado su ventaja hasta los 23 puntos sobre Ricardo Anaya, que rondaría el 27%. José Antonio Meade se quedaría alrededor del 20%. Las miras se centran ahora en ver si el apoyo a López Obrador se traduce también en un respaldo a su partido, Morena y a su coalición con el ultraconservador Encuentro Social y el Partido del Trabajo, en el Congreso.

En la medida en que López Obrador se ha ido consolidando como el puntero en las encuestas, su discurso ha virado hacia la necesidad de tener también el máximo apoyo en las dos cámaras –diputados y senadores-, para recabar todo el poder posible. De lograrlo, el golpe en el tablero político mexicano sería absoluto. De mantenerse la coalición firme después de la elección –hay dudas de que el conservador PES se sume a todas las decisiones de Morena-, López Obrador podría sacar adelante todas sus iniciativas.

Los datos de los sondeos indican que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) podría ser el más votado en los dos casos y que su coalición con Encuentro Social (PES) y el Partido del Trabajo (PT) podría conseguir la mayoría en las dos cámaras. El triunfo no solo sería para el partido de López Obrador; la formación ultraconservadora obtendría un apoyo sin precedentes en el Congreso mexicano, una irrupción que preocupa a los defensores de los derechos civiles ante un eventual retroceso en los mismos. López Obrador ha insistido en que el PES ha asumido el programa de Morena, pero no hay garantías de que, una vez en el poder, la alianza se mantenga.

Las encuestas del voto para diputados colocan a Morena como el partido más votado, con cerca del 40% de votos, y la suma con PES y PT eleva sus apoyos hasta el 45% o 46%. ¿Cuántos diputados lograría la coalición con esos votos? Nuestra estimación, tomando en cuenta las particularidades del sistema electoral mexicano, dice que Morena, PT y PES rondarían los 260 escaños y podrían lograr una mayoría en la cámara (que consta de 500 miembros).

Esta estimación, no obstante, es una aproximación y el resultado real podría desviarse. Por un lado, tenemos que contar con la imprecisión típica de los sondeos, pero además se suman los efectos del sistema electoral, que no son fácilmente predecibles. La ley mexicana determina que 300 diputados se eligen en distritos uninominales por mayoría relativa. Eso suele dar ventaja al partido más votado porque introduce un sesgo mayoritario (el partido puntero puede ganar muchos distritos con un margen estrecho de votos). Conscientes de esto, las coaliciones se coordinan y en muchos distritos presentan un único candidato que aglutine todas sus fuerzas.

Este sesgo mayoritario complica las predicciones de diputados porque es difícil anticipar su magnitud. No es ni constante ni lineal. En el cálculo anterior hemos asumido un efecto pequeño en favor de Morena y sus socios de coalición, pero si el efecto fuese mayor —como ha ocurrido en el pasado con las victorias del PRI—, la suma de Morena, PES y PT podría superar los 280 diputados.

Los 200 diputados restantes se eligen con repartos proporcionales y son más fáciles de predecir, aunque el sistema electoral también introduce incertidumbres, como el mecanismo contra la sobrerrepresentación. Según lo establecido en el artículo 54 de la Constitución del país, ningún partido podrá tener más de 300 diputados ni un porcentaje de diputados mayor en ocho puntos a su porcentaje de votos. En 2012 y 2015, por ejemplo, el PRI superó el umbral de sobrerrepresentación y fue necesario restarle diputados y recalcular el reparto siguiendo la ley. Nuestros cálculos indican que Morena podría no superar ese límite, lo que de nuevo beneficia sus expectativas de escaños.

La situación en el senado es similar. La suma de Morena, PT y PES ronda el 46% de votos en las encuestas, mientras que las coaliciones alrededor del PAN y del PRI suman el 33% y el 21% de los votos, respectivamente. En este caso el efecto mayoritario del sistema es menor —porque de los tres senadores que elige cada estado, hay uno que se reserva a la primera minoría. Aun así, la coalición alrededor de López Obrador tiene opciones para conseguir la mitad de los senadores y controlar la cámara.

En definitiva, la coalición alrededor de López Obrador no tiene asegurado el control de las dos cámaras —porque las encuestas pueden estar sobrestimando sus fuerzas y porque podrían no ser competitivos en distritos uninominales—, pero tiene opciones reales de lograrlo.

La elección presidencial

A 10 días de que México celebre la mayor votación de su historia –más de 3.000 cargos públicos en juego-, todas las miras se centran en López Obrador. De acuerdo al modelo electoral de EL PAÍS, el líder de Morena tendría ahora un 95% de probabilidades de ser elegido presidente. Ricardo Anaya ganaría un 4% de las veces y José Antonio Meade menos del 1%.

Para calcular esta predicción hacemos un promedio de encuestas y tenemos en cuenta su precisión histórica. La metodología que seguimos es la misma que usamos con elecciones en Francia, Reino Unido, España, o hace apenas dos semanas, Colombia. Nuestros análisis indican que el margen de error de los sondeos ronda ahora los 12 o 13 puntos. Por eso López Obrador es un favorito claro: porque sería raro —o infrecuente— ver un vuelco electoral que haga perder 20 puntos al candidato puntero.

Estimación de diputados y senadores. Para la estimación de diputados hemos tomado un promedio de seis encuestas recientes (de Berumen/Ipsos, Parametria, El Financiero, Gii360, Consulta Mitofsky y Reforma). A partir de esas encuestas estimamos los diputados por mayoría relativa y representación proporcional, tomando en cuenta los límites que marca la Constitución. Para la estimación de senadores seguimos un proceso análogo a partir de tres encuestas de (de Berumen/Ipsos, Parametria y Gii360). Estos cálculos son una aproximación y están sujetos a márgenes de error elevados.

Metodología del modelo de la elección presidencial. Las predicciones las produce un modelo estadístico basado en sondeos y en su precisión histórica. El modelo es similar al que usamos en Francia, Reino Unido o Cataluña. Funciona en tres pasos: 1) agregar y promediar las encuestas en México, 2) incorporar la incertidumbre esperada, y 3) simular 20.000 elecciones presidenciales para calcular probabilidades.

Paso 1. Promediar las encuestas. Nuestros promedios tienen en cuenta docenas de sondeos para mejorar su precisión. Los datos han sido recopilados en su mayoría por la web Oraculus.mx. El promedio está ponderado para dar distinto peso a cada encuesta según tres factores: el tamaño de la muestra, la casa encuestadora y la fecha.

Peso por muestra. Las encuestas con más entrevistas reciben más peso, según una ley decreciente (pasado cierto umbral, hacer más entrevistas aporta poco).

Efecto de la casa encuestadora. La mayoría de encuestadoras tienden a dar mejores resultados a un candidato de forma sistemática. Es algo razonable: si usan métodos e hipótesis diferentes, es normal que sus desviaciones sean constantes. El problema es que estos efectos mueven el promedio artificialmente a corto plazo. Una opción para evitarlo es calcular los «efectos casa», la desviación sistemática de cada encuestadora con cada candidato. Después, al promediar las encuestas, sustraemos (parte de) esa desviación del dato de la encuestadora.

Encuestas repetidas. Ponderamos a la baja las encuestas repetidas de un mismo encuestador. La idea es sencilla: no queremos que una empresa que haga muchas encuestas domine el promedio. Al calcular el promedio en una fecha, la encuesta más cercana de cada encuestador tiene peso 1, y el resto un peso reducido.

Peso por fecha. El último factor es el más importante: queremos dar más peso a las encuestas recientes al calcular el promedio. Para conseguir eso asignamos pesos a los sondeos según una ley decreciente exponencial (por ejemplo, en este promedio una encuesta de hace 15 días recibe la mitad de peso que una encuesta de hoy). También definimos una franja de exclusión y eliminamos completamente las encuestas con más de 60 días de antigüedad.

Paso 2. Incorporar la incertidumbre de las encuestas. Este es el paso más complicado y más importante. Necesitamos estimar la precisión esperada de los sondeos en México. ¿De qué magnitud son los errores habituales? ¿Cómo de probable es que se produzcan errores de 2, 3 o 5 puntos? Para responder esas preguntas hemos estudiado cientos de encuestas en México y miles internacionales.

Calibrar los errores esperados. Primero he estimado el error de las encuestas en México. He construido una base de datos con encuestas de cinco elecciones desde 2000 —incluyendo las tres presidenciales. El error absoluto medio (MAE) de los promedios de encuestas en México ha rondado los 3 puntos por partido o candidato. Eso significa que fueron habituales desviaciones de 3 o 4 puntos y que el margen de error se acerca a los 8 puntos. Pero tres elecciones son pocas para extraer conclusiones fuertes, especialmente si miramos el acierto de los sondeos en la región. Nuestro análisis de 24 votaciones en Latinoamérica eleva el error MAE a 4 puntos. Por eso, queriendo ser cautos, nuestro modelo asume un MAE de 3,5 puntos para México.

Esos errores dependen al menos de dos cosas: del tamaño del candidato/partido y de la cercanía de las elecciones. Para tener en cuenta esos dos factores hemos recurrido a la base de datos de Jennings y Wlezien, recientemente publicada en Nature. Hemos analizado los errores de más de 4.100 encuestas en 241 elecciones de 19 países occidentales. Así hemos construido un modelo sencillo que estima el error MAE del promedio de votos estimado por las encuestas para cada partido, teniendo en cuenta: i) su tamaño (es más fácil estimar un partido que ronda el 5% en votos que uno que supera el 30%), y ii) los días que faltan hasta las elecciones (porque las encuestas mejoran al final).

Distribución. Para incorporar la incertidumbre al voto de cada partido en cada simulación utilizo uno distribución multivariable. Uso distribuciones t-student en lugar de normales para que tengan colas más largas (curtosis): eso hace más probable que sucedan eventos muy extremos. La ventaja de esa hipótesis la explica Nate Silver. El nivel de curtosis lo he estimado con la base de datos. Luego defino la matriz de covarianzas de estas distribuciones para que i) la suma de los votos no sobrepase el 100% (una idea de Chris Hanretty), y ii) consideren correlaciones entre candidatos cercanos (tomando datos de duelos cara a cara y de segundas opciones). Por último, hay que escalar la amplitud de las matrices de covarianza para que las distribuciones de voto que resultan al final tengan el MAE y la amplitud esperados según la calibración.

Paso 3. Simular. El último paso consiste en ejecutar el modelo 20.000 veces. Cada iteración es una simulación de las elecciones con porcentajes de voto que varían según la distribución definida en el paso anterior. Los resultados en esas simulaciones permiten calcular las probabilidades que tiene cada candidato de ganar.

Por qué encuestas. El modelo se basa por entero en encuestas. Existe la percepción de que los sondeos no son fiables, pero a nivel nacional fallaron por pocos puntos incluso con Trump y con el Brexit. En otras elecciones recientes dieron menos que hablar porque estuvieron acertados (Francia, Países Bajos, País Vasco, Galicia, Cataluña). Pese a la creencia popular, lo cierto es que las encuestas no lo han hecho mal últimamente. Las encuestas raramente son perfectas, pero no existe una alternativa que haya demostrado mejor capacidad de predicción.

El País
Kiko Llaneras
Javier Lafuente
Ciudad de México
Miércoles 20 junio de 2018.


La coordinadora nacional de la campaña del político tabasqueño advirtió que los simpatizantes de Andrés Manuel no deberán confiarse y sugirió votar masivamente el domingo 1 de julio

La coordinadora nacional de la campaña de Andrés Manuel López Obrador, Tatiana Clouthier Carrillo, afirmó que la campaña de llamadas telefónicas de guerra sucia contra el candidato se está revirtiendo contra sus adversarios, pues la más reciente encuesta De las Heras Demotecnia, lo coloca 25 puntos por arriba del panista Ricardo Anaya, y 31 sobre el priista José Antonio Meade.

Sin embargo, advirtió que los simpatizantes del tabasqueño no deberán confiarse, y sugirió votar masivamente el domingo 1 de julio y se presenten a su casilla a la hora del cierre, para apoyar a los representantes de la coalición "Juntos Haremos Historia", a cuidar que no haya irregularidades en el cómputo.

Y después acompañar el traslado de las urnas al lugar que corresponda, y no a una tienda de conveniencia como sucedió en el estado de Coahuila en las últimas elecciones locales.

A raíz del triunfo de la Selección mexicana de futbol sobre su similar de Alemania en la Copa del Mundo Rusia 2018, dijo Clouthier que los adversarios de López Obrador han señalado que pese a las encuestas, ese resultado demuestra que Andrés Manuel no es invencible.

"Soñar se vale, no me cabe duda que esto es importante, pero a lo largo y ancho de la campaña Andrés Manuel ha ido en forma ascendente y una cosa es meter un gol que pone a todos los mexicanos súper contentos por lograr ese triunfo, pero otra cosa es querer lograr un cambio en cosas trascendentes del país, que es lo que mueve a los que votarán por la coalición Morena-PT-PES".

Recordó que en las primeras encuestas donde López Obrador aparecía como puntero, sus adversarios decían que ya había llegado a su techo, "pero seguimos creciendo, y al día de hoy la ventaja que le dan las diferentes encuestas son entre 14 y 25 puntos", como fue el caso de la encuesta de Demotecnia que le da 50 puntos de preferencia, ligeramente por encima de lo que reciben sus tres contrincantes juntos Anaya, Meade y Rodríguez.

Consideró que las llamadas telefónicas con información falsa y manipulada para tratar de afectar a Andrés Manuel, no están funcionando como esperaban sus promotores, pues "la gente se harta y es tanto lo que están diciendo, que señalan ya me tienen bombo".

Parece que se les ha estado revirtiendo, porque la encuesta "De las Heras Demotecnia" publicada hoy, pone a López Obrador con el 50 por ciento, a Ricardo Anaya con el 25 por ciento, José Antonio Meade con el 19 por ciento y Jaime Rodríguez con el cinco por ciento.

"Esto lo que te está diciendo es que la gente no está aceptando una campaña de descalificación con mentiras, y esto es muy claro en las encuestas", declaró Tatiana Clouthier.

La coordinadora nacional de campaña, y dirigentes estatales de Morena, PT, PES, y los candidatos al Senado por Nuevo León, Álvaro Suárez y Judith Díaz Delgado, ofrecieron una rueda de prensa para anunciar una campaña intensiva para invitar a la población al cierre de campaña de López Obrador en Nuevo León, el cual se realizará el 22 de junio a las 18 horas en la Gran Plaza.

Álvaro Suárez comentó que las grandes transformaciones del país, se han fraguado en el norte "y esta vez no será la excepción, Nuevo León está marcando la pauta", donde la coalición ya es primera fuerza electoral.

El Universal
Ciudad de México
Martes 19 de junio de 2018.


El partido mandó hacer carteles, manuales y kits de papelería para capacitar a representantes de casillas

Ciudad de México. - Andrés Manuel López Obrador alista una estrategia de defensa del voto, luego de que contrató en mayo pasado al menos a 400 personas que fungirán como defensores del voto e invirtió recursos de su campaña para crear 20 mil kits de papelería, manuales y carteles que servirán para capacitar a sus representantes de casilla y defensores del voto.

Lo anterior, según su segundo informe de ingresos y gastos entregados al INE, en el que inició las contrataciones y la creación de los kits.

Para estos primeros 400 ciudadanos contratados destinó poco más de 1 millón de pesos, al pagarles 2 mil 414 pesos por persona, y para los casi 20 mil kits invirtió 740 mil pesos.

Resalta que, durante el mes de abril, arranque de las campañas, no se destinó un solo peso para ambos rubros. Sin embargo, en el informe de mayo, ya se da cuenta de estas contrataciones.

A pesar de este gasto, lo que resalta son más de 23.6 millones de pesos invertidos en la impresión del periódico Regeneración, publicación oficial del partido Morena, ejemplares que están incluidos en el kit de “defensa del voto”.

Los kits están conformados por carteles, algunos con la leyenda “Haz patria, cuida una casilla”, planillas de calcomanías, sobres para paquetes electorales, ejemplares del periódico Regeneración, trípticos, cartilla de reporte preliminar, formatos de “alta”, block de juegos de formatos de “incidentes”.

Los pagos a ciudadanos están mencionados como “pagos distritales defensa del voto”, que suman un millón 28 mil 630 pesos.

Además de los gastos en defensa del voto se da cuenta de una aportación en especie de un simpatizante por 290 mil pesos, por la “donación de la plataforma AMLO2018 para dispositivos IOS y Android para candidato a la Presidencia”.

La aplicación tiene 315 descargas y contiene las noticias diarias más destacadas sobre la campaña del tabasqueño, la sección “Andrés Manuelovich” con las declaraciones y actividades “más chidas de Andrés Manuel”.

También se pueden consultar las propuestas del tabasqueño, los artículos de personajes que apoyan su candidatura y una sección llamada “la jugada del día”, en la que se destaca quién de sus colaboradores hizo la mejor jugada.

Hasta el momento López Obrador ha informado de apoyos de 30 simpatizantes por 992 mil pesos, no tiene lista de proveedores y mantiene cinco avisos de contratación con Fantasma Films, empresa que le hace los spots de radio y televisión.

Excélsior
Aurora Zepeda
Lunes 18 junio 2018.


La Coparmex dio a conocer en su página web que el estudio demoscópico que publicó, fue patrocinado por ellos y la Fundación Este País y encargada a las compañías Berumen e Ipsos.


Ciudad de México.- A unas horas de que inicie el tercer debate entre los candidatos presidenciales, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), que agrupa a parte del empresariado más activo y crítico a Andrés Manuel López Obrador, difundió una encuesta en la que el tabasqueño aventaja con alrededor de 20 puntos a su más cercano oponente.

Dicho sondeo, desestima otros estudios que apuntan hacia una disputa por el segundo lugar, ya que ubica al panista Ricardo Anaya con más de seis puntos de ventaja sobre José Antonio Meade, quien compite bajo las siglas del PRI.

La Coparmex, que no difundió encuestas en las polémicas elecciones presidenciales del 2006 y 2012, dio a conocer en su página web que el estudio demoscópico que publica hoy, fue patrocinado por ellos y la Fundación Este País y encargada a las compañías Berumen e Ipsos.

A la pregunta expresa “si la elección para presidente de la República fuera hoy, ¿por quién votaría usted?”, 41.7 por ciento de los entrevistados respondió que lo haría por el abanderado de la coalición Juntos haremos historia integrada por Morena, PT y PES.

En segundo lugar ubica al candidato de la coalición Por México al Frente (PAN-PRD-MC), Ricardo Anaya Cortés, quien tiene 21.0 por ciento de las preferencias brutas.

Y en la tercera posición pone a José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI-PVEM-Panal), quien suma 13.6 por ciento.

Finalmente, el independiente Jaime “El Bronco” Rodríguez Calderón se encuentra muy rezagado y su intención de voto es de sólo 2.3 por ciento.

En el estudio, la Coparmex también realizó una pregunta ligeramente diferente: “¿por quién va a votar el 1° de julio para Presidente de la República?”.

En este escenario los candidatos obtienen un poco menos de preferencias: López Obrador sigue como líder con 39.5 por ciento, seguido con Anaya Cortés con 18.6 por ciento, Meade Kuribreña con 12.1 por ciento y Rodríguez Calderón con 2.0 por ciento.

La encuesta encargada por la patronal destaca que López Obrador ganaría en las cinco circunscripciones en que está dividido electoralmente el país.

Morena, el partido del exjefe de gobierno capitalino ganaría, además, las gubernaturas de Puebla, Ciudad de México, Morelos, Tabasco y Chiapas.

El PAN lo haría en Guanajuato, Movimiento Ciudadano en Jalisco y el PRI en Yucatán.

Veracruz, según la encuesta encargada por la Coparmex, está en empate técnico. Morena aventaja con 35.9 contra 34.1 del PAN.

Eduardo Berumen subrayó que la encuesta tiene un 95 por ciento de confianza y un margen de error del 1.1 +/-. El estudio tuvo un costo de 5 millones de pesos.

Se entrevistó a 13 mil personas, pero el 41.7 no respondió.

La encuesta fue levantada entre el 30 de mayo y el 6 de junio y se puede consultar directamente en el siguiente enlace: https://www.coparmex.org.mx/downloads/ENVIOS/FEP_ESTUDIO_ELECTORAL_2018-2123HRS_11_JUN.pdf

Proceso
Ciudad de México
Jueves 14 de junio de 2018.


El candidato a la Presidencia informó que el 27 de junio llevará a cabo su último acto proselitista; mañana dará a conocer qué artistas estarán presentes

Martínez de la Torre, Veracruz. - Con un festival artístico en el estadio Azteca, el candidato a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, cerrará su tercera campaña presidencial, luego de que le fue negado el zócalo de la Ciudad de México para llevar a cabo el acto político.

El festejo iniciará a las 17:00 horas del próximo 27 de junio y concluirá a las 22:00 horas de ese miércoles.

"Aprovecho la decisión para decirles que ya tomamos la decisión porque nos negaron el zócalo; ahora sí que, bajo protesta, porque de manera inexplicable por el autoritarismo que implica nos niegan el zócalo y vamos hacer el cierre de campaña con un festival artístico, lo vamos hacer el día 27 de este mes, miércoles 27 de junio desde las cinco de la tarde hasta las diez u once de la noche, lo vamos hacer en el Estadio Azteca" precisó al finalizar un mitin en Martínez de la Torre, Veracruz.

De acuerdo con el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, a partir de este jueves dará a conocer algunos nombres de los artistas que apoyan su movimiento y participarán en el espectáculo.

Va a ser una fiesta, ya van a comenzar los festejos porque le va ir bien a la selección mexicana de fútbol, le va a ir bien a la selección mexicana de fútbol, eso deseamos y también le va a ir bien al país porque vamos a ganar la presidencia" agregó en entrevista.

Al ser cuestionado sobre el costo que tendrá el alquiler del estadio, el cual tiene capacidad para albergar a 87 mil personas, o si el empresario Emilio Azcárraga le prestó el coloso de Tlalpan, López Obrador dijo que "será una cantidad pequeña" la que se pague por el alquiler del lugar.

"Se va a pagar algo, no sé cuánto, eso lo están viendo en Morena, los encargados en el manejo de la administración, lo que me dijeron es que ya se aceptó que nos van a alquilar, a rentar el Estadio Azteca", dijo.

Luego de revelar el lugar de su cierre de campaña nacional, López Obrador detalló que el martes en la reunión con el Consejo Mexicano de Negocios "se habló de beisbol" con el empresario Claudio X. González y "coincidimos en que le vamos los dos a los Cardenales de San Luis".

En el cálculo de lo que serán los resultados de la coalición que abandera, López Obrador estimó que alcanzarán la mayoría en el Congreso de la Unión, ganarán la mayoría de las gubernaturas en juego y en la Ciudad de México, la ventaja será de "es de dos a uno".

"No me gusta lo de carro completo porque esa es una expresión antidemocrática, pero ya para los tiempos nuevos se puede decir que es un cayuco completo, la gente está dándonos su apoyo" indicó el candidato.

Excélsior
Isabel González/ Enviada
Martínez de la Torre, Veracruz.
Miércoles 6 de junio de 2018.


El aspirante de Morena se reúne con el Consejo Mexicano de Negocios


Se han dicho de todo; desconfía el uno de los otros y viceversa. Y aunque se antoja complicado que la relación entre Andrés Manuel López Obrador y la élite empresarial de México vaya a cambiar drásticamente, ante una más que probable victoria del líder de Morena a tenor de las encuestas, han decidido darse una tregua. Al menos eso ha escenificado este martes el tres veces candidato presidencial antes y después de su reunión con el Consejo Mexicano de Negocios. “Se limaron asperezas”, zanjó López Obrador.

“Hubo mucho respeto, fue una muy buena reunión, con buenos resultados para el futuro de nuestro país”, aseguró el aspirante presidencial tras el encuentro, sin querer entrar a concretar de qué se habló. El mensaje a transmitir era otro. “Se aclararon todas las dudas, se limaron asperezas, fue una buena reunión, no hubo confrontación, no hubo ningún tipo de reclamos, sí planteamientos en los que no coincidimos, esto es normal, pero estamos buscando construir una democracia, no apostamos a una dictadura”.

Juan Pablo Castañón, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial y una de las principales voces críticas de López Obrador, coincidió en el ambiente sin “momentos de tensión” y de “diálogo respetuoso” que marcó el encuentro. “Evidentemente, se puso sobre la mesa, por ambas partes, las discrepancias que hemos tenido para buscar soluciones”. El empresario confirmó que la cúpula empresarial seguirá trabajando con López Obrador si este resulta triunfador en los comicios.

El Consejo Mexicano de Negocios, la élite empresarial del país, se ha reunido estos días con todos los candidatos presidenciales. Ninguna ha tenido tanta trascendencia como la de López Obrador. El preferido de la élite empresarial siempre fue José Antonio Meade, aspirante del PRI, exsecretario de Hacienda y quien más garantías de continuidad podría dar a sus intereses. El estancamiento de las encuestas llevó al poder económico a cerrar filas con Ricardo Anaya, expresidente del conservador PAN, ante el crecimiento sin freno de López Obrador.

El encuentro de este martes culmina varias semanas de críticas de destacados empresarios al programa económico de Morena, al tiempo que este los acusaba de hacer “negocios al amparo del poder” y de ser traficantes de influencias. Los ataques, no obstante, no se trataron en el encuentro, según López Obrador: “No tratamos ese asunto, se habló de qué es importante y en esto se coincidió: acabar con la corrupción en el país, con la impunidad, que tiene que haber crecimiento económico, que tiene que haber empleos, que se tiene que garantizar el bienestar”.

Grandes compañías como Aeroméxico y la tienda departamental Coppel han mostrado sus reservas al proyecto que encabeza el tercer candidato presidencial. El tono de las críticas fue aumentando hasta hacerse públicas comunicaciones internas de grandes directivos para pedir a sus empleados reflexionar su voto.

Uno de ellos fue Germán Larrea, el poderoso presidente ejecutivo de Grupo México. El empresario se defendió en una carta de las acusaciones de tráfico de influencias que desde los mítines hacía López Obrador. En un documento que hizo disponible a sus 50.000 empleados, Larrea advirtió sobre el modelo económico populista que sería dirigido por un Gobierno de Morena desde Los Pinos. “El regreso a un modelo económico que está más que probado que no ha funcionado en varios países. Venezuela, Argentina, Cuba y la extinta Unión Soviética, entre otros, son testigos de ellos”, afirmaba el texto.

A las críticas que Larrea hizo sin nombrar al aspirante puntero de las encuestas, le siguieron reservas de otra potente voz del empresariado mexicano. Alberto Baillères, el tercer hombre más rico del país, también se sumó al grupo de críticos. La cabeza del poderoso Grupo BAL, con una fortuna que supera los 10.000 millones de dólares, fue más allá y solicitó a sus trabajadores votar por el adversario que más posibilidades tuviera de vencer a López Obrador.

El líder de Morena enfatizó que logró el compromiso para “trabajar juntos, de que haya unidad para sacar delante a México” y se comprometió a que, en caso de lograr la victoria, se volverá a reunir con este organismo empresarial para presentar conjuntamente un plan de desarrollo económico para México.

El País
Javier Lafuente
Luis Pablo Beauregard
Ciudad de México
Martes 5 de junio de 2018.


El líder de Morena cuenta con el 48% de los votos, 20 puntos más que Ricardo Anaya, mientras que José Antonio Meade tiene el 20%


Andrés Manuel López Obrador afronta el último mes antes de las elecciones mexicanas con una sustancial ventaja sobre sus rivales. El líder de Morena cuenta con un 48% de intención de votos, según el promedio de sondeos y ha aumentado su ventaja hasta 20 puntos con Ricardo Anaya, que cuenta con un 28%. El candidato del PRI, José Antonio Meade, sigue tercero, con un 20%.

De acuerdo al modelo electoral de EL PAÍS, López Obrador tiene un 92% de probabilidades para ser elegido presidente el próximo 1 de julio; el candidato de Por México al Frente –la coalición del conservador PAN y los progresistas PRD y Movimiento Ciudadano- un 9% y Meade, un 1%, es decir, solo se impondría una de cada 100 veces.

La ventaja de López Obrador es clara. Ni siquiera los dos debates que se han celebrado hasta ahora, el terreno en el que peor se desenvuelve el tres veces candidato, han mermado su posición en las encuestas. No es normal que se produzca un vuelco electoral que haga perder 20 puntos al candidato puntero. Sirve de referencia una estadística deportiva: ahora mismo una derrota de López Obrador sería más rara que ver fallar un penalti a Cristiano Ronaldo. No obstante, la victoria del candidato de Morena tampoco es una certeza: los sondeos aún podrían moverse y hasta el último día habrá espacio para una sorpresa.

Estos pronósticos se calculan a partir de encuestas, usando la metodología de nuestros modelos electorales para Francia, Reino Unido o España. Los modelos convierten las encuestas en predicciones probabilísticas después de estudiar la precisión histórica de miles de sondeos. En el caso de México, el modelo asume un error medio de 3,5 puntos por candidato, que es mayor ahora porque faltan semanas hasta el 1 de julio. El margen de error todavía ronda los 15 puntos para un candidato con el 40% de votos. López Obrador es favorito, pero no tiene garantizada su victoria.

López Obrador cuenta con otros datos a su favor. El primero es la tendencia positiva en los sondeos. El candidato de Morena ha subido siete puntos en las encuestas desde marzo. Eso ha hecho que sus opciones de victoria aumentasen también desde el 79% —nuestra primera predicción del día 31 de marzo— hasta el 92% actual.

Mientras, sus rivales no terminan de cerrar la distancia y la segunda plaza sigue en disputa. El mejor momento para Meade fue poco después de ser designado por el presidente, Enrique Peña Nieto, como el candidato del PRI. No obstante, la mala imagen del partido y el Gobierno actual, ha pesado mucho en toda la campaña. El último debate, en el que el aspirante priista se mostró más sólido que sus rivales, no ha traído una mejora muy grande en los sondeos. Por su parte, Ricardo Anaya, que inició el año al alza, se ha estancado en los últimos meses. Si el primer debate le sirvió para marcar distancias con Meade, el segundo, celebrado hace dos semanas en Tijuana, no fue fructífero para Anaya.

El último mes ha sido particularmente bueno para el candidato de Morena, que podría estar subiendo otro escalón. Las cuatro encuestas más recientes en nuestro promedio —de Parametria, Reforma, Ipsos y Demotecnia— lo colocaron por encima del 50% de votos. En mayo las encuestas de Reforma y Parametria le dan subidas de 4 y 9 puntos. Ricardo Anaya y José Antonio Meade, mientras tanto, aparecen planos o pierden apoyos.

Una de los factores a los que recurren tanto Anaya como Meade para decir que la batalla electoral no está resuelta es al número de indecisos. Tampoco los datos en este caso son malos para López Obrador, porque no hay tanto como podría parecer. En la última encuesta de Enkoll, que publicó La Silla Rota, un 33% de los mexicanos dice que aún no sabe por quién votará. Pero la mayoría en ese grupo declarará preferencia por algún candidato. Los indecisos absolutos (que no saben por quién votarán ni declaran preferencias) seguramente no superan el 14% del censo. Esas personas, además, tienen propensión a no votar. Hay que recordar que la cifra de encuestados que reconocen que es probable que no voten apenas llega al 20%, aunque la abstención real suele superar el 35%.

¿Cuál es la esperanza de Ricardo Anaya en este último mes? Su baza pasa por coordinar el voto contra López Obrador. Hasta el momento ha conseguido el apoyo de la élite empresarial, que ha desistido de apoyar a su favorito, Meade, para decantarse por Anaya. Esta élite, además, ha lanzado duros ataques contra López Obrador en las últimas semanas. Pero de nuevo los sondeos ofrecen cierta tranquilidad al candidato de Morena. Los datos sobre segundas opciones limitan el flujo potencial de votantes saltando de José Antonio Meade a Ricardo Anaya. Según cifras de la empresa Demotecnia, si la elección fuese entre López Obrador y Anaya, los votantes de Meade se repartirían casi a partes iguales. Es decir, hay un sector del PRI que se siente más cómodo con la victoria de López Obrador que con un triunfo del expresidente del PAN, el tradicional partido opositor en México. Eso limita los efectos coordinación. Entre los votantes del candidato del PRI habría un 40% que tiene a Anaya como segunda opción, pero eso solo supone el 8% de todos los votos. Aunque todos ellos decidiesen votar por Anaya al final —cosa poco probable—, serían insuficientes para hacerle ganar.

La derrota de López Obrador, en caso de producirse, vendría seguramente por dos vías. Una posibilidad es que se produzca un cambio brusco en las encuestas durante el final de campaña. En ese caso lo veríamos en los últimos sondeos. La otra opción es que la sorpresa llegue el día de la elección y que el recuente demuestre que las encuestas estaban muy erradas. Eso no es imposible —ocurrió, por ejemplo, con el plebiscito colombiano en 2016, cuando las encuestas fallaron por 15 puntos—, pero no es algo frecuente. Por eso nuestro modelo mantiene a López Obrador favorito al 92%.

Metodología del modelo. Las predicciones las produce un modelo estadístico basado en sondeos y en su precisión histórica. El modelo es similar al que usamos en Francia, Reino Unido o Cataluña. Funciona en tres pasos: 1) agregar y promediar las encuestas en México, 2) incorporar la incertidumbre esperada, y 3) simular 20.000 elecciones presidenciales para calcular probabilidades.

Paso 1. Promediar las encuestas. Nuestros promedios tienen en cuenta docenas de sondeos para mejorar su precisión. Los datos han sido recopilados en su mayoría por la web Oraculus.mx. El promedio está ponderado para dar distinto peso a cada encuesta según tres factores: el tamaño de la muestra, la casa encuestadora y la fecha.

Peso por muestra. Las encuestas con más entrevistas reciben más peso, según una ley decreciente (pasado cierto umbral, hacer más entrevistas aporta poco).

Efecto de la casa encuestadora. La mayoría de encuestadoras tienden a dar mejores resultados a un candidato de forma sistemática. Es algo razonable: si usan métodos e hipótesis diferentes, es normal que sus desviaciones sean constantes. El problema es que estos efectos mueven el promedio artificialmente a corto plazo. Una opción para evitarlo es calcular los «efectos casa», la desviación sistemática de cada encuestadora con cada candidato. Después, al promediar las encuestas, sustraemos (parte de) esa desviación del dato de la encuestadora.

Encuestas repetidas. Ponderamos a la baja las encuestas repetidas de un mismo encuestador. La idea es sencilla: no queremos que una empresa que haga muchas encuestas domine el promedio. Al calcular el promedio en una fecha, la encuesta más cercana de cada encuestador tiene peso 1, y el resto un peso reducido.

Peso por fecha. El último factor es el más importante: queremos dar más peso a las encuestas recientes al calcular el promedio. Para conseguir eso asignamos pesos a los sondeos según una ley decreciente exponencial (por ejemplo, en este promedio una encuesta de hace 15 días recibe la mitad de peso que una encuesta de hoy). También definimos una franja de exclusión y eliminamos completamente las encuestas con más de 60 días de antigüedad.

Paso 2. Incorporar la incertidumbre de las encuestas. Este es el paso más complicado y más importante. Necesitamos estimar la precisión esperada de los sondeos en México. ¿De qué magnitud son los errores habituales? ¿Cómo de probable es que se produzcan errores de 2, 3 o 5 puntos? Para responder esas preguntas hemos estudiado cientos de encuestas en México y miles internacionales.

Calibrar los errores esperados. Primero he estimado el error de las encuestas en México. He construido una base de datos con encuestas de cinco elecciones desde 2000 —incluyendo las tres presidenciales. El error absoluto medio (MAE) de los promedios de encuestas en México ha rondado los 3 puntos por partido o candidato. Eso significa que fueron habituales desviaciones de 3 o 4 puntos y que el margen de error se acerca a los 8 puntos. Pero tres elecciones son pocas para extraer conclusiones fuertes, especialmente si miramos el acierto de los sondeos en la región. Nuestro análisis de 24 votaciones en Latinoamérica eleva el error MAE a 4 puntos. Por eso, queriendo ser cautos, nuestro modelo asume un MAE de 3,5 puntos para México.

Esos errores dependen al menos de dos cosas: del tamaño del candidato/partido y de la cercanía de las elecciones. Para tener en cuenta esos dos factores hemos recurrido a la base de datos de Jennings y Wlezien, recientemente publicada en Nature. Hemos analizado los errores de más de 4.100 encuestas en 241 elecciones de 19 países occidentales. Así hemos construido un modelo sencillo que estima el error MAE del promedio de votos estimado por las encuestas para cada partido, teniendo en cuenta: i) su tamaño (es más fácil estimar un partido que ronda el 5% en votos que uno que supera el 30%), y ii) los días que faltan hasta las elecciones (porque las encuestas mejoran al final).

Distribución. Para incorporar la incertidumbre al voto de cada partido en cada simulación utilizo uno distribución multivariable. Uso distribuciones t-student en lugar de normales para que tengan colas más largas (curtosis): eso hace más probable que sucedan eventos muy extremos. La ventaja de esa hipótesis la explica Nate Silver. El nivel de curtosis lo he estimado con la base de datos. Luego defino la matriz de covarianzas de estas distribuciones para que i) la suma de los votos no sobrepase el 100% (una idea de Chris Hanretty), y ii) consideren correlaciones entre candidatos cercanos (tomando datos de duelos cara a cara y de segundas opciones). Por último, hay que escalar la amplitud de las matrices de covarianza para que las distribuciones de voto que resultan al final tengan el MAE y la amplitud esperados según la calibración.

Paso 3. Simular. El último paso consiste en ejecutar el modelo 20.000 veces. Cada iteración es una simulación de las elecciones con porcentajes de voto que varían según la distribución definida en el paso anterior. Los resultados en esas simulaciones permiten calcular las probabilidades que tiene cada candidato de ganar.

Por qué encuestas. El modelo se basa por entero en encuestas. Existe la percepción de que los sondeos no son fiables, pero a nivel nacional fallaron por pocos puntos incluso con Trump y con el Brexit. En otras elecciones recientes dieron menos que hablar porque estuvieron acertados (Francia, Países Bajos, País Vasco, Galicia, Cataluña). Pese a la creencia popular, lo cierto es que las encuestas no lo han hecho mal últimamente. Las encuestas raramente son perfectas, pero no existe una alternativa que haya demostrado mejor capacidad de predicción.

El País
Kiko Llaneras
Javier Lafuente
Madrid / México
Lunes 5 de junio 2018.


El candidato pidió cubrir con representantes electorales todas las casillas para evitar actos fraudulentos


A un mes de las elecciones, el candidato por la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, pidió cubrir con representantes electorales todas las casillas para evitar actos fraudulentos.

A través de un vídeo, publicado en redes sociales, el tabasqueño señaló que se tienen que reforzar el trabajo de vigilancia y no confiarse porque se está enfrentando a la "mafia del poder".

"No hay que confiarnos, hay que estar conscientes que estamos enfrentando a una mafia del poder, de gente que no tiene escrúpulos morales de ninguna índole y que están acostumbrados a hacer fraudes electorales", señala.

"Ya saben ustedes como compran votos, como rellenan las urnas, falsifican las actas y todo esto se les facilita si no tenemos nosotros organización".

López Obrador pidió capacitarse para quienes lo requieran, así como prever temas de transporte para los supervisores para estar desde muy temprano en la casilla.

"También pedirle a la gente que esté muy cerca de la casilla, que vayan a votar y que no se vayan a sus domicilios, si es posible que estén cerca", añadió.

En el vídeo, el candidato también pidió el voto parejo por la coalición que la integran el PT, PES y Morena.

El Informador
Ciudad de México
Viernes 1 de junio de 2018.


Una encuesta del diario Reforma que da 52 % de las preferencias de voto al candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador frente al 26 % del conservador Ricardo Anaya generó una nueva polémica entre partidos rumbo a los comicios del 1 de julio en México.

En el sondeo, publicado este martes en portada, se afirma que López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), obtendría 52 % de los sufragios si hoy se celebraran elecciones.

Más abajo está Anaya, del Partido Acción Nacional (PAN), con 26 %; José Antonio Meade, del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), con 19 %, y el independiente Jaime Rodríguez, "el Bronco", con 3 %.

En las elecciones a diputados federales, Morena también cosecharía 42 % de los votos, se indicó en esta encuesta realizada en viviendas del 24 al 27 de mayo a 1,200 electores y con un nivel de confianza de 95 %.

"La encuesta de hoy del Reforma nos obliga a redoblar esfuerzos. No aflojar el paso. Viene a la memoria aquella consigna de cuando comenzamos en Tabasco: ¡Compañero, escucha, en la hamaca no se lucha!", dijo hoy López Obrador en Twitter.

El coordinador estratégico de la campaña de Anaya, Jorge Castañeda, aseguró a la emisora Radio Fórmula que, aunque en su equipo no ignoran los resultados de la encuesta de Reforma, es "temerario" asegurar que la elección del 1 de julio está definida y que el proceso ya terminó.

"No me voy a hacer tonto" si otras encuestas confirman que Anaya cayó después del segundo debate entre candidatos presidenciales efectuado el 20 de mayo y López Obrador subió, dijo, pero pidió esperar al resultado de otros sondeos.

"Esta encuesta y esta casa encuestadora me parece más una parte de estrategia del equipo de López Obrador que un reflejo de la realidad. En las encuestas hay que ser serio; mil casos no te representan la realidad del país, y parece más un instrumento de propaganda", dijo Armando Ríos Piter, vocero del equipo de campaña de Meade, en declaraciones a Radio Fórmula.

El 1 de julio están llamados a las urnas 89 millones de personas para elegir al presidente de México, los diputados, los senadores, ocho gobernadores y el jefe de Gobierno de Ciudad de México, entre otros 3,400 cargos.

EFE
Ciudad de México
Miércoles 30 de mayo de 2018.


En un simulacro electoral realizado ayer en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, arrasó con el 81% de los votos de los estudiantes.

El 17 de mayo, universitarios de 21 instituciones de educación superior realizaron un simulacro electoral en el que López Obrador obtuvo el 70% de los sufragios.

De mil 141 votos emitidos por los jóvenes en la BUAP, el candidato de los partidos Acción Nacional (PRD) de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), Ricardo Anaya, sólo obtuvo 146 (10%), con lo que se colocó en la segunda posición.

El tercer lugar lo ocupó el candidato priista José Antonio Meade, con 60 votos de los estudiantes, lo que representó el 4%, y en último sitio quedó el independiente Jaime Rodríguez, El Bronco, con 46 votos (3% de la votación); además, se contabilizaron 18 votos nulos.

Para este simulacro se instalaron casillas en las facultades de Derecho, Filosofía, Medicina, Comunicación, Contaduría, Ingeniería, y dos en Ciudad Universitaria (una en el edificio de Rectoría y otra en el edificio Multiaulas 5).

La votación se hizo con credencial de la BUAP vigente, a partir de las 9 de la mañana y hasta las 5 de la tarde.

Ese mismo ejercicio se realizó en las elecciones presidenciales de 2012, que también ganó López Obrador, con el mismo 81% de los votos.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Miércoles 30 de mayo de 2018.

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