Los gobernadores difieren de la propuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de retomar las actividades a partir del 1 de junio


Los gobernadores rechazaron la propuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de retomar las actividades a partir del 1 de junio, demandaron crear un semáforo regulado por cada entidad y urgieron incrementar las pruebas para rastrear rebrotes, cortar cadenas de contagio y mejorar la atención de paciente con Covid-19 en el regreso a las actividades.

En un mensaje a medios de comunicación, tras el encuentro, Sánchez Cordero refirió que en el encuentro con la Comisión Ejecutiva de Salud de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), se les dijo a los mandatarios estatales que no se pueden tener dos semáforos, ya que eso sería una descoordinación total porque cada quien haría lo que quisiese.

Con gobernadores se acordó sólo un semáforo nacional: Gatell

“Efectivamente, el semáforo (fue un tema) en la reunión que tuvimos con gobernadores, el semáforo (que se debe usar) debe ser el semáforo federal. No podemos tener consideraciones de semáforos locales, porque sería una descoordinación total en nuestro país, de que cada quien tiene su propio semáforo, cada quien abre cuando quiere y cada quien cierra cuando quiere”, explicó.

La secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, les dejó claro a los integrantes de la Conago que todos deben tomar como referencia el semáforo de reapertura de actividades que se ha promovido desde el gobierno federal, ya que muchos de ellos “se les queman las habas” por echar andar sus industrias.

La encargada de la política interna del país manifestó que se ha mantenido el diálogo abierto con la gobernadora, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y los gobernadores de los estados para que se dé una coordinación federal y “todos vayamos en la misma gradualidad y en la misma ‘nueva normalidad’, realizando conjuntamente las aperturas de las industrias y de las empresas. En ese sentido, la respuesta es tajante el semáforo es federal”.

Señaló que hay gobernadores a los que “se les queman las habas” por reiniciar actividades, aparte de que hay mandatarios que se oponen a la reapertura. Sin embargo, dijo que hay industrias que aún no tienen los lineamientos para comenzar.

“De esta manera hay empresas que no tenían ni las más mínimas condiciones y por ello se les complica la reapertura, por ello los gobernadores dicen que antes de la pandemia muchas empresas ni siquiera tenían las condiciones mínimas de higiene”.

Durante la reunión virtual los gobernadores demandaron al gobierno federal que la reactivación se realice en el marco del cuidado de la salud y para ello cada entidad se encuentra diseñando protocolos sanitarios en diversos sectores, para salvaguardar a la población.

El gobernador de Miguel Ángel Riquelme Solís reiteró que Coahuila no atenderá ese tipo de parámetros, sino que se sujetará a los criterios de un equipo de expertos que analizan de manera particular las circunstancias del estado en cada una de sus regiones.

Señaló que las autoridades federales han caído en contradicciones que las han llevado a perder credibilidad y hasta a generar confusiones entre la población, y se refirió de manera particular a situaciones en las que se ha visto involucrado el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez.

“Yo la verdad no hago mucho caso de los semáforos, desde que los vi no aplican en Coahuila, pero es más lamentable cuando alguien con la credibilidad que se le está dando en los medios de comunicación, porque diariamente aparece para darnos la información a todos, te diga un día que de nada sirven los cubrebocas, y al día siguiente o a los dos meses diga que siempre si sirven, y te enseñe a ponértelos”.

El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín dijo que “para el 1 de junio sólo está aprobada la reactivación de las actividades primarias y la construcción, cumpliendo con los protocolos de la nueva normalidad. Es indispensable seguir con las medidas de aislamiento e informarse en fuentes oficiales”.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, previo a los gobernadores para tomar las medidas necesarias, porque esto se podría dar a la par con el inicio de la temporada de influenza en el otoño.

López-Gatell dijo que en caso de darse este rebrote de Covid-19 y tener caso de influenza estacional, se podría tener una saturación hospitalaria de ahí que solicitara elevar las precauciones sanitarias y atender las recomendaciones del gobierno federal.

Al concluir el encuentro, en sus cuentas de twitter, el presidente de la Conago, Carlos Mendoza Davis, precisó que en la reunión se tocó el tema de la reactivación ordenada y segura, ya que la prioridad es la salud de los ciudadanos.

Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos, detalló que en su entidad aún se encuentran en foco rojo sin posibilidades a regresar a las actividades el próximo 1 de junio.

En el caso de Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo señaló que la entidad sigue en semáforo rojo y “con un crecimiento exponencial de contagios de Covid-19. Necesitamos un alto total a la movilidad para lograr salir de la pandemia”.

Juan Manuel Carreras, de San Luis Potosí dio a conocer que, durante este encuentro se dialogó acerca de los insumos y requerimientos materiales de salud para las entidades federativas, la coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la reapertura de municipios, el sistema de semaforización por regiones y la reactivación general de actividades.

El gobernador de Yucatán y Coordinador de la Comisión Ejecutiva de Salud de la Conago, Mauricio Vial Dosal, señaló que, durante la contingencia sanitaria y económica en el país, es fundamental el diálogo plural, la unidad y coordinación entre entidades federativas pata atender la situación.

En la reunión también estuvieron presentes Jorge Alcocer Varela, secretario de Salud; Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores; Juan Antonio Ferrer Aguilar, director general del INSABI; Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS; Luis Antonio Ramírez Pineda, director general del ISSSTE; así como la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich; y la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

El Sol de México
Nurit Martínez
 y Carlos Lara |
Ciudad de México
Martes 26 de mayo de 2020.


Salario mínimo, con recuperación mayor a la que imaginé: López Obrador

    
Gobierno, patrones y trabajadores acordaron incrementar a partir de enero del 2020 el Salario Mínimo General de 102.68 pesos a 123.22 pesos diarios, luego de las negociaciones que se realizaron por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.

Para el salario mínimo de la frontera norte, que actualmente está en 176.72 pesos el aumento sólo incluir el 5% por lo que quedará en 185.56 pesos diarios. Lo mismo ocurrirá para los salarios mínimos profesionales que únicamente se incrementarán en 5%.

Esto incluye un porcentaje inflacionario de 5% y un Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 14.66 pesos, de acuerdo a fuentes que pidieron el anonimato.

Esta cantidad es superior al límite mínimo que se planteó de 117 pesos, pero también quedó por debajo de la propuesta más alta que fue de 127 pesos diarios.

Sin embargo, este aumento solamente aplicará a los salarios mínimos y no se pondrá aplicar a las demás negociaciones contractuales.

Salario mínimo, con recuperación mayor a la que imaginé: López Obrador

El presidente resaltó esta tarde que el salario mínimo, que en 2020 alcanzará los 123.22 pesos diarios, debe seguir aumentando, pero sin afectar a las empresas

Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró esta tarde en Palacio Nacional que con el aumento del 20 por ciento en el salario mínimo para 2020, al alcanzar una cifra de 123.22 pesos diarios, se logra una recuperación mayor a la que imaginó.

Tenemos que seguir aumentando el salario sin afectar las fuentes de trabajo y sin afectar a las empresas porque si no, sería hasta contraproducente, sería desatar la inflación y representaría mortandad de negocios, de empresas”, resaltó.

Afortunadamente estamos logrando, gradualmente, una recuperación en el salario mayor de lo que yo imaginé, agregó.

López Obrador celebró que gobierno, trabajadores y empresarios lograran ponerse de acuerdo para lograr un segundo acuerdo para elevar el salario mínimo.

Aunque reconoció que veía difícil que se concretara este pacto, el mandatario reconoció el esfuerzo que se hizo para recuperar el poder adquisitivo de los mexicanos.

El mandatario mexicano destacó que este aumento de 20 por ciento al salario mnimo es un signo de que la economía mexicana está sólida y que se encaminará en el crecimiento.

Es buen signo de que está sólida nuestra economía y ahora se logró lo de la firma, la ratificación del Tratado de Libre Comercio y esto va a ayudar mucho a la atracción de capitales y esto va a significar creación de empleos”, apuntó el Ejecutivo federal.

Estoy seguro que en 2020 vamos a crecer y esto consolidará la economía de nuestro país”, enfatizó el mandatario.

López Obrador reconoció que aún falta mucho por hacer justicia a los trabajadores y sus ingresos, pero estimó que este paso ayudará a cambiar el paradigma.

Notimex
Ciudad de México
Lunes 16 diciembre 2019.


Los primeros 12 meses del presidente mexicano en el gobierno han sido de claroscuros. En su primer año promovió numerosos programas sociales, pero enfrentó crisis de seguridad, problemas económicos y conflictos diplomáticos.

De Andrés Manuel López Obrador (AMLO) podría decirse que carga con un chaleco antibalas. A pesar de haber soportado varios problemas e inconvenientes, como el recrudecimiento de la violencia y la contracción de la economía mexicana, la popularidad del presidente permanece intacta y en niveles inéditos para un mandatario tras cumplir su primer año.

Mientras que la mayoría de los presidentes suelen perder popularidad al primer año de llegar al poder, el caso de AMLO en México indica todo lo contrario. Tras 12 meses en el gobierno, el mandatario de izquierda alcanzó cifras de aceptación nunca vistas en su país. El 70 % de los mexicanos creen que está haciendo un buen gobierno, de acuerdo con una reciente encuesta de la firma De las Heras Demotecnia.

La explosión del gasoducto en Tlahuelilpan, la amenaza del gobierno de Estados Unidos de nuevos aranceles, la “guerra” en Sinaloa por la captura de Ovidio Guzmán, el hijo del Chapo Guzmán, el asesinato de miembros de la familia mormona LeBaron y el asilo a Evo Morales han sido hasta el momento los momentos más difíciles de su gobierno, de acuerdo con el mismo López Obrador. Sin embargo, el mandatario asegura que ha corrido también con suerte.

“Hemos pasado en un año por momentos difíciles, pero no muchos”, dijo el presidente desde Palacio Nacional al presentar un balance sobre su primer año de gobierno.

Dentro de sus logros el mandatario destacó los grandes programas de bienestar para ayudar a los ancianos, los jóvenes y los pobres, y ha presupuestado US$13.000 millones en gasto social para el año próximo. También resaltó que subió el salario mínimo y que por primera vez hay un gabinete paritario, entre mujeres y hombres.

Pero quizás el más grande de todos es que en un país cansado de los escándalos de corrupción política, López Obrador puede presumir que los ha evitado.

Pero si su popularidad está en unos índices muy altos, los indicadores económicos y sociales muestran otra realidad. De acuerdo con el Banco Central de México, la economía del país se contrajo y no crecerá por primera vez en 10 años. AMLO había pronosticado un crecimiento de 2,0% de la economía para este 2019 y un promedio de 4% para su sexenio, pero esos objetivos ahora están seriamente comprometidos.

“El establecer como objetivo principal la redirección de recursos públicos para programas asistencialistas ha tenido un alto costo de oportunidad en el freno a la economía”, opina el analista mexicano Luis Estrada, director del centro de pensamiento SPIN. “La cancelación de programas que habían demostrado éxito en el pasado, así como proyectos como el del aeropuerto de México han tenido un impacto negativo en la confianza de los inversionistas”, agrega.

Otro tema que ha calado es el de la violencia del narcotráfico. El año 2019 ha sido particularmente violento para México, a pesar del cambio de estrategia para combatir el crimen por parte de AMLO. El plan contempla atacar las causas de la delincuencia con becas y empleo a jóvenes, así como un amplio programa contra las adicciones. También se creó la Guardia Nacional, integrada por policías militares y navales para sustituir a la Policía Federal.

No obstante, a pesar de sus intenciones, el presidente y su estrategia contra la inseguridad no han logrado contener la violencia en México. En lo que va de este año se han cometido más de 29.000 homicidios, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Una cifra que pinta para ser récord histórico, según este organismo. Le puede interesar: Las fallas de la estrategia de seguridad de López Obrador

También se han presentado algunas crisis, como la fallida operación para arrestar en Culiacán a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín el Chapo Guzmán y el aumento de las masacres, siendo la más mediática la de la familia mormona estadounidense LeBaron, que dejó nueve muertos, entre ellos seis niños.

“La política que resume en “abrazos no balazos” podría dar resultado, pero en el largo plazo”, explica el mexicano Roy Campos, presidente de la firma encuestadora Consulta Mitofsky. Para el analista, si bien hay que darle tiempo a la estrategia del presidente, es claro que todavía hay delincuencia y que se necesita de la fuerza al Estado para enfrentarla. “Tarde o temprano veremos de nuevo esta fuerza en el combate”, dice a El Espectador.

Su relación con la prensa mexicana tampoco es la mejor. Organizaciones como Amnistía Internacional han llamado la atención por la retórica utilizada por el mandatario contra periodistas que son críticos con su gobierno. Esto, según la ONG, es grave porque promueve “un ambiente hostil” contra los reporteros en un país en el que ya de por sí es difícil ejercer el periodismo. A lo largo de este año, dice Amnistía Internacional han muerto al menos 15 periodistas. Vea también: Las alarmantes cifras de violencia en México

Pero a pesar de lo que muestran los indicadores, lo cierto es que AMLO no ha recibido esas balas. Por el contrario, aunque la percepción de la ciudadanía frente a temas como la inseguridad y la economía sí ha decaído, no es el caso de la opinión hacia el presidente mexicano. Analistas consultados por este diario concuerdan en que su principal acierto ha sido el mantener su imagen de hombre honesto y humilde. De hecho, según la encuesta de la firma De las Heras Demotecnia, el 72 % creen que es una persona sincera, 79 % que es un líder y el 80 % lo consideran una persona cercana a la gente.

“La popularidad de AMLO se basa en su personal estilo de gobernar. Gusta, y mucho, que madrugue. Es una señal de que sí está trabajando desde temprano por cambiar al país. También gustan sus conferencias matutinas de prensa y giras semanales. Dan la impresión de un presidente omnipresente”, explica Leo Zuckermann, analista político y académico mexicano.

“Después de un año su imagen de honestidad está intacta y ha logrado comunicar que este es un cambio verdadero y no solo un cambio de personas, que son las dos variables que lo hicieron ganar”, dice Roy Campos, de Consulta Mitofsky. “Además, políticamente logró sacar todas las leyes que propuso y tumbar todas las que prometió en campaña”, agrega el analista.

Un “malabarista” internacional

La llegada de AMLO al poder en México significó también el regreso de la denominada doctrina Estrada, una vieja norma que orientó la política exterior del país durante la mayor parte del siglo XX. Promulgada en 1930, la doctrina Estrada sentó los principios de libre autodeterminación de los pueblos y de no injerencia en los asuntos internos de otros países como elementos rectores de la diplomacia mexicana.

A solo un mes de su posesión, el regreso de esta norma se hizo evidente con la decisión del Estado mexicano de desmarcarse del Grupo de Lima, del cual su país hacía parte, y reconocer a Nicolás Maduro como legítimo presidente de Venezuela. Si bien no lo ha apoyado públicamente, tampoco lo ha criticado. Ha decidido mantenerse neutral.

“La política exterior de AMLO es política interior. El presidente ha mencionado varias veces que “no quiere ser candil de la calle y oscuridad de su casa”, como dice un dicho mexicano”, dice Luis Estrada, presidente del centro de pensamiento mexicano SPIN.

Sobre la aplicación de esta norma, hay voces a favor y en contra. “Con ello México recupera el protagonismo de la diplomacia que tuvo hasta el inicio de los años noventa, dijo a BBC Mundo el exdiplomático mexicano Eduardo Navarrete. “Demasiado cerca está de Maduro y lejos del pueblo venezolano”, manifestó por su parte Vicente Fox, expresidente mexicano y acérrimo enemigo político de AMLO.

Pero la doctrina Estrada tuvo el mes pasado una nueva prueba. La forma en que México asumió la crisis política de Bolivia, al ofrecerles asilo a Evo Morales y a varios de sus funcionarios, le han significado al mandatario críticas por su “espectacularidad”.

“En el caso de Bolivia, el problema no fue haber dado asilo a Morales, sino la forma y el espectáculo que se montó”, opina Roy Campos, de Consulta Mitofsky. “Se le mandó un avión y parecía algo como un rescate. No sabemos cómo se hacía antes, pero hacerlo hoy es estar sujeto a la exposición y a la crítica”, explica.

Sin embargo, la crisis boliviana no es la última que ha tenido que sortear AMLO. La creciente violencia por parte del narcotráfico tiene intranquilo a Estados Unidos, su poderoso vecino del norte, que amenazó incluso con nombrar como “terroristas” a los carteles mexicanos. Pero, a diferencia de su antecesor Enrique Peña Nieto, López Obrador ha lidiado de manera “magistral” su relación con Donald Trump, de acuerdo con expertos consultados por este diario.

“AMLO no se enfrenta a Trump por pragmatismo, sabe del daño que podría hacernos con cualquier decisión incluso sin apoyo del Congreso, así que prefiere no enfrentarlo como política de Estado. Tenemos enfrente amenazas de aranceles, de la firma del T-MEC y ahora de la declaración de terroristas a los delincuentes mexicanos”, explica Roy Campos.

“Mientras Trump sea presidente, desde la aprobación del T-MEC hasta cualquier amenaza comercial, pasando por críticas severas a las políticas del gobierno mexicano, serán aceptadas por AMLO con tal de no generar un pleito que seguro perdería”, concuerda Luis Estrada, del SPIN.

El Espectador
Jesús Mesa / @JesusMesa
Bogotá, Colombia / México
Domingo 01 de diciembre de 2019.

 

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