“Hay que invertir de manera masiva y en volúmenes muy, muy fuertes” señala el embajador de Alemania en México, Viktor Elbling.


Otorgar bajos salarios a los mexicanos que laboran en empresas alemanas y no brindarles la misma capacitación que a sus colegas germanos son errores que podrían afectar a la competitividad de ambos países, advirtió el embajador de Alemania en México, Viktor Elbling.

En la fábrica de Audi México, en el municipio poblano de San José Chiapa, Elbling señaló la importancia de invertir en los recursos humanos de las empresas tecnológicas, especialmente desde el plano salarial.

“(...) Estamos hablando de saltos tecnológicos enormes, muy veloces. Si pensamos que a través de salarios bajos vamos a crear empleos y que eso va a ser durante mucho tiempo una ventaja, creo que es una equivocación”, alertó. “Hay que invertir de manera masiva y en volúmenes muy, muy fuertes para que nuestros países sigan siendo competitivos. Ése es el gran reto de este momento y creo que si perdemos el momento de esta inversión lo vamos a tener difícil en el futuro”.

Durante la inauguración del Foro Internacional de Educación Dual y Responsabilidad Corporativa organizado por la propia automotriz y UNESCO, Elbling apostó por que las empresas alemanas ubicadas en nuestro país capaciten, como hace Audi o Volkswagen, a sus trabajadores mexicanos de igual manera que a los profesionales alemanes y, además, utilicen las mismas herramientas e idéntica normatividad.

“El modelo tradicional antiguo mexicano de atraer empresas extranjeras para poder exportar desde aquí a todo el mundo solo puede funcionar si los técnicos locales cumplen con un nivel de capacitación más elevado que en otros lugares”, señaló. “Tiene que ser el mismo nivel de capacitación que en Alemania, las mismas operaciones, las mismas máquinas en todas partes, creación de normas globales que funcionen para todos”.

México y Alemania comparten, recordó el diplomático, una vocación comercial e industrial, en un entorno global mucho más competitivo que años atrás.

 “La competencia internacional entre países, entre regiones se ha vuelto mucho más dura, mucho más intensa de lo que era antes”, expuso. “Los costos de transporte han bajado, muchos servicios se pueden alcanzar a nivel global y mundial, de manera muy directa y de manera remota a través de las técnicas de comunicación, entonces creo que esto le concierne especialmente a Alemania y México”.

La consolidación en nuestro país del modelo de formación dual, que, inspirado en el alemán, combina la instrucción teórica y práctica para técnicos de nivel medio superior, coadyuvaría a igualar la capacitación que reciben los jóvenes alemanes y mexicanos. “Estamos hablando de un largo alcance que creo que beneficia a los mexicanos en general, así que creo que cualquier gobierno que esté después de una transición esperamos mucho desde Alemania que persiga este camino”, confió.

El Sol de Puebla
Carolina Vega
San José Chiapa, Pue.
Jueves 31 de mayo de 2018.


Alemania emitió una alerta para que sus ciudadanos no viajen o tomen sus precauciones cuando visiten el estado de Puebla y otros 13 estados del país, debido a la situación de inseguridad que se vive en dichas zonas.


Puebla. - Alemania, el principal socio comercial de Puebla, emitió una alerta por primera vez para que sus ciudadanos no viajen o tomen sus precauciones cuando visiten el estado, debido a la situación de inseguridad y porque se tiene un incremento de los delitos violentos; empresarios locales admiten percepción de inseguridad.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país recomendó a sus compatriotas que en la entidad sólo usen caminos rurales de día para su traslado.

La alerta también involucra a tener cuidado en ciertas ciudades o destinos playeros de Sinaloa, Colima, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Baja California, Chihuahua, Jalisco, Estado de México, Durango, Veracruz, Nuevo León, y zonas fronterizas con Guatemala y Belice.

“La situación de seguridad en muchas partes de México está empeorando constantemente. Solo por las elecciones presidenciales, del Congreso y del gobernador del 1 de julio de 2018, se espera un nuevo aumento de la violencia”, cita el documento.

También hace referencia a que robos, secuestros, homicidios y actos de venganza se llevan a cabo cada vez más en lugares céntricos y a plena luz del día en los estados que refiere del país.

Señaló que los policías pueden estas implicados en algunos delitos o algunos integrantes de bandas criminales se hacen pasar como uniformados.

Insistió el ministerio teutón que, en muchas regiones, hay conflictos armados entre las fuerzas de seguridad del estado y el crimen organizado. Particularmente fuerte es la violencia en los estados del norte y oeste a lo largo de la costa del Pacífico, así como en las principales ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Matamoros, Tampico, Acapulco y Torreón.

El número de delitos violentos continúa aumentando en las comunidades del Estado de México, adyacentes a la Ciudad de México, así como en los estados de Puebla y Veracruz, resaltó.

CCE, admite percepción de inseguridad

Al respecto, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Montiel Solana, admitió qué hay una percepción del crecimiento de la inseguridad entre los poblanos, por ello es que las autoridades estatales deben analizar en que se tienen fallas.

Consideró preocupante que esa alerta venga de un país con el que se han tenido vínculos comerciales y de negocios desde hace varias décadas, muestra de ello que Volkswagen de México es la principal empresa que opera en el estado y la mayor generadora de empleos con arriba de 15,000 personas contratadas en forma directa.

A esto se suma, que el consorcio mundial de esa firma se decidió por el municipio de San José Chiapa para instalar una planta de Audi, que genera 4,500 empleos.

En este tenor, dijo que sí afectaría en el tema de turismo; sin embargo, en el tema de negocios se tendrá que valorar y esperar que el gobierno estatal emita una respuesta.

“Las autoridades se deben ocupar en atender esa situación, pues no es una buena noticia que la entidad se encuentre en esa posición, sobre todo con Alemania, el principal inversionista en Puebla”, apuntó.

Dijo que la entidad ha sido alcanzada por la inseguridad que se vive en otros estados vecinos, situación que obliga al gobierno poblano a reforzar las medidas para evitar que crezcan los delitos.

Consideró que las empresas alemanas tienen plena confianza en el estado, por ello es que aquí operan Volkswagen de México, la cual ha realizado inversiones para ampliar su planta de Cuautlancingo y el consorcio mundial optó por abrir una armadora de Audi en el municipio de San José Chiapa.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Economía federal al cierre de 2017, Alemania dejó de aplicar en Puebla 204.1 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED) y el acumulado de 1999 al año pasado, los capitales que han llegado de ese país son en total 3,399 millones de dólares, de los cuales más de 1,300 millones fueron para instalar la fábrica de Audi.

El Economista
Miguel Hernández
Puebla, México
Lunes 26 febrero 2018.

 
Ivón Fuentes Téllez, egresada de la Licenciatura en Mercadotecnia de la Universidad de las Américas Puebla y actual propietaria de una de las joyerías emblemáticas de México; Mayeh Alta Joyería Mexicana (MY), fue seleccionada por el Ministerio de Economía y Energía de Alemania para ser parte del Fit for Partnership, al lado de otros 19 empresarios mexicanos; donde la firma joyera fue la única poblana y la más joven en ser parte de este proyecto.

Fit for Partnership with Germany es un programa de capacitación para ejecutivos de empresas creado por el Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania, se trata de un elemento de la política económica exterior alemán con el lema Fit for Partnership with Germany. El programa apunta a preparar a ejecutivos de empresas de Europa oriental, Asia central, África del norte y desde hace 2013 también México, para iniciar contactos de negocios y cooperación económica con empresas alemanas que resulten fructíferos para ambas partes.

El programa da lugar también a mejoras visibles en los países contraparte, muchos de los participantes llevan a la práctica en sus empresas los conocimientos adquiridos e introducen medidas de reestructuración, diversifican sus productos y servicios, emplean mejor sus recursos, optimizan sus adquisiciones y consiguen certificaciones de calidad internacionales. Así, muchas empresas mejoran su eficiencia económica, convirtiéndose en socios atractivos y confiables para las empresas alemanas.

Mayeh Alta Joyería mexicana (MY) expresa en cada diseño el arte, cultura y tradición de un México moderno y contemporáneo, son el resultado de una fusión de elementos de arte mexicano. Ivón pretende presentar al mundo el arte que existe y se genera en México a través de elementos de artesanía mexicana, como el caso de la talavera, cuestión para lo que Mayeh Alta Joyería Mexicana, estrechó lazos con la compañía productora de talavera de Puebla, Uriarte.

“Deseamos conectar con el mundo y comunicarle que se está haciendo en México, apoyados siempre en los valores que tanto se fomentan y practican en mi universidad: la responsabilidad, el trabajo en equipo, la responsabilidad social, y así, de alguna manera aportar algo positivo al mundo” expresó la egresada UDLAP.

Mayeh Alta Joyería Mexicana, con sólo 7 años de trayectoria, está registrada en México, Estados Unidos y todos los países miembros de la Unión Europea. Además, ha recorrido todo el mundo presentando sus diseños exclusivos como en Singapur, Alemania e Italia, en exposiciones donde Ivon representa a la única firma mexicana Premium de joyería. Ivón quiere seguir proyectando a Mayeh Alta Joyería Mexicana alrededor del mundo, al momento trabaja con el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid España, recinto cultural que adquirió una colección recientemente; trabajan también, en otra colección que estará inspirada en el Museo del Prado de España, y Puebla no podía quedarse atrás al contar entre sus creaciones piezas inspiradas del Museo Barroco.

“Agradezco a la UDLAP por haberme inspirado para siempre buscar más y dar más, gracias Universidad de las Américas Puebla, por todos los cimientos que en mí forjaste” finalizó la egresada. Mayeh Alta Joyería Mexicana puede encontrarse en el Hotel Presidente Intercontinental Puebla, en Uriarte Talavera Puebla, Polanco y San Ángel, en la Casa de los Muñecos del CCU y del Centro Histórico de Puebla, en los hoteles St. Regis CDMX y Punta Mita, Four Seasons CDMX, Rosewood San Miguel de Allende, Rosewood Mayakoba Marquis Los Cabos y Luxury Avenue Cancún, por mencionar algunos.  

Puebl@Media
Cholula, Puebla
Martes 9 de mayo de 2017.

 El conocimiento, El Capital de Huberto Juárez en el camino de un mundo sin explotación

 Huberto Juárez Núñez, investigador de la Facultad de Economía de la BUAP, especialista en la industria automotriz, será condecorado con el International Blue Planet Award que otorga la Fundación Ética y Economía, en el marco de la entrega de los Ethecon Awards 2016, el próximo 19 de noviembre, en Berlín.

La fundación alemana, una de las pocas desde abajo que aglutina esfuerzos por los derechos laborales y cuyo leit motiv es “por un mundo sin explotación y sin opresión”, reconocerá en el investigador una praxis política al lado del movimiento obrero.

Tras una década de haberse instaurado, el Blue Planet Award será otorgado por primera ocasión a un mexicano: a Huberto Juárez, investigador Titular del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico y Social, de la Facultad de Economía de la BUAP, institución a la cual ingresó en 1974 como auxiliar de docencia y dos años más tarde profesor hora clase de Economía Política, una asignatura que hoy sigue impartiendo y desde la cual infunde en sus estudiantes el pensamiento crítico.

Dicho premio ha distinguido a activistas por la paz, como el eslovaco Tomo Kriznar, en 2014, autor de documentales sobre los devastadores efectos en las zonas de guerra en Darfur, Sudán. En 2013, a la sobreviviente de la Orquesta Femenina de Auschwitz, Esther Bejarano, activista por la paz, el antisemitismo y contra el racismo. Y en 2012, a Jean Ziegler, Relator Especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación entre 2000 y 2008, profesor de sociología en la Universidad de Ginebra y La Sorbona, en París, autor de numerosos libros, entre éstos El oro nazi, el cual detalla el papel de los banqueros suizos en la retención ilegal de las cuentas inactivas de los judíos víctimas del Holocausto.

Para Huberto Juárez este premio es un honor, pero, sobre todo, corona una larga trayectoria al lado del movimiento sindical, más allá de las fronteras: sus ramificaciones globales, pues luchar al lado de los obreros de la industria automotriz en México es abanderar los derechos de los trabajadores del mundo.

“Mi primera incursión en el movimiento de trabajadores industriales fue en 1981, cuando mis estudiantes de la Escuela de Economía, que eran trabajadores de la VW, me invitaron a participar en un paro laboral contra el corrupto asesor sindical. El 1 de noviembre ahí estaba, fue grandioso, una epopeya…en el mitin a las puertas de la fábrica, un dirigente obrero me invitó a subir al improvisado templete, diciendo 'Y con nosotros está la UAP'…No era la UAP, era yo solo y me subí y no recuerdo que dije en la asamblea, pero para mí fue un momento crucial: no sólo era estudiar la industria, sino estar presente en el movimiento obrero”.

Con fundamentos, ha contribuido en algunas conquistas. Una de éstas, dirigió el equipo de universitarios y trabajadores que elaboró el estudio para que la Comisión Revisora Sindical, en 1984, lograra la reducción de la jornada semanal laboral en Volkswagen de México, de 46 a 44 horas (44-42-40 horas, la actual según el turno).

“Redacté con mi equipo un documento de 70 cuartillas, el argumento era reducir la jornada sin modificar la intensidad del trabajo. Esa fue la primera muestra de que mis conocimientos tenían una aplicación social importante”, señala el académico nacido en Santa Cruz Itundujia, un punto de la geografía de la Mixteca alta oaxaqueña, donde vivió los primeros años de su vida.

Hijo de un maestro rural y madre egresada de la Normal del estado de Puebla, Huberto nace asido a un robusto tronco con ramificaciones vinculadas a la lucha social. “Mi padre, un maestro rural, se involucraba en los problemas de la comunidad. Con influencia cardenista, fue un profesor defensor de los derechos de la comunidad; obligado por la circunstancias, en un ambiente de caciques se volvió un hombre de pistola y caballo. Una noche salimos escapando a caballo de Santa Cruz, perseguidos por pistoleros de caciques”, narra.

Sin embargo, su “transformación” ocurre en Puebla. “En 1970 acudí al Carolino para inscribirme a la prepa. Verlo por primera vez fue grandioso, los edificios de la ciudad de Oaxaca palidecían ante la belleza espectacular de El Carolino, donde la estudié en la entonces Popular Emiliano Zapata. El Salón de Proyecciones fue mi primer salón de clases y allí conocí a mis primeros guías intelectuales”.

A partir de entonces, Huberto incursionaría en lecturas que sembrarían la semilla del futuro economista, quien ha hecho del conocimiento una poderosa arma para fundamentar la lucha sindical y obrera. Algunas de sus primeras lecturas, Ensayo de un proletariado sin cabeza, de José Revueltas -a quien visitó en un par de ocasiones en su casa-, fue un libro clave en su formación política.

Aunque también, recuerda, “nos alentaban a leer poesía, literatura, autores como Efraín Huerta, José Emilio Pacheco, Óscar Oliva, Revueltas…Los Muros de Agua, Los Errores, Los Días Terrenales… llenaban nuestras horas de lectura y aprendizaje. En ese camino, emprender el estudio de la obra de Marx fue lo más importante, resultado de eso, puedo decir que soy de los pocos académicos del área que conoce de pies a cabeza los tres tomos de El Capital”.

“Yo quería estudiar literatura o filosofía, pero sentía que hacía falta un conocimiento de la realidad nacional, a partir de la estructura económica. Eso me dio las bases de lo que hoy soy”.

En los años noventa del siglo pasado, Huberto se inició en el estudio de otras industrias, como las maquiladoras de la electrónica y del vestido, tejiendo nuevas historias en el micromundo obrero. A la par que enriqueció su visión, articuló en alianzas globales su trabajo con obreros, sindicatos y académicos de Alemania, Brasil, Estados Unidos y Canadá.

Padre de tres hijos, Claudia, Enrique y Gabriela, Huberto Juárez Núñez es autor de diversos libros, artículos y capítulos de libro sobre las industrias automotriz, electrónica, del vestido y aeroespacial. Es también un amante de la música.

Su formación tardía en la guitarra clásica le impidió continuar por este camino, pero no dejar de gozar la música de los grandes maestros del Barroco, autores de obras para el Laúd, antecesor de la guitarra, Buxtehude, Pachelbel y, sobre todo, Bach. También dentro de sus preferencias están los grandes compositores latinoamericanos: Villalobos, Ponce, Barrios Mangoré, Lauro, Leo Brouwer. En su cubículo de la Facultad de Economía, una guitarra y una foto en la que figura con gesto grave mientras centra su mirada en las cuerdas, dan cuenta de esa pasión.

Ese espacio académico es también el santuario de otras pasiones y devociones: al centro un retablo de madera con el águila nacional (obsequio del Sindicato Independiente de VW), el retrato de un carismático Zapata de oscuros ojos y mirada profunda, un cartel de Villa, fotografías de sus equipos de estudiantes -aliados en la tarea de investigación-, artesanías y cajas de Olinalá aquí y allá…, pero sobre todo, como él mismo dice, “El Santuario de Sofía y Emily”, sus nietas.

En Berlín, el latinoamericanista Dieter Boris —su colega y amigo—, autor de varios libros sobre movimientos sociales en América Latina, será quien pronunciará el discurso por la entrega del International Blue Planet Award, que este año distingue a Huberto Juárez: al académico, investigador y hombre que hoy, a contracorriente, abraza los preceptos marxistas para asaltar las murallas del mismo infierno -como alguna vez escribiera Jack London-, si así fuere necesario.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla, México
Miércoles 2 de noviembre de 2016.

Volkswagen podría tener que desembolsar más dinero además de los 6,500 millones de euros que hasta ahora ha dispuesto.

Wolfsburgo.- Volkswagen podría tener que desembolsar más dinero además de los 6,500 millones de euros (7,400 millones de dólares) que hasta ahora ha dispuesto para cubrir los costos de un escándalo por emisiones de gases si sus ventas son afectadas, dijo el presidente ejecutivo de la automotriz alemana.

Los 6,500 millones de euros se aplican al retiro (de vehículos)", dijo a medios periodísticos Matthias Mueller en la sede central de VW en Wolfsburgo. "Sobre provisiones adicionales, sólo puedo especular. Si hubiera una cambio en el volumen de ventas, reaccionaríamos rápidamente", agregó.
El presidente-ministro de Baja Sajonia, Stefan Weil, miembro del consejo supervisor de VW, dijo que las ventas se han mantenido estables en lo que va de octubre.

VW también confirmó que ha detenido en la Unión Europea las ventas de autos diésel nuevos que contienen el software que puede falsear los datos en las pruebas de emisiones de gases tóxicos.

El 18 de septiembre Volkswagen reconoció que usó el software para manipular las pruebas de emisiones en autos diésel en Estados Unidos, lo que provocó la mayor crisis en la historia de la empresa.

El reconocimiento borró alrededor de una cuarta parte del valor de mercado de la automotriz, provocó la renuncia de su presidente ejecutivo, y disparó investigaciones en todo el mundo.

Consultado sobre si un pequeño grupo de empleados podrían ser los únicos responsables por el engaño, Mueller dijo que "seguimos en medio de las aclaraciones, incluyendo el tema de los posibles culpables y causas".

Mueller dijo que las investigaciones eran "relativamente extensas y complejas" y que se remontaban a 2005.

Reuters        
Wolfsburgo, Alemania
Miércoles 21 de octubre de 2015.

Semblanza. Sufrió el siglo XX: fue su testigo, su cómplice y su víctima. Aquí, una emocionada despedida al premio Nobel alemán, que murió el lunes.

El mediodía en que el Nobel Günter Grass se preparaba, en diciembre de 1999, para recibir las honras del premio mayor de la literatura mundial pasó algo por su cabeza que lo llevó de nuevo a la infancia, el territorio más duro y feliz de su vida.

No era en ese momento el abuelo de familia numerosa (ahora ya era varias veces bisabuelo) sino el muchacho que nunca pudo llevar a su madre a los países fantásticos que le inventaba en sus cuentos, en la niñez.

La madre no lo estaba esperando, claro, aquel mediodía: lo estaba esperando el niño que fue, el muchacho que nunca quiso crecer.

Travieso e ingenuo, risueño, descolocado en un mundo al que quiso abatir, como el personaje de su mayor novela, El tambor de hojalata, gritando palabras como quien quiere romper los cristales de todos los palacios, Grass bajó de su habitación lujosa vestido ya para la ceremonia que tendría lugar cinco horas más tarde.

Cuando lo vi allí, vestido de pingüino, con su pipa rocosa entre las manos, le pregunté qué hacía con esas solemnidades, “ese traje es para más tarde”.

Entonces él hizo con la nariz y con la cara, una cara hecha a golpe de los martillos del tiempo, desconfiado como un campesino, temeroso como un adolescente ante los peligros de subrepticios de la vida, un gesto que era habitual en los momentos de cierta travesura: arrugó la nariz y esbozó una sonrisa chiquita que ya habría ensayado como una pillería: –Es que quiero que me vean mis nietos primero.

Ahora que estuve con él en Lübeck, cerca de Hamburgo, donde murió el lunes de una pulmonía, me acordé de esa risa de Günter en Estocolmo, porque la esbozó también para hablar de sus numerosos bisnietos, de sus hijos, y de su madre.

De su madre hablaba Grass continuamente; en Pelando la cebolla, su libro más polémico, cuenta escenas escalofriantes en las que su madre es víctima de las barbaries de la guerra; su madre fue, me dijo tres semanas antes de morir, la persona que le había abierto al arte, y a las distintas panorámicas que ofrecen la poesía y la pintura para explicar el alma humana.

A su madre le explicaba él mismo, siendo un niño, historias de enorme fantasía, y le hacía promesas (me dijo entonces) que nunca pudo cumplir después de la guerra. Fue muy emocionante escuchar a este hombre, curtido en batallas en las que no quiso estar, como Oscar, que no quiso crecer, hablando con esa ternura culpable de su relación con la madre.

Después de la guerra, en la que él estuvo como soldado juvenil de Hitler (leo por ahí que tenía diecisiete años: él insiste, me insistió entonces, que era un adolescente de dieciséis), y fue además preso por las tropas que acabaron con la dictadura nazi, él se volvió a encontrar con su madre, que era aún joven; y la vio envejecida y triste, apabullada por el fantasma que ensombreció Alemania.

Ese fue un momento muy intenso de la mirada de Grass, que fumaba y respiraba como si estuviera compartiendo camarote en un barco viejo con dos Günter a la vez, el hombre aquejado de la afección respiratoria que finalmente acabó con su vida y el hombre juvenil que creyó que se iba a detener en la infancia contándole cuentos a su madre.

La vida fue muy en serio, decía, para aquella generación de alemanes, niños tristes de la guerra que se hicieron adolescentes combatiendo por un ideal que nació muerto. Él explicó varias veces, desde el final de la guerra, que estuvo allí: no fue un secreto para los que leyeron algunos de sus libros primerizos, tampoco fue un secreto para los que, en los años 50, lo escucharon confesarlo a través de las ondas de Radio Berlín.

Él explicó más tarde (me lo explicó en Faro, donde tenía una casa, lo explicó en muchos sitios) que en efecto había confesado con anterioridad, y no se explicaba muy bien por qué se había armado tanto jaleo cuando, con ocasión de la publicación de Pelando la cebolla (2006), ya lo dijo con todas las señales de la autoinculpación.

Él decía que seguramente tras la guerra la gente no prestaba atención a esas autoinculpaciones, pues todo el mundo, adolescentes y maduros, tuvo algo que ver con aquellas atrocidades; en 2006 él era un hombre muy señalado por la fama, y por tanto era un blanco móvil muy apetitoso para el fusilamiento moral al amanecer. Ese fusilamiento ha seguido hasta hoy que ha muerto, y se prolongará, supongo, porque frente a la explicación la venganza sigue teniendo sus argumentos melifluos.

Aquel episodio lo entristeció gravemente; se refugió, si puede decirse así, en aquella casa de Faro, y poco a poco fue rehaciéndose, frente a los que lo acusaron de no estarse quieto, de ser, como fue, la conciencia de Alemania, el hombre que había advertido de las (malas) consecuencias que tenía una errónea unificación alemana y de las consecuencias nefastas del desmoronamiento de la URSS antes de pensar qué hacer con ese bloque que iba a dejar al mundo en las manos sudorosas del capitalismo.

Una vez repuesto de aquella tremenda vaharada de odio que desató su confesión, Grass siguió pintando y escribiendo, bajo la sombra (literalmente) de los cuadros negros de Goya; en ese estudio, donde lo vi por última vez, hablando de poesía y de la vida, desarrollaba su tarea de diarista impertérrito y de fabulista que ahora no tenía a la madre, sino a los bisnietos, como testigos de su pasión por contar.

En ese espacio lo escuché reír por última vez, y se lo dije. “Me gusta verte reír”. La risa de Grass era la risa de un asmático entonces, y sólo los asmáticos saben cuánto gratifica a los pulmones tener energía para una risa. En ese momento, como si me viniera otra vez la imagen de Estocolmo, Grass vestido de etiqueta a la hora en que tenía que estar en pantuflas, le pregunté si él no sentía que él mismo había sido el trasunto de Oscar, el niño que no quiso crecer y que domina, como una metáfora del siglo sombrío, en El tambor de hojalata. El me respondió, riendo otra vez, y apartando la pipa de la que se despegó sólo de vez en cuando: – ¡No he conseguido parar mi crecimiento!

Era una risa sorda, como melancólica, pero cómplice, la risa de un niño que ha envejecido como si el tiempo fuera la sombra armada de un asesino.

Le seguí preguntando.

– ¿Te habría gustado ser Oscar?

Me miró como si él mismo se hubiera hecho la pregunta. Y así siguió el diálogo: –No, en el fondo no, no me hubiera gustado ser Oscar.

–Estás contento de ser Günter Grass.

–No soy idéntico a Oscar; lo que ocurre es que la figura de Matzerath sale y tiene su raíz en la picaresca, representa una especie de espejo capaz de provocar un incendio, una especie de lupa capaz de reflejar el infantilismo del siglo XX, del que no se quiere participar ni defenderse.

–Me has dicho que escribes con placer, con alegría. ¿Siempre fue así? ¿Incluso con los libros más dolorosos?

–No diría con placer, pero sí con alegría y con la sensación de felicidad cuando después de un largo trabajo un párrafo sale bien… De lo que disfruto es de la maravillosa soledad del autor, capaz de crear con medios muy sencillos, tinta y papel, un mundo y un contramundo, que inventa personajes que se independizan de uno y que muchas veces contradicen al propio autor, de modo que tienes la impresión de que el autor es sólo el instrumento de los personajes. Esto me produce momentos de auténtica felicidad y alegría.

Luego hizo una pausa y exclamó: –¡No soy de los que se quejan continuamente de la carga de su profesión, de escribir! ¡No!

Entonces fue cuando rio; tenía 87 años, se iba a ir de viaje con Ute, su mujer; hablaba bajo la luz tranquila de su casa, del restaurante viejo al que nos llevó; esa risa que exclamó como si se burlara del mundo entero y también de los solemnes me llevó a aquel momento de Estocolmo.

Fue un hombre que sufrió el siglo XX, fue su testigo, su cómplice y su víctima; no hubo un instante en que ese tiempo que había sobre su espalda de leñador cansado no le hubiera causado las heridas que cultivaron la piel de su literatura.

Esa risa, otra vez, como la de aquel mediodía en Estocolmo, era su manera de expresar que Oscar vivía en él y que la risa era su venganza. Quería seguir rompiendo cristales, pero se le acabó la respiración, su relación ya difícil con el aire.

Una vez lo vi bajar de un autobús, en Lanzarote, porque había visto un paisaje increíble y quiso plasmarlo en un cuaderno de pintura. Afanosamente, alejado del mundo, en medio de aquella sinfonía extraña de volcanes; como un niño enfurruñado tratando de parar la realidad como otras veces, hasta el fin, quiso parar el tiempo.

Quise mucho a este hombre, por eso lo buscaba siempre que imaginaba que pudiera estar triste o luchando. Acaso cuando más lo entendí fue cuando lo vi triste en Faro y riendo en Estocolmo.

Juan Cruz Ruiz es periodista, escritor y editor. Es autor, entre otros libros, de Retrato de un hombre desnudo y Ojalá octubre.

Clarín
Revista Ñ
Juan Cruz
Buenos Aires
Martes 21 de abril de 2015.

Las organizaciones México vía Berlín y Ciudadan@s Comrpometido@s con la Justicia convocaron a un plantón frente a la embajada de Berlín en México

Berlín.- Mexicanos residentes en Alemania y la población alemana en general fueron convocados para iniciar una jornada de 43 horas de plantón frente a la Embajada de México en Berlín desde las 5:00 horas de este viernes 31 de octubre y hasta el último minuto (23:59 horas) del sábado 1 de noviembre.

Las organizaciones México vía Berlín y Ciudadan@s Comrpometido@s con la Justicia convocaron a quienes se encuentren indignado por los acontecimientos en el estado de Guerrero que llevaron a la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, a sumarse a la jornada de protesta así como a el asesinato de otras seis personas, entre ellos tres estudiantes.

En el marco del Día de Muertos, asegura, aprovecharán para señalar simbólicamente a la Embajada de México en Berlín como una gran fosa clandestina, que no por clandestina es anónima y en contraste con la estrategia diplomática del gobierno mexicano que busca minimizar lo acontecido en Iguala, al señalarlo como un caso aislado y sin precedente.

“No asumimos que los estudiantes estén muertos; seguimos exigiendo su aparición con vida, así como la de los otros 26 mil desaparecidos en el país desde 2006, precisan.

Lo que queremos subrayar es la relación simbiótica que existe en México entre la organización del delito y los tres órdenes de gobierno, señala el comunicado y convocatoria difundidos por redes sociales. No son puntos separados como pretende hacernos creer la narrativa federal hacia el exterior, sino partes sustanciales el uno del otro.

“Soy mexicana y desde Berlín manifestamos muestra solidaridad con las familias de los 43 desaparecidos”, asegura Lorena en el video de 2 minutos 47 segundos que es difundido por redes sociales para llamar a que más personas se sumen.

Y así dando su nombre se suman otros jóvenes más de Guadalajara, Veracruz, Mérida, Saltillo, entre otros.

24 Horas
Berlin, Alemania.
Jueves 30 de octubre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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