Fue llevado de la clínica donde estaba hospitalizado hasta una cárcel para que termine de purgar los 25 años impuestos por crímenes contra la humanidad.

El exgobernante, de 80 años, fue sacado en la noche desde la clínica en un vehículo todoterreno blanco y llevado a la misma prisión policial donde permaneció recluido durante una década, en cumplimento del fallo judicial que revocó el indulto que consiguió en la Navidad de 2017.

"Siento que el final está cerca", dijo horas antes Fujimori en un manuscrito enviado a la AFP desde la soledad de la Clínica Centenario Peruano Japonesa, donde estuvo internado casi cuatro meses después de que fue anulado su indulto.

"Es por eso que volver a prisión es una condena de muerte lenta y segura", agregó Fujimori, un ingeniero y matemático formado en Estados Unidos y Francia, que gobernó Perú con mano dura de 1990 a 2000.

Vestido con camisa clara y pantalón oscuro, el exmandatario viajó en el vehículo desde la clínica a la prisión acompañado por su hijo menor, Kenji Fujimori.

"Agradezco las muestras de solidaridad a mi padre", escribió Kenji en su cuenta de Twitter, lamentando que volviera a prisión "a pesar de sus dolencias y su edad".

El vehículo fue escoltado por motocicletas y varios autos policiales en un trayecto de 40 minutos hasta la prisión policial en Barbadillo, al este de Lima.

Hospitalizado el 3 de octubre tras sufrir una crisis cardíaca que le sobrevino cuando le comunicaron que la justicia había anulado su indulto, Fujimori salió de la clínica en medio de una gran cantidad de periodistas y de decenas de simpatizantes, bajo fuerte vigilancia policial.

El expresidente de ancestros japoneses pasó de manera austera los 10 meses que estuvo en libertad (antes de ingresar a la clínica), retirado de la política, viviendo solo en una casa alquilada del barrio acomodado de La Molina, al este de Lima, donde escribía sus memorias.

La autoridad penitenciaria lo recluyó nuevamente en la base de las fuerzas especiales de la policía en Lima para que complete los 15 años restantes de su condena por crímenes contra la humanidad cometidos durante su gobierno. Debe permanecer en prisión hasta mayo de 2033.

Fujimori estuvo preso en la misma base policial entre 2007 y 2017, luego de llegar extraditado desde Chile. Es el único recluso en ese lugar, donde dispondrá de cuidados médicos permanentes, según las autoridades.

Partidarios acudieron a apoyarlo

Decenas de seguidores del expresidente se congregaron en la clínica en las horas previas a su traslado a prisión.

"Es una venganza contra un gran presidente que derrotó al terrorismo y a la corrupción", dijo a la AFP una mujer que se identificó solamente como Martha.

"¡Fuerza chino, Alberto Fujimori eres el mejor presidente del Perú! ¡El pueblo está contigo!", rezan carteles alzados por los manifestantes.

Fujimori recibió el alta de la clínica luego que una junta médica determinó hace una semana que se encontraba estable y podía recibir tratamiento ambulatorio para sus dolencias.

Apelación pendiente

Sin embargo, la suerte de Fujimori no está aún sellada a nivel judicial, pues la Corte Suprema debe decidir un recurso contra la anulación del indulto.

"El indulto se justificó por varias enfermedades entre ellas la fibrilación auricular paroxística. El diagnóstico actual no es el mismo, pues se ha agregado ahora otro mal coronario", alegó Fujimori en su manuscrito enviado a la AFP.

"La combinación de estos dos problemas con el trauma y el estrés que produce la cárcel es un camino seguro a un infarto cardíaco", agregó.

Una sala de la Corte Suprema anuló el indulto el pasado 3 de octubre debido a irregularidades cometidas por el entonces presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski.    

El tribunal peruano revisó el indulto a raíz de un fallo de julio de 2018 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En febrero de ese año, familiares de las víctimas de los dos casos que llevaron a prisión a Fujimori pidieron a ese tribunal que revirtiera el indulto.

Fujimori purgaba su sentencia por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), donde escuadrones de la muerte integrados por militares asesinaron a 25 personas en una supuesta operación antiterrorista. Las víctimas, entre las que había un niño de 8 años, no eran guerrilleros.

AFP
Lima, Perú
Domingo 27 de enero 2019.


La poderosa líder opositora peruana Keiko Fujimori fue detenida este miércoles acusada de recibir aportes ilegales de la brasileña Odebrecht, una semana después de que la justicia anulara el indulto a su padre, el expresidente Alberto Fujimori.

La hija mayor de Alberto Fujimori (1990-2000) quedó detenida preventivamente por un periodo de 10 días después que acudió a declarar ante un juez, señaló su abogada Giuliana Loza, quien calificó de “atropello y abuso” la decisión judicial.

La detención ocurrió a pedido de la fiscalía al final de la audiencia de Keiko, de 43 años, ante el juez Richard Concepción Carhuancho.

“Ella se ha puesto a disposición de la fiscalía”, agregó la abogada tras señalar que la medida los tomó por sorpresa.

La orden de prisión contra la líder del partido Fuerza Popular (derecha populista) incluye a otras 19 personas, entre ellas Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya, investigados por supuestamente recibir fondos de la constructora brasileña Odebrecht para la campaña presidencial de Keiko en 2011.

Keiko quedó detenida al acudir a la sede de la Fiscalía tras ser citada para declarar por los aportes recibidos por su partido en la campaña de 2011, ganada por su rival Ollanta Humala. Ella acudió acompañada de su esposo, Mark Vito Villanella.

El fiscal de lavado de activos, José Domingo Pérez, atribuyó a Keiko el liderar una “organización criminal” al interior de su partido, que domina el Congreso peruano, por recibir aportes ilícitos.

El pedido de detención se basa en nueva información recibida por la fiscalía peruana de su par brasileña, en que se probaría que el partido de Keiko recibió aportes por 1,2 millones de dólares para su campaña de 2011.

“La detención preliminar se produce en una investigación, sin que aún exista proceso, no responde a pruebas, sino a necesidad de realizar actos, investigaciones que solo pueden efectuarse con investigado detenido”, tuiteó el abogado César Naksaki, ex defensor de Alberto Fujimori.

Aporte de cúpula empresarial

Según un exjefe de Odebrecht en Lima, Jorge Barata, los dirigentes fujimoristas Yoshiyama y Bedoya fueron los intermediarios. Sus viviendas fueron allanadas en marzo por la fiscalía.

Barata confesó además a fiscales peruanos en Sao Paulo que también había hecho aportes a las campañas de otros candidatos en 2011: Ollanta Humala (2011-2016), Alejandro Toledo (2001-2006) y Pedro Pablo Kuczynski.

Todos los exmandatarios y Keiko negaron haber recibido dinero de Odebrecht, empresa acusada de entregar dádivas a políticos y funcionarios en diferentes países latinoamericanos.

El exjefe de Odebrecht dijo que además del millón de dólares entregado a Yoshiyama y Bedoya, hizo otro aporte de 200.000 dólares para Keiko a través de la organización de cúpula de los empresarios peruanos, la Confiep.

La cúpula del sector privado, que habría coordinado el aporte de varias empresas para impedir infructuosamente que ganara Humala en 2011, rechazó las declaraciones del exjefe de Odebrecht afirmando que “la Confiep, siendo un gremio empresarial, no apoya campañas ni partidos políticos”.

El patriarca debe volver a prisión

Hace una semana, la Corte Suprema peruana anuló el indulto y ordenó que el expresidente Fujimori vuelva a prisión tras 10 meses de libertad, después de lo cual fue ingresado a una clínica de Lima, donde permanece bajo custodia policial.

A pesar de haber sido condenado a 25 años de prisión por crímenes contra la humanidad y corrupción, Fujimori siguió gozando de gran popularidad en Perú por haber acabado con el terrorismo de Sendero Luminoso y la hiperinflación.

Ese legado político se disputan sus hijos Keiko y Kenji, pues ambos quieren ser presidentes, y no han logrado superar sus profundas diferencias.

El fujimorismo vive un cisma desde junio cuando el partido de Keiko consiguió quitarle su escaño parlamentario a Kenji, quien se opuso a la cruzada de su hermana para destituir al entonces presidente Kuczynski, quien renunció en marzo pasado.

AFP
Luis Jaime
CISNEROS
Lima, Perú
Miércoles 10 octubre 2018.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Síguenos en Twitter