El presidente electo fue entrevistado por el exmandatario ecuatoriano, quien también forma parte del Grupo de Puebla. Más tarde ofreció una clase magistral para estudiantes de la UNAM titulada "Desafíos de América Latina".


La agenda de Alberto Fernández en México en el marco de su primer viaje como presidente electo continuó este martes con un encuentro con el exmandatario de Ecuador, Rafael Correa, y una conferencia ante estudiantes de la Universidad Autónoma de México (UNAM) que tuvo como título “Desafíos de América Latina”.

Un día después de visitar al presidente local en el Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador, y de cenar con empresarios mexicanos, Fernández fue entrevistado por Correa en la previa de la charla que ofrecio frente a cientos de personas en el el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el marco de un ciclo organizado por la UNAM.

Correa, que reside junto a su familia en Bélgica, viajó especialmente a México para grabar un capítulo de su programa de entrevistas televisivas con Fernández como invitado, cuyo triunfo electoral definió como un "vendaval de esperanza" para América Latina.

Tanto el ecuatoriano como el argentino se hospedan en el mismo hotel, Camino Real, y el encuentro entre ambos fue gestado por el excandidato presidencial de Chile Marco Enríquez Ominami, uno de los fundadores del Grupo de Puebla.

Al igual que Fernández, Correa integra el Grupo de Puebla, el foro de líderes progresistas de América Latina de reciente aparición, que nació en contraposición al "Grupo de Lima", donde confluyen gobernantes de orientación más liberal.

El ecuatoriano fue invitado al encuentro del Grupo de Puebla que tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires entre el 8 y el 10 de noviembre (se desconoce si será de la partida), y es uno de los dirigentes latinoamericanos que defiende al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en medio de los fuertes cuestionamientos que recibe por la crisis política y social que enfrenta ese país desde hace varios años.

El Grupo de Puebla, que también integra el ecuatoriano, reúne a los líderes regionales que buscan hacer frente al "neoliberalismo" a través del impulso al "progresismo", al tiempo que pretende que la situación venezolana sea resuelta pacíficamente, sin una intervención directa de otros Estados ni con un bloqueo económico.

El encuentro de este Grupo en Buenos Aires contará con la presencia de Fernández, de la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff, el exmandatario colombiano Ernesto Samper, el excandidato presidencial brasileño Fernando Haddad y el el chileno exsecretario general de la OEA José Miguel Insulza.

También están invitados el expresidente uruguayo José "Pepe" Mujica, el candidato presidencial del Frente Amplio de ese país, Daniel Martínez, el expresidente paraguayo Fernando Lugo, y el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera.

En la conferencia, el presidente electo consideró que los líderes de América Latina tienen que "todo para darle al continente la igualdad que no tiene".

"La primera bocanada de aire fresco que hubo en América Latina fue el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, que volvió a mirar al sur", consideró el referente del Frente de Todos.

En el evento organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fernández expresó: "Nosotros fuimos distintos, como México, porque les dimos derechos a los que estaban postergados".

"No miren al norte, miren a Europa, debemos estar unidos en economías regionales. Voy a trabajar incansablemente en unir a América latina en un solo continente. Se que no estoy solo", remarcó el mandatario electo.

Además, volvió a pedir por la libertad de Luiz Inácio Lula Da Silva, y señaló: "Lula quizás esté preso porque consiguió que más de la mitad de los brasileños sean parte de la clase media. Hasta entonces predominaba la pobreza y un sector muy chiquito concentraba la riqueza".

"A Cristina (Kirchner) la salvaron una serie de cosas: no pudieron avanzar porque las pruebas eran inexistentes, porque el pueblo la eligió y le dio fueros y porque detrás estaba el peronismo", subrayó Fernández sobre la vicepresidenta electa.


Alberto Fernández a Correa: "Tal vez México y Argentina puedan construir un eje que reviva de vuelta la unidad de Latinoamérica"


Este nuevo capítulo de 'Conversando con Correa' ha resultado ser la primera entrevista que ha dado el presidente electo de Argentina a un medio internacional.
En el nuevo episodio del programa 'Conversando con Correa', el exmandatario ecuatoriano ha entrevistado al presidente electo de la República de Argentina, Alberto Fernández, con quien ha discutido un amplio abanico de temas que incluyeron la situación social y económica en Argentina, la historia y actualidad del peronismo, así como varios problemas que enfrenta la región, en general, a día de hoy.

El peronismo contra el antiperonismo
Discutiendo por qué el camino del desarrollo económico de Argentina no ha resultado ser tan exitoso como el de algunos países occidentales, como Australia, cuyo ingreso per cápita a inicios del siglo XX era casi similar, Alberto Fernández ha subrayado que se debe a "un debate de muchos años donde se enfrenta una sociedad que quiere crecer y una sociedad que se conforma con el statu quo logrado: cierto patriciado, cierto sector dominante de las sociedades que lo que más necesitan es que nada cambie porque allí está su ventaja".

El presidente electo ha indicado que en Argentina hasta el día de hoy "sigue la pelea" entre el peronismo ("los que queremos una sociedad más igualitaria") y el antiperonismo ("los que quieren preservar sus privilegios" y sus "ventajas").

En este sentido Fernández se ha hecho eco del libro de Alejandro Grimson '¿Qué es el peronismo?', donde el autor plantea la idea de que el día que nació el peronismo, nació el antiperonismo. "Y mientras el peronismo viva va a ser siempre una amenaza para ciertos sectores de la sociedad que se van a abroquelar (defender) tratando de preservar sus privilegios", ha indicado, agregando que "el peronismo gana, pero siempre hay un tercio de la Argentina que reacciona contra el peronismo". "Lo acabamos de ver con Macri", ha subrayado.

"El milagro de Chile es la paciencia de los chilenos"
Dicho dilema tiene lugar no solo en Argentina, sino que "el debate sigue siendo exactamente el mismo [...] en muchos lados de América Latina", señala Fernández. "Es lo que uno ve en Chile", donde "los dirigentes más progresistas […] no podían resolver el problema de la igualdad", por lo que "en verdad el ingreso chileno quedaba concentrado en muy pocas manos", ha indicado.

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
El 'milagro chileno' no es la economía de Chile, el milagro de Chile es la paciencia de los chilenos
Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
"Y solo falta que el 1% de Chile se lleve el 30% del ingreso para que Chile explote", ha aseverado, señalando que durante "todos estos años […] uno miraba la desigualdad que había en Chile, y decía: 'El 'milagro chileno' no es la economía de Chile, el milagro de Chile es la paciencia de los chilenos'".

El presidente electo ha reiterado que la razón de las protestas antigubernamentales que vive estos días la nación chilena "no fue el aumento del [pasaje del] metro, fue la enorme desigualdad que hay".

La Argentina que deja Macri
El nuevo mandatario electo ha constado que la situación económica de Argentina está bastante grave y la nación enfrenta "problemas que jamás se nos ocurrió que podríamos tener". Esto se debe a las políticas del actual jefe de Estado, Mauricio Macri, quien desde el 2015 infló la deuda externa nacional del 38% del PIB (el 13% en dólares), hasta el 95% del PIB.

"El Fondo Monetario Internacional le prestó a Macri 57.000 millones de dólares, que representa el 60% de lo que tiene prestado al mundo", ha denunciado Fernández, agregando que el FMI lo hizo "para que Macri pudiera sostenerse".

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
El FMI le prestó a Macri 57.000 millones de dólares, el 60% de lo que tiene prestado al mundo
Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
"La campaña política más cara de la historia de la humanidad es la de Macri. A los argentinos nos costó 57.000 millones de dólares", ha insistido el mandatario electo y ha reiterado que "el estado en el que estamos tiene culpa Macri y tiene culpa el FMI".

Fernández ha recordado que Argentina siempre ha pagado sus deudas: entró en el FMI en 1957 y en el 2005 pagó el 100% de los 9.800 millones de dólares prestados.

"Nos sacamos de encima ese tema", pero luego solo "en un año Macri tomó [prestado del FMI] casi 60.000 millones de dólares", ha reiterado el presidente electo para que "la comunidad de naciones libres vea lo que ha pasado" en Argentina y "que no es un capricho de Alberto Fernández decir lo difícil que enfrentamos".

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
Nosotros no somos como Macri, nosotros no mentimos. Y nosotros no podemos pagar en las condiciones que está la economía argentina

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
"Porque Argentina siempre ha hecho honor a sus deudas. Inclusive cuando fuimos al 'default' nosotros dimos un plan de pagos, no dijimos: 'No pagamos más'. Y salimos pagando, y ahora debemos hacer lo mismo", ha indicado Fernández, pero sostiene que lo que "el mundo tiene que entender es que nosotros no somos como Macri, nosotros no mentimos. Y nosotros no podemos pagar en las condiciones que está la economía argentina".

"La economía argentina se tiene que recuperar, tiene que volver a producir, tiene que volver a exportar y de ese modo tendrá dólares para hacer frente a sus obligaciones", ha aseverado, lamentando que "hoy nada de eso ocurre".

"Macri va a dejar 5 millones de nuevos pobres, el 40% de la población argentina debajo de la línea de pobreza. Ese es el resultado de Macri", ha señalado Fernández, añadiendo que tiene "muchas expectativas" de que Argentina va a poder salir adelante. "Básicamente porque tenemos la verdad. Y porque todos saben que han sido cómplices, que el Fondo [Monetario internacional] ha sido cómplice de lo que ha pasado", ha declarado.

El presidente electo ha indicado que en el 2015 Macri pudo ganar las elecciones, porque el campo popular desde el año 2013 empezó a dividirse. No obstante, "después de que Cristina [Fernández de Kirchner] perdiera las elecciones [legislativas] de octubre del 2017, volví a hablar con ella", ha recordado Fernández, "y en esa primera reunión le dije: 'Nosotros no podemos seguir divididos, porque eso solo es hacerle un favor a Macri'. Y favorecer a Macri es lastimar a los argentinos. Y empezamos el trabajo de la unidad".

"Empezamos un trabajo con Cristina de convocar a todos, y todos tuvieron la buena voluntad de acercarse y de volver a sumarse. Y todos entendimos que la no unión nuestra conducía una vez más a la derrota del campo popular", ha concluido.

Hacia la integridad de Latinoamérica
En el marco de la discusión acerca de la situación en la región, el presidente electo de Argentina ha lamentado que "América Latina vive un proceso de desintegración creciente" con múltiples "acuerdos regionales que ninguno se respeta", entre ellos el Acuerdo del Pacífico, el Pacto Andino, el Mercosur y la Unasur.

"Está todo disperso, nos han dividido peligrosamente", ha aseverado. Con ello, Fernández indicó que está dispuesto a usar el tiempo que le haga falta para volver a construir la Unasur —de cuya destrucción "se hicieron cargo los poderes dominantes"— porque, dice, la unidad del continente es el modo que tiene América Latina para enfrentar la globalización. "No hay otro modo", ha asegurado.

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
Nosotros más que nunca tenemos que trabajar en ese proceso integrador
Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
En este contexto, el presidente electo ha revelado que en el marco de una "muy buena y muy larga reunión de 4 horas" que recientemente mantuvo con el mandatario de México, Andrés Manuel López Obrador, la integridad de la región fue el tema central.

"Tal vez el país más norteño de la América Latina y el país más al extremo sur de América Latina puedan construir un eje que reviva de vuelta la unidad", ha compartido sus planes Fernández, ampliando que para ello hay que trabajar en ese proceso integrador y que "México vuelva a mirar al sur".

Intentos de hacer política a través de los juzgados
Durante la entrevista, Alberto Fernández, que es profesor de Derecho Penal, ha compartido su punto de vista acerca de los intentos de varias partes de influir en la política de Latinoamérica a través de la persecución judicial o la guerra jurídica.

"Mi padre era juez de la Cámara del Crimen. […] Y yo aprendí de mi padre la importancia de la justicia", ha revelado el político.

Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
Para mí, en el Estado de derecho, el respeto a las libertades, el respeto al debido proceso y una justicia independiente son reglas absolutas
Alberto Fernández, presidente electo de Argentina
En este sentido, Fernández destacó que en Latinoamérica fracasaron tres cosas:

La justicia dejó de ser independiente y empezó a ser manipulada por el poder
Fracasó el debido proceso legal que exige que uno tenga un juicio transparente donde se pueda probar la inocencia en libertad
La prisión preventiva se convirtió en regla
"Y finalmente, la justicia, por todo esto, dejó de ser independiente y empezó a servir al poder de turno" en varios lugares de América Latina, incluido Chile, "pero hay tres focos", donde resalta este deterioro del sistema judicial: Brasil, Argentina y Ecuador, ha aseverado Fernández.

Así, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, "ha sido acusado de tener un departamento que supuestamente le dio una empresa constructora, subsidiaria de Odebrecht", pero no existe ni una prueba documental "que diga que efectivamente Lula compró ese inmueble", dice Fernández.

De acuerdo con el político, el uso indebido de la justicia "en Ecuador, en Brasil y en Argentina se ha visto con toda claridad", pero en Brasil se ha manifestado de una forma "escandalosa". "El juez que condena a Lula, diciendo que aunque no tiene pruebas fidedignas, tiene la íntima convicción de que Lula era el dueño, así lo condenan; ese juez hoy es ministro de Justicia de Bolsonaro", ha resaltado Fernández.

"[El presidente de Brasil, Jair] Bolsonaro yo sé que está enojado conmigo porque yo pido por la libertad de Lula, pero lo lamento mucho: yo soy un hombre de derecho, y donde veo una injusticia, la marco. Eso lo aprendí de mi padre", subraya.

Prensa en Argentina
En el contexto de la libertad de prensa y de cómo influye en la opinión pública, el presidente electo ha indicado que gracias a un debate social muy fuerte que hubo cuando se estableció la Ley de Medios en época de Cristina Fernández de Kirchner "los argentinos hoy sabemos, cuando leemos o cuando escuchamos, quién está detrás del que está hablando o escribiendo".

El político ha subrayado que a pesar de que esta ley posteriormente fue derogada virtualmente por Macri y pasaron los años, "sabemos qué interés está detrás del diario 'tal, tal' y del diario 'tal'". "Esto en Argentina está muy claro", lo que representa "un gran avance", ha aseverado.

En consecuencia, aunque en la prensa durante 4 años de mandato de Macri "dijeron de Cristina las peores cosas", Fernández y sus partidarios lograron ganar las elecciones, "porque no se puede engañar a todos todo el tiempo".

RT
Ámbito.com
Ciudad de México
Jueves 7 de noviembre 2019.

 

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