Gilda Melgar  

“Festival Gourmet” en Sanborns

El registro internacional conocido como "Denominación de origen" (D.O.) se otorga a un "producto originario de una región específica, cuya calidad y características –naturales y de producción humana– se deben únicamente al medio en el que éste se desarrolla".

Debido a su riqueza natural y cultural, México es uno de los países con mayor número de productos designados con el registro D.O. a nivel mundial. Sean originarios del norte o del sur del país, los productos, alimentos y artesanías designados con ese título nos representan en todo el mundo.

Fuera del país, quizás el más conocido de nuestros 14 productos con declaratoria de D.O. sea el Tequila de Jalisco. Aunque dentro del rubro de las bebidas también han sido designadas la Charanda de Michoacán, la Bacanora, de Sonora, así como el Mezcal y el Sotol.

En cuanto a los alimentos que cuentan con el título tenemos a la Vainilla de Papantla, Veracruz; el Arroz de Morelos; el Mango Ataulfo del Soconusco, Chiapas; el Café de Veracruz y de Chiapas y el Chile Habanero de la península de Yucatán.

Dichos productos crecen en un micro clima específico que les confiere una serie de características y calidad únicas en el mundo. Por esa razón, el nombre del alimento o producto –la mayoría de las veces– coincide con el de la región de donde proviene.

De nuestras artesanías, poseen el registro sólo tres: la Talavera de Puebla, la piedra semipreciosa del Ámbar en Chiapas y las cajitas trabajadas con madera de Olinalá, Guerrero.

De entre estos productos, hay uno que, de sernos tan familiar y cotidiano, no lo percibimos como algo especial o “único”. Me refiero al arroz de Morelos, el que se prepara en casas, fondas y restaurantes para millones de comensales en todo el país y que también es muy apreciado en Estados Unidos y Alemania. Pero, ¿qué lo hace especial y único? El tipo de grano, largo y grueso. Dos cualidades que soportan mejor la acción del calor sin que se rompa o bata. No es gratuito que el “arroz rojo” cocido en salsa de tomate, ajo y cebollas, sea un platillo único de México. ¿Quién se resiste a un plato de arroz rojo bien esponjado con sus chícharos y zanahorias?

Al igual que nos sucede con el arroz de Morelos, el sabor “amantequillado” y la textura carnosa, tan particular del mango Ataulfo, lo vuelven nuestro fruto preferido del verano.

Por muchos años, el mezcal era percibido como una bebida para las clases menos favorecidas. Hoy es de lo más preciado por los jóvenes en todo el mundo. Las Mezcalerías que hace cinco años pusieron de moda los restauranteros de la Condesa, Roma y Polanco, hoy son lo más “inn” en Nueva York.

Y justo para enaltecer los alimentos más exclusivos de nuestra geografía, el “Festival Gourmet 2017” de Sanborns –celebrándose durante todo el mes de noviembre–, tiene como tema nuestros productos “Denominación de Origen”. La marca, en alianza con reconocidos chefs del país, creó un menú especial con platos para desayuno, comida y cena, en los que se destacan uno, dos y hasta tres de nuestros alimentos con calidad D.O.

Entusiasmada con la idea de probar platos de creación exclusiva con ingredientes de calidad, un día de esta semana acudí a mi Sanborns más cercano para desayunar los “Huevos pochados con salsa tatemada de chile Habanero”, creados por la chef Margarita Lascurain, un plato en el que a pesar de que el elemento estrella es la salsa a base de uno de nuestros chiles más picantes, en su propuesta aparece de forma sutil y chispeante, sólo como un guiño para bañar de forma deliciosa a todo el conjunto.

También me atreví a probar el “Trío de chilaquiles en salsa de chile Habanero con cecina enchilada”, del Chef Juan Bueno, que sí hacen honor a su apellido y son elección idónea para comenzar el día como rey.

Sorprendida por la buena factura de los platos, decidí volver para la cena. Entonces, seleccioné el plato creado por la joven y talentosa Yerika Muñoz, la cocinera al frente del restaurante peruano Astrid y Gastón CDMX.

En el Festival Gourmet Sanborns, Yerika firma un súper fresco “Cebichito peruano de camarones con mango Ataulfo” que lleva toques asiáticos, compuesto de camarón, mango, cacahuate, zanahoria, lechuga, cebolla morada, tiras de wonton frito, ajonjolí tostado y, obviamente, su “leche de tigre”. Sin duda el platillo imperdible de este festival.

Sólo me quedan dos antojos por probar en la propuesta de comidas: el “Arroz a la Tumbada con mariscos” y la “Gelatina de café Chiapas y Veracruz”, ambos platillos creados por la icónica chef Susana Palazuelos, la misma que ha ofrecido banquetes y cenas de gala para presidentes y visitas reales.

Por fortuna, los que menciono no son los únicos platos ofertados en el festival “Denominación de origen” y para mi gozo culinario, aún quedan 15 días para seguir probando al México con calidad D.O. vía Sanborns.

No se lo pierdan.

*Gilda Melgar

Diplomada en Pastelería y Panadería. Gilda Melgar está siempre en busca del gozo culinario. Pone el ojo y el diente en nuevas propuestas para disfrutar y compartir su saber a través de los placeres de la mesa. A través de la literatura y del cine, evoca sensaciones y memorias gastronómicas que liga con sus recomendaciones.

Puebl@Media
Gilda Melgar
Ciudad de México
Sábado 18 noviembre 2017.

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