Con tecnología de vanguardia, la BUAP contribuye al desarrollo científico

El rector Alfonso Esparza entregó la remodelación del Área de Diseño y Prototipos. (Especial) El rector Alfonso Esparza entregó la remodelación del Área de Diseño y Prototipos. (Especial)

Para potenciar la investigación en la BUAP, el rector Alfonso Esparza Ortiz entregó la remodelación del Área de Diseño y Prototipos, ubicada en el Centro Universitario de Vinculación y Transferencia de Tecnología, en Ciudad Universitaria, la cual servirá para diseñar, desarrollar y probar el funcionamiento de los prototipos fabricados y, a futuro, establecer empresas de base tecnológica que beneficien a la población.

Esta área denominada Maker zone dispone de impresora 3D, equipo de torno y fresado, CNC (control numérico por computadora), drones, controladores lógicos programables (mejor conocidos como PLC, por sus siglas en inglés), hardware y software para realidad aumentada y virtual. Con este equipo de vanguardia, los estudiantes desarrollarán desde la idea, el diseño y la programación de tarjetas y circuitos. Asimismo, podrán materializar sus conceptos a través de la impresión 3D y el maquinado en madera, polímeros y metales, entre otros materiales.

Entre los primeros prototipos fabricados por los universitarios en esta área están un brazo robótico y drones adaptados para diferentes propósitos, por ejemplo, monitorear la contaminación del río Atoyac, proyecto en coordinación con el municipio de Puebla.

El rector Esparza señaló que así se aplica el conocimiento y se generan respuestas a los requerimientos de la sociedad: “Este avance corresponde a la nueva visión de la Universidad para que los beneficios del conocimiento se reflejen, sean palpables y generen alternativas a los múltiples desafíos de nuestro tiempo”.

Por su relevancia, informó que este modelo se replicará en el Eco Campus Universitario Valsequillo, para dar mayor viabilidad a la transferencia y aplicación del saber que se desarrollará en los diversos laboratorios de este espacio de investigación.

En su intervención, Pedro Hugo Hernández Tejeda, titular de la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo), indicó que la Maker zone permitirá incrementar la colaboración con las facultades e institutos de la Máxima Casa de Estudios en Puebla, por lo que se apoyará a los investigadores y estudiantes en el proceso de escalar sus trabajos científicos.

Una puerta abierta

La Maker zone también coadyuvará en las tareas sustantivas de las áreas que integran a la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento: el Centro de Innovación y Competitividad Empresarial (CICE), la Oficina de Comercialización de Tecnología (OCT) y el Centro Universitario de Vinculación (CUV).

En la presentación de cada una de estas, se dio a conocer que el CICE fomenta el emprendedurismo, a través de programas de emprendimiento a estudiantes, la aceleración empresarial (convenios con diversos organismos) y el extensionismo universitario, este último con presencia en ocho municipios de la entidad y ha atendido a mil 217 personas, entre ellos productores de maíz pozolero, sorgo, chía y pitaya.

La OCT se encarga de que las investigaciones de la Universidad pasen a la industria. A la fecha, ha tramitado 186 solicitudes de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), de las cuales se han otorgado 25. Además, esta oficina elaboró dos proyectos para empresas de spin off y creó la revista Alianzas y tendencias, para informar sobre los avances registrados en materia de desarrollos tecnológicos.

Por su parte, el CUV se encarga de transferir el conocimiento a empresas privadas y públicas, por medio de sus cuatro áreas: investigación aplicada, ingeniería, consultoría y fábrica de software. Hasta el momento, tiene 368 clientes externos, 300 proyectos desarrollados y más de mil 200 empleos generados. Colabora con 125 investigadores de la BUAP y 52 externos. El trabajo realizado en este centro se traduce en la publicación de 95 artículos en revistas de alto impacto, ocho solicitudes de patente y 93 tesis de pregrado y posgrado.

Investigador de la FCE diseña amplificador de voltaje que ahorra energía en aparatos electrónicos

  • El invento ya cuenta con la patente otorgada por el IMPI

Con el propósito de estar a la vanguardia en nuevas tecnologías de circuitos integrados, un investigador de la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP desarrolló un amplificador de voltaje con características robustas, que permite un ahorro de energía en aparatos electrónicos, el cual ha sido patentado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

“Conforme ha evolucionado la tecnología para la manufactura de circuitos, ahora es más complicado fabricar amplificadores, debido a que se usan materiales más pequeños y delgados que provocan que las características de los mismos no sean tan buenas y sean menos robustas. Es decir, menos confiables para los requerimientos de la industria”, explicó Víctor Rodolfo González Díaz, responsable del Laboratorio de Diseño y Caracterización de Circuitos y Sistemas de la FCE.

Por ello, buscó una mejora de los dispositivos, a partir de una nueva arquitectura, la cual está conformada por tres etapas en serie de amplificadores que utilizan una estrategia de ampliación mediante múltiples trayectorias.

“Lo que hicimos fue predecir el comportamiento del amplificador por medio de las rutas que sigue la señal analógica hacia la salida; de esta forma, logramos tener un desempeño muy bueno, sin el uso de elementos pasivos como los resistores”, afirmó.

Esto quiere decir que una vez que se han eliminado los resistores en el proceso de manufactura, el amplificador está hecho principalmente por transistores y elementos capacitivos que aumentan considerablemente la confiabilidad requerida en la industria y reducen los costos de fabricación.

González Díaz, doctor en Diseño de Circuitos Integrados por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, comentó que este amplificador es capaz de consumir hasta un miliwatt al momento de procesar señales de audio y video, a diferencia de un amplificador tradicional que al realizar las mismas funciones consume aproximadamente 100 miliwatts de potencia, por lo que se consiguió una reducción de energía de 99 miliwatts, lo que se refleja en un mejor rendimiento de la batería de los dispositivos en los que se use.

Los amplificadores de voltaje son un elemento fundamental en cualquier circuito electrónico, debido a que son utilizados dentro de los convertidores analógico-digitales, incluso para llevar las señales fuera de los circuitos integrados.   

“En electrónica estas señales son de una amplitud muy pequeña y para que puedan ser procesadas se necesita un amplificador de voltaje; por ejemplo, supongamos que en un celular tengo una señal con un valor del orden de diez mili (1e-3) volts, la cual quiero magnificar para escucharla en unos audífonos o transmitirla a otro teléfono, para ello es necesario amplificar la señal y esa es la función directa de estos dispositivos”, detalló.

A nivel industrial, comentó el investigador, los circuitos integrados se encuentran en cualquier aparato electrónico como celulares y computadoras -entre muchos otros- y estos a su vez se ocupan en casi todas las aplicaciones de un amplificador de voltaje.

Gracias a su factibilidad y aplicación, a mediados del 2016 el IMPI le otorgó a la BUAP el título de patente de este invento denominado “Etapa de salida AB para amplificadores operacionales”, con el número 341693.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Martes 4 de julio de 2017.

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