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El hombre del destino…

Carlos Ferreyra Carrasco

Resulta casi cómico el surgimiento diario de aspirantes a la Silla del Águila, el más reciente, el perredista Juan Manuel Zepeda, al que sus allegados lo han elevado al Olimpo considerándolo para dos cargos: inmediato, sustituir a la presidente de su partido político, Alejandra Barrales, y la opción mayor y más apetecible: Los Pinos.

Atrás de Zepeda, que fue tercer lugar en los comicios del Estado de México, se fueron destapando otros sujetos cuyo mérito real es sacar la cabeza y decir lo que en este momento sería un vulgar resumen de las redes sociales.

Para colocarse en el ánimo de los ciudadanos no se requiere más que la cuidadosa lectura diaria de tuiteros y feisbuqueros para construir el discurso de acuerdo con las tendencias que se detecten en el caótico mundo del internet.

Si observamos con cuidado las declaraciones de los nuevos suspirantes, encontraremos que siguen con fidelidad perruna lo que los sugieren las llamadas “tendencias” que no son sino la expresión de las inquietudes, en muchos casos, inquinas y fobias y muy pocas veces producto de la reflexión.

Lo que se aprecia por hoy, es que aparte de Andrés Manuel López Obrador, sólo hay otro señor en punta gracias a sus métodos de adelanto y a los incontables recursos económicos de los que hace gala, Rafael Moreno Valle cuya campaña cubre actualmente todo el territorio nacional.

Con estilos diferentes, atropellan toda norma legal y sin embozo declaran que están en busca de la silla perdida, sin que autoridades electorales impongan los correctivos necesarios. El problema es que los dos suspirantes violan la ley y se colocan en el límite de penalidades que no interesan al INE de Lorenzo, esto es, la posibilidad de imponer millonarias multas.

Aunque resulta obvio que López tiene dos décadas viviendo del presupuesto, no se puede afirmar que el dinero que usa proviene de las prerrogativas partidarias. Ha sido reconvenido –no advertido ni mucho menos amenazado—por el uso de tiempos publicitarios de los candidatos de su partido, pero sigue adelante, consciente de que no hay autoridad electoral ni mucho menos judicial que se atreva a ponerle una mano encima.

En el caso de Moreno Valle resulta ofensiva la aparición de carteles en las carreteras y avenidas importantes del país, anunciando su libro, una obra que como alguien advirtió, cuenta con más anuncios que lectores y, obviamente, que ejemplares.

Aquí el problema es añejo y conocido: cuando don Peje se lanzó a La Grande, tenía como financieros a sus ex colaboradores, especialmente a Alejandro Encinas, un sujeto que se ha mantenido en un limbo muy curioso: no es morenista, tampoco perredista, pero se mantiene a la sombra de las dos organizaciones.

Como prueba más evidente, El plantón en Reforma que tanto pesó a los trabajadores de la zona, que se vieron desempleados porque tronaron los pequeños y medianos negocios. En la estructura y manutención de los campamentos se invirtieron millones de pesos extraídos irregularmente, para no decir robados del gobierno del Distrito Federal. Los participantes en el delito recibieron su recompensa, reposan en las cámaras esperando mayores premios.

Para comentar los avatares de Moreno Valle, tomo prestado de mi amigo poblano, Rigoberto Cordero y Bernal, historiador, doctor en administración y acucioso observador del acontecer cotidiano de su lar natal, Puebla, uno de sus puntillosos análisis.

Señala Rigoberto que Moreno Valle, como ex gobernador, hace y deshace en el PAN ha colocado como secretaria a su esposa a la que considera candidato a la gubernatura del estado.

Consciente del peso que adquiere entre los azules, presiona al presidente del PAN, Ricardo Anaya, para que decida “en un mes” si quiere ser el candidato a la Presidencia de la República o se mantiene al frente de la organización, en lo que coincide con la aspirante Margarita Zavala.

“Con esta acción, dice el analista, Rafaelito mata dos pájaros de un tiro, elimina a Margarita forzándola a participar como candidata independiente, y obliga a Anaya a abdicar… a su favor”, todo con la bendición de Enrique Peña Nieto con quien, afirma, se hizo una alianza vergonzosa del PRI y el PAN para la Presidencia en 2018.

Se pregunta Cordero porque el presidente Peña Nieto ha aceptado todas las irregularidades y saqueos contra el patrimonio histórico, material e inmaterial de Puebla.

Y apunta que a Moreno Valle, gobernador, la Auditoría Superior de la Federación, la Cámara federal de Diputados y el Senado, así como la Auditoría Superior estatal, el Congreso local le permitieron justificar el pasivo oculto o deuda no declarada con fideicomisos privados usando “certificados de participación público—privados, totalmente inconstitucionales disfrazados de deuda pública que se seguirán pagando por 23 años”.

Se pregunta cuánto costó el Museo del Barroco (lo llama del Tlabarroco), construido sin licitación y del que se ha denunciado que el estacionamiento tuvo un costo de un millón de pesos… por metro cuadrado, y por qué el impuesto de 3 por ciento sobre nóminas se entrega a favor de una financiera privada mediante fideicomisos a favor de Protego—Evercore.

Califica de fraude la instalación de la automotriz alemana Audi al pagar con cargo a la deuda oculta las plataformas, millones de metros de concreto y varilla para asentar la maquinaria, gasto que debió realizar la empresa y deja caer la duda: ¿hubo moche?

“Todo lo anterior, presupone que Moreno Valle no solo tiene el visto bueno de su gobierno y sus actividades electorales del presidente Peña Nieto, si no que - se presupone con lógica- que será su candidato ALTERNO, a la presidencia de México, bajo el disfraz y bandera del PRI-PAN, como lo viene denunciando López Obrador y Morena”.

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Puebl@Media
Carlos Ferreyra
Ciudad de México
Domingo 18 de junio de 2017.

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