Michoacán: el acto cotidiano de morir

Armas de culto. En México el fusil de asalto AK- 47 es apodado como “cuerno de chivo” debido a la forma curva de los cargadores. (Especial) Armas de culto. En México el fusil de asalto AK- 47 es apodado como “cuerno de chivo” debido a la forma curva de los cargadores. (Especial)

La violencia en México muestra múltiples facetas como la de las autodefensas que combaten a los narcos. Hoy ya son un ejército que libra batallas con numerosas víctimas.

Cerca de Apatzingán, Michoacán, al oeste de México, un hombre vestido de jeans y cachucha (gorra) da indicaciones a un comando civil de más de 50 hombres, todos con fusiles y enseguida dejan una estela de polvo al movilizarse en camionetas para acechar a otro hombre de sombrero, un agricultor de limones, que fundó las autodefensas para protegerse de Los Templarios, temible cartel del narcotráfico. Aunque todos acabaron en posición de guerra ese día no pasó nada, pero meses después el de la cachucha y los suyos ya con uniformes de policía puestos –no apócrifos– vuelven al pueblo y empiezan una balacera de fin del mundo.

Pobladores de la Ruana alcanzan a llegar a las trincheras de la comunidad armados con fusiles, palos, piedras y todo lo que pudieron sacar de sus casas o hallaron en el camino para defenderse. Poco después, sin embargo, algunos empiezan a caer muertos.

–Acaban de matar a mi hijo y a unos más– se oye en la radio nacional la voz desesperada de Hipólito Mora, el fundador de las autodefensas, cuyo caso de alerta se sostiene en la consternación y movilización en todo el país por la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, una entidad colindante al estado.

A esa hora están rodeados por Luis Antonio Torres, alias Simón El Americano, aquel hombre que hace nueve meses daba las indicaciones con jeans y tenis deportivos puestos, que durante todo ese tiempo a la fecha ha merodeado la zona y que este 16 de diciembre ha vuelto a comandar la emboscada. Mora está agazapado a menos de 50 metros del cadáver de su hijo mayor cuando habla por teléfono con el rey de la radio Pepe Cárdenas durante su transmisión en vivo.

–Les estoy contestando porque ahorita están los balazos calmados, pero están a punto de comenzar. Estamos rodeados. Somos pocos, pero vamos a pelear hasta la muerte. ¡Mexicanos: defiéndanse, luchen, peleen por sus derechos, no le crean al gobierno!– dice sintiendo que su voz está a punto de quebrarse como la de un adolescente, será la última vez que se escuchará.

Sigue siendo extraño todo lo que ocurre en Michoacán después de casi dos años de surgidas las autodefensas con más de cinco mil elementos. Las fuerzas federales, obligadas a sumarse al esfuerzo por devolver la paz robada desde hace más de 10 años, no intervienen en la balacera a pesar de que están apostadas cerca y de que se pidió su ayuda.

En Michoacán las historias recientes han enseñado que hay que creer lo que dice la gente y cerrar los oídos a las versiones del gobierno. Y lo que medio mundo asegura es que El Americano ha estado siempre con el crimen organizado, que después de romper con Los Templarios se puso la camiseta de autodefensa, que ahora como policía rural busca desaparecer a todo el que se interponga en su camino y que cuenta con la protección del gobierno federal. También, y de eso ni duda hay, que decenas de ex templarios arrepentidos y de otros grupos rivales se unieron a las autodefensas y ahora están contratados por el gobierno federal como policías rurales.

El gobierno federal negaba, por ejemplo, que las comunidades de Nueva Italia y Apatzingán eran refugio de los líderes templarios hasta que fueron depuestos por las autodefensas. Tampoco aceptaba que El Más Loco, fundador de Los Templarios, estuviera vivo hasta que fue abatido con facha de pordiosero cuando, montado en una mula, cruzaba un cerro. Y descalificó que Los Templarios estuvieran metidos en la gubernatura de Michoacán hasta que se encontraron y divulgaron videos del secretario de gobierno con el sucesor de El Más Loco: Servando Gómez, alias La Tuta, a quien el Ejército estuvo cerca de atraparlo los días que se refugió en cuevas y que sigue sin encontrar por ningún lado. Otros videos también mostraron a uno de los hijos del gobernador depuesto sentados en una mesita con La Tuta, cuando éste le daba instrucciones, y bebían cerveza.

Nada de eso habría sido exhibido ni desmembrado de no ser porque Mora y sus hombres se levantaron en armas para salvar Michoacán, en donde los sicarios extorsionaban, violaban mujeres, secuestraban, desaparecían, y asesinaban a quien se pusiera enfrente. Ni siquiera hay cifras de los delitos ni los desplazados.

“Ahora todo eso ocurre con la policía rural de Simón El Americano como jefe. Tenemos testimonios de la gente”, asegura la diputada federal de oposición Selene Vázquez, a quien hombres armados en el estado la bajaron de su camioneta Volvo del año para robársela, pero que por fortuna no tuvo la suerte de otro legislador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), al que mataron a machetazo limpio a la hora en que un reportero lo entrevistaba en la calle. Después de la emboscada Mora se ha escondido en algún lugar porque en el ataque de El Americano además de su hijo murieron 10 hombres de ambos bandos, y teme que el gobierno lo quiera volver a encarcelar como hace unos meses cuando apareció calcinado un líder de las autodefensas y la federación lo culpó sin pruebas ante un juez que ordenó su libertad.

Michoacán es una entidad con el número de habitantes y dimensión territorial similar a Costa Rica, conformada por casi 60 mil kilómetros cuadrados y alrededor de cuatro millones 800 mil personas. La diferencia radica en la geografía. Michoacán tiene una configuración con una Sierra Madre ideal para la siembra de todo tipo de frutos y vegetales. Marihuana y amapola también. Esa región del estado es tan abrupta que apenas se puede cruzar por dos carreteras pavimentadas. Y tiene llanuras costeras y uno de los puertos marítimos más atractivos del mundo.

De Lázaro Cárdenas parten buques con productos y mercancías a cualquier parte del mundo. La información con que contaban los ganaderos, agricultores y campesinos extorsionados y erigidos en autodefensas, y que también resultó ser cierta, era el saqueo de polvo de hierro con destino a China, ¡ah! porque otra de las riquezas en Michoacán son sus minas de ese material para explotarse en 300 años. Tan sólo se descubrió que Los Templarios en una sola embarcación enviaban 68 mil toneladas de hierro. A cambio los chinos mandaban material para elaborar metanfetaminas que después el mismo cartel metía de contrabando a Estados Unidos. Hasta donde se sabe ni la presencia federal ha logrado impedirlo. En su riqueza natural desgraciadamente Michoacán parece llevar la penitencia.

A partir de que el fantasma de la Revolución Mexicana quedó atrás no hay referencia de ningún gobierno federal que se haya visto obligado a imponer en algún estado del país a un comisionado especial para la seguridad y desarrollo como es el caso de Alfredo Castillo, trasladado a Michoacán. Es un hombre cercano al presidente Enrique Peña Nieto, que dejó la Procuraduría Federal del Consumidor, desde donde amonestaba líneas áreas por abuso a clientes el día que fue llamado para su nueva misión y poco a poco acomodó a 700 personas en cargos del gobierno estatal.

El día del ataque a Hipólito Mora, Castillo, sin embargo, estaba probándose relojes en un centro comercial de uno de los barrios más exclusivos de la ciudad de México. Mora, defensa rural también, intentaba comunicarse con él a su teléfono celular como venían haciéndolo periódicamente, pero el funcionario no respondió las llamadas. En cambio, saldría de la tienda con su nueva adquisición: un Rolex de entre 30 y 60 mil dólares.

El cineasta mexicano Mario Mandujano, quien realiza el documental La Ley del Monte, y quien me convocó para realizar el guión del proyecto captó el momento en que a las afueras de la Ruana Simón El Americano organizaba a sus hombres para ir a atacar a Hipólito Mora durante el primer intento fallido y cuando aún no se constituía la policía rural. En el material recabado se escuchan las indicaciones y las intenciones de “ir por ese cabrón”.

Luego Mandujano logró meterse en el lado de la trinchera de Mora mientras más de 10 camionetas con hombres armados con cuernos de chivos (AK-47) y fusiles merodeaban y apuntaban hacia el lado en el que el cineasta estaba apostado grabando. Tiene los detalles del momento en que Mora y su grupo esperan para responder el ataque tan pronto como se escuche la primera detonación.

–Si nos vamos a morir, nos vamos a morir peleando en defensa de nuestro pueblo, de nuestra gente– dice mientras masca un chicle y la frente se le llena de perlitas de sudor. Sin embargo, da la orden de que nadie se adelante a disparar.

Después del reciente ataque en el que mataron a su hijo Manuel de 35 años, casado y con dos hijos, el fundador de la casa productora De Cuernos al Abismo Films dijo a la estación de Carmen Aristegui –una de las periodistas más escuchadas– que la detención y ahora el ataque a Mora se debe a que se trata de un personaje incómodo tanto para los grupos de delincuentes como para el gobierno porque se opone a que se sigan cometiendo irregularidades.

A pesar de que medios de comunicación han divulgado sobre la relación de Simón El Americano con la delincuencia organizada, el comisionado Castillo mantiene el apoyo. En una de las entrevistas que le hice en mis días por Michoacán, Mora me contó que desde el año 2012 empezó a reunirse en secreto en una casa con vecinos de la Ruana para planear derrocar a los Templarios que cobraban por todo: por vender, por vivir, por no hacerles daño en sus propias casas. Pero aun así había ejecuciones, violaciones y desaparecidos.

–Empezamos cinco, luego 10, 15 y cuando parecía que el movimiento rebelde agarraría forma llegaban los amigos con los que me había reunido y me decían: “sabes que Hipólito, ya ni me saludes mano, la maña (Los Templarios) ya se enteraron y ya me dio miedo”.

Así pasó casi un año hasta que la noche del 24 de febrero de 2013 sonaron las campanas de la iglesia de la Ruana. La gente salió a la plaza central y el pueblo unido, familias enteras, declararon la guerra al cartel logrando vencerlos en poco tiempo. El movimiento creció, otros líderes se fueron sumando, recorrieron pueblos para liberarlos del crimen organizado hasta que 11 meses después y sin descansar ningún día dieron el golpe más duro contra el cartel al vencerlos en Nueva Italia, un punto neurálgico para la geografía por su conexión con todas las salidas que conducen a cualquier región de Michoacán incluyendo el codiciado puerto Lázaro Cárdenas.

Por ahora Hipólito no ha vuelto a contestar el teléfono, mientras Simón El Americano patrulla parte de una región de Michoacán. Lo puede hacer libremente a pesar de que hace no mucho un hombre demasiado parecido a él apareció en un video con La Tuta, pero la policía federal aseguró que no se trataba de él. El ataque, sin embargo, vuelve a reactivar a las autodefensas, ahora quieren ir contra la Policía Rural.

*Cronista mexicano. Finalista al Premio Gabriel García Márquez de Periodismo 2014.

Clarín
Revista Ñ
 Alejandro Sanchez.
Buenos Aires, Argentina
Desde Michoacán, México
Miércoles 31 de diciembre de 2014.

Rate this item
(0 votes)

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Ventana al mundo

Información reciente

Síguenos en Twitter