Enrique Aguirre  

La izquierda en Puebla, con varios años de lucha y resistencia en contra de los cacicazgos políticos y tiranuelos en turno, tiene perfectamente identificadas las prioridades sociales y los mecanismos democráticos para hacer de la entidad un espacio libre, igualitario y próspero.

Desde las apariencias, desde la rapacidad, apropiarse de una entidad, bajo mecanismos de coerción y acciones punitivas sólo llevarán al desprecio y al encono contra una administración que no comulga ni con izquierdas ni derechas y sus metas cortoplacistas son apenas por la enajenación de los bienes públicos con los que no pudo cargar el antecesor.

Nadie en su sano juicio apostó a que Puebla sufriera una transformación radical después del 1° de agosto de 2019, tras el ungimiento de Miguel Barbosa como gobernador del Estado de Puebla.

Nadie se hizo falsas expectativas sobre el eufemismo de la “Cuarta Transformación” aterrizado en su camotera y mojigata versión:

Pero sí, la urgencia estaba a la vista:

Cálculos académicos y políticos daban cuenta de las prioridades sobre las que se tendría que abocar de inmediato el “tsunami morenista” en Puebla: Apoyos definitivos al campo con recursos suficientes y tecnología. Ampliar la frontera agrícola de la entidad para producir más, lograr la autosuficiencia a mediano plazo y multiplicar el empleo para disuadir la emigración de nuestros campesinos.

Hace un año, los optimistas  pensaron que había llegado el gran momento de la 4T en Puebla; creyeron que el pobre y desgarbado estudiante de derecho salido de Zinacatepec, Puebla, erguiría las banderas de la marcha cultural de la ciudad al campo, para revertir años, décadas, de brutal analfabetismo y hambre heredada.

AMLO subestimó las ambiciones de un ladino

Sin embargo, con desgano y por inercia del rompimiento de protocolos emprendido por el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, Barbosa debió de “rechazar” varios privilegios largamente ansiados y codiciados por él, cuando era un convidado de piedra de los excesos del morenovallismo en Casa Puebla. Así, residencia de magnate, servicios, servidumbre y helicóptero a capricho, quedaron suspendidos, no cancelados totalmente. Por que como refiere la conseja popular: “Para ser gobernador, hay que parecer gobernador”.

Elevar y crear nuevos impuestos, enajenar las libertades de los poderes legislativo y judicial, violentar las autonomías municipales, dice mucho de una mente ociosa que por años estuvo ensimismado en la idea de gobernar, pero gobernar de la manera tradicional, al estilo del PRI. Ocurrencias y manotazos al escritorio hablan de quien se vio sorprendido por una especie de lotería o milagro cumplido, no de quien debió trabajar en un profundo proyecto de desarrollo estatal.

La historia política reciente de Puebla es el recuento ininterrumpido de excesos y abusos particularmente en el ámbito patrimonial de la entidad; entre ineptos, serviles y autoritarios, el caudal económico de Puebla ha menguado de tal manera que, la que fuera una de las cinco principales economías del país, ahora es la tercera entidad con los mayores índices de pobreza.

Los retos son enormes, la burocracia priísta ya demostró su voracidad e ineptitud, lo mismo ocurre con la derecha poblana y el PAN. Ambas fuerzas políticas han demostrado ser premeditadamente depredadoras. Está claro que la sociedad mexicana en su conjunto, Puebla incluido, hizo una notable acción cívica el primero de julio 2018, para cambiar a la política y los políticos tradicionales, no para tener más de lo mismo.

Está claro que más de 20 años de vecindad ininterrumpida en la Ciudad de México le impiden a Barbosa tener un enfoque más certero de lo que es Puebla. La sociedad civil, las universidades, la incipiente oposición, la prensa independiente, sin que sea su tarea, se lo deben de estar recordando día a día.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Martes 18 de febrero de 2020.

Rate this item
(1 Vote)

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Síguenos en Twitter