Quema de judas, donde mito y rito parecen unirse  (Twitter) Quema de judas, donde mito y rito parecen unirse (Twitter)

Antonio Bello Quiroz

¿Qué sentido tiene marchar? Es una pregunta que se repite cada vez que se convoca a una marcha: servirá de algo, se podrá cambiar algo con participar o será una mera pérdida de tiempo, son cuestiones que se abren cuando se recibe la convocatoria.

Estas preguntas quedan de alguna manera zanjadas cuando el motivo es claramente conocido y la pluralidad de los manifestantes es tal que se diluye la reticencia a expresarse. Más allá de la contundencia, por el número y diversidad de los manifestantes, las marchas son esencialmente actos simbólicos, y lo que ahí ocurre requiere una lectura en este sentido.

La marcha del pasado 20 de noviembre, que en principio fue motivada por la exigencia de justicia con los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, devino en muestras de repudio a la figura de Enrique Peña Nieto. Una imagen se apoderó de la escena, la efigie del Presidente de la República ardiendo en el centro de la plancha del zócalo y el beneplácito de los manifestantes apostados en círculo.

¿Qué sentido tiene este acto? ¿Cuáles son las implicaciones simbólicas de esta expresión? Será simplemente una acción con finalidad desestabilizadora como ha querido verse, o realmente se trata de un justo reclamo que busca ser escuchado, un llamado antes de que, como se dice, el agua llegue al río.

En la tradición conocida como quema de judas, donde mito y rito parecen unirse en esta práctica conocida ampliamente en Latinoamérica; podemos ver esas expresiones de quemar efigies no como simples ocurrencias sino como verdaderos actos simbólicos que tienen un claro sentido, veamos.

Con la conquista y colonización por parte de españoles de los territorios americanos se introdujo desde el viejo continente la práctica de la Quema del Judas. En la península ibérica se conocen las Fallas de Valencia que se remontan al Siglo XVI, se trata de hogueras encendidas para San José, el 19 de marzo, donde se queman grandes Paróts, muñecos de papel con un sostén de madera, que representan a personajes que son la burla del barrio o bien representan una crítica social o política.  

La práctica consiste en la fabricación de un muñeco, el Judas, que luego es destruido en una fecha altamente significativa para el mundo católico, el viernes, el sábado o el domingo de Semana Santa. En el caso de la quema de la efigie, el muñeco, el Judas de EPN, se da también en una fecha muy significativa, la conmemoración de la Revolución mexicana.

En la tradición el Judas es destruido, ya sea como representante de Iscariote o de algún personaje odiado y rechazado por la sociedad, que lo identifica con el muñeco así bautizado.  W. de Lima Bastos dice que los Judas retratan a personajes "merecedores de repulsa y execración popular, muchos del ámbito nacional e internacional".

La quema del muñeco se vive con gran algarabía, se vive como una fiesta. Se trata de un acto significativo que, según James Frazer, en su clásico La rama dorada, señala que en varios lugares de Europa el Judas es quemado bajo la creencia de que así, echando al fuego a quien ha sido identificado como el origen del mal, mejorarán las cosechas y las condiciones de vida. Me parece que este es el sentido que adquirió el acto durante la marcha, quemar la imagen como la expresión de un anhelo de que las cosas mejoren, o bien, en el caso de los estudiantes de Ayotzinapa, que se presenten con vida los normalistas desaparecidos, que se haga justicia para con los responsables, y que las desgracias no se sigan repitiendo.

Si bien es cierto que la quema de Judas es vista como un acto de repudio, en este caso al mandatario, también puede verse como un llamado a que la autoridad, el gobierno, cumpla con su función, que en este caso es hacer justicia para una sociedad agraviada.

Evidentemente la pregunta que se impone es saber si el Estado, los gobernantes, ¿podrán escuchar lo que con este acto simbólico se reclama antes de que pudiera pasar a lo real? O bien su soberbia les llevará, cómo hacen las grandes cadenas televisivas, a negar lo evidente.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Antonio Bello Quiroz
Viernes 21  de noviembre de 2014.

Rate this item
(0 votes)

38 comments

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Ventana al mundo

Información reciente

Síguenos en Twitter