La VW, ejemplo de abuso hacia México


Roberto Fuentes Vivar

Por cuidar coches, quita el agua al campo


Lo que está haciendo la Volkswagen en Puebla es el ejemplo más claro de cómo las empresas automotrices (transnacionales, por supuesto) generan conflictos sociales al actuar como si México fuera su territorio particular y realizar actividades prohibidas en sus países de origen.

Concretamente, desde principios de este año comenzó a bombardear las nubes para impedir que el granizo caiga sobre sus depósitos de autos, lo que ha ocasionado que la lluvia deje de caer sobre las siembras de al menos tres municipios cercanos.

Concretamente la empresa se queja de que en 2017 el granizo les ocasionó pérdidas por 20 millones de dólares, mientras los campesinos de Cuautlancingo, Coronango y algunas comunidades rurales de la capital poblana demanden una indemnización de 70 millones de pesos, porque han sido afectadas dos mil hectáreas de cultivos.

El asunto comenzó a ventilarse desde febrero cuando los campesinos hicieron plantones en la carretera. Algunos medios locales retomaron el caso, pero esta semana la información se volvió casi viral, por lo que revistas como Proceso y Expansión lo retomaron después de que el portal MTP, de Elvia Cruz e Iván Tirzo, y HuffingtonPost difundieron un video de las detonaciones (cada 10 segundos) de la automotriz a las nubes.

La empresa ha reconocido que utiliza los cañones antigranizo (cuenta con tres “dispositivos sónicos antigranizo” y cada uno, en su versión más económica tiene un millón de pesos) para evitar que se dañen los autos, pero niega que se afecte el ciclo de lluvias.

Al respecto varios académicos poblanos han criticado los bombardeos a las nubes si modifican las lluvias, mientras que académicos de la UNAM (en declaraciones poco afortunadas) señalan que se trata de un “mito”.

(Personalmente recuerdo que, en Tlaxcala, en una zona no tan lejana de la del conflicto poblano, hace casi 60 años se usaban cohetones enfilados a las nubes para tratar de incidir en las lluvias. Incluso, hace unos meses se registró una colaboración entre los gobiernos de Bolivia y Venezuela para bombardear nubes con fines pluviales.)

Desde ese entonces, la tecnología ha avanzado y en muchos lugares del mundo se ha prohibido la utilización de los cañones antigranizo porque deterioran los ciclos de la naturaleza, pero eso no le ha importado poco o nada a la Volkswagen.

En términos generales, la empresa dice contar con el permiso del gobierno estatal para utilizar los cañones antigranizo. Sin embargo, las autoridades federales no se han manifestado al respecto porque al parecer su uso no está regulado.

No es el primer caso en el que las automotrices ocasionan conflictos sociales. Nada más basta ver el propio caso de Puebla, en donde la automotriz (también alemana como la Volkswagen) Audi en sus pocos años de estancia ya ha creado algunos problemas como los siguientes:

-Su instalación costó a los mexicanos casi 10 mil millones de pesos de las arcas públicas, lo que significó más de cuatro millones de pesos por cada empleo generado.

-Ya se registró un conflicto intergremial entre dos sindicatos por la titularidad del contrato de trabajo, la CTM y la FROC.

-Los trabajadores mexicanos (obreros) han sido discriminados por los técnicos alemanes que se quejaron de tener que viajar en el mismo transporte público, según lo denunció un trabajador de Audi.

-La especulación las tierras cercanas, en el municipio de San José Chiapa (donde está instalada la planta) ha afectado a los campesinos, pero ha beneficiado, por ejemplo, a la ya gobernadora electa de Puebla, Martha Erika Alonso, quien es propietaria de casi 123 hectáreas cercanas.

-Audi eligió esa zona por ser rica en agua. Ahora podrá ser Zona Económica Especial y probablemente se privatice el agua, lo que dejará a los campesinos (uno de los principales puntos de cultivo de maíz en México) sin el líquido.

Hay muchos otros conflictos que han generado las automotrices para que México pueda presumir que casi es el sexto productor de autos en el mundo.

Pero quizá el de la Volkswagen por la novedad del tema es el que más debería ponerse a debate. ¿Se vale que para proteger autos se modifiquen los ciclos naturales de lluvia y se afecte a miles de campesinos?

Dice el filósofo del metro: México pasó de ser el patio trasero de Estados Unidos a ser el hazmerreír de las automotrices.

Diario Ejecutivo
Roberto Fuentes Vivar
Ciudad de México
Lunes 20 de agosto de 2018.

Rate this item
(0 votes)

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Síguenos en Twitter