Los restos de Aquiles, Máximo y Carmen Serdán regresan a Puebla tras su restauración Featured

Los restos de Aquiles, Máximo y Carmen Serdán regresan a Puebla tras su restauración. (Archivo Arte Detalle) Los restos de Aquiles, Máximo y Carmen Serdán regresan a Puebla tras su restauración. (Archivo Arte Detalle)


Tres urnas de plata contienen la historia de tres personajes clave de la Revolución Mexicana. Desde este fin de semana, y luego de más de un año de ser parte de un proceso de restauración en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los restos de Aquiles Serdán (1877–1910), Máximo Serdán (1878–1910) y Carmen Serdán (1875–1948) regresaron a Puebla para permanecer de manera permanente en la que fuera su casa, el Museo regional de la Revolución Mexicana.

Esas tres urnas, expuso Aquiles Serdán Álvarez, descendiente de la familia, significan 20 años de peticiones para que los restos que se ubicaban primero en el Panteón Municipal y luego en el mausoleo ubicado en el bulevar Hermanos Serdán fueran sacados y atendidos.

Dicha acción era necesaria pues peligraba su conservación debido a la humedad y a las filtraciones de agua que había en el mausoleo, explicó Serdán Álvarez, quien es nieto directo de Aquiles Serdán del Valle, hijo de Aquiles Serdán que quedó huérfano a los dos años de edad.

Este fin de semana, las tres urnas de plata –también restauradas en el proceso- formaron parte del recorrido del desfile cívico militar del 5 de Mayo, con el cual se conmemoró el 156 aniversario de la Batalla de Puebla, y fueron montadas en una exposición en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal, acompañadas de siete documentos afines pertenecientes al Archivo Histórico Municipal.

Desde este lunes 7 de mayo permanecerán de manera perenne en el museo que fuera su casa ubicada en la antigua calle de Santa Clara, hoy la 6 Oriente número 206, en el Centro Histórico de Puebla.

Su llegada a dicho museo regional se da luego del proceso de restauración del que fueron parte en el Taller de Conservación y Restauración de Material Orgánico de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH. Si bien su arribo se tenía planeado para noviembre de 2017, éste se prolongó hasta este 5 de mayo, en un retraso causado por el sismo del 19 de septiembre que exigió la atención de los especialistas ante el patrimonio dañado.

Durante el proceso, el INAH informó que el esqueleto de Aquiles Serdán tenía las condiciones más desfavorables de conservación, mientras que el de Máximo Serdán era el que mejor estado presentaba, en tanto que el de Carmen Serdán se mantenía estable.

Como parte del proceso de intervención se explicó que los restos óseos de Aquiles, al igual que los de su hermano menor Máximo, fueron depositados en un contenedor de metal en una segunda exhumación lo que provocó que en el contenedor del primero se filtrara agua causando la disolución y recristalización de los minerales propios del hueso de manera heterogénea en la mayor parte del esqueleto, a la par de la pérdida de material óseo en las escápulas, costillas y de muchos otros huesos que se degradaron.

Asimismo, se indicó que el cráneo de Aquiles Serdán presentaba el mayor daño por este fenómeno físico–químico. En general, los esqueletos de Máximo, Carmen y Aquiles mostraban residuos de tejido blando y tierra, lo que les daba un tono oscuro, pero estaban bien conservados. Particularmente, los restos óseos de Carmen eran frágiles porque murió a una edad avanzada.

Se precisó también que en la urna en la que descansaban los restos de Aquiles Serdán se halló una botella de vidrio fragmentada con un documento dentro, el cual también se encontraba roto, por lo que fue trasladado al taller de papel para ser intervenido por expertas, conocer su temporalidad y si aún conservaba algún texto legible.

Mientras que en el contendedor de Carmen Serdán se encontraron fragmentos de materiales de color verde, que en un primer momento se pensó que podrían ser parte de la vestimenta con la que fue enterrada, pero al hacer los primeros análisis se estableció que se trata de un material sintético que podría corresponder al forro de su féretro.

De igual forma, se localizó parte de un escapulario que parece ser una fibra proteica (probablemente lana), y otros fragmentos de tejido de punto de color rojo, que tal vez formaron parte del atuendo, pero aún se tienen que analizar para identificar si corresponden a su indumentaria.

En el proyecto de intervención participaron Luisa Mainou, responsable del Taller de Conservación y Restauración de Material Orgánico de la CNCPC; las restauradoras Luisa Straulino y Judith Gómez González, ambas de la CNCPC y Andrea Cordero del Centro INAH Puebla; el antropólogo físico Jorge Gómez Valdés, adscrito a la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

La Jornada de Oriente
Paula Carrizosa
Ciudad de Puebla, Mx.
Domingo 6 de mayo de 2018.

Rate this item
(3 votes)

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Información reciente

Síguenos en Twitter